Consideran un «rotundo fracaso» el plan de indemnización de la Iglesia española
Las víctimas de abusos, en la sede de Tutela Minorum _______________
RTVE (Daniel Herrero) | Religión Digital (Jesús Bastante), 5 de diciembre de 2025
Asociaciones de víctimas de abusos en la Iglesia católica española se han reunido con representante de la Comisión Pontificia para la Protección de los Menores del Vaticano, (Tutela Minorum), en un encuentro que simboliza la ruptura de relaciones con la Conferencia Episcopal Española (CEE), a la que consideran artífice de una «estafa» por su falta de compromiso.
Así lo ha asegurado el portavoz de la Asociación Infancia Robada (ANIR), Juan Cuatrecasas, representante de una de las organizaciones que ha participado en una reunión que se ha prolongado durante tres horas y media y en la que también han estado presentes la Asociación de Víctimas de Navarra AVA, Justice Initiative España y la portuguesa Corazones Silenciados.
«¿Justicia canónica? Será Justicia celestial, porque la eclesial no existe«. Ana Cuevas, la madre de Juan, víctima del ‘caso Gaztelueta’ y presidenta de la Asociación Infancia Robada, observa la sentencia canónica del caso de su hijo con perplejidad.
Decreto de Satué contra José María Martínez Sanz _____________________
«Sentencia canónica fallida del ‘caso Gaztelueta’: el Vaticano se limita a expulsar del Opus Dei al pederasta condenado por el Supremo» titula El Diario la noticia. Y es que si bien el papa Francisco había ordenado reabrir el proceso interno de la Iglesia sobre el profesor condenado por la Justicia, la resolución se queda en la responsabilidad del docente y no en la de la Obra, que boicoteó el proceso e intentó desacreditar a la víctima, y tampoco aborda posibles indemnizaciones, señala Jesús Bastante. Una resolución criticada también por la familia de la víctima.
La sentencia, aunque en la práctica se ‘revoca’ la declaración que hizo en su día el ex prefecto Luis Ladaria, llamando a “reponer” el buen nombre del profesor “falsamente acusado”, el decreto no entra en el asunto de la actuación del Opus ni habla de indemnizaciones.
“Los hechos probados, cometidos contra un menor de edad e imputables al acusado, constituyen una causa grave que justicia la expulsión de la Prelatura”, según el artículo 30.1 del Código de Derecho Particular del Opus Dei. Esta es la conclusión de la sentencia del ‘caso Gaztelueta’, firmada por el delegado pontificio, José Antonio Satué, y el notario José Luis Perucha, y a la que ha tenido acceso RD. La expulsión de Sanz del Opus es la única medida que se toma: no se establecen indemnizaciones, ni hay órdenes ejecutivas contra la Obra o contra los otros participantes en el proceso.
Aunque en la práctica se ‘revoca’ la declaración que hizo en su día el ex prefecto Ladaria, llamando a «reponer» el buen nombre del profesor «falsamente acusado», el decreto no entra en comunicaciones posteriores, que tendrán que proceder directamente de Doctrina de la Fe.
Nuevos avances para el reconocimiento de las víctimas de abusos en España. Representantes de Asociaciones de víctimas de abusos se han mantenido un encuentro ayer miércoles con la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, en el que se abordaron algunos puntos de la reforma de la Ley de la Infancia. y le han propuesto instaurar un estatuto de la víctima. Así lo han planteado la Asociación Infancia Robada (ANIR), la asociación contra abusos sexuales en la infancia Lulacris y la Asociación de Víctimas de Abusos (AVA).
La reunión, «muy propositiva» en opinión de las víctimas, ha servido para analizar la reforma en la que trabaja el Ministerio, especialmente en dos puntos: el reconocimiento de todas las víctimas de violencia sobre menores en todos los sectores de la sociedad (también, por supuesto, en la Iglesia), para el que se ha solicitado un reconocimiento público; y la elaboración de un Estatuto sobre la Víctima. «Hemos presentado nuestro modelo», señalaron las asociaciones de víctimas a RD. Un modelo que también se presentó, hace meses, ante la Conferencia Episcopal, sin que haya sido incorporado al plan PRIVA.
Seguir la obra del dramaturgo borgoñón Marcel André Aymé es aprender a compartir magia y realidad, el escenario social y lo cotidiano, por encima de greguerías y celofanes. Aymé, que se encuentra entre mis predilectos creadores, esos a los que cada uno de nosotros acude en busca de aprendizaje y reflexión cuando la vida lo pide, tiene entre sus apuntes superlativos, dos que me competen. “La humildad es la antecámara de todas las perfecciones” y “Algunas personas son tan falsas que ya no son conscientes de que piensan justamente lo contrario de lo que dicen.”
La falsedad es tan antigua como el árbol del Edén, ya lo aventuró el genial realizador cinematográfico del condado de Kenosha, Orson Welles.
Escribía Vicente Vide Rodríguez, Doctor en Teología por la Universidad de Deusto, en su artículo Análisis Filosófico y Teológico sobre la mentira desde la teoría de los actos de habla (2016), que “La filosofía, la teología y las religiones han de denunciar toda forma de encubrimiento, ocultación de hechos y acontecimientos que constituyan delito, así como todo tipo de hechos que comporten lesiones en la integridad de la dignidad de las personas.”
Un grupo de supervivientes se manifiesta por primera vez ante las puertas de la Conferencia Episcopal, que elige mañana a su nuevo presidente, y solo un obispo, el de Bilbao, se detiene a hablar con ellos. Ni siquiera el cardenal Omella ha aludido al escándalo de los abusos en su discurso de despedida.
Dos prelados pasan por delante de algunas de las víctimas de abusos en la Iglesia que se han manifestado este lunes en la puerta de la Conferencia Episcopal, en Madrid / Jaime Villanueva __________________
Íñigo Domínguez-Julio Núñez, El País, 4 de marzo de 2024
Javier fue una de las primeras víctimas de abusos en la Iglesia católica española que salió en prensa a denunciar a su agresor, en el seminario de La Bañeza, en León. Fue hace 10 años, en 2014, y entonces estaba solo. Ha tenido que pasar una década, y la eclosión definitiva del escándalo a partir de 2018, para llegar a la imagen que se ha visto por primera vez esta mañana del lunes en la puerta de la sede de la Conferencia Episcopal (CEE), en Madrid: una protesta con pancartas de un grupo de víctimas de pederastia en la Iglesia. “Este era mi objetivo, yo sabía que si hablaba, saldría más gente”, resume Javier. Unas 15 personas, de la asociación Infancia Robada (ANIR) y de la Asociación de Víctimas de Abusos en Navarra, estaban allí desde las nueve de la mañana.
Los obispos de las 70 diócesis españolas, más los eméritos, que se reúnen esta semana en una asamblea plenaria en la que deben elegir a su nuevo presidente, han tenido que pasar por delante. Muchos lo han evitado, empezando por el propio presidente saliente, Juan José Omella, que según aseguran los participantes en la concentración ha entrado por otra puerta, situada unos metros antes, la del garaje. Solo un obispo se ha parado a hablar con las víctimas, el de Bilbao, Joseba Segura.
La exposición ‘Shame’ sobre abusos sexuales a menores en instituciones estatales y de la Iglesia muestra los retratos de más de medio centenar víctimas de 19 países europeos
Fernando García-Salmones, víctima de abusos en el ámbito eclesiástico, posa frente a retratos de víctimas en la exposición ‘Shame- European Stories’ en el Espacio O Lumen, en Madrid -hasta el 21 de julio-/ Andrea Comas _____________
Con la compañía de su cámara, el fotoperiodista italiano Simone Padovani recorrió durante los primeros cinco meses del año pasado casi 25.000 kilómetros para encontrarse con víctimas de pederastia para retratarlas y entrevistarlas en vídeo. El objetivo era concienciar a la sociedad sobre el problema y actuar para evitar que estos hechos se repitan. El resultado de ese trabajo es Shame-European stories, la exposición que llega a Madrid sobre abusos sexuales a menores en instituciones estatales y en la Iglesia de 19 países europeos. Se encuentra dentro del centro O Lumen, una iglesia dominica transformada en un espacio artístico-cultural. Allí, colgados en las paredes, se exhiben los retratos de 54 víctimas que sufrieron abusos cuando eran niños. Observan al espectador con ojos vidriosos, miradas que se asemejan a unos espejos que reflejan el horror y la lucha constante de estas personas para derribar el muro silencio de la pederastia.
La muestra, gestada por el filántropo sueco Guido Fluri, es también un repaso sobre cómo en estos países se miró para otro lado cuando estas personas decidieron denunciar su caso y cómo la institución competente encubrió el delito y protegió al abusador. Junto a las imágenes hay un breve texto, en primera persona, sobre la historia y el dolor de cada víctima. La entrada es gratuita y estará abierta hasta el 21 de julio.
El viernes 23 de junio se inauguró en el espacio O_Lumen de Madrid la exposición fotográfica Shame European Stories, con los rostros de varias víctimas y supervivientes de pederastia y maltrato infantil.
El poeta británico John Gay, conocido como el primero en escribir en su idioma materno fábulas en verso, afirmó en cierta ocasión que “los cobardes son crueles, el amor y la misericordia sólo acompañan al valiente.”
El viernes 23 de junio se inauguró en el espacio O_Lumen de Madrid la exposición fotográfica Shame European Stories [1], con los rostros de varias víctimas y supervivientes de pederastia y maltrato infantil, ciudadanas y ciudadanos de toda la Unión Europea que con una apreciable generosidad, posaron para el fotógrafo italiano Simone Padovani para colaborar de modo desinteresado con el reconocimiento y reparación de todos aquellos y todas aquellas niños y niñas, hoy en día adultos, que sufrieron estos terribles delitos en sus carnes. También por supuesto con quienes los siguen sufriendo y los sufrirán. Una exposición que seguirá en modo permanente hasta el 21 de julio.