MHUEL se concentrará un año más para exigir la laicidad de las instituciones recordando a la corporación municipalel artículo 16.3 de nuestra vigente Constitución, » Ninguna confesión tendrá carácter estatal ».
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Fuente: MHUEL, 25 de enero de 2025
MHUEL (Movimiento Hacia un Estado Laico), confirmada la hora del paseíllo municipal, convoca una vez más una concentración por San Valero, el día 29 de enero de 2025, a las 10:30 horas, en la plaza de la Seo.
Recuerdan en la nota de invitación que, en el transcurso de su ridícula procesión, con bombos y timbales, se estará en silencio, elevando los cartelones, y al final se les cantará nuestra propia letanía: !El palio, el palio, os ha faltado el palio!
Firmada por su presidente, Josant Rovira, expone algunas de las razones que justifica la presencia de MHUEL y la protesta:
«Laicismo es la lucha de la militancia que considera que el Estado carece de ideología en materia religiosa y Laicidad es el futuro utópico en que efectivamente, no como ahora, el Estado será aconfesional.
La presidenta de la Comunidad de Madrid se significa como nunca en un discurso confesional que colisiona con los deberes respecto al laicismo y que parece responder a un objetivo electoral en su competencia con Vox
Isabel Díaz Ayuso asiste a la Misa Mayor de la Virgen de la Almudena / Europa Press/Pérez Meca _______________
Más que de Isabel Díaz Ayuso tendría que empezar a hablarse de Isabel Díaz Asunta, lo digo por la dimensión católica-apostólica-romana que ha adquirido la presidenta de la Comunidad de Madrid en estas fechas señaladas (como reza el inagotable tópico navideño).
Y no solo por haber reprochado al Gobierno central la ausencia de un representante de altura en la reapertura de Notre Dame, “símbolo de la cristiandad de Europa”, decía Santa Isabel, sino por el entusiasmo con que aludió en un tuit a la fiesta de la Inmaculada Concepción y por su reciente condición de peregrina en el jubileo de Caravaca de la Cruz.
Allí, a la región murciana, se desplazó hace unos días la presidenta, remarcando la fe y la devoción, comulgando en el altar mayor e insistiendo en la idea según la cual no podemos entender España sin la religión cristiana.
La ciudad de Cáceres vive su segunda bajada del año de la Virgen de la Montaña por el Centenario de su Coronación, con 38 días de visitas a espacios religiosos, colegios, residencias de mayores e incluso el centro penitenciario.
Virgen de la Montaña / Wikipedia _____________________
Chema Álvarez Rodríguez, El Salto, 10 de octubre de 2024
La Real Cofradía de Nuestra Señora la Santísima Virgen de la Montaña de Cáceres mostró, desde el primer momento, un crecido entusiasmo y participación en todos los actos que apuntalaron el triunfo del golpe de Estado de julio de 1936 en esta capital extremeña. Nada más producirse la traición al orden constitucional dicha cofradía tomó partido por los sublevados, como botón de muestra de la conducta general seguida por la Iglesia española, que se sumó al paso alegre de su paz al asesinato de personas honradas, algunas de ellas incluso sinceros creyentes. A día de hoy, dicha cofradía aún no ha hecho el obligado examen de conciencia ni mostrado contrición alguna, es decir, que no ha pedido perdón a los cacereños y cacereñas por los crímenes que en nombre de su dios se cometieron entonces, entre ellos el asesinato de 34 vecinos en la Navidad de 1937, con el alcalde constitucional Antonio Canales a la cabeza. Una forma macabra de celebrar el santo advenimiento. Que su dios les perdone, porque los demás ni perdonamos ni olvidamos.
Basta con seguir la prensa histórica de aquellos días para saber de lo que hablo. En las primeras semanas tras el golpe la cofradía se afanó en repartir medallitas y “detentes” del Sagrado Corazón de Jesús a quienes iban al frente o, también, a quienes pasaban día, tarde y noche desfilando uniformados por las calles de Cáceres, a ritmo de marcha militar, entrando de vez en cuando en alguna que otra vivienda de rojo para dar un buen escarmiento.
«Me da la impresión de que después de ser criticado en ausencia, Adrián Barbón y las autoridades asturianas no volverán a caer en la trampa del arzobispo»
Vicente G. Bernaldo de Quirós / Fuente foto ___________________
Da lo mismo que en la celebración religiosa del día de Covadonga esté o no el presidente del Principado, que el arzobispo de Oviedo marcará territorio ideológico y le acusará de no comulgar con sus ideas extravagantes y cercanas a la derecha del nacionalcatolicismo. El caso es tener a alguien al que reñir y a monseñor Sanz Montes se le dan muy bien las filípicas, que disfraza de argumentos teológicos y morales.
En esta ocasión, Adrián Barbón renunció a estar presente en los actos religiosos del día de Asturias, cansado ya de que el jefe de la Iglesia en la región le amoneste por las políticas que lleva a cabo y también, posiblemente, porque le dijeron que su sitio no era ese y que en un Estado aconfesional el presidente del Principado, por muy creyente que sea, no tiene que acudir a un sitio preferencial porque la religión es un acto privado.
Los grupos de Junts, PP y Vox entienden que el alcalde peca del sectarismo que ya destiló Colau como alcaldesa
Imagen de la tradicional misa en honor a la copatrona de Barcelona, la Mercè / Propias _____________________
Luis Benvenuty, La Vanguardia, 16 de septiembre de 2024
Los grupos municipales de Junts, PP y Vox atacaron ayer con dureza al alcalde Jaume Collboni luego de que su gobierno mandara retirar cualquier referencia a la misa dedicada a la patrona de Barcelona del programa oficial de la edición de este año de las fiestas de la Mercè. Estas críticas resultaron especialmente duras en tanto a que la retirada de la misa de los pasquines y webs municipales es en verdad el resultado de la rectificación de un error.
La Vanguardiaadelantó este sábado que este año el Ayuntamiento incluía de nuevo esta celebración religiosa en su programa oficial[1]. Esta referencia fue eliminada en el año 2015 por el ejecutivo de la entonces alcaldesa Ada Colau pocos meses después de constituirse. Y a las pocas horas, también este mismo sábado, fuentes municipales informaron de que la inclusión de la misa del presente año es resultado de un error técnico, que el Ayuntamiento procederá a eliminarla de sus webs y a no volver a imprimirla.
Sanz Montes / Religión Digital ___________________
Enrique del Teso, Nortes, 14 de septiembre de 2024
Al arzobispo señor Sanz Montes le pasa con las ideologías lo que nos pasa a todos con el olor de las casas. Todas las tienen un olor peculiar menos la propia. Al señor Montes todo le parece ideología menos sus soflamas. Es ideología, dice, que las mujeres quieran vivir como la otra mitad de la población. No es ideología, dice, sino moralidad fundamentada en la fe, mezclar en la misma frase inmigrantes con terrorismo, drogas, armamento y tráfico de blancas (en mayo de este año). Y no tiene siglas, dice, la etiqueta buenismo para referirse a la actitud de encarar la inmigración sin mentiras ni prejuicios racistas.
Decir que algo es ideológico es decir que es interesado y que no es un hecho verdadero, sino un punto de vista discutible.
Decir que una democracia es aconfesional o laica (me aburren los matices) es una redundancia. Si es democracia, es laica. Es reconocer la obviedad de que las leyes las hace el parlamento elegido y no tienen que acomodarse a preceptos religiosos dictados por obispos a los que no elige nadie. Si llamamos ideología laicista a este rasgo de las democracias, pues eso de que la Constitución esté por encima de la Biblia y el Gobierno por encima los obispos es solo un punto de vista interesado. Además, una vez que nos inventamos una ideología laicista, ya podemos llamarla radical y así será laicismo radical todo lo que a los obispos no les guste. Parece lógica la exigencia de igualdad de las mujeres. La manera de oponerse a semejante obviedad es, de nuevo, llamarla ideología, en este caso de género.
La Cadena SER en Asturias dedicó ayer, tras la misa oficiada en Covadonga con motivo de la fiesta de la «Santina» y a la que por primera vez no asistió ni el gobierno de Asturias ni la delegada del Gobierno, Adriana Lastra, breves espacios de reflexión sobre la presencia de autoridades en ceremonias religiosas y al caso concreto de Covadonga.
Por la mañana, en el Hoy por Hoy en ser Gijón, Paloma Llanos entrevistaba a Luis Fernández, presidente de Asturias Laica, acerca de la «constitucionalidad» de la presencia institucional de autoridades en actos confesionales. Por la tarde, el tema se trasladó al programa de Nacho Poncela, La Ventana de Asturias, en el que, haciéndose eco de la entrevista de la mañana, charlaba con Enrique González lo que dio entrada, también, a comentar las palabras de Sanz Montes.
Hoy por Hoy Gijón, con Paloma Llanos (fragmento) Entrevista a Luis Fernández
Cosme Cuenca, El Comercio, 7 de septiembre de 2024
Quien se toma en serio una ceremonia religiosa la vive como un acto de comunicación, de la especie e intensidad que al antedicho se le alcance, entre su ser más íntimo y personal y lo trascendente. Quien no se toma en serio una ceremonia religiosa, misa, bautizo o funeral, acude a ella como a un acto social, en el mejor de los casos. Creo, además, que quienes no participamos de la creencia deberíamos estar especialmente comprometidos en el respeto a la creencia ajena. Que sean, si acaso, los propios creyentes quienes frivolicen, allá ellos, con su creencia, no los ajenos a la misma.
Viene esto a cuento de la misa de Covadonga a la que don Adrián va o no va según circunstancias ajenas al propio hecho religioso. Si yo fuera don Adrián no tendría la menor dificultad para explicarle al arzobispo mi ausencia de la solemne celebración covadonguiana: «Mire, eminencia, respeto demasiado su creencia como para asumir su ceremonial como un acto meramente social». Y digo yo que su eminencia debería comprender la explicación desde la mera profesionalidad, incluso complacida quiero imaginar. Desde persona cercana se me hace la razonable objeción de que si don Adrián va a Covadonga no lo hace con su personal equipaje espiritual, sino con la representación de los asturianos, un abanico tan variado como inabarcable.
La delegada del Gobierno en Asturias, Adriana Lastra, no asistirá a la misa de Covadonga del próximo domingo.
La política ovetense ha explicado, según recoge MiGijón, que su decisión busca evitar que su presencia sea utilizada como «una excusa para lanzar soflamas» y ha querido dejar claro que el Día de Asturias debe ser «un día de unión y concordia». «Soy creyente, nunca lo digo, pero lo soy. Y el año pasado en la homilía se criticó a las mujeres que sufren violencia de género, algo que es intolerable», ha declarado, quien ha recordado que nunca hubo problemas con la homilía «hasta hace unos años, justo coincidiendo con la llegada de Pedro Sánchez a la Presidencia».
En cuanto al Consejo de Gobierno, queda a criterio personal de cada consejero acudir o no, aunque todo apunta a que no habrá ninguna representación del Ejecutivo autonómico.
El presidente del Principado, Adrián Barbón[1]y el de la Junta General, Juan Cofiño[2], ya habían anunciado que no asistirían por discrepancias con el contenido de las homilías del arzobispo y para evitar cualquier elemento de crispación.
Juan Cofiño, preresidente de la Junta General del Principado de Asturias, tampoco acudirá a Covadonga el 8 de septiembre en el Día de Asturias a la misa en el Real Sito. Cofiño, exvicepresidente del Gobierno, ha trasladado su negativa en una carta abierta al arzobispo de Oviedo en la que recalca su «protesta en nombre de todos quienes se han visto señalados peyorativamente por sus intervenciones pretéritas en el Dia de Asturias». La baja de Cofiño se produce un día después de que Adrián Barbón, presidente del Principado, comunicase su decisión de no ir a Covadonga, rompiendo así una tradición de más de 40 años, a raíz del enfrentamiento con Jesús Sanz Montes, arzobispo de Oviedo, que acostumbra a hacer discursos con contenidos políticos que irritan a la izquierda.
Juan Cofiño comunicó al arzobispo su ausencia el próximo 8 de septiembre en Covadonga a través de una carta, también remitida a los medios de comunicación. En ella declina la invitación del Arzobispado a participar en los actos religiosos afirmando que «nada me desagrada más que las polémicas estériles» y mostrando su «enorme preocupación por la polarización extrema que se está adueñando del discurso público…y no seré yo quien contribuya a avivar la hoguera.». «No obstante, me veo obligado a argumentar mi ausencia en Covadonga en esta ocasión, dada la notoriedad que ha adquirido la hipotética presencia o, en su caso, ausencia, de los representantes públicos en los actos religiosos». Por todo ello, prosigue, «me veo obligado a argumentar mi ausencia en Covadonga».