El Ayuntamiento de Barbate cedió hace un siglo la gestión del camposanto a la parroquia de San Paulino y el obispo de Cádiz lo inscribió a su nombre en 1983 gracias a un privilegio franquista inconstitucional. No hubo convenio ni contraprestación en la cesión de un servicio que ha sido explotado económicamente por la Iglesia católica durante décadas. Pero tampoco hubo transmisión de la propiedad

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Fuentes: El País (Jesús A. Cañas) / Ayuntamiento de Barbate, 8 de diciembre de 2024
El Obispado de Cádiz está dispuesto a firmar la paz en la guerra que mantiene desde hace más de un año con el Ayuntamiento de Barbate (Cádiz) a cuentas de su cementerio. Después de que este verano en torno a un centenar de vecinos se manifestasen con gritos y pintadas contra el obispo de Cádiz, Rafael Zornoza, descontentos con la gestión y la subida de tarifas; la Iglesia gaditana ha enviado al Consistorio el borrador de un convenio en el que dice ofrecer la cesión “gratuita” de las instalaciones.
La gota que colmó el vaso de la paciencia de los barbateños con su cementerio cayó el pasado 31 de agosto. Ese fin de semana, varios vecinos se toparon con la cancela del camposanto cerrada, justo cuando querían visitar a sus fallecidos en una localidad con fuerte raigambre al culto a los difuntos. El cierre puntual se sumaba al enfrentamiento soterrado que el Ayuntamiento mantenía desde hace un año con el Obispado y la parroquia de San Paulino —titular legal del espacio— a cuentas de la actualización de tarifas por enterramientos y otros servicios que realizó la Iglesia en 2023, después de ocho años congeladas.
El cementerio de Barbate se suma a una lista de camposantos parroquiales en Conil de la Frontera, Vejer de la Frontera, Benalup o Zahara de los Atunes que aún gestiona la Diócesis. Otros, como los de Facinas y Paterna, ya se han cedido a los consistorios, en fórmulas parecidas la planteada ahora a Barbate. Es una estrategia que sigue desde hace unos años el Obispado, interesado en desligarse de unos espacios que ya no tienen la labor que tenían en el pasado —enterrarse en sagrado bajo el culto católico— y que le suponen un esfuerzo económico y logístico complicado de asumir para determinadas parroquias.
Con esa excusa, el Obispado sondeó varias opciones para gestionar los cementerios de forma mancomunada, pese a ser de titularidad parroquial. Llegó a crear hasta una empresa en 2019, Santa Marta Servicios de Administración, S.L., con el sacerdote y antiguo ecónomo de la Diócesis, Antonio Diufaín, como administrador único. Sin embargo, al tiempo optó por extinguirla y nombrar a Diufaín —anterior mano derecha de Zornoza y una figura controvertida en la Diócesis— administrador parroquial de esos espacios, como ocurre en el caso de Barbate.

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El caso del cementerio de Barbate es aún más enrevesado que otros camposantos de la Diócesis, a cuentas de esas obras de ampliación realizadas sobre un suelo público, después que el Consistorio en su día asegurase que no tenía fondos para costearlas. Una situación jurídica del terreno anexionado “compleja”, como asegura el Obispado, que han llevado a la institución a tener claro que “es preciso permitir que el Ayuntamiento pase a administrar la totalidad del cementerio concebido como una unidad y cementerio propio en su totalidad, de manera que la ciudadanía pueda visitar a sus difuntos enterrados tanto en la parte antigua como en la nueva”.
La Iglesia de Cádiz asegura que ha realizado “distintos ofrecimientos” al Ayuntamiento desde que en 2023 se enrarecieron las relaciones entre ambos a cuentas de la gestión cementerio, aunque no ha detallado qué impidió alcanzar una firma que ahora parece estar confirmada, aunque con el fuerte condicionante de trabajar con el lastre de una abultada deuda con el Estado que les ata a un plan de ajuste que les impide realizar grandes inversiones o ampliaciones de personal.
El País señalaba que el Obispado cedería a Barbate su cementerio a cambio de otra propiedad, como contraprestación para compensar el gasto de unas obras de ampliación, si bien la información publicada por el del Ayuntamiento señala que «la cesión, “concebida desde el interés general y sin retribución económica alguna”, tal y como detalla el comunicado de la Diócesis de Cádiz y Ceuta y la Parroquia San Paulino, “representa un paso importante para resolver la situación que atravesaba el cementerio y pone de manifiesto el acuerdo entre el Obispado y el Ayuntamiento en beneficio de la ciudadanía”, ha explicado Molina.

















