Pedro María Fernández Sandino, Euskadi Leikoa, 31 de agosto de 2026
La portada de El Correo del 25-08 ofrecía una imagen que, para muchos bilbaínos, forma parte de la tradición y de la memoria sentimental del Athletic, jugadores y representantes del club en la Basílica de Begoña. El pie de foto resumía la escena con una frase contundente: «El Athletic se encomienda a la Amatxu».
No pretendo discutir esa tradición, ni mucho menos cuestionar la libertad religiosa de quienes participan en ella. Tampoco pretendo enfrentar al Athletic con la religión, ni al fútbol con la Iglesia. Sería absurdo. El Athletic tiene una historia, unas costumbres y unos vínculos con Bilbao que merecen ser conocidos y respetados.
Mi reflexión es otra y tiene que ver con algo más general, la necesidad de distinguir entre una tradición religiosa, la creencia personal de quienes participan en ella y la representación de una institución que pertenece a una sociedad plural.
Cuando el viejo Estado confesional reaparece vestido de legalidad democrática
Ilustración de Fede Yankelevich | Fuente ___________________
Pedro María Fernández Sandino, Euskadi Laikoa, 30 de agosto de 2026
Hay normas que sobreviven a los regímenes que las alumbraron, cambian los uniformes, cambian las instituciones, cambia la Constitución y cambia incluso el lenguaje con el que se justifican. Pero determinadas concepciones del poder pueden permanecer incrustadas en el ordenamiento jurídico, como restos de una época anterior que nadie se ha atrevido a retirar. El artículo 525 del Código Penal español es, desde esta perspectiva, un caso especialmente significativo.
No porque pueda decirse, en sentido estrictamente histórico, que el artículo 525 sea «una ley franquista». El Código Penal vigente fue aprobado en 1995. La cuestión es más profunda, el delito de escarnio de los sentimientos religiosos es la continuidad democrática de una tradición penal mucho más antigua que, durante el franquismo, estuvo integrada en un Estado confesional católico, en el nacionalcatolicismo, y que protegía jurídicamente una determinada concepción de la religión y de su posición en la sociedad. El problema, por tanto, no es únicamente la antigüedad de una norma, es la supervivencia de una lógica: la lógica según la cual determinadas creencias merecen una protección jurídica especial frente a la irreverencia, la burla o el escarnio.
Juanjo Picó, ex-presidente de Europa Laica, impartió la conferencia «Laicismo y democracia: principios indisociables» el 26 de mayo en Okendo Kultur Etxea (Donostia y 27 en Espacio Palmera-Montero Gunea (Irún).
Temas tales como:
– entender la laicidad, tras deshacer equívocos. Cómo garantiza la libertad e igualdad de todos. De ahí que sea indisociable de la democracia. – la libertad de conciencia como fundamento. Cómo ésta va más allá de la libertad religiosa. – los Acuerdos del 79 con el Vaticano. Entre ellos, los económicos. Necesidad de su derogación. – financiación de la Iglesia por el IRPF y otras vías. Por qué no marcar ninguna de las casillas. – subvenciones que recibe la IC, y cómo su dinero apenas va a la solidaridad, las Inmatriculaciones, etc.
fueron tratados en la charlas a las que seguiría un coloquio con la participación de los presentes, compartiendo dudas, opiniones y planteamientos de cómo avanzar en la laicidad del Estado.
Hezkuntza Laíkoa, Laikotasuna y Euskadi Laikoa – Europa Laica plantean sus objeciones: El nuevo pacto educativo ni avanza en la separación Iglesias-Estado ni en el desarrollo de la libertad de conciencia ni en un sistema educativo universal e igualitario. No da pasos hacia la necesaria laicidad.
Desde las asociaciones Hezkuntza Laíkoa, Laikotasuna y Euskadi Laikoa – Europa Laica vemos que se empieza el curso escolar bajo un pacto educativo que no da ningún paso hacia la laicidad.
Para que una sociedad sea plenamente democrática se ha de garantizar la laicidad del Estado y este nuevo pacto educativo no sólo no supone ningún avance en este aspecto, sino que cimenta y legitima la actual situación.
No deberían existir asignaturas confesionales. Se adquieren conocimientos sobre las religiones en asignaturas como historia o filosofía, pero la escuela no ha de ser lugar para el proselitismo y el adoctrinamiento. Hemos de distinguir entre creencias y conocimientos y en la escuela se han de adquirir los segundos, no las primeras.
El Concordato, los acuerdos del Estado español con la Santa Sede, de 1979 sólo fueron una vergonzosa renovación del Concordato franquista de 1953. La comunidad autónoma no tiene potestad ni sobre dicho Concordato ni sobre los posteriores acuerdos (de 1992) de cooperación con otras tres confesiones (islámica, judía y evangélica), por lo que pocas medidas puede tomar en contra de la asignatura de religión. Pero “pocas» no significa «absolutamente ninguna» y eso es lo que ha hecho el pacto educativo a este respecto: nada de nada. Ninguna mejora respecto a esta «asignatura“ que nunca debió existir y que segrega al alumnado por motivos de convicción religiosa, condicionando los horarios y posibilidades de quienes no optan por cursar la asignatura de religión. Ningún posible avance atisbamos; aunque los pequeños avances sean factibles hoy día, como han hecho en la Rioja o en Islas Baleares, donde se ha colocado tras el horario lectivo.
Carta abierta al Parlamento Vasco por el proyecto que debate reservar suelo público para lugares de culto
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16 de mayo de 2022
La Agrupación territorial de Europa Laica-Euskadi Laikoa, a propósito de la Ley de lugares, centros de culto y diversidad religiosa por la que los ayuntamientos deberán reservar espacios para lugares de culto de distintas religiones y que el Parlamento de Vitoria debate como Proyecto de ley, ha enviado una Carta abierta a los Grupos Parlamentarios del Parlamento Vasco, en la que se exige «Retirar este proyecto de ley, porque la asignatura pendiente es tender al principio de laicidad, donde todas las opciones de conciencia, religiosas o no, puedan convivir en situación de libertad e igualdad«
Carta abierta a los Grupos Parlamentarios del Parlamento Vasco
En una sociedad democrática, sus instituciones deben garantizar la libertad de todas las personas. Defender la libertad de conciencia es un deber de los poderes públicos y un principio básico de la asociación que representamos, Europa Laica-Euskadi Laikoa. Dicha libertad de conciencia engloba la libertad de pensamiento, la libertad religiosa, la libertad de opinión y de expresión (art. 18 y 19 de la Declaración de los DDHH y art. 16 de la C.E.).
El proyecto de «Ley de lugares o centros de culto y diversidad religiosa” de la Comunidad Autónoma Vasca representa una limitación a ese derecho fundamental. En su Exposición de motivos, si bien fundamenta el derecho de las personas a la !libertad religiosa y de culto” en la legislación internacional, europea, española y autonómica, se refiere a este como un derecho «fundamental” y lo separa del derecho más general a la libertad de conciencia y de pensamiento de las personas, el cual sí es fundamental por abarcar a todas sin excepción.
La realidad de la Escuela Pública transferida desde el inicio del proceso autonómico a la Comunidad Autónoma Vasca (CAV) es original, con un 49% de enseñanza privada financiada con dinero público a la que se llama concertada, solo equiparable en España a la de Madrid y con Bélgica a nivel europeo.
Es decir, un sistema privatizado, discriminatorio según la clase social a que pertenezcan los niños.
Recordemos que fueron los gobiernos del PSOE los que instauraron el sistema de financiación concertada de la enseñanza privada con el argumento de que había muchos niños, en tiempos del baby boom, y según ellos la Escuela Pública no daba abasto.
Para entender la curiosidad vasca hay que sumar a las Ikastolas (palabra del euskera que traducida quiere decir escuela), centros perseguidos por el franquismo que se desarrollaron con fuerza hasta que en 1993 el 56% de ellos decidieron incorporarse a la red pública. Los que no lo hicieron formarán la Federación de Ikastolas de Euskal Herria.
La recién creada plataforma para la recuperación de los bienes inmatriculados por la iglesia católica, Berreskuratuz, celebrará un acto de presentación en el Centro Municipal «La Bolsa» de Bilbao el próximo martes 16 de noviembre
El acto de presentación tendrá lugar el martes 16, de noviembre, a las 19:00 h. en el Salón de Actos (1ª planta) del Centro Municipal La Bolsa, en Bilbao. En él se leerá el Manifiesto e intervendrán Andrés Valentín, portavoz de la Coordinadora Estatal Recuperando, Imanol Zubizarreta, portavoz de Laikotasuna y Mikel González, coordinador de Euskadi Laikoa
Manifiesto por la recuperación de los bienes inmatriculados por la Iglesia. Plataforma Berrezkuratuz-Recuperando
Desde 1946, la normativa hipotecaria franquista equiparaba a la jerarquía de la Iglesia católica con el Estado y habilitaba a sus obispos como notarios. Esta normativa, pese a su inconstitucionalidad manifiesta, ha sido conservada por todos los gobiernos desde 1978 hasta el 2015. Peor aún, en 1998 el gobierno del PP la modificó permitiéndole, además, poner a su nombre los bienes de interés cultural destinados al culto que, hasta ese momento, estaban excluidos de la inmatriculación, al considerarse bienes de dominio público. Este hecho permitió a la Iglesia apropiarse sin la debida justificación documental de un número ingente de fincas.
Comparecencias en la Comisión de Instituciones, Gobernanza Pública y Seguridad del Parlamento Vasco para realizar aportaciones al proyecto de centros de culto y diversidad religiosa, 4 de octubre
Intervendrían en la sesión el Defensor del Pueblo, representantes de los obispados vascos, la asociación Euskadi Laica y profesorado:
-Manu Lezertua, Defensor del Pueblo -Eduardo Javier Ruiz Vieytez, profesor de la Universidad de Deusto -Adoración Castro Jover, Catedrática de Derecho Eclesiástico del Estado UPV/EHU –Mikel González Sola, representante de la Asociación Euskadi Laikoa -Gaspar Martínez Fernández y Jorge Canarias Fernández-Cavada, representantes de los obispados vascos
El Gobierno Vasco ha llevado este lunes al Parlamento Vasco la Ley de lugares, centros de culto y diversidad religiosa, (aprobado ya en Consejo de Gobierno el pasado 25 de junio), para su debate entre los grupos y posterior aprobación. El texto remitido por el Ejecutivo propone, entre otras novedades, que los ayuntamientos vascos estarán obligados a reservar espacios para los equipamientos de carácter religioso que necesite el municipio.
La consejera de Igualdad, Justicia y Políticas Sociales, Beatriz Artolazabal, ha sido la encargada de presentar el texto, que pretende «dar cobertura jurídica a la pluralidad ya existente en la Comunidad Autónoma Vasca, protegiendo y garantizando la convivencia y el diálogo en igualdad de condiciones de todas las confesiones asentadas en Euskadi».
«La diversidad religiosa es un fenómeno definitivo e irreversible en buena parte de las sociedades, también en la vasca. Este fenómeno ha avanzado con mayor celeridad que la propia legislación, por lo que en ocasiones se han echado en falta las herramientas legales necesarias para gestionar positivamente esta nueva realidad», ha indicado.
El Gobierno Vasco aprobará un Proyecto de Ley de Lugares, Centros de Culto y Diversidad Religiosa en la Comunidad Autónoma del País Vasco por el que, entre otras cuestiones, los municipios deberán reservar suelo para equipamientos de carácter religioso en sus planes de ordenación urbanística.
Sobre ello Euskadi Leikoa ha emitido una nota de prensa
El Gobierno Vasco ha presentado el proyecto de ley que da lugar a esta nota de prensa anunciando que será aprobada en Consejo de Gobierno el 15 de junio, y para analizarla hemos recurrido a lo publicado en la página del propio Gobierno, y que nos lleva a las siguientes consideraciones:
1. Según esta web la apertura de centros o lugares de culto es un derecho fundamental, comparable por tanto a la salud, la educación, el trabajo o la vivienda, lo que quiere decir que estaríamos ante un estado directamente confesional.
2. Este proyecto de ley somete a los Ayuntamientos a las Iglesias. Es decir, desaparece la autonomía municipal, la poca que se había podido recuperar tras la dictadura y los Ayuntamientos se verán obliga- dos a gobernar POR LEY para los entes privados llamados iglesias.
Además de verse obligados a reservar suelo para construir sus locales tendrán que destinar locales públicos para fines pluriconfesionales en determinadas situaciones e incluso deberán renunciar al carácter sancionador en cuestiones técnicas, de la salud de las personas o del medio ambiente cuando se trate de locales de uso confesional.