El patronato que gestiona estos colegios se renovó en verano, doblando sus miembros, la mayoría vinculados al Opus Dei, Legionarios y los Propagandistas
Fachada de la escuela Santa Teresa de Lisieux en Barcelona, uno de los centros que forman parte de la Fundación de Escuelas Parroquiales | Albert Garcia ______________________
Ivanna Vallespín, El País, 29 de noviembre de 2025
Giro ideológico en la fundación que gestiona la veintena de escuelas parroquiales pertenecientes al Arzobispado de Barcelona. El patronato de la entidad se renovó en julio y pasó de siete miembros de perfil progresista a 13, la mayoría de los cuales pertenecen a movimientos ultracatólicos como el Opus Dei, los Legionarios de Cristo y la Asociación Católica de Propagandistas, según ha podido comprobar en una investigación conjunta EL PAÍS y SER Catalunya. Sectores progresistas de la diócesis expresan su preocupación por este cambio y temen que ello se traduzca en un viraje conservador en sus escuelas. “Los sectores ultras se han hecho suyo el patronato”, expresa una fuente cercana a la fundación.
El patronato nació en 1985, cuando el entonces arzobispo de Barcelona, Narcís Jubany, decidió agrupar las diferentes escuelas de la diócesis bajo un mismo paraguas y se creó la Fundación de Escuelas Parroquiales (FEP). En total, son 18 centros concertados, entre los cuales hay una guardería y cinco escuelas de educación especial; la mayoría tiene un perfil social muy marcado, ya que se ubican en barrios humildes.
El Ayuntamiento de Madrid entrega un terreno de 15.000 metros cuadrados a la Fundación Vianorte-Laguna, la única que se presentó a un concurso hecho a la medida de sus intereses y por el que no pagará alquiler alguno. Su proyecto recibió una discreta nota, según la valoración técnica
Terrenos cedidos por el Ayuntamiento de Madrid (izquierda) y recreación del proyecto propuesto por la fundación (derecha) ___________________
El concurso para ceder durante décadas una enorme parcela pública en el barrio de Sanchinarro (Hortaleza) finaliza con el guion que estaba previsto por el Gobierno de Almeida: el Ayuntamiento de Madrid ha acabado entregando sus 15.000 metros cuadrados a la fundación privada que lo había pedido, pese a que su proyecto técnico y social recibió una discreta nota por los técnicos municipales.
La entidad adjudicataria es la Fundación Vianorte-Laguna, que había pedido al Ayuntamiento hace un año la concesión demanial de una parcela municipal para la construcción y gestión de un centro sociosanitario para personas en cuidados paliativos o con deterioro cognitivo. Su intención es además la de abrir un centro de formación en estos terrenos, que estaban calificados como de uso deportivo pero que permitirán el centro sociosanitario como uso alternativo.
El Consejo Superior de Investigaciones Científicas ha tenido una primera reunión con el Arzobispado para reformular la situación de la iglesia del Espíritu Santo en Madrid, un auditorio que Franco convirtió en templo y que sigue siendo de uso religioso a pesar de ser un espacio público por un convenio firmado con Rouco Varela
El Gobierno ha tomado cartas en el asunto de la iglesia que es de propiedad pública pero cuyo uso está cedido al Arzobispado de Madrid hasta 2069. El Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), dependiente del Ministerio de Ciencia y al que pertenece el espacio, ha iniciado conversaciones con las autoridades eclesiásticas para “actualizar el régimen de ocupación” del templo, que fue creado en la República como auditorio, pero que, después, Franco convirtió en iglesia. Entre las ideas que baraja el organismo está la de cobrar al Arzobispado por el uso del espacio, según ha podido saber elDiario.es y confirman fuentes del Ministerio de Ciencia.
Se trata de la iglesia del Espíritu Santo, situada en el número 125 de la calle Serrano, donde está situado el CSIC. El lugar, sin embargo, no fue siempre de uso religioso: fue construido en 1933 como auditorio de la Residencia de Estudiantes, convertido en epicentro del florecimiento científico y cultural que trajeron consigo aquellos años. Sin embargo, tras la sublevación de 1936 y el fin de la Guerra Civil, los franquistas lo transformaron en iglesia haciendo gala de la concepción nacionalcatólica de las ciencias que arrasó con la modernización republicana.
Javier Sádaba, El Obrero (Vía Observatorio del Laicismo)
Desde una perspectiva que arranca del comienzo del franquismo una vez finalizada la Guerra Civil con la derrota de la República, se ofrecen diferentes etapas. Etapas que van en tobogán, suben y bajan al unísono de lo que pasa en España y en los países que la rodean. En el franquismo surge un potente nacionalcatolicismo. España es un país teocrático en donde el Estado y la Religión van en pareja. Bien estudiado por el jesuita Álvarez Bolado[1], la Religión todo lo domina. La Iglesia es todopoderosa y se incrusta en cualquier rincón de la sociedad.
La religiosidad es fuertemente eclesial. Se teme más a la Iglesia que a Dios. Se llenan los seminarios y los Obispos, políticos también franquistas, se enorgullecen de ello. Los curas ocupan las calles y es muy difícil escudarse contra esta marea ultracatólica.
El último capítulo del debate sobre el aborto y los registros de objetores de conciencia han motivado a las organizaciones que impulsan esta ofensiva a abrir recogidas de firmas, recurrir a la Audiencia Nacional o impulsar una plataforma de médicos liderada por un miembro del Opus Dei
Una mujer, con una cruz, durante una marcha antiaborto en Madrid | Alejandro Martínez Vélez / Europa Press _________________
La batalla contra el aborto nunca se fue, pero de vez en cuando quienes la lideran se ven impulsados a intensificarla con su mismo objetivo de siempre: acabar con él. A veces lo que les empuja es una noticia que les refuerza, como el fallo que en Estados Unidos acabó con la sentencia que lo garantizaba, y otras veces se rearman para oponerse a un avance. Este octubre se han puesto manos a la obra ante el nuevo capítulo en el debate sobre el aborto, que empezó con el falso ‘síndrome posaborto’ y siguió con la propuesta del Gobierno de incluirlo en la Constitución y la rebeldía de Isabel Díaz Ayuso ante el registro de objetores de conciencia.
Es precisamente frente a esta medida obligatoria desde 2023 ante la que los antiabortistas han iniciado su última ofensiva. La organización Abogados Cristianos, conocida por llevar a los tribunales casos de “ofensa” a la religión, acaba de pedir a la Audiencia Nacional la suspensión del registro, concebido para que los abortos puedan realizarse en la sanidad pública. El recuso se dirige contra la resolución y el protocolo que el Ministerio de Sanidad acordó hace casi un año con las comunidades, con todas ellas, incluida Madrid a pesar de que ahora su presidenta haya reabierto el debate.
Recordando entrevistas en «Carne Cruda» | Entrevista al periodista británico Gareth Gore con motivo de la publicación de “Opus. Ingeniería financiera, manipulación de personas y auge de la extrema derecha en el seno de la Iglesia católica” (2024) y a Íñigo Rubio, numerario que abandonó la Obra
Javier «Crudo» entrevista a Gareth Gore | Captura de pantalla ___________________
¿Qué es el Opus y quién lo controla? ¿Cómo personas que abogan por prácticas medievales de mortificación llegan a las élites financieras de medio mundo en el siglo XXI? ¿Quién era Escrivá de Balaguer? ¿Qué ganó La Obra con el franquismo? ¿Cómo hicieron tanto dinero y mediante qué prácticas?
El periodista financiero británico Gareth Gore vino a España a investigar un derrumbe financiero, el del Banco Popular y encontró los pilares de un imperio religioso secreto: tras cinco años de investigación, acusa al OPUS de secuestrar el Banco Popular, pero también, de explotación y maltrato
En su libro “Opus. Ingeniería financiera, manipulación de personas y auge de la extrema derecha en el seno de la Iglesia católica” (Editorial Crítica), cuenta la historia no contada del Opus Dei, una historia de 96 años de manipulación, avaricia y poder. Una publicación que coincide con la imputación de sus altos cargos en Argentina por trata de mujeres y explotación laboral, a lo que se suma la tercera negativa de Roma a aprobar sus estatutos, el conflicto en Torreciudad o la resolución canónica del ‘caso Gaztelueta’.
Para nadie pasa desapercibida la deriva autocrática que se está viviendo en los Estados Unidos –hasta ahora autoproclamado paladín defensor de la democracia en el mundo– en el segundo mandato presidencial de Donald Trump. Y el factor religioso es un hecho que el magnate se ha cuidado de no dejar fuera de su control. De hecho, aparte de la mayoría de la Conferencia Episcopal, hay otros tres importantes organizaciones católicas que estarían muy vinculadas a la Administración Trump, según señala la teóloga Hille Haker en información recogida por el portal Katholisch.
Se trataría de redes reaccionarias están transformando la democracia estadounidense en una teoautocracia por convicciones religiosas, afirma la teóloga Hille Haker. Esta profesora de ética teológica de la Universidad Loyola de Chicago observa de cerca los acontecimientos en Estados Unidos.
“En el número actual de la revista ‘Publik Forum’, [Haker] escribe que los católicos ultraconservadores forman parte de un movimiento interreligioso que practica el revisionismo histórico y promueve «la transformación de la democracia estadounidense en una teoautocracia con Trump al mando«”, según cita el portal alemán.
El actual vicario auxiliar de la Prelatura y primero en orden de sucesión de su líder Fernando Ocáriz, el sacerdote Mariano Fazio, ha sido formalmente acusado por tres fiscales argentinos en la causa por trata de mujeres pobres para servidumbre
En 2024, tras dos años de una investigación secreta y sin precedentes, la Procuraduría contra la Trata de Personas de Argentina (PROTEX) y la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional Federal N°3, habían elevado una acusación formal contra las máximas autoridades del Opus Dei en Buenos Aires. En ese pedido se citaba a indagatoria a los exvicarios regionales, Carlos Nannei (1991-2000), Patricio Olmos (2000-2010) y Víctor Urrestarazu (2014-2022) y había llamado la atención que no se nombrara a Fazio, quien había estado en el mismo cargo en el período intermedio entre los dos últimos.
Almeida regalará terrenos públicos en Sanchinarro por 75 años a una fundación de cuidados vinculada al Opus Dei y otra parcela a la Fundación Numen que gestiona un colegio concertado
Parcela de Sanchinarro que el Ayuntamiento de Madrid cederá a la fundación vinculada al Opus Dei / Somos Madrid _________________
Almeida regalará terrenos públicos en Sanchinarro por 75 años a una fundación vinculada al Opus Dei
El Ayuntamiento de Madrid ha sacado a concurso una parcela de 15.000 metros cuadrados, valorada por el consistorio en medio millón de euros, que la Fundación Vianorte-Laguna ha reclamado para construir un centro asistencial y otro formativo
El Gobierno de Almeida prepara otra cesión de terrenos públicos en el norte de Madrid a una fundación de origen religioso. Su área de Urbanismo sacó en el mes de abril a licitación la concesión demanial de una parcela municipal situada en Sanchinarro (Hortaleza) que será utilizada para la construcción y gestión de un centro sociosanitario para personas en cuidados paliativos o con deterioro cognitivo.
La organización ultracatólica enfrenta la exigencia inmediata de León XIV de reformar sus estatutos mientras avanza en Argentina una causa judicial por trata y explotación de mujeres
Fernando Ocáriz, prelado («moderador» según motu propio de Francisco) del Opus Dei / Opus Dei _______________________
La tregua apenas duró tres semanas. El Opus Dei había logrado frenar el Congreso mundial que debía renovar su estructura interna alegando luto por la muerte de Francisco, pero el nuevo pontífice no ha tragado con la maniobra. León XIV ha sido directo: la reforma de los estatutos no se pospone más. El mensaje fue transmitido cara a cara al español Fernando Ocáriz y al argentino Mariano Fazio, líderes máximos de la organización, en una de las primeras audiencias privadas del nuevo Papa [1]
La reunión no figuró en la agenda vaticana con detalle. Fue el Opus Dei quien intentó marcar el tono, desobedeciendo la degradación dictada por Bergoglio en 2022 al seguir llamando “prelado” a Ocáriz, cuando su rango fue oficialmente rebajado a “moderador” mediante motu proprio. Un gesto de soberbia institucional que retrata el pulso de poder con Roma[2]