La creación del Estado de Israel no fue el resultado de acontecimientos políticos directos, sino de un cúmulo histórico de discursos orientalistas que hunden sus raíces en el siglo XVII con la elaboración de una imagen occidental sobre el oriente en general y el mundo árabe y musulmán en particular. Una imagen y un concepto que niegan el raciocinio y la lógica a estos pueblos atribuyéndosela en cambio al mundo occidental. Tal percepción negativa será la base de los estudios orientalistas hasta hace no mucho tiempo, representada con precisión por Jack Goody en su libro Oriente en Occidente, y denunciada magistralmente por Edward Said en su obra Orientalismo.
Los palestinos, por tanto, forman parte de una alteridad ajena al occidental. Con ello, según el relato occidentalista, Palestina representa el vacío en su sentido más amplio. Su patria es una tierra vacía habitada por algunos beduinos nómadas que apenas tienen vínculos con el lugar donde viven. Sufren un atraso civilizatorio profundo y tienen una vida primitiva. Esta visión la reproduce Netanyahu en su libro Un lugar bajo el sol.
En menos de dos semanas han tenido lugar en España dos acontecimientos que afectan a la religión islámica en este país, sin olvidarnos de los disturbios xenófobos y violentos de Torre Pacheco.
Incendio en la Mezquita de Córdoba _____________________
El primero se refiere a la moción aprobada por el Ayuntamiento de Jumilla (Murcia) el 28 de julio que pretende impedir la celebración de festividades musulmanas en instalaciones públicas, presentada por el partido Vox y apoyada por el Partido Popular. La citada moción justifica esta medida alegando que las celebraciones religiosas de los musulmanes “son ajenas a nuestras tradiciones y costumbres que deben ser protegidas”. Y el segundo tiene que ver con el incendio parcial que sufrió la Mezquita de Córdoba el 8 de agosto, el cual fue por suerte apagado rápidamente.
De nuevo estamos ante la eterna polémica que tiene que ver con la identidad del ser español. Es de sobra conocido el debate-discusión o la dialéctica mantenida a mediados del pasado siglo entre dos personalidades españolas, Américo Castro (1885-1972) y Claudio Sánchez Albornoz (1893-1984), reflejada especialmente en dos obras, España en su Historia: cristianos, moros y judíos (1948), de Castro, y España, un enigma histórico (1957), de Albornoz. Castro fue diplomático, académico e historiador y Albornoz fue académico y presidente de la República en el exilio.
Los recientes acontecimientos ponen de manifiesto la dificultad de convivencia que a veces surgen entre las distintas creencias o culturas. El laicismo puede ser la solución
Hombres judíos religiosos rezan en el Muro de las Lamentaciones en 2005 en Jerusalén, Israel / Foto de Peter Macdiarmid/Getty Images _____________________
Lo que escribo lo hago inspirado en el muy didáctico artículo de Waleed Saleh en Público, titulado¿Unión árabe o unión islámica?, y desde mi condición de miembro de Europa Laica, un grupo que aboga por la separación entre Iglesia y Estado, buscando una convivencia radicalmente democrática. Dejaré de lado posturas como la de Oriana Fallaci, advirtiendo del peligro de una invasión islamista que acabaría con los valores occidentales. O con la idea de Huntington de que estaríamos ante una destructiva guerra entre culturas. Por no hablar de un multiculturalismo que se ha evidenciado ineficaz e ingenuo. Hay temas complejos que exigen huir del simplismo y ser lo más analíticos posible. Es lo que sucede en nuestros días con las religiones.
Comencemos por el cristianismo que en su versión católica nos envuelve culturalmente. Podríamos distinguir tres capas. Una la forman las fuentes que son los libros sagrados y que fundamentan las creencias. Otra consiste en un corpus organizado en una jerarquía sacerdotal que manda sobre unos fieles que obedecen. Y una tercera, en la que destacan algunas normas que atañen a la conducta concreta y cotidiana. Piénsese en el aborto o la eutanasia. Por no hablar de la enseñanza o en una política teñida y regida por la religión. Las Democracias Cristianas son un ejemplo de esto último.
Una de las dos banderas de Palestina desplegadas en Casa Árabe, a 28 de mayo de 2024, en Madrid (España) / Matias Chiofalo / Europa Press (Foto de archivo) ___________________
Con frecuencia se confunden términos como árabe y musulmán, mundo árabe y mundo musulmán, o vocablos como islamista e islámico, la umma (nación) árabe o islámica, unión árabe o unión islámica. Los especialistas se esfuerzan en explicar el significado y el uso de cada uno de ellos; aun así, los medios de información no se aclaran y los utilizan en ocasiones de forma errónea. En este breve artículo intentaremos concretar las diferencias que existen entre unos y otros.
Millones de seres humanos anhelan conseguir cualquiera de estos dos objetivos desde hace siglos: unión árabe o unión islámica. Los deseosos de la unión árabe tienen en mente un proyecto que se resume en una gran nación árabe, parecido al que Lawrence de Arabia prometió a las tribus de la Península árabe durante la Primera Guerra Mundial, cuando consiguió organizarlos para luchar contra el Imperio Otomano, que ocupaba buena parte del mundo árabe.
El Grupo de Pensamiento Laico se fundó en 2017 por impulso de Pedro López López, miembro de Madrid Laica, y coordinado en ese momento por Juanjo Picó, quien posteriormente sería presidente de Europa Laica.
En una conversación, Pedro López propuso a Juanjo Picó, en aquel momento presidente de Europa Laica, la idea de conformar un grupo para publicar artículos de opinión en prensa que apoyara la causa del laicismo con autonomía respecto a la estructura de Europa Laica. Entonces se puso en contacto con Nazanín Armanian, Enrique J. Díez, Rosa Regás, Javier Sádaba, Waleed Saleh y Francisco Delgado. Posteriormente, a sugerencia de Javier Sádaba, se incorporó Ana María Vacas. Se estableció contacto con el diario Público informando de la iniciativa y el medio respondió con generosidad, publicando todos los artículos del grupo que se fueron generando.
Con motivo del 20º aniversario de la fundación de Europa Laica, se editó el libro Ética laica: pensar lo común, compilando los artículos publicados entre 2017 y 2021. En 2025 se ha publicado un segundo tomo recogiendo artículos publicados entre 2021 y 2024.
Nilufar Saberi, Waleed Saleh y María Trapiello / Caprtura de pantalla ____________________
Fuentes: CAUM, Observatorio del Laicismo, 17 de junio de 2025
El pasado 11 de junio ha tenido lugar la conferencia, organizada por el CAUM (Club de Amigos de la Unesco Madrid) y Europa Laica, sobre «Derechos humanos y situación de la mujer en Irán», a cargo de Nilufar Saberi, activista iraní independiente, representante del movimiento Mujer, Vida y Libertad Iraní y también de la Asociación los Derechos Humanos de Irán de España. Intervendría también Waleed Saleh, profesor de la Universidad Autónoma de Madrid y miembro de la Junta Directiva de Europa Laica que lo haría en primer lugar y cerraría el acto.
Antes de iniciarse de la conferencia, María Trapiello, que lo presentaría, informó del cambio producido en relación a lo anunciado previamente por la ausencia de la presidenta de la Asociación iraní pro DD.HH., Fariba Ehsan que no había podido acudir.
En el marco de las Tertulias Laicistas que se celebran en el Club de Amigos de la Unesco de Madrid (CAUM) se presentó el día 25 el libro «Ética Laica II. Pensar en lo común», promovido por Europa Laica, Edita Almud ediciones, 2025.
El libro recoge una selección de artículos que miembros del Grupo de Pensamiento Laico -Nazanín Armanian, Francisco Delgado, Enrique J. Díez Gutiérrez, Pedro López López, Javier Sádaba, Waleed Saleh Alkhalifa y Ana María Vacas Rodríguez-, han ido publicando en el digital Público entre 2021 y 2024 y que de una manera u otra, apoyan la laicidad del Estado, entendida como un valor democrático que defiende la libertad de conciencia de la ciudadanía, una libertad que requiere de un aprendizaje de los principios democráticos.
El 19 de enero comenzó una tregua del genocidio de Israel en la franja de Gaza. Se cortaba de momento el bombardeo masivo, indiscriminado y continuado durante 15 meses. Pero la situación de ocupación, agresiones continuadas y violación de los derechos humanos de Israel sobre Palestina se mantienen desde hace 80 años. Todo ello se justifica en parte en el entorno israelí por razones religiosas (“pueblo elegido, tierra prometida…”).
En el programa 110 de Domingos Laicos Ana Baragaña y José Antonio Naz quieren hoy abordar y reflexionar sobre este aspecto del genocidio vivido en directo de la población Palestina.
Para hablar de ello contaron con dos personas comprometidas y activistas contra esta barbarie. Waleed Saled[1], nacido en Irak, investigador y profesor en Irak, Marruecos y España, donde ha ejercido también de traductor. En la actualidad es profesor emérito en la Universidad Autónoma de Madrid. Y Laurent Cohen Medina, miembro de la Asociación Catalana de Jueus i Palestins Junts y de IJAN, red internacional judía anti sionista, nacido en Paris de padres de la comunidad judía en Egipto. El apellido de su madre es de origen sefardí. Laurent lleva 30 años en Cataluña donde ejerce de traductor e intérprete.
En un Estado fallido como el iraquí, cualquier norma o ley por extravagante que sea resulta creíble. Iraq tiene un dramático historial teñido de crisis, conflictos y guerras. Los gobiernos del anterior régimen del Baaz sumieron al país en un profundo mar de disputas y enfrentamientos, tanto con países vecinos como con potencias internacionales, que dejaron unas huellas trágicas imborrables a nivel social, político y económico. Tras la invasión estadounidense del país en 2003, la situación empeoró considerablemente en todos los ámbitos. Quedó así una sociedad enfrentada por razones étnicas y confesionales bajo la ausencia casi total de los tres poderes del Estado. Pronto Estados Unidos entregó Iraq al vecino Irán de los ayatolas para infiltrarse con su medieval ideología en todas las articulaciones del poder. Un poder controlado por milicias armadas proiraníes que han causado estragos cometiendo asesinatos, limpiezas étnicas y elevando la corrupción administrativa y económica a unos niveles desconocidos hasta el momento.
Según el Global Corruption Barometer, Iraq es uno de los países más corruptos del mundo junto a Afganistán, Somalia, Yemen, Sudán o Libia. Una corrupción estructural que afecta a la justicia, los ministerios y toda la administración sin excepción. Implica a destacados políticos y miembros de los sucesivos gobiernos desde 2003 y a los partidos políticos, especialmente del ámbito religioso. Esta panorámica de ascendente deterioro ahonda aún más en las divisiones culturales y sociales. Y dentro de este lamentable espectáculo se enmarca el actual intento de infiltrar un proyecto de ley que en caso de aprobarse afectará gravemente al ya dañado tejido social del país.
Decenas de estudiantes durante una acampada para exigir «un alto al fuego inmediato en Gaza», en la Universidad de La Rioja, a 15 de mayo de 2024, en Logroño, La Rioja (España) / José Sánchez / Europa Press _________________
El uso partidista que hace el Estado sionista de Israel del término antisemitismo es una estrategia rentable para seguir utilizando el victimismo como arma que censura cualquier mínima crítica a la barbarie que comete desde hace más de setenta años contra los palestinos inocentes, así como para chantajear a los sistemas políticos occidentales subyugados a las órdenes del gobierno de Tel-Aviv. Es el refugio que garantiza la cobertura jurídica y política para liquidar cualquier argumento que cuestiona su narrativa referente a la historia del pueblo judío, al sionismo o al Estado de Israel. Y al amparo del dominio del lobby sionista en Occidente el término se usa para proteger a Israel de cualquier responsabilidad y esconder la cruel ocupación de los territorios de Palestina, así como para justificar el genocidio de Gaza que se está llevando a cabo desde el mes de octubre de 2023. En definitiva, el antisemitismo se ha convertido en una espada amenazante en el cuello de los intelectuales, la prensa y los gobiernos para someterlos a la voluntad del sionismo.
Curiosamente, el concepto de antisemitismo no se conocía hasta finales del siglo XVIII, cuando por primera vez lo usa el historiador alemán August Ludwing Achlözer en 1781 en un estudio sobre los caldeos. Llama semitas a los pueblos del suroeste de Asia: acadios, babilonios, asirios, amoritas, arameos, cananeos, árabes y hebreos. La idea se toma del Antiguo Testamento que dice «Esta es la descendencia de los hijos de Noé, Sem, Cam y Jafet, a quienes les nacieron hijos después del diluvio» (Génesis, 10).