Un recorrido por los enterramientos laicos de El Sucu, que trajeron curiosas polémicas como la muerte de César Menéndez, un joven de 22 años cuyo cuerpo secuestró el cura y fue enterrado en zona católica contra la voluntad de su familia
Luis Miguel Piñera, El Comercio, 3 de noviembre de 2025
El cementerio de El Sucu, en la parroquia de Ceares, fue inaugurado el primero de enero de 1876, aunque el original proyecto era de diez años antes, al tiempo del despegue industrial de Gijón; antes contaba la ciudad con el cementerio de La Visitación en los derredores de la iglesia Mayor de San Pedro. Pachín de Melás en un artículo publicado en el diario «La Prensa», en el día de Todos los Santos del año 1920, escribe que el cementerio de La Visitación se llamó así porque «el primer cadáver allí enterrado fue el de una señora llamada doña Visitación Jove».
Ese de Ceares ya desde el principio contó con un terreno dedicado a enterramientos no católicos en la parte oeste y separada del resto por una tapia que se ordenaba hacer «de entre dos y medio y tres metros para que ni alimañas ni ladrones de tumbas en él entraran». En 1888, se amplia este terreno laico ―y no fue, naturalmente, esa la última ampliación― al solicitarlo varios vecinos de apellidos foráneos como Hulton, Pozzi y Davinson, que se comprometían a cuidarlo ellos mismos poniendo flores y árboles en ese terreno; también firmaban la solicitud, además de otros gijoneses, los sacerdotes evangélicos Juan Emeterio Fuentes y José Garcia Rubiera-Sala. Ellos ratificaban su petición con el sello de la «Iglesia Evangélica de Jesús» formado por un ancla y una cruz además del lema «Dios es Amor».
Juan Antonio Gallego Capel, El Diario, 23 de octubre de 2025
La muerte, se supone, debería igualarnos a todos. Pero basta mirar de cerca algunos templos para comprobar que incluso en el descanso eterno hay categorías. Los columbarios eclesiásticos, esos espacios para depositar urnas funerarias dentro de iglesias, conventos o monasterios, se han convertido en un negocio discreto pero creciente en muchas zonas de España. También en la Región de Murcia, donde la tradición religiosa y el patrimonio histórico conviven con la necesidad económica de parroquias y diócesis.
La Iglesia católica que prohibía la cremación porque era vista como una práctica contraria a la fe en la resurrección de los muertos y, además, porque en algunos contextos fue promovida por grupos anticristianos, permite desde hace años esta práctica, presentada como una alternativa pastoral para familias creyentes que desean reposar cerca de su comunidad de fe. En principio, nada reprochable. Pero lo que empezó como un gesto espiritual se ha transformado en una fuente de ingresos silenciosa y, en muchos casos, nada transparente.
El cementerio de Barbate ha sido explotado económicamente por la iglesia durante décadas. El Ayuntamiento había cedido hace un siglo su gestión a la parroquia de San Paulino y el obispo de Cádiz, Rafael Zorzona, lo inscribió a su nombre en 1983 gracias a un privilegio franquista inconstitucional[1]
Algunas de las pintadas de protesta junto a la entrada del cementerio. El descontento de los usuarios por el incremento de precios en los servicios, los cierres en festivos o fines de semana y el deficiente mantenimiento provocaron manifestaciones y protestas en 2024 / Juan Carlos Toro ________________
En agosto del año 2023, el Obispado de Cádiz que aún preside de forma interina Rafael Zornoza, se hizo con el control del cementerio de Barbate en lugar de la parroquia local de San Paulino que lo había ejercido siempre.
Cuando habían transcurrido varias semanas de ese cambio que parecía ser un mero ajuste administrativo, un acuerdo entre instituciones, comenzó a crecer un notable malestar entre los usuarios, entre los familiares de los finados que realizaban visitas frecuentes o los que se veían obligados a enterrar a un pariente.
Subida de precios de todos los servicios, cambios de horario con cierres inesperados en festivos y fines de semana, falta de mantenimiento, choques con el minúsculo equipo de trabajadores… Los conflictos se acumularon durante meses hasta que llegó la catarsis.
Pintadas de tono agresivo en los muros blancos y gritos de protesta en el silencio del cementerio fueron el siguiente paso. Hasta que llegó una pequeña pero insólita manifestación.
Un centenar de vecinos se reunió el lunes 2 de septiembre de 2024 frente al Ayuntamiento de Barbate con carteles, eslóganes ensayados, gritos y megáfono. Una protesta en toda regla, como Dios manda.
Algunos de los que se concentraban hablaban de subidas del 300% en la venta de nichos y otros servicios esenciales. Los problemas de iluminación o los bruscos cierres en jornadas propicias para la visita eran otros de los reproches.
El incremento de precio de nichos y mantenimiento era uno de los motivos de queja / Juan Carlos Toro ________________
El alcalde andalucista, Miguel Molina[2], se vio obligado a sentarse con el Obispado para transmitir el enfado creciente y abrir una negociación que ha culminado ocho meses después. El camposanto pasa a ser gestionado por la administración municipal.
El malestar era tanto que el cambio de propiedad recibe un apoyo plenario unánime de AxSí, Partido Popular y PSOE
La sesión plenaria del pasado miércoles 4 de junio daba un respaldo unánime (AxSí, PSOE y PP) al convenio «de cesión gratuita» mediante el cual el Ayuntamiento asume la «titularidad plena del cementerio municipal, así como su gestión y explotación económica».
Cesión gratuita de todos los derechos
El acuerdo contempla «la cesión gratuita de todos los derechos» que pudieran corresponder tanto a la Diócesis como a la parroquia barbateña de San Paulino» responsable hasta 2023 sobre la finca donde se ubica el cementerio actual.
También se incluye la entrega al Ayuntamiento de «la posesión de la finca de dominio público en la que se realizó la ampliación del antiguo cementerio, así como la cesión de la totalidad de los bienes, instalaciones y documentos de gestión asociados».
«Este convenio supone que el cementerio queda integrado en el patrimonio municipal, como servicio público esencial al que se vincularán todos los derechos y deberes derivados de su administración», concluye el Ayuntamiento.
El Ayuntamiento, aliviado tras meses de protestas: «El acuerdo garantiza una gestión directa, eficiente y adecuada»
Como parte del proceso, se procede a la subrogación del personal laboral[3]que actualmente presta servicio en el cementerio, garantizando así los derechos de los trabajadores.
Una vez formalizado el convenio en escritura pública, se inscribirá en el Registro de la Propiedad y en el Inventario Municipal de Bienes. Asimismo, se informará al Departamento de Urbanismo para su inclusión en el planeamiento del municipio.
Desde el Ayuntamiento «se valora muy positivamente este acuerdo, que resuelve la situación de la titularidad del camposanto local y garantiza una gestión directa, eficiente y adecuada a las necesidades de la ciudadanía, cumpliéndose el compromiso adoptado por el equipo de gobierno con la ciudadanía».
Texto: Barbate incorpora oficialmente el cementerio a su patrimonio municipal.
Formalizada la cesión del cementerio de Barbate al Ayuntamiento por parte del Obispado de Cádiz
El Ayuntamiento de Barbate ha firmado el lunes 7 de julio en Notaría la cesión gratuita del Cementerio Municipal, consolidando así la titularidad plena del mismo por parte del Consistorio. Un acto histórico que marca un antes y un después en la gestión de este servicio público esencial para la ciudadanía.
La firma formaliza el acuerdo aprobado por unanimidad en el Pleno municipal celebrado el pasado 4 de junio, en el que todos los grupos políticos respaldaron el borrador del convenio de cesión gratuita entre el Ayuntamiento de Barbate, la Diócesis de Cádiz-Ceuta y la Parroquia de San Paulino. ______________________
[1] Un pueblo gaditano descubre que la Iglesia se ha apropiado del monte público sobre el que se construyó su cementerio (2023) El Ayuntamiento de Barbate cedió hace un siglo la gestión del camposanto a la parroquia de San Paulino y el obispo de Cádiz lo inscribió a su nombre en 1983 gracias a un privilegio franquista inconstitucional. […] Lo llamativo es que el registrador de la propiedad hubiera admitido en 1983 la inscripción de la necrópolis a nombre de la Iglesia católica cuando la finca era de naturaleza pública y la titularidad recaía en los ayuntamientos de Barbate y Vejer de la Frontera…
[3] Pedro Álvarez, el barbateño que ha vencido al Obispado en su lucha por la dignidad del cementerio (2025) [Citado en el vídeo del Ayuntamiento entre los trabajadores que continuarán en el cementerio municipal] Pedro Álvarez fue apartado del camposanto de Barbate, -después de la entrada directa de la Diócesis en su gestión en agosto de 2023-, donde llevaba trabajando 20 años, y logra ahora que la Inspección de Trabajo reconozca el acoso sufrido bajo la gestión eclesiástica.
En 2022, un grupo de arqueólogos, antropólogos e historiadores se desplegó en el cementerio de San Breixo, en el municipio ourensano de Celanova, para intentar encontrar los restos de un grupo de asturianos represaliados por el partido golpista en la Guerra Civil . El trabajo dio sus frutos y logró su objetivo: identificar a Marcelino Fernández García y Abelardo Suárez del Busto, ejecutados por el régimen franquista en septiembre de 1939 y enterrados en una trinchera junto a otros cinco gijoneses, todos ellos capturados cuando intentaban huir por mar desde Asturias.
La historia de este proceso queda ahora recogida en un documental que acaba de estrenar en su canal de YouTube el grupo Histagra de la USC , que investiga y recupera la memoria de aquellos años oscuros. A lo largo de otros 20 minutos, el equipo multidisciplinar es acompañado desde su llegada al cementerio de Celano para iniciar la excavación hasta la fase de análisis de los restos encontrados en el laboratorio .
El Ayuntamiento de Barbate cedió hace un siglo la gestión del camposanto a la parroquia de San Paulino y el obispo de Cádiz lo inscribió a su nombre en 1983 gracias a un privilegio franquista inconstitucional. No hubo convenio ni contraprestación en la cesión de un servicio que ha sido explotado económicamente por la Iglesia católicadurante décadas. Pero tampoco hubo transmisión de la propiedad
Puerta de acceso al cementerio parroquial de Barbate (Cádiz) / Paco Puentes _________________________
El Obispado de Cádiz está dispuesto a firmar la paz en la guerra que mantiene desde hace más de un año con el Ayuntamiento de Barbate (Cádiz) a cuentas de su cementerio. Después de que este verano en torno a un centenar de vecinos se manifestasen con gritos y pintadas contra el obispo de Cádiz, Rafael Zornoza, descontentos con la gestión y la subida de tarifas; la Iglesia gaditana ha enviado al Consistorio el borrador de un convenio en el que dice ofrecer la cesión “gratuita” de las instalaciones.
La gota que colmó el vaso de la paciencia de los barbateños con su cementerio cayó el pasado 31 de agosto. Ese fin de semana, varios vecinos se toparon con la cancela del camposanto cerrada, justo cuando querían visitar a sus fallecidos en una localidad con fuerte raigambre al culto a los difuntos. El cierre puntual se sumaba al enfrentamiento soterrado que el Ayuntamiento mantenía desde hace un año con el Obispado y la parroquia de San Paulino —titular legal del espacio— a cuentas de la actualización de tarifas por enterramientos y otros servicios que realizó la Iglesia en 2023, después de ocho años congeladas.
El ‘Jardín del No Nacido’ ha sido inaugurado por el Ayuntamiento el pasado 15 de octubre en el cementerio municipal de la ciudad portuaria, y en su intencionalidad, según fuentes de la formación ultraderechista, se engloba a “las más de 100.000 muertes anuales por aborto voluntario”
La iniciativa del PP y Vox en Cartagena para habilitar en un cementerio de la ciudad portuaria un espacio de “homenaje a las almas que no llegaron a nacer” ___________________
El cementerio municipal de San Antonio Abad de Cartagena ha sido testigo el 15 de octubre, de una inauguración inédita: gracias a una iniciativa impulsada por Vox y aprobada con el apoyo necesario de sus socios del PP en el Ayuntamiento, el principal camposanto de la ciudad portuaria contará con un ‘Jardín del No Nacido’.
Según rezaba la invitación enviada por el concejal del Área de Litoral y Sanidad de Cartagena y responsable de las competencias en cementerios municipales, Gonzalo López Pretel, al resto de grupos políticos del Ayuntamiento, el ‘Jardín del No Nacido’ será un espacio donde se rendirá, de forma permanente, “homenaje a las almas que no llegaron a nacer”.
Recuerdo para “los más de 100.000 abortos anuales”
Durante muchos siglos, la Iglesia católica negó la sepultura en tierra consagrada a los niños sin bautizar, mujeres que murieron durante el parto y madres solteras. Por ello en la isla de Irlanda crearon los ‘cilliní’, cementerios populares donde reposaban los restos de aquellos seres que no encontraron descanso en la ortodoxia
Cillín en Kells Bay, Co. Kerry, cerca del borde del agua / Fuente foto Facebook The Cilliní Project ____________________________
13 de julio de 2024
Hoy Marcos Pereda en Público nos habla de esos cementerios, de uno de los «cillín» de Irlanda, el de Kells, recorriendo, narrando y describiendo un camino que, señala, no es fácil, «No es fácil llegar a Kells».
Pero antes de adentrarnos en ese recorrido, prestaremos atención a un estudio de Eileen M. MURPHY, Colm J. DONNELLY Children’s Burial Grounds (cilliní) in Ireland en el que tratan de de acercarse al origen y al contexto de estos lugares de enterramiento, de monumentos arqueológicos, para niños que se encuentran a lo largo de toda Irlanda, y del que extraemos algunos datos.
Explican en el estudio que los cilliní, se usaban frecuentemente para enterrar a niños no bautizados, aunque otros miembros de la sociedad irlandesa que eran considerados por parte de la Iglesia Católica Romana como inadecuados para ser enterrados en suelo consagrado, también fueron inhumados en estos lugares. Tal grupo incluía a los discapacitados, muertos en naufragios, criminales y víctimas de las hambrunas. Las localizaciones de estos cilliní son diversas e incluyen iglesias y cementerios abandonados, monumentos antiguos y lugares naturales conspicuos y que aún son bastante desconocidos
Escribe Luis Miguel Piñera en la nueva sección Crónicas gijonesas en La Nueva España sobre una serie de ilustres compañeros de la librepensadora Rosario de Acuña en el cementerio civil de Gijón, El Sucu. Pero ya, en el mismo periódico publicaba en 2025 Camposantos no tan santos, un recorrido histórico por los enterramientos civiles en la ciudad, que nos permite conocer otros datos sobre esta parcela del cementerio gijonés.
De ese artículo, (resumen de la conferencia «Camposantos no santos en Gijón» impartida el jueves 27 de agosto en Figueras (Castropol), dentro de las VI Jornadas de Historia Local que este año se dedicaron a los cementerios), recogemos algunos datos históricos.
Camposantos no santos en Gijón
Los cementerios en Gijón, como en el resto del mundo, no fueron únicamente una evidente conquista higiénica sino que -en cuanto que «suelo edificable»- se convirtieron en un espacio de representación social, como lo era y como lo es la propia ciudad de los vivos.
El Ayuntamiento de San Martín del Rey Aurelio asumirá la gestión del cementerio de San Andrés, en El Entrego/L’ Entregu, tras firmar un acuerdo mutuo de ocupación con la empresa propietaria La Solana Asturiana S.A, por un pago inicial de 74.284 euros
Cementerio de San Andrés: A excepción de dos panteones, el resto del cementerio son nichos en baterías, dispuestos en pasillos y túneles/ Fuente _____________
El cementerio de la localidad de El Entrego (Asturias) es un caso único en España. Se trataba de un camposanto privado, pero que no nació bajo esa concepción.
Los terrenos que ocupa el camposanto habían sido vendidos por el obispado de Oviedo (por casi 10 millones de pesetas y tras haberlos registrado como suyos -aquello de las inmatriculaciones-), a una empresa particular cuyo propietario se jubiló a finales del mes de marzo y que inicialmente rechazó las ofertas del Ayuntamiento para hacerse con los terrenos por lo que desde el día 1 de abril el cementerio, con sus 3.000 nichos dentro, permanecía cerrado.
El anuncio del cierre movilizó a los vecinos que iniciaron asambleas y concentraciones para exigir soluciones urgentes al Ayuntamiento que si bien quiso hacerse con la propiedad del terreno negociando con la empresa propietaria, la negociación no prosperó porque el propietario, en ese momento, descartó la cantidad ofrecida, de unos 70.000 euros, alegando que la primera oferta que recibió fue de 400.000, lo que «minusvalora de forma grosera» su patrimonio. El consistorio, entonces, anunció la incoación de un expediente de expropiación forzosa para la adquisición del cementerio, que se tendrá que dirimir también en los juzgados.
Los terrenos que ocupa el campo santo son propiedad de un particular, al que el obispado se los vendió por casi 10 millones de pesetas, que se jubila a final de mes y que por el momento rechaza las ofertas del Ayuntamiento para hacerse con los terrenos.
Vecinos concentrados a las puertas del camposanto. Al fondo, en el centro, Rubén Andrés, durante su intervención. | L.N.E. / David Orihuela ______________
El cementerio de la localidad de El Entrego (Asturias) presenta una singularidad que lo hace único en España. Es un camposanto privado, pero que no nació bajo esa concepción sino que fue vendido. Los tres mil nichos, en la situación actual, se levantan sobre terrenos de la sociedad La Solana Asturiana S.A., después de que ésta los adquiriese a la Iglesia en 1993, junto con la concesión de explotación del cementerio, por un precio alrededor de diez millones de pesetas (previamente la Iglesia había registrado como suyos –aquello de las inmatriculaciones– los tres terrenos que iba a vender).
El administrador único de la sociedad se jubila y si no llega a un acuerdo con el Ayuntamiento el cementerio se cerraría. Y ya hay una fecha límite, el próximo 31 de marzo. Quedarían dentro los 3.000 nichos actuales.
Desde el primer momento los vecinos estuvieron en contra de la venta que, además, incrementó el coste de los servicios. La privatización del cementerio tuvo sus consecuencias. Para el vecindario, «Vendían los nichos como si fueran oro» y había que abonar a la empresa una cantidad al año, y para el Ayuntamiento: en 2004, la Solana denunciaba al Ayuntamiento de San Martín por no hacerse responsable de reclamar el impago de los nichos a los vecinos endeudados. Tres años después, el juez condenaba al gobierno local a abonar la cantidad de 104.903 euros, a los que se sumaron mil más de intereses legales.