La virgenmanía en Cáceres y los monaguillos de la pública

octubre 10, 2024

La ciudad de Cáceres vive su segunda bajada del año de la Virgen de la Montaña por el Centenario de su Coronación, con 38 días de visitas a espacios religiosos, colegios, residencias de mayores e incluso el centro penitenciario.

Virgen de la Montaña / Wikipedia
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Chema Álvarez Rodríguez, El Salto, 10 de octubre de 2024

La Real Cofradía de Nuestra Señora la Santísima Virgen de la Montaña de Cáceres mostró, desde el primer momento, un crecido entusiasmo y participación en todos los actos que apuntalaron el triunfo del golpe de Estado de julio de 1936 en esta capital extremeña. Nada más producirse la traición al orden constitucional dicha cofradía tomó partido por los sublevados, como botón de muestra de la conducta general seguida por la Iglesia española, que se sumó al paso alegre de su paz al asesinato de personas honradas, algunas de ellas incluso sinceros creyentes. A día de hoy, dicha cofradía aún no ha hecho el obligado examen de conciencia ni mostrado contrición alguna, es decir, que no ha pedido perdón a los cacereños y cacereñas por los crímenes que en nombre de su dios se cometieron entonces, entre ellos el asesinato de 34 vecinos en la Navidad de 1937, con el alcalde constitucional Antonio Canales a la cabeza. Una forma macabra de celebrar el santo advenimiento. Que su dios les perdone, porque los demás ni perdonamos ni olvidamos.

Basta con seguir la prensa histórica de aquellos días para saber de lo que hablo. En las primeras semanas tras el golpe la cofradía se afanó en repartir medallitas y “detentes” del Sagrado Corazón de Jesús a quienes iban al frente o, también, a quienes pasaban día, tarde y noche desfilando uniformados por las calles de Cáceres, a ritmo de marcha militar, entrando de vez en cuando en alguna que otra vivienda de rojo para dar un buen escarmiento.

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La Mártir Eulalia ingresa en el Hospital de Mérida

julio 4, 2024

De la ronda de la santa por un sistema de salud pública extremeño en permanente acoso no se esperan grandes milagros.

Fragmento del cartel anunciador de la visita de la Mártir al Hospital de Mérida
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Chema Álvarez Rodríguez, El Salto, 4 de julio de 2024

Según se desprende del cartel anunciador de la próxima actividad organizada por la Asociación de la Virgen y Mártir Santa Eulalia de Mérida, consistente en una procesión del icono religioso y acólitos el próximo sábado 6 de julio por la barriada de Nueva Ciudad, con colofón sacro y parada en el Hospital de Mérida, donde “se rezará una oración por todos los enfermos”, cartel donde figura bien placentero el sello del SES, Servicio Extremeño de Salud, y del mismo Hospital, como patrocinador de tan pío acto, a partir de ahora quien sea diagnosticado o diagnosticada de enfermedad leve, grave o sin pronóstico deberá encomendarse al amparo de Dios y de sus santos varones o hembras, preferiblemente de la fe católica, apostólica y romana, dado que, a pesar de ser un lugar que se supone laico y entregado a una ciencia que ha superado hace ya tiempo el cultivo de la milagrería en la sanación de los enfermos, este hospital fomenta y prodiga los cultos a la Santa Madre Iglesia, como en tiempos de antaño, cuando la sanidad pública era tan mala que antes de entrar en un hospital era preferible decir aquello de “¡que Dios nos coja confesaos!”.

Sin ganas de ser aguafiestas y para darle cariz científico a este asunto, digno de rechifla en quien todavía sea capaz de distinguir entre ciencia y religión, cabe recordar el memorable experimento mencionado por el etólogo Richard Dawkins, el “otro” bulldog de Darwin, en su ensayo El espejismo de Dios. Dawkins contó que la Fundación norteamericana Templeton gastó 2,4 millones de dólares de sus propios fondos en el Gran Experimento de la Oración, consistente en poner a rezar a un grupo bastante numeroso de personas, verdaderos creyentes de tres congregaciones distintas (Minessota, Massachusetts y Missouri), por la sanación de 1.802 personas enfermas, distribuidas por seis hospitales, a quienes se les había practicado cirugía cardiaca e implantado un bypass.

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