El Gobierno quiere dejar atrás la primacía de la iglesia católica y abordará una ley de libertad de conciencia

julio 18, 2020

“El Gobierno avanza hacia la neutralidad religiosa del Estado: tras el homenaje laico a las víctimas, recibirá a representantes de todas las confesiones”

VIDEO: Reunión entre el cardenal Omella y Carmen Calvo para trabajar en una agenda conjunta de colaboración - Iglesia en España - COPE

Reunión entre el cardenal Omella y Carmen Calvo

En su artículo Jesús Bastante entiende que tras el acto del día 16 no hay “marcha atrás”, que el Gobierno, en aras de la neutralidad y de quitar peso a la iglesia católica, avanza hacia el multiconfesionalismo y hacia un Estado laico. Pero la laicidad ha de ir más allá de la formalidad de regular funerales civiles, presencia de simbología religiosa o asistencia a actos de confesiones religiosas… Poco puede avanzarse sin tocar los Acuerdos con el Vaticano
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Jesús Bastante, elDiario.es, 18 de julio de 2020

No hay marcha atrás. La Iglesia católica ha dejado de ser “interlocutor principal” del Gobierno, pero, sobre todo, abandonará el papel que ha jugado en el Estado durante cuatro décadas y que no le corresponde según la Constitución. Después de que este jueves se celebrara el primer homenaje de Estado totalmente laico en más de 40 años de democracia por las víctimas de la Covid-19, el Ejecutivo socialista se ha marcado como objetivo avanzar decididamente en la plena laicidad del Estado. Y eso implica, al menos en lo formal, que la Conferencia Episcopal pase a ser ‘uno más’ dentro de la interlocución del Gobierno con las distintas confesiones religiosas.

El Gobierno de coalición va dando pasos para garantizar la neutralidad religiosa de las instituciones del Estado, que llevan décadas sometidas a la primacía de la Iglesia católica. El plan del Ejecutivo de Pedro Sánchez, que delegó esa tarea en la vicepresidenta Carmen Calvo ya en la anterior legislatura, va más allá de gestos como la retirada de la simbología católica en la ceremonia de acceso al cargo del presidente y los ministros o la ceremonia civil en homenaje a las víctimas de la pandemia. La pretensión es eliminar algunos privilegios de la Conferencia Episcopal –como la exención del pago de impuestos como el IBI– e intentar equiparar a todas las religiones, además de impulsar una ley de libertad de conciencia, algo que figura en el acuerdo suscrito por PSOE y Unidas Podemos.

España rindió esta semana el primer homenaje de Estado, semejante a un funeral, sin rito católico para recordar a los fallecidos por la COVID-19. No hay marcha atrás en el camino a la laicidad del país, señalan en el Gobierno. Aún así, esa decisión provocó que la Conferencia Episcopal convocara una misa diez días antes a la que asistieron los reyes y Calvo en representación del Ejecutivo, además de numerosos representantes de los poderes civiles y militares. El funeral celebrado en la catedral de la Almudena, en el centro de Madrid, el pasado 6 de julio, ya no fue de Estado. Y no habrá más, al menos mientras gobierne Pedro Sánchez. Lee el resto de esta entrada »