Al arzobispo y a Barbón no les tiembla la mano

septiembre 12, 2020
El arzobispo destaca la "sensatez" de Asturias frente a la pandemia como "excepción" a una "mala gestión"

Adrián Barbón presente en la misa celebrada este 8S en la basílica de Covadonga

Enrique del Teso, La Voz de Asturias, 12 de septiembre de 2020

Será por días. O por perres. El tópico de ese grandonismo inofensivo y ordinarión, del que en momentos poco lúcidos se enorgullecen los asturianos, se concentra en esa escena de sacar un puñado de billetes arrugados y ponerlos en el mostrador voceando al camarero que ponga unos cacharros. Será por perres. La dejadez con que llevamos lo del Día de Asturias debe ser porque a Asturias también le sobran días, igual que sobran les perres en el chigre. Será por días. En la ceremonia de Covadonga se superpusieron el habitual batiburrillo reaccionario que disfrazan de tradición, la conducta del arzobispo y la conducta de Barbón. Y al fondo, borrándose del mapa sin que nadie se fije en ella, Asturias.

No tiene nada de particular que un cargo público vaya a una misa. Los ritos religiosos forman parte de determinados momentos vitales de mucha gente y, a veces, es procedente la presencia de algún representante público. Los que sentimos ya más pena que indignación por el guateque de Covadonga no tenemos ninguna obnubilación antirreligiosa. Hay un problema de principio, y no es menor. Nunca es menor un principio que afecta a los límites de la democracia y nunca es menor un problema heredado de una dictadura y enquistado como una rigidez crónica. La condición laica del Estado es una de esas fronteras que separa la democracia del autoritarismo, igual que la separación de poderes. No hay democracia sin laicidad. Que el Estado sea laico quiere decir simplemente que la labor legislativa no está obligada por dogmas religiosos. Quiere decir que el hecho de que la Iglesia católica prohíba el divorcio no hace que el divorcio sea ilegal. Quiere decir que los obispos pueden opinar y presionar como cualquiera, pero los legisladores que elegimos no tienen obligación legal de hacerles caso. No hay otra democracia que la laica. Lee el resto de esta entrada »


Barbón se abre a la conmemoración del 25 de mayo pero mantiene la confusión entre lo ciudadano y lo religioso y el Día de Asturias seguirá siendo el 8S

septiembre 10, 2020

El Gobierno regional plantea celebrar la rebelión de Asturias contra Napoleón

El arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz Montes (dcha), saluda al presidente del Principado, Adrián Barbón, durante la eucaristía celebrada en la basílica de Covadonga a la que también han asistido el presidente del parlamento regional, Marcelino Marcos Líndez, y la delegada del Gobierno, Delia Losa, entre otros.

Jesús Sanz Montes saluda a Adrián Barbón, durante la misa en la basílica de Covadonga, con asistencia además del presidente del parlamento regional y la delegada del Gobierno, Delia Losa / Fuente

La celebración del Día de Asturias cumple ya 40 años, y ya desde el primer momento dos fechas estuvieron encima de la mesa.

Por un lado, la propuesta de Conceyu Bable apostando por el 25 de mayo:  recordando una fecha en la que, en 1808, se creó la Junta Suprema, se reconoció la soberanía popular y se declaró la guerra a Napoleón, lo que supuso el “nacimiento, ni más ni menos, que del pensamiento y la praxis democrática en nuestro país, Asturies, con todas sus imperfecciones y deficiencias, pero también con toda su grandeza” (Faustino Zapico); la primera vez, pues, no solo en Asturias sino en toda España, que un órgano oficial reconocía la soberanía popular, base de toda democracia moderna.

Por otro, la del Partido Comunista proponiendo el 8 de septiembre, festividad de la Virgen de Covadonga, una fecha que, argumentaban, con arraigo que remitía a la historia del reino de Asturies, a una cierta tradición institucional, y que podía conectar bien con la sociedad asturiana, socializada en los mitos nacionalistas españoles del covadonguismo.

Sería esta última la que acabaría imponiéndose a pesar de que inicialmente sólo contaba con el apoyo de UCD, el PSOE se abstendría mientras Alianza Popular, partidaria de separar lo religioso de lo autonómico, se opondría (en 1983  presentaría una moción en un nuevo intento de cambiar la fecha).

Ahora, Adrián Barbón, tras haber asistido a la misa oficiada por el ultraconservador arzobispo de Oviedo con motivo de la festividad de la Virgen de Covadonga,  vuelve a poner en el candelero la fecha del 25 de mayo. Lee el resto de esta entrada »