Una plataforma ciudadana recurre ante el tribunal de garantías porque tres sentencias a favor no han logrado que la Iglesia repare el daño al monumento
Celosía de la Mezquita Catedral de Córdoba en 2016, antes de la retirada ordenada por el Obispado para facilitar la entrada de cofradías y pasos de Semana Santa | Paco Puentes-El País _________________
Javier Martín-Arroyo, El País, 16 de enero de 2026
El Cabildo de Córdoba desmanteló en 2017 una de las cuatro celosías de la Mezquita-Catedral para que las procesiones de Semana Santa cupieran a través de sus arcos. A pesar de su extrema protección como Patrimonio Mundial y Valor Universal Excepcional, la Iglesia alteró el monumento con el visto bueno del Gobierno andaluz y desarmó la excepcional celosía que el arquitecto Rafael de la Hoz realizó en 1972. Tres sentencias, la última del Tribunal Supremo en 2021, no han logrado que se restaure el enrejado de madera noble a pesar de que la justicia declaró nula la autorización de la Junta. Ahora la plataforma ciudadana Mezquita-Catedral Patrimonio de Todos ha recurrido ante el Tribunal Constitucional para lograr que ejecute la sentencia y revierta el monumento a su estado original anterior a 2017 en la fachada que da al Patio de los Naranjos.
“Tras inmatricular el monumento, el anterior obispo de Córdoba se empoderó. Una de sus acciones fue intentar trasladar la carrera oficial de la Semana Santa a la Mezquita-Catedral. La celosía era un obstáculo para ello. Al estar protegida, se necesitaba el permiso de la Junta. Los sectores favorables a este cambio presionaron a la Junta y, una vez permitida, a la gerencia municipal con el argumento de que prevaricaría si no la autorizaba”, recuerda Antonio Manuel Rodríguez, miembro de la plataforma y profesor de Derecho Civil de la Universidad de Córdoba.
El colectivo ciudadano pedirá al Alto Tribunal la legitimación procesal que le niega el Supremo y argumenta que la Ley de Patrimonio Histórico y la Unesco amparan la acción pública en la defensa del legado cultural
Vano abierto tras la retirada de la celosía de Rafael de la Hoz | Madero Cubero ______________________
La Plataforma Mezquita Catedral llevará al Tribunal Constitucional la supresión de la gran celosía del muro norte del monumento cordobés, que fue eliminada de forma ilegal por el Cabildo Catedralicio en virtud de una controvertida autorización otorgada por la Junta de Andalucía vulnerando su propia Ley de Patrimonio Histórico. Así lo corroboraron hasta tres sentencias judiciales, ratificadas en firme por el Tribunal Supremo en julio de 2021, según recuerda en una nota el colectivo.
Pese al contundente varapalo judicial, que sancionaba el grave atentado patrimonial contra uno de los monumentos más importantes del mundo, la celosía continúa descuartizada en un almacén episcopal cuatro años después del fallo y en el arco número 17 del muro norte permanece colocada una simple loneta de forma provisional.
El Ejecutivo ha tirado la toalla en la lucha por la propiedad pública de la Mezquita-Catedral de Córdoba a pesar de los informes, declaraciones y manifiestos que rechazan la titularidad eclesiástica del Patrimonio de la Humanidad. “Si hubiese voluntad política se solucionaría”, opina el portavoz de la Plataforma Mezquita de Córdoba.
Mezquita de Córdoba | Wikipedia _____________________
Deva Mar Escobedo, El Salto, 12 de noviembre de 2025
El pasado domingo 2 de noviembre, el Gobierno dio respuesta por escrito a la pregunta del portavoz de Izquierda Unida en el Congreso y diputado de Sumar por Córdoba, Enrique Santiago, sobre la titularidad eclesiástica de la Mezquita-Catedral de la capital cordobesa. En su contestación, el Ejecutivo expuso que “no existen antecedentes que permitan cuestionar la actual titularidad registral del inmueble”, desde 2006 inmatriculado por la Iglesia Católica, que gestiona el monumento Patrimonio de la Humanidad a través del Cabildo Catedral de Córdoba. “Hay argumentos de sobra. El Ayuntamiento de Córdoba podría emprender mañana acciones judiciales con los informes que ya tiene, pero hay miedo a abrir la caja de Pandora”, disecciona Antonio Manuel Rodríguez Ramos, jurista y profesor de Derecho Civil en la Universidad de Córdoba.
Fue a raíz del incendio en la mezquita el pasado 8 de agosto que Santiago formuló la pregunta: “¿Va a realizar alguna acción el Gobierno para el reconocimiento jurídico de la titularidad pública de la Mezquita, […] redactar un Código de Buenas Prácticas […] para evitar acciones que perjudiquen la imagen y el significado del monumento, tal y como solicitan la Plataforma Mezquita de Córdoba y otros colectivos ciudadanos y patrimonialistas?”.
El colectivo ha tratado en la reunión el Plan Director y el de Gestión, dos instrumentos normativos que regulan la administración de un monumento catalogado en el listado del Patrimonio Mundial de la Unesco desde 1984 y que afrontan la recta final de su aprobación definitiva
Reunión del ministro de Cultura, Ernest Urtasun (centro), y la Plataforma Mezquita Catedral Patrimonio de Todos __________________
El ministro de Cultura, Ernest Urtasun, recibió el pasado miércoles 8 de octubre a representantes de la Plataforma Mezquita Catedral de Córdoba para tratar diversos aspectos relacionados con la gestión del universal monumento. Según ha informado el colectivo en un comunicado, el ministro escuchó atentamente las valoraciones de un colectivo que reclama desde hace más de una década la titularidad pública del edificio y una administración profesional y autónoma, que permita una gestión más abierta y plural, con intervención de las administraciones públicas y otros actores del ámbito cultural.
Los asuntos tratados fueron principalmente el Plan Director y el de Gestión, dos instrumentos normativos que regulan la administración de un monumento catalogado en el listado del Patrimonio Mundial de la Unesco desde 1984 y que afrontan la recta final de su aprobación definitiva.
En el Plano ordinario celebrado esta mañana PP y Vox votaron a favor de una enmienda a la totalidad a una moción conjunta de PSOE y Hacemos, en la que aseguran que la titularidad es de la Iglesia, alabando, además, su gestión. La moción presentada por Hacemos Córdoba y PSOE ni siquiera se votó. Sí se ha acordado que el Ayuntamiento incorpore al Plan de Gestión del Centro Histórico un organismo en el que estén presentes la Junta y el Ministerio de Cultura, el Gobierno municipal y el Cabildo*
Detalle de la Mezquita-Catedral | Foto J&J Rålund ___________________
De nuevo el Pleno del Ayuntamiento de Córdoba[1] ha traído la titularidad de la Mezquita-Catedral para su debate y si con Palestina no hubo acuerdo, en este punto las posturas han demostrado estar radicalmente enfrentadas. Por un lado la izquierda plantea un sistema de gestión pública, participada, profesional y compartida, con el Cabildo Catedral incluido, y la derecha y la ultraderecha sólo aceptan que la iglesia católica la gestione en solitario con todos los beneficios económicos de las entradas única y exclusivamente para esa fe.
Según PSOE, Hemos Córdoba y la Plataforma Mezquita-Catedral, que ha estado presente a través de Miguel Santiago Losada, el incendio del pasado 8 de agosto, la rotura de un manguito que provocó una inundación en el monumento poco después o el trato dado a la celosía de Rafael de la Hoz, demuestra que el Cabildo es un mal gestor.
El PSOE asegura que la protección del monumento se hace de forma «escasamente profesional» y asume los argumentos de la Plataforma
Concejales del grupo municipal del PSOE y Hacemos Córdoba, junto a miembros de la Plataforma Mezquita-Catedral | CÓRDOBA _____________________
En el Pleno del Ayuntamiento de Córdoba del próximo 11, el PSOE y Hacemos Córdoba se debatirá una Moción conjunta de los Grupos Municipales Hacemos Córdoba y Socialista sobre la gestión de la Mezquita de Córdoba (Orden del día, Ayuntamiento de Córdoba), con la participación de la Plataforma Mezquita-Catedral , en la que proponen un cambio en el modelo de gestión de la Mezquita-Catedral, para que pase a ser una «gestión coordinada y participativa entre el Cabildo, las instituciones públicas y la sociedad civil», según ha manifestado los portavoces de estos grupos políticos y el presidente de la Plataforma en rueda de prensa.
Los grupos municipales de PSOE y Hacemos Córdoba pedirán de nuevo en el Pleno de Córdoba la gestión pública de la Mezquita-Catedral después de que el incendio del pasado 8 de agosto haya vuelto a evidenciar, según estas formaciones, «la urgencia impostergable de un modelo de gestión profesional, participativo y acorde con los estándares que prescribe la Unesco», que en 1984 declaró el edificio Patrimonio de la Humanidad. La petición se vertebra a raíz de una moción conjunta que los grupos de izquierdas promueven en colaboración con la Plataforma Mezquita-Catedral de Córdoba.
El Cabildo se apropió de la Mezquita de Córdoba en 2006 aprovechando un privilegio franquista que equiparaba a la Iglesia católica con la Administración y a los obispos con notarios
La consejera de Cultura y Deporte, Patricia del Pozo junto a representantes del Cabildo en la Mezquita de Córdoba ________________
Desgraciadamente, no es la primera vez que arde la Mezquita de Córdoba. En mayo de 1910, un rayo provocó un incendio en el crucero de la Catedral, el corazón católico del monumento. Un guarda municipal fue el primero en subir al tejado y avisar a los bomberos. Después acudieron los concejales, los directores del Museo Provincial y de la Escuela de Artes, el arquitecto municipal y el gobernador civil. El alcalde coordinaba el operativo. Todos estuvieron presentes en la tragedia menos el obispo.
Un diario católico justificó su ausencia porque el asunto “no es incumbencia del clero”. A preguntas del redactor del Diario Córdoba, que tuvo que desplazarse al Palacio Episcopal para entrevistarlo, el obispo manifestó “que siempre ha sido partidario de que se adoptaran en nuestra Mezquita las medidas preventivas de los pararrayos, como los tiene el Palacio Episcopal y el Seminario, que son de su incumbencia, pero él no podía hacer nada en ese sentido referente a la Catedral, que era de incumbencia del Estado”. Así pues, quede claro desde ya que a comienzos del siglo XX el obispo de Córdoba reconocía públicamente que la Mezquita no era suya, y denunciaba al Gobierno como el único responsable de lo ocurrido al atribuirle la titularidad y la competencia exclusiva sobre la gestión del monumento.
Expertos y sociedad civil reclaman una mayor intervención de las administraciones públicas en el control de la gestión que el Cabildo hace del monumento, y las formaciones políticas reclaman que se revierta su inmatriculación
La consejera andaluza de Cultura, Patricia del Pozo, durante su visita el pasado sábado a la Mezquita de Córdoba, junto al deán de la Catedral, Joaquín Alberto Nieva, y el alcalde de Córdoba, José María Bellido/ Foto: Junta de Andalucía __________________
“Si el incendio de la Mezquita de Córdoba hubiera tenido lugar en el Museo del Prado, ya se habría pedido la cabeza de la dirección e incluso del responsable del Ministerio de Cultura, pero en este caso, no he visto a nadie del Cabildo asumir ninguna responsabilidad”. Con esta afirmación, Manuel García Parody, catedrático jubilado de Geografía e Historia y profesor del centro asociado de la UNED de Córdoba, resume el malestar que muchos colegas historiadores, así como amplios sectores de la sociedad civil y algunas formaciones políticas, han manifestado ante la gestión del templo por parte del Cabildo y su posible negligencia, al haber destinado una capilla como almacén dentro de un edificio declarado Patrimonio de la Humanidad.
Este martes, el presidente de presidente en España del organismo asesor de la Unesco en asuntos patrimoniales, Juan Carlos Molina, reconoció que ya la pasada primavera el Cabildo era consciente del riesgo que entrañaba ese uso. Unas críticas que apuntan también a la controvertida titularidad del monumento, que se ha atribuido la Iglesia católica desde que lo inmatriculó en 2006, y por la que se arroga el control absoluto de todo lo relacionado con su protección, difusión y sostenibilidad.
La Iglesia católica se apropió ilegítimamente de la titularidad de un bien de dominio público y acaparó en exclusiva su gestión
Operarios trabajan en la zona afectada en las cubiertas de la Mezquita de Córdoba por el incendio del viernes, 8 de agosto / Salas (EFE) _________________
El grave incendio del pasado viernes, 8 de agosto, en la Mezquita-Catedral de Córdoba ha abierto serios interrogantes sobre el protocolo de seguridad y el modelo de gestión de un monumento Patrimonio Mundial de la Unesco. A falta de un informe pericial que determine las causas exactas del siniestro, todo parece indicar que su origen se localiza en una barredora eléctrica almacenada junto a material de limpieza y numerosas sillas de madera apiladas en una capilla situada en la nave de Almanzor, en el flanco oriental del edificio.
Usar una capilla histórica de alto valor patrimonial como almacén ya es una decisión cuestionable. Mucho más si el material almacenado es inflamable o, como es el caso, integra artefactos eléctricos susceptibles de prender, tal como han alertado diversos expertos en estos días. Baste recordar que las compañías ferroviarias prohíben el acceso a los trenes de patinetes eléctricos precisamente por el alto riesgo de incendio de sus baterías.
El portavoz de la Plataforma Mezquita de Córdoba, Miguel Santiago, ha expresado este domingo su preocupación y el de la entidad a raíz del incendio que sufrió el monumento durante la noche del viernes. A través de las redes sociales, Santiago ha destacado la necesidad de una investigación exhaustiva y transparente sobre las causas del siniestro en el milenario templo y ha reiterado que la Plataforma lleva “años” denunciando “el almacenaje de mobiliario y estructuras en el interior del templo”.
“Estamos a la espera de que finalice la investigación, que confiamos en que sea independiente, y de saber cuáles son las causas del incendio”, ha afirmado Santiago en un vídeo difundido por la Plataforma. Una vez concluidas las pesquisas, la entidad demandará acciones concretas: “Exigimos a la administración andaluza y estatal, así como a Icomos y Unesco, un informe completo y detallado de todo el patrimonio perdido o dañado”, ha remarcado el portavoz.