La SER habla con el escritor tras denunciar ante León XIV los abusos de poder y psicológicos cometidos por la prelatura durante años en España y otros países
Cuando falta apenas un mes para la visita del Papa a España, la SER ha podido hablar con Gareth Gore, periodista y escritor, autor de OPUS, una obra donde relata los abusos cometidos por la Obra en España y otros países durante años, y donde aporta pruebas sobre la enorme influencia del Opus en la Iglesia católica.
El Papa Francisco, en 2022, ordenó a la prelatura un cambio de estatutos pero pasados los años el proyecto, que garantizará una mayor transparencia en la organización, sigue en estudio. Gareth Gore le pidió a León XIV que antes de aprobar esa reforma inicie una investigación sobre las numerosas controversias que destaca en su libro.
Organizada por ECA Global, una red presente en 30 países que lucha contra el abuso clerical y el encubrimiento institucional, la cumbre se realizó semanas después de que representantes de la organización fueran recibidos por el papa León XIV
Las ‘mucamas’ del Opus Dei | Anfibia __________________
Visitación Villa Mayor, exnumeraria auxiliar del Opus Dei, es una de las 43 mujeres que han denunciado en Argentina haber sido víctimas de trata y servidumbre y este martes, durante una cita internacional en Buenos Aires para tratar sobre abusos en la Iglesia, reconoció: “Me di cuenta de que estaba presa”.
Villa Mayor hizo así una de sus primeras manifestaciones públicas desde que realizó la denuncia y fue en la primera Cumbre Internacional de ECA Global (Ending Clergy Abuse), donde participaron periodistas de investigación, abogados, víctimas y exmiembros de la organización.
«Vino una amiga a visitarme y me di cuenta que ella si era libre. Tenía la llave de donde trabajaba, de donde vivía, cobraba un sueldo, podía ir a bailar, ver tele, escuchar música. Me di cuenta de que estaba presa», dijo.
Las 43 mujeres que denunciaron en 2021 su condición de esclavas del Opus Dei en Argentina fueron el eje del encuentro, donde se escucharon testimonios sobre abusos que gracias al trabajo de algunos periodistas llegaron hasta el Vaticano.
Buenos Aires será sede de una cumbre global sobre las denuncias de abusos y trata contra la organización católica mientras las víctimas aguardan a que Leon XIV tome una decisión sobre los nuevos estatutos de la organización
Una de las decenas de denunciantes que acusan al Opus Dei de explotación y trata de mujeres | foto cedida ___________________
Paula Bistagnino, El Diario, 4 de diciembre de 2025
“A mí me engañaron porque me prometieron que iría a una escuela de niñas a estudiar hostelería y terminé como una esclava durante casi 30 años sirviendo y limpiando sin descanso”. “Yo logré escaparme luego de 16 años, pero me buscaron y volví por nueve años más hasta que pude volver a irme”. “Era menor cuando me entregaron el cilicio y la disciplina y me dijeron que debía flagelar cada día para emular el dolor de Jesús”. “Durante décadas han reclutado adolescentes en todo el mundo, de clases altas y de clases bajas, con métodos engañosos, a espaldas de sus padres y a espaldas del Vaticano”.
Estos son algunos extractos de los testimonios que se escucharán en la primera cumbre global sobre las denuncias de abuso espiritual, servidumbre y manipulación psicológica que afronta la institución católica Opus Dei y que tendrá lugar el próximo 16 de diciembre en la ciudad de Buenos Aires, Argentina, donde se reunirán especialistas y denunciantes de América Latina y Europa. La iniciativa surgió de la organización global Ending Clergy Abuse (ECA), después de la audiencia privada e histórica con el papa León XIV en el Vaticano el pasado 20 de octubre: fue la primera vez que un jefe de la Iglesia Católica en funciones recibe a una ONG que lucha contra el abuso eclesiástico.
El actual vicario auxiliar de la Prelatura y primero en orden de sucesión de su líder Fernando Ocáriz, el sacerdote Mariano Fazio, ha sido formalmente acusado por tres fiscales argentinos en la causa por trata de mujeres pobres para servidumbre
En 2024, tras dos años de una investigación secreta y sin precedentes, la Procuraduría contra la Trata de Personas de Argentina (PROTEX) y la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional Federal N°3, habían elevado una acusación formal contra las máximas autoridades del Opus Dei en Buenos Aires. En ese pedido se citaba a indagatoria a los exvicarios regionales, Carlos Nannei (1991-2000), Patricio Olmos (2000-2010) y Víctor Urrestarazu (2014-2022) y había llamado la atención que no se nombrara a Fazio, quien había estado en el mismo cargo en el período intermedio entre los dos últimos.
La organización ultracatólica enfrenta la exigencia inmediata de León XIV de reformar sus estatutos mientras avanza en Argentina una causa judicial por trata y explotación de mujeres
Fernando Ocáriz, prelado («moderador» según motu propio de Francisco) del Opus Dei / Opus Dei _______________________
La tregua apenas duró tres semanas. El Opus Dei había logrado frenar el Congreso mundial que debía renovar su estructura interna alegando luto por la muerte de Francisco, pero el nuevo pontífice no ha tragado con la maniobra. León XIV ha sido directo: la reforma de los estatutos no se pospone más. El mensaje fue transmitido cara a cara al español Fernando Ocáriz y al argentino Mariano Fazio, líderes máximos de la organización, en una de las primeras audiencias privadas del nuevo Papa [1]
La reunión no figuró en la agenda vaticana con detalle. Fue el Opus Dei quien intentó marcar el tono, desobedeciendo la degradación dictada por Bergoglio en 2022 al seguir llamando “prelado” a Ocáriz, cuando su rango fue oficialmente rebajado a “moderador” mediante motu proprio. Un gesto de soberbia institucional que retrata el pulso de poder con Roma[2]
El Vaticano sigue guardando silencio en la polémica del exarzobispo de Lima, a quien Francisco castigó en 2019 con la prohibición de apariciones públicas y vestir símbolos de su cargo, pero que participa en los actos previos al cónclave
El cardenal peruano Juan Luis Cipriani, durante la visita a la tumba del papa Francisco, con el resto de los purpurados, el pasado 27 de abril / Guglielmo Mangiapane (Reuters) _____________________
El hombre que en 2018 acusó al cardenal peruano, Juan Luis Cipriani, de haber abusado de él en su infancia en 1983, está indignado por su presencia en el Vaticano en los preparativos del cónclave y por ver que la Santa Sede no toma medidas. El papa Francisco, tal como reveló EL PAÍS el pasado enero, consideró creíbles las acusaciones, lo apartó de su cargo como arzobispo de Lima en 2019 y le impuso un precepto penal: le obligó al exilio de Perú, le prohibió apariciones y declaraciones públicas, y llevar símbolos cardenalicios. Sin embargo, la semana pasada, Cipriani apareció en Roma, visitó el féretro del Pontífice vestido de cardenal, luego acudió a su tumba con el resto de los purpurados y también ha participado en las congregaciones generales. “El mensaje es que se murió el Papa y regresa la fiesta”, lamenta este ciudadano peruano, que pide no revelar su identidad.
Este caso pone sobre la mesa una de las cuestiones centrales del cónclave, pues ha marcado el mandato de los últimos tres papas: cuál será la actitud de la Iglesia con el próximo pontífice hacia el escándalo de la pederastia y con las víctimas de agresiones sexuales. Porque la polémica de una posible desobediencia de Cipriani hacia el difunto pontífice está creciendo desde hace varios días y tanto los cardenales como el Vaticano guardan silencio.
Entrevista a Mònica Terribas Sala, directora de la docuserie ‘El minuto heroico: Yo también dejé el Opus Dei’, en la que trece mujeres de distintas edades y lugares del mundo denuncian vulneraciones de derechos y abusos en el Opus Dei
Mònica Terribas / Virginia Martín Chico ______________________
La periodista Mònica Terribas (Barcelona, 1968) trabaja en el desarrollo de proyectos documentales de investigación en Mediapro Studio. Es también doctora en Filosofía y profesora titular del Departamento de Periodismo y Comunicación de la Universitat Pompeu Fabra desde 1993. Entre su extensa trayectoria destaca su cargo de directora de Televisió de Catalunya (TV3), de 2008 a 2012. También condujo el matinal de Catalunya Ràdio desde 2013 a 2020. Recientemente ha dirigido la docuserie El minuto heroico: Yo también dejé el Opus Dei, que emite Max. Cuatro capítulos donde 13 mujeres relatan su experiencia de abusos en la institución fundada por Josemaría Escrivá de Balaguer.
PREGUNTA.- ¿Con qué sensación global concluyó esta docuserie?
RESPUESTA.– La máxima satisfacción que puede tener un trabajo de este tipo es que muchísimas personas desconocidas de todos los puntos del planeta te empiecen a escribir y a decirte que esto también les sucedió, o vivencias más fuertes, y me contaran historias muy similares. Eso quiere decir que el trabajo de investigación con las trece mujeres que salen en la serie y con más que no salen se confirma. No estamos hablando de casos aislados, de unas pocas experiencias negativas, sino de una manera de funcionar de la institución que da al traste con la tranquilidad, la independencia y la libertad de mucha gente.
«¿Justicia canónica? Será Justicia celestial, porque la eclesial no existe«. Ana Cuevas, la madre de Juan, víctima del ‘caso Gaztelueta’ y presidenta de la Asociación Infancia Robada, observa la sentencia canónica del caso de su hijo con perplejidad.
Decreto de Satué contra José María Martínez Sanz _____________________
«Sentencia canónica fallida del ‘caso Gaztelueta’: el Vaticano se limita a expulsar del Opus Dei al pederasta condenado por el Supremo» titula El Diario la noticia. Y es que si bien el papa Francisco había ordenado reabrir el proceso interno de la Iglesia sobre el profesor condenado por la Justicia, la resolución se queda en la responsabilidad del docente y no en la de la Obra, que boicoteó el proceso e intentó desacreditar a la víctima, y tampoco aborda posibles indemnizaciones, señala Jesús Bastante. Una resolución criticada también por la familia de la víctima.
La sentencia, aunque en la práctica se ‘revoca’ la declaración que hizo en su día el ex prefecto Luis Ladaria, llamando a “reponer” el buen nombre del profesor “falsamente acusado”, el decreto no entra en el asunto de la actuación del Opus ni habla de indemnizaciones.
“Los hechos probados, cometidos contra un menor de edad e imputables al acusado, constituyen una causa grave que justicia la expulsión de la Prelatura”, según el artículo 30.1 del Código de Derecho Particular del Opus Dei. Esta es la conclusión de la sentencia del ‘caso Gaztelueta’, firmada por el delegado pontificio, José Antonio Satué, y el notario José Luis Perucha, y a la que ha tenido acceso RD. La expulsión de Sanz del Opus es la única medida que se toma: no se establecen indemnizaciones, ni hay órdenes ejecutivas contra la Obra o contra los otros participantes en el proceso.
Aunque en la práctica se ‘revoca’ la declaración que hizo en su día el ex prefecto Ladaria, llamando a «reponer» el buen nombre del profesor «falsamente acusado», el decreto no entra en comunicaciones posteriores, que tendrán que proceder directamente de Doctrina de la Fe.
El documental ‘El minuto heroico’ recoge los testimonios de 13 mujeres de diferentes edades y países que relatan abusos sufridos dentro de la organización
Fotograma del documental «El minuto heroico: Yo también dejé el Opus Dei», de Mònica Terribas / Virginia Martín Chico – Fuente __________________
Agustina López de los Mozos fue numeraria del Opus entre 1971 y 1979. Cuenta que la “captaron” en un partido de baloncesto y que la felicidad, para ella, es recordar los 20 minutos en un autobús tras salir del centro en el que vivía para volver a casa de sus padres. Es decir, el día que decidió salir. En 2002, encendió la televisión y vio que estaban emitiendo la ceremonia de canonización del fundador, José Escrivá de Balaguer. “Sentí una profunda decepción y decidí difundir en internet libros de antiguos de miembros de la Obra que habían pasado inadvertidos o ya estaban descatalogados, porque la sociedad no sabe cómo funciona de verdad el Opus, ni siquiera los supernumerarios [que no hacen promesa de celibato y viven en sus casas] lo saben. Y a partir de ahí, empecé a recibir muchísimos mensajes de gente pidiendo ayuda, contando su experiencia. Tengo miles de testimonios de todos los países donde está presente el Opus”, relata a EL PAÍS.
La página web, Opus libros, se convirtió en una especie de terapia de grupo y en una primera gran grieta en la opacidad que rodea a la organización, que afirma tener 41.500 miembros en España, el 70% de ellos supernumerarios (no dan cifras de bajas).
Francisco forzó el retiro de Juan Luis Cipriani y le castigó a exiliarse de Perú y no vestir hábitos cardenalicios. Este mes, no obstante, ha regresado para recibir una medalla al mérito. La Obra conoció la denuncia en 1983, pero la ignoró 35 años
El cardenal y exarzobispo de Lima, Juan Luis Cipriani, recibe la medalla al mérito del ayuntamiento de Lima del alcalde de la ciudad, Rafael López Aliaga, el pasado 7 de enero / Municipalidad de Lima ________________
El primer cardenal del Opus Dei en toda su historia, el peruano Juan Luis Cipriani, nombrado por Juan Pablo II en 2001 y arzobispo de Lima durante dos décadas, fue obligado en 2019 por el papa Francisco al retiro y a irse de Perú tras haber sido acusado de abuso de un menor. También le prohibió llevar hábitos y símbolos cardenalicios y hacer declaraciones públicas y, de forma implícita, participar en un futuro cónclave. Ahora ya no es posible porque tiene más de 80 años, cumplió 81 en diciembre, y es el límite de edad para entrar en él. No hubo un proceso canónico, sino que fueron medidas aceptadas por el cardenal. No obstante, Cipriani no ha tenido problema en volver a Perú con gran protagonismo: el pasado 7 de enero recibió de manos del alcalde de Lima, Rafael López Aliaga, también miembro del Opus Dei, la medalla de la Orden al Mérito en el grado de Gran Cruz, máximo reconocimiento del ayuntamiento de la capital peruana. En las imágenes viste sotana, sin ningún símbolo cardenalicio.
En el momento de su cese en 2019 el Vaticano simplemente comunicó que el Pontífice había aceptado su renuncia, que los obispos deben presentar al cumplir 75 años, pero llamó la atención que la dimisión se acogiera de inmediato, pues lo normal es que se espere unos años, salvo que haya problemas de salud o de otro tipo.