Asturias arrastra desde hace tiempo una anomalía democrática que se ha normalizado de forma preocupante: un arzobispo que actúa como agitador político y un Gobierno autonómico que prefiere el gesto simbólico antes que la defensa firme de los intereses de su ciudadanía.
Jesús Sanz Montes no es solo un representante de la Iglesia católica en Asturias. Es, desde hace años, un personaje que utiliza su púlpito para atacar derechos civiles, cuestionar avances sociales y despreciar de forma reiterada a una sociedad que no se ajusta a su visión ideológica del mundo. Cada intervención pública suya es un nuevo episodio de confrontación, siempre dirigido contra los más vulnerables y siempre en contra del sentir mayoritario de la ciudadanía asturiana.
Su oposición al acuerdo para indemnizar a las víctimas de abusos sexuales dentro de la Iglesia no es una opinión más: es una falta de respeto intolerable. No se trata de un debate jurídico ni de una discrepancia técnica. Se trata de personas que fueron dañadas, silenciadas y abandonadas durante décadas, y que hoy reclaman algo tan básico como reconocimiento y reparación. Posicionarse contra eso no es valentía ni coherencia doctrinal; es negacionismo moral.
Luis Fernández, presidente de Asturias Laica considera vergonzantes las declaraciones del arzobispo sobre los casos de pederastia eclesial
Adrián Barbón con León XIV en la audiencia en el Vaticano ___________________
Fuentes: Paloma Llanos, Hoy por Hoy Gijón /Asturias Laica, 14 de enero de 2025
Dos noticias en estos últimos días nos hablaban de Asturias en relación a la iglesia católica.
Por un lado, las declaraciones[1]de Jesús Sanz Montes, arzobispo de Oviedo, publicadas en ABC, El des-acuerdo en los abusos de menores, en las que calificaba los casos de pederastia en la iglesia como un «arma de distracción masiva» y por otra, la visita del presidente del Principado a León XIV. En ambos casos han suscitado críticas dentro y fuera de Asturias.
En el caso de las declaraciones del Arzobispo las asociaciones[2]de víctimas de estos casos acusan a Sanz Montes de ser «un claro ejemplo de insolente negacionismo, cuando no de insoportable exaltación de la pederastia». En sus declaraciones el arzobispo de Oviedo, entre otras cosas, afirmaba que el acuerdo sobre pederastia entre la Conferencia Episcopal y el Gobierno para que la Iglesia asuma compensaciones económicas por los abusos no era sino «una medida selectiva y distractiva que no atiende a todas las víctimas» y señalaba que el acuerdo «no responde a una política integral de atención a las víctimas», al cifrar en un 0,2% del total los casos de abusos en la Iglesia,
Una veintena de exiliados republicanos, cinco asturianos -entre ellos quien fuera el último presidente de la República en el exilio José Maldonado-, recibieron en Avilés el reconocimiento por parte del Gobierno
Retratos del exilio español / Fuente ____________________________
El acto institucional del «Día del exilio», que establece la ley de Memoria Democrática, este año se ha celebrado en el Centro Niemeyer de Avilés. En él se ha recordado a quienes, tras la Guerra y durante la dictadura, tuvieron que abandonar el país a la fuerza por motivos políticos e ideológicos, incidiendo además de manera especial en el papel de los llamados “niños y niñas de la guerra”, con la entrega de declaraciones de Reconocimiento y Reparación a sus familias.
El Gobierno de España ha homenajeado con este acto a quienes, tras la Guerra y durante la dictadura, tuvieron que abandonar el país a la fuerza por motivos políticos e ideológicos. Este acto ha reconocido el papel de estos hombres y mujeres, que fueron fundamentales en la defensa de la democracia, tanto desde el exilio como en la lucha contra el fascismo en Europa y América Latina.
La ceremonia, en la que han intervenido la ministra de Igualdad, Ana Redondo; el presidente de Asturias, Adrián Barbón; y el secretario de Estado de Memoria Democrática, Fernando Martínez, ha incidido en el papel de los llamados “niños de la guerra”, con la entrega de declaraciones de Reconocimiento y Reparación a sus familias.
«Me da la impresión de que después de ser criticado en ausencia, Adrián Barbón y las autoridades asturianas no volverán a caer en la trampa del arzobispo»
Vicente G. Bernaldo de Quirós / Fuente foto ___________________
Da lo mismo que en la celebración religiosa del día de Covadonga esté o no el presidente del Principado, que el arzobispo de Oviedo marcará territorio ideológico y le acusará de no comulgar con sus ideas extravagantes y cercanas a la derecha del nacionalcatolicismo. El caso es tener a alguien al que reñir y a monseñor Sanz Montes se le dan muy bien las filípicas, que disfraza de argumentos teológicos y morales.
En esta ocasión, Adrián Barbón renunció a estar presente en los actos religiosos del día de Asturias, cansado ya de que el jefe de la Iglesia en la región le amoneste por las políticas que lleva a cabo y también, posiblemente, porque le dijeron que su sitio no era ese y que en un Estado aconfesional el presidente del Principado, por muy creyente que sea, no tiene que acudir a un sitio preferencial porque la religión es un acto privado.
El ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, ha descubierto la placa que reconoce la casa del general Rafael del Riego como Lugar de Memoria en Tuña, su pueblo natal de Tineo
Representantes políticos e institucionales en el Día de la Memoria Democrática conmemorado hoy en Tineo (Asturias) _________________________
La localidad tinetense de Tuña ha sido la elegida para celebrar el acto institucional del Día de la Memoria Democrática en Asturias y lo ha hecho erigiéndose como primer Lugar de Memoria de la región. Un reconocimiento concedido por el Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática a este pequeño pueblo del concejo de Tineo, donde nació el general Rafael del Riego.
Así, el presidente y el ministro han descubierto una placa que identifica como Lugar de Memoria la casa natal y el busto del general Rafael del Riego, quien encabezó, en el siglo XIX, el pronunciamiento que puso fin al absolutismo del rey Fernando VII, para dejar paso a un régimen constitucional que se prolongó de 1920 a 1923, durante el periodo conocido como trienio liberal.
Barbón ha asegurado durante su intervención que la memoria democrática “se defiende trabajando por ella”, por lo que un político “está obligado a comprometer proyectos y recursos para que no sea un esfuerzo baldío”.
El Presidente recibe duras críticas de la derecha por su «sectarismo». Adriana Lastra deja entrever que tampoco irá y Saz Montes guarda silencio, aunque comparte un mensaje del líder del PP
Adrián Barbón y Jesús Sanz / Carolina Díaz ________________________
Xuan Fernández, Juan A. Ardura, La Nueva España, 31 de agosto de 2024
Barbón, presidente del Principado, no acudirá a Covadonga el próximo domingo 8 de septiembre a la tradicional misa en honor a la Santina durante el Día de Asturias. El jefe del Ejecutivo autonómico comunicó ayer su decisión en una rueda de prensa en Martimporra (Bimenes), donde se celebró el consejo de Gobierno: «No quiero ser la excusa perfecta para generar crispación y tensión».
«La ausencia de Barbón, católico declarado que había acudido al Real Sito cada 8 de septiembre desde que es presidente, se producirá en medio del enconado enfrentamiento que parte de su partido y otros sectores de la izquierda mantienen desde hace años con Jesús Sanz Montes, arzobispo de Oviedo, al que acusan de «ultraderechista» por sus homilías, que suelen tener trasfondo político. «Voy a ser muy claro: creo que nadie duda de mis convicciones y creencias, porque todo el mundo las conoce. Para mí Covadonga es un espacio esencial, no solo por la perspectiva religiosa, sino también de asturianía. Es un lugar al que tengo profundo respeto y no estoy a gusto con lo que está pasando en los últimos años en un día tan importante», destacó ayer el Presidente. «El año pasado me hice la siguiente pregunta: ‘¿Lo que se quiere es que yo no vaya?’. No quiero ser la excusa para generar crispación y tensión: lo rechazo de plano. A Covadonga voy a seguir yendo durante el año, pero mi presencia (el 8 de septiembre) genera polémica y no quiero contribuir. Tomo esta decisión después de meditarlo durante mucho tiempo, pensando en que contribuyo a rebajar la polarización», recalcó Barbón, que añadió que su equipo había informado de su ausencia al Arzobispado.»
Barbón anuncia que no acudirá a la misa el 8 de septiembre tras las sucesivas diatribas de Sanz Montes y el presidente del PP, Álvaro Queipo, remarca que sí acudirá
Un grupo de monjas del Santuario del Real Sitio de Covadonga / Alberto Morante ________________
El Día de Asturias[1]se celebra el 8 de septiembre, efeméride que antes de la democracia estaba dedicada a la Virgen de Covadonga, como un gesto de reconciliación del primer ‘presidente’ de la Asturias contemporánea, Rafael Fernández, último miembro del Consejo Soberano de Asturias y León, regresado del exilio, que ejerció como autoridad preautonómica en la Transición hasta los primeros comicios verdaderamente democráticos. Fue una decisión fruto de su tiempo en el que las generaciones que habían vivido y protagonizado la Guerra Civil quería dejar atrás a toda costa (a veces a costa de la memoria) el conflicto para iniciar una nueva etapa.
Y fue así durante mucho tiempo, con una amplia mayoría de presidentes socialistas -Asturias sólo ha tenido dos dirigentes que no militaran en el PSOE, Sergio Marqués y, brevemente Francisco Álvarez-Cascos– uno a uno todos ellos acudieron a la misa de la basílica en Covadonga, en paz y concordia hasta que algo cambió. Y no fue ningún presidente del Principado. Lo que cambió fue el arzobispo.
El presidente del Principado, Adrián Barbón, afirmó que no acudirá a los actos religiosos de la basílica de Covadonga el próximo 8 de septiembre. Hizo este anuncio en Martinporra, capital del concejo de Bimenes, donde esta mañana se ha celebrado la reunión del Consejo de Gobierno, en respuesta a las preguntas de los periodistas en la rueda de prensa ofrecida tras la reunión.
Una decisión, la de dar plantón a Sanz Montes el próximo 8 de septiembre, tomada tras meses «meditándolo» y como una forma de protesta a los mensajes políticos que lanza el arzobispo aprovechando la celebración del Día de Covadonga, que coincide con la fiesta de la comunidad autónoma. «Lo llevo reflexionando tiempo y ya dije el año pasado que si se pretende expulsarnos de allí…», recalcó Barbón, que en una intervención posterior destacó al Papa Francisco.
El presidente del Principado, católico, justificó la decisión de esta manera: «No quiero ser la excusa perfecta para generar crispación». En los últimos años, últimos años, desde la llegada al Arzobispado de Oviedo de Jesús Sanz Montes, el prelado aprovechó el altavoz de la conmemoración institucional para difundir varios mensajes ultras contra el feminismo o la «agenda 2030». Adriana Lastra, delegada del Gobierno, tuvo un fuerte enfrentamiento con el Arzobispo recién nombrada, tildándole de «ultraderechista», a la que respondería Jesús Sanz en X
«Barbón estudiará si su presencia en la misa de Covadonga puede generar «discordia» / Fuente TPA ______________________
Luis Fernández González (publicado en El Comercio, «Cartas al director»), 10 de agosto de 2024
Estimado presidente del Principado de Asturias, escucho con atención sus declaraciones a la televisión asturiana realizadas este pasado viernes 2 de agosto.
No puedo estar de acuerdo con usted en que una representación católica “en activo”, como es la identificada como virgen de Covadonga que ingresa en la historia de sus creyentes por haber propiciado una derrota “del infiel” (es decir del enemigo económico que se identificaba por creer en un dios distinto), sea un símbolo que trasciende lo religioso.
El mito de la batalla de Covadonga sigue vivo en la mente de muchos de sus compañeros creyentes que reclaman la intervención de su “Santina” en la supuesta victoria que identifican como fundadora de Asturias.
Para hacer trascender un icono religioso a símbolo general de toda una comunidad sería necesario desacralizarlo, vaciarlo de su significación religiosa, convertirlo en una referencia puramente formal, asignarlo a personaje de leyenda, de narración sabidamente imaginaria asumible por toda la ciudadanía.
Es la primera vez que el presidente asturiano se pronuncia en estos términos respecto a lo que considera una “muestra de respeto a un símbolo de Asturias”
El presidente del Principado, Adrián Barbón, junto al arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz Montes, en la festividad del Día de Asturias en la Basílica de Covadonga en 2022 / Archivo/ EFE _________________
Leticia Quintanal, El Diario / TPA (vídeo), 2 de agosto de 2024
No tiene la decisión tomada, pero sí se abre a analizar la conveniencia o no de su asistencia a la misa que cada 8 de septiembre se celebra en la Basílica de Covadonga y que su oficiante, el arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz Montes, ha logrado convertir estos últimos años en un verdadero mitin político.
El presidente del Principado no quiere que la misa de Covadonga se convierta en un “elemento de discordia” y si su presencia en esta celebración religiosa sirve para generar “discordia” tomará la decisión que corresponda.
Así de contundente se ha manifestado el presidente del Principado, Adrián Barbón, al ser preguntado esta mañana por la polémica desatada, de nuevo, tras la petición realizada por la nueva delegada del Gobierno en Asturias, Adriana Lastra, a Jesús Sanz Montes,instándole a abandonar su discurso ultraderechista el Día de Asturias y anunciando que ella no acudirá ese día a Covadonga.