Europa Laica se suma a las acciones para impedir el asesinato de Varisheh, Pakhshan y Sharifeh
Varisheh Moradi, Pakhshan Azizi y Sharifeh Mohammadi / La Teocracia Islámica ha ratificado la pena de muerte por ahorcamiento contra las activistas de Derechos Humanos iraníes. ¿Su delito? Enemistad con Dios_ Fuente ___________________
Desde su arresto en 2023 han sido sometidas a brutales palizas y torturas. El totalitarismo teocrático es el régimen que más mujeres ejecuta en el mundo: 31 en 2024.
Ellas forman parte de alrededor de un millar de pres@s encerrados en el corredor de la muerte. Sólo la semana pasada el régimen ejecutó a 52 iraníes. En 2024 fueron ahorcados al menos 901 personas.
Esta campaña política, mediática, diplomática y a pie de calle contra el uso de la pena de muerte por el régimen clerical-militar, centrada en estas tres compañeras, es una campaña ciudadana y abierta a adhesiones. Esperamos vuestra solidaridad,compromiso, colaboración y adhesión,para junt@s conseguir poner fin a la pena de muerte…
No se respeta los derechos humanos cuando se utiliza determinadas instituciones: senado, justicia, autonomías, para denigrar y recortar derechos y libertades.
Eleanor Roosevelt lee la Declaración Universal de los Derechos Humanos en 1949 / FDR Presidential Library & Museum ___________________
Ximo Estal Lizondo, Nueva Tribuna, 12 de mayo de 2025
Difícil respuesta a una pregunta también muy complicada. Pues hablar de derechos humanos es hablar de libertad, de igualdad, de convivencia y sobre todo es hablar de democracia con todos sus valores incluidos en ella. Ya se han cumplido más de 75 años de la declaración de los derechos humanos y observar que lo que hace 75 años era una esperanza, hoy en pleno siglo XXI, no solo aquella esperanza, aquellos anhelos de libertad, esperanza y de igualdad, está cada vez más atacada, vapuleada y lo peor más lejos de cumplirse.
Puesto, la realidad es, que se vulneran continuamente estos derechos día tras día. Se vulnera cuando se mantienen fronteras, algunas de ellas con barreras arquitectónicas y concertinas para evitar el libre paso de la gente por los países.
Cuando se permite que seres humanos mueran en los mares o en su largo caminar en su peregrinaje por conseguir mejorar en su bienestar o huir de una muerte segura.
España reconoce el derecho a la eutanasia en casos de sufrimiento irreversible. Sin embargo, grupos reaccionarios han encontrado subterfugios para impugnar este derecho personalísimo por vía judicial
Fotograma de la película «Mar adentro» (Amenábar, 2004) __________________________
La defensa de los derechos debe ser constante. No basta conseguirlos ni plasmarlos en leyes, sino que siempre es necesario velar por su efectividad y cumplimiento. No es tarea fácil ni cómoda. Los que han sido y son contrarios a las conquistas de la humanidad actúan con insistencia para promover su vueltas atrás y poner palos en las ruedas de los avances en derechos. Trabajan arduamente para imponer su concepción ideológica o moral de retroceso, cuando no negacionista, en derechos humanos. Subyace en ellos una concepción totalitaria para impedir que otros ejerzan derechos y libertades, incluso aunque estén reconocidas en las normas jurídicas.
Así sucede en muchos lugares desde hace al menos dos décadas y, aunque muchos desoyeron los signos de alarma, el retroceso es ya muy evidente en todo el mundo occidental. También en España, donde las ideas reaccionarias, movilizadas con notable activismo, tienen hoy reflejo en instancias que, desgraciadamente, son permeables a esas concepciones. Me refiero a sectores de la Administración de Justicia, y lo hago respecto a un derecho concreto: el de una vida y muerte dignas cuando la persona que sufre un padecimiento grave, crónico e imposibilitante, sin esperanza ni posibilidad de alivio, quiere acabar con ese sufrimiento irreversible.
El papa Francisco, en las dependencias del Vaticano / EFE Fuente foto _________________
Juan Antonio Aguilera Mochón, InfoLibre, 26 de abril de 2025
Tras la lamentable muerte del papa Francisco, este aparece en las hagiografías de la inmensa mayoría de los medios, incluidos los públicos españoles, como alguien «progresista» que ha modernizado y abierto la Iglesia, y que ha buscado «una Iglesia pobre para los pobres». Eso es del interés preferente de los católicos, pero creo que concierne más a toda la ciudadanía lo que el delegado del Gobierno en Galicia, recogiendo una opinión extendida, ha ensalzado: la figura «imprescindible» del papa en «la defensa de los derechos humanos». ¿Ha sido así? Demos un breve repaso –no exhaustivo– a varios temas fundamentales, poniendo el foco en los derechos humanos y en España.
Empecemos por los derechos infantiles. Aproximadamente la mitad de los niños españoles son adoctrinados en la asignatura de religión de la escuela, además de en las parroquias. ¿No supone esto un ataque al derecho fundamental al desarrollo de la libertad de conciencia? La catequesis escolar y parroquial se remacha con las «confesiones» previas y siguientes a las primeras comuniones, todo un acoso desde la autoridad sacerdotal a la intimidad de las mentes de quienes son más vulnerables. ¿Ha hecho Francisco algo para poner freno a todos estos abusos mentales sobre la infancia?
El próximo 27 de marzo, a las 19:00 h, en el Salón de Actos de la Antigua Escuela de Comercio en Gijón, tendrá lugar la conferencia ¿Odia Dios a las mujeres? Religión, laicismo y derechos de las mujeres, a cargo de la periodista y escritora italiana Giuliana Sgrena. La conferencia está organizada por la Tertulia Feminista Les Comadres y Asturias Laica. La presentación y moderación correrá a cargo de Silvia Benussi, Departamento de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad de Cagliari (Italia).
La conferencia, cuyo título hace referencia a unos de sus libros Dio odia le donne (Dios odia a las mujeres), versará sobre cómo las principales religiones monoteístas, coartadas del patriarcado, tienen un patrón común, socavan los derechos de las mujeres y son determinantes en esa condición de inferioridad legal y social que las mujeres han sufrido a lo largo de la historia y que, incluso hoy, la «ley de la religión» reproduce la subordinación de la mujer al «primer sexo», con el riesgo añadido de confundir la tolerancia hacia las creencias ajenas con la indulgencia hacia movimientos que niegan a las mujeres dignidad humana y derechos fundamentales.
Centrada en «Laicismo, Memoria Democrática y Derechos Humanos».
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Fuente: Domingos Laicos-Paradigma Radio, 28 de enero de 2025
Tras el comentario, como viene siendo habitual, de la viñeta de Goval para esta ocasión, en este nuevo programa de Domingos Laicos (nº 107), Ana Baragaña y José Antonio Naz informan de la que será la XVIII Jornada Laicista de Europa Laica que se celebrará en un par de meses en Alicante.
Para ello tienen con ellos a la persona que está coordinando desde hace meses la organización de este evento. Ella es Llum Quiñonero, miembro de la Junta Directiva de Europa Laica y que conoce muchos de los temas que se tratarán en dicha Jornada.
Llum es una gran activista, periodista y política, que ha sido militante desde su juventud por los derechos humanos, por la memoria histórica y por la igualdad de hombres y mujeres, así como por la defensa del Patrimonio.
En este «Domingos Laicos informará del procedimiento y forma de inscripción para participar en esa Jornada, así como nos presentará, sin «destripar», las mesas, las temáticas y las personas que desarrollarán las ponencias.
Catequesis de iniciación, parroquia Cristo Redentor, Valladolid / Fuente foto _______________________
Juan Antonio Aguilera Mochón, Tercera Información (vía Observatorio del Laicismo), 5 de septiembre de 2024
Hablo con cierta frecuencia del «abuso mental» que desde las religiones se ejerce sobre los menores de edad. Varias personas, algunas de ellas próximas ideológicamente, me han reprochado el cargar las tintas en exceso, el exagerar; eso me ha llevado a dudar y a volver a reflexionar sobre el asunto, e incluso a escribir un libro de próxima aparición. Ahora que comienza un nuevo curso, quiero resumir aquí en qué creo que consiste ese tipo de abuso, que en mi opinión suele perpetrarse tanto en la catequesis parroquial (sobre todo en la preparación de la primera comunión) como en la catequesis escolar (es decir, en las clases de religión), además de en la familia. Recordemos que toda la instrucción católica se fundamenta en elCatecismo de la Iglesia, que contiene, actualizada, la doctrina de ésta, y que por ello es una referencia principal para lo que sigue.
En estos contextos religiosos, abusar mentalmente de un menor de edad consiste en aprovecharse, desde una posición de autoridad y poder, de su vulnerabilidad, debida a la etapa temprana de su desarrollo, para inducirlo a aceptar acríticamente ciertas creencias (palmariamente erróneas, a menudo absurdas) sobre el mundo y la existencia, y, en base a estas, coaccionarlo para que lleve a cabo determinados tipos de conductas y rechace otros. El abuso se realiza por tanto, según mi punto de vista, mediante la transmisión a los menores de graves engaños de diversa índole que pueden perjudicar en mayor o menor grado su desarrollo intelectual, afectivo, social y moral, lo que además puede tener una repercusión negativa sobre la sociedad. Además, usualmente hay un abuso complementario mediante el acoso a la intimidad de sus conciencias.
En mi opinión, los principales componentes, algunos, entrelazados, del abuso mental religioso sobre la infancia son los siguientes:
Todas las creencias, culturas y costumbres deben tener cabida en una sociedad democrática, pero siempre que no choquen con los derechos humanos que constituyen su esencia
Manifestación por la laicidad del Estado / Samuel Sánchez _____________________
Existe un debate recurrente en torno a las religiones. ¿Qué papel deben tener en la vida institucional de los Estados aconfesionales o laicos? ¿Podemos satirizarlas a todas —los viñetistas de Charlie Hebdo así lo pensaban— o, por el contrario, todas ellas deben ser igualmente respetadas? ¿Podemos hacer humor con algunas y con otras no? ¿Queda más progresista e irreverente si te ríes de la religión mayoritaria de tu sociedad y no de las otras?
Está claro que la diversificación de las creencias religiosas no ha aparcado el debate sobre la necesidad de un Estado laico que respete todas las confesiones. Es evidente que la religión no solo no ha desaparecido de nuestras sociedades, sino que está vivita y coleando, como pudimos comprobar en el debate que generó la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de París, cuyo uso de la iconografía cristiana fue interpretado como una burla.
Recordé entonces a Ana González, la que fue alcaldesa de Gijón, quien durante su mandato no participó, dada su laicidad, en actos religiosos del día de la Virgen de Begoña ni en la bendición de las aguas el día de San Pedro: “No voy a ir, porque represento a todos los gijoneses y gijonesas donde hay distintas confesiones religiosas e incluso gente que no tiene ninguna…”. No pudo definir mejor lo que es un Estado laico, ese que da la tranquilidad de saber que se valora la libertad de conciencia por encima de los distintos formatos de fe y, por lo tanto, no tolera que un “dios” esté por encima de los otros. O, dicho de otro modo, que tolera todas las creencias, incluso las no creencias.
El Emirato Islámico de Afganistán ha promulgado una ley «para la propagación de la virtud y la prevención del vicio» que prohíbe a los hombres ponerse corbata, peinarse y llevar la barba más corta que un puño, acciones que define como contrarias a la ley islámica.
Estas son imposiciones tan caprichosas como todas las que se basan en la religión para determinar conductas. Son injustas y humillantes, pero podríamos considerarlas bagatelas si las comparamos con lo que la misma ley prescribe para las mujeres: además de ocultar rostro y cuerpo, como ya era habitual, ahora se prohíbe el sonido público de su voz; no podrán cantar, recitar, hablar en alto, ni hacerlo delante de micrófonos. Tampoco podrán desplazarse en un vehículo si no van acompañadas de un tutor legal masculino.
Tanto el islam como el cristianismo discriminan a las mujeres frente a los hombres, y les ofrecen un trato muy desigual. Esto basta para considerarlos contrarios a los derechos humanos.
Espadaler fue uno de los dirigentes de Unió que en 2008 defendió una moción en su partido para realzar los “valores cristianos” y señalar que “la familia integrada por un padre y una madre abiertos a la procreación requiere un apoyo explícito por parte de los poderes públicos”
Nuevo Govern de la Generalitat de Catalunya / Foto: Andreu Dalmau – EFE _______________________
Illa ha diseñado un gobierno para Cataluña en el que las apariencias no engañan si analizamos algunos de sus nombramientos y las denominaciones de consejerías clave con el filtro de los derechos humanos. Hay detalles que nos muestran a un Illa más conservador que progresista, a pesar de que el nuevo President dice defender los espacios compartidos, la plurinacionalidad y el horizonte federal. Por eso llaman la atención aspectos que delatan que Illa quiere atraer el apoyo de quienes piensan en clave tradicionalista (a derecha y a izquierda) y, por ejemplo, ha decidido dar la espalda a los feminismos para retomar lo de que feminismo solo hay uno, el socialista.
De esta forma la Consejería de Igualdad y Feminismos, se pasa a llamar de Igualdad y Feminismo, sin s. Una omisión que es toda una declaración de intenciones… reaccionarias a la mirada interseccional que tanto sarpullido produce al feminismo transexcluyente. Desde esa lógica de derechos humanos tan necesaria en estos tiempos, donde cada supresión en el nombramiento de la diversidad a través del lenguaje inclusivo es una victoria para los postulados de los movimientos reaccionarios, Illa da un paso atrás al no querer conservar esa s, aunque él crea que lo está dando hacia delante y pueda parecer que qué más da una s más o menos. Sí, que importa Sí, y lo sabe.