La religión ha dejado de ser una creencia e incluso una devoción para convertirse, para algunos jerarcas religiosos, en un verdadero negocio.
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Ximo Estal Lizondo, Nueva Tribuna, 26 de enero de 2026
La religión no solo representa un tipo de creencia, sino que, por desgracia, actualmente se está convirtiendo en un negocio. Un negocio muy rentable, como se ve cuando analizamos los informes que Europa Laica presenta sobre la opacidad y la financiación de la Iglesia católica. Según estos informes, la Iglesia católica española no solo oculta la inmensa mayoría de sus enormes ingresos y gastos, sino que además recibe por parte del Estado más de 11.000 millones de euros anuales, a través de múltiples subvenciones y exenciones fiscales. Es decir, es un verdadero paraíso fiscal.
La Iglesia Católica recibe por parte del Estado más de 11 mil millones de euros anuales
Es preciso recordar que la Constitución de 1978 indica que “ninguna confesión tendrá carácter estatal”, pero después de más de 40 años, el poder económico de la Iglesia católica en España es muy superior y, lo que es más “impresentable”, difícil de calcular por la cantidad de privilegios que por parte del Estado está consiguiendo y porque la propia Iglesia privatiza servicios públicos que se le subrogan.
Sobre las subvenciones que la Conselleria de Educación y cultura (y más cosas) y la Diputación de Valencia han concedido a la Iglesia Católica.
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Eugenio Piñero Almendros, Nueva Tribuna, 22 de diciembre de 2025
Aún no se han apagado en mi cabeza los rescoldos de la indignación provocada por los más de 429 millones de euros de dinero público que recibieron los obispos por la declaración de la renta de 2024, cuando me salta en el móvil una noticia sobre las subvenciones que la Conselleria de Educación y cultura (y más cosas) y la Diputación de Valencia han concedido a la Iglesia Católica.
En una de las noticias del menú informativo que me ofrece diariamente el buscador que tengo instalado, leo que la Diputación valenciana ha concedido, entre 2024 y 2025 más de 1,2 millones de euros para reparaciones varias de edificios parroquiales propiedad de la Iglesia. Y que la Conselleria de Educación, cultura… ha adjudicado 1,8 millones para lo mismo, en el mismo periodo de tiempo. En total, 3 millones de euros para adecentar edificios eclesiásticos. Desde sustituciones de cubiertas hasta la reparación de fachadas, pasando por la restauración de la pintura o la recolocación de azulejos. Dinero de todos y de todas para la Iglesia, en un momento en el que los obispos declaran que las diócesis españolas tuvieron el año pasado un superávit de más de 133 millones de euros.
Las diócesis españolas ingresaron 168 millones de euros en el año 2024 «correspondientes al patrimonio inmobiliario, financiero y actividades económicas diversas», según se recoge en la memoria económica que cada año hace pública la Conferencia Episcopal y que esta semana fue presentada en Madrid. Estos 168 millones suponen el 12% de los ingresos totales de los obispados en el país. Los datos, según se explica en el documento, son «la agregación de las cuentas consolidadas de las diócesis«, lo que incluye la actividad de cada obispado y también del conjunto de las parroquias.
Además, las diócesis obtuvieron otros 66 millones de euros —un 5% del global de recursos— por lo que llaman «ingresos extraordinarios», entre los que se incluyen, según explican en la memoria, «las cantidades recibidas por enajenaciones de patrimonio, subvenciones de capital» y otros conceptos que no se detallan.
El proceso de secularización comenzado en el siglo XIX estaba muy avanzado cuando se proclamó la II República, aunque la religión aún influía enormemente en el mundo rural. Prueba de esta secularización de la sociedad eran los informes que cada 5 años remitían los párrocos a sus obispos sobre el “estado de las almas”, de los que nos habla el historiador Francisco Espinosa Maestre. En estos informes se decía que las iglesias estaban vacías, que sólo iban a misa las señoras mayores, que al cura le trataba la gente como a un hombre cualquiera, que la gente se casaba y enterraba por lo civil, etc.
Aunque no fue la única, la experiencia de enseñanza laica más larga y fructífera fue la encabezada por Francisco Giner de los Ríos: la Institución Libre de Enseñanza. Fundada en 1876 por un grupo de catedráticos expulsados de la Universidad Central de Madrid por defender la libertad de cátedra y negarse a ajustar sus enseñanzas a los dogmas oficiales en materia religiosa, política o moral (entre los que se encontraban Giner de los Ríos, Gumersindo de Azcárate y Nicolás Salmerón, ex presidente del poder ejecutivo de la I República, entre otros). Bajo la influencia de Giner de los Ríos y la Institución se crearon el Museo Pedagógico y la Junta para Ampliación de Estudios, de la que dependían el Centro de Estudios Históricos, el Instituto Nacional de Ciencias Físico-Naturales o la Residencia de Estudiantes.
Ximo Estal Lizondo, InfoLibre, 23 de octubre de 2025
Desde hace mucho tiempo, y más ahora, la religión como tal ha dejado de ser religión para comportarse como un negocio. Un negocio muy rentable. En parte porque oculta la inmensa mayoría de sus ingresos y gastos mientras a la vez el Estado le da a través de subvenciones y otras dádivas más de once mil millones de euros anuales, además de no pagar el impuesto de renta, de multitud de exenciones fiscales. En resumen un verdadero paraíso fiscal la religión.
Y eso que la Constitución, esa por la que algunos partidos babean continuamente e indican que es la «biblia» que se debe cumplir a rajatabla, dice que «ninguna confesión tendrá carácter estatal».
Pues sí, la Constitución dice eso, pero 40 años después no solo se sigue la misma orientación franquista sino que cuando hablamos de economía los favores han aumentado.
Una apropiación cultural y patrimonial que borra el origen de un monumento único. Unas llamas que alumbran una negligencia y reabren un debate silenciado por la influencia y el poder de la Iglesia católica
Incendio en la Mezquita |Fuente foto _________________
Juan Luis Sánchez, El Diario (Un tema al día), 9 de octubre de 2025
El incendio de la Mezquita-Catedral de Córdoba el pasado mes de agosto, causado por el cortocircuito de la batería de una barredora eléctrica almacenada en el interior del templo, ha puesto en entredicho la gestión en solitario por parte de la Iglesia católica de un monumento declarado Patrimonio de la Humanidad por su enorme valor histórico como símbolo de la cultura islámica en España.
Con Alfonso Alba, director de Cordópolis, Juan Luis Sánchez se pregunta qué hace la Iglesia católica gestionando en solitario un templo que fue uno de los mayores centros de oración para el islam en Europa, y cómo ha ido borrando las huellas del pasado musulmán de este conjunto arquitectónico que lo hacen único en el mundo.
La catedrática emérita de Derecho Eclesiástico del Estado analiza en esta entrevista con ‘Público’ el texto votado en Jumilla (Murcia) por el que el ayuntamiento prohíbe celebrar ritos islámicos en instalaciones deportivas y defiende que el principio de laicidad «es la brújula»
Adoración Castro Jover es catedrática emérita de Derecho Eclesiástico del Estado en la Universidad del País Vasco, lugar al que llegó en 1992 desde Valladolid, donde comenzó su periplo universitario. Castro ha dedicado buena parte de sus investigaciones jurídicas y de su vida intelectual a la búsqueda de la libertad en la igualdad. «La laicidad es la garantía de igualdad y libertad. La laicidad es la brújula», afirma en conversación con Público.
Nos enteramos hace poco de que la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, la Diputación Provincial y el Ayuntamiento de Albacete van a financiar la creación de un Centro de Interpretación de la Virgen de los Llanos. Tenemos que reconocer que al principio nos quedamos un poco así como estupefactos (¿cómo se puede interpretar algo que no existe?), pero luego, pensándolo bien, llegamos a la conclusión de que ese espacio museístico puede suponer una excelente oportunidad para llevar a cabo una reflexión laica de carácter antropológico sobre aspectos muy interesantes de las sociedades humanas.
Porque imaginamos que empezarán insertando el culto mariano dentro de la constelación de creencias en divinidades femeninas relacionadas con la maternidad, desde las venus paleolíticas hasta las diosas mediterráneas como Isis o Astharté, la Pachamama andina o la azteca Coatlicue. Precisamente, donde en época precolombina se levantaba el templo a esta última diosa, ahora se erige la basílica de la Virgen de Guadalupe. Cambian las formas, pero no el fondo.
El jueves 28 de agosto HBO-Max entregó el último de cuatro capítulos de El lobo de Dios, miniserie documental sobre los crímenes del padre Marcial Maciel, fundador de los Legionarios de Cristo encubierto en vida por la Iglesia católica. El relato apenas rasguña el corazón financiero de una congregación que ostenta un gran poder cultural e ideológico entre las élites mexicanas
El padre Marcial Maciel, fundador de la congresación de los Legionarios de Cristo, con Juan Pablo II | Foto: Tarciso Samaniego /Cuartoscuro _________________
El jueves 28 de agosto HBO-Max entregó el último de cuatro capítulos de El lobo de Dios, miniserie documental sobre los crímenes del padre Marcial Maciel, fundador de los Legionarios de Cristo encubierto en vida por la Iglesia católica. Los abusos sexuales a sus hijos biológicos y a otros 60 menores de edad dentro de la organización son tratados con la fuerza del látigo crítico que la historia amerita. No obstante, el relato apenas rasguña el corazón financiero de una congregación que ostenta un gran poder cultural e ideológico entre las élites mexicanas. Con la raíz podrida de Maciel de trasfondo, la Legión y otras instituciones educativas privadas del país ameritan una lupa mayor.
Desde sus orígenes, los Legionarios de Cristo mimetizaron el principio de “doble vida” de su fundador. De cara al público, la congregación oferta servicios de educación y practica la caridad; tras bambalinas, esa fachada oculta un multimillonario imperio financiero guiado por el principio del máximo lucro. Maciel, cuyos sobornos a altos dignatarios del Vaticano y uso de testaferros y empresas fantasma están de sobra documentados, solo era la punta del iceberg. Tras su muerte, pocos esfuerzos han sido dirigidos a investigar la corrupción institucional y la protección del abuso que facilitó la construcción del emporio.
En un mensaje de Facebook, el catedrático sevillano ha denunciando que «la causa fue una negligencia inaceptable por parte de quienes se han apropiado de la titularidad en exclusiva de ella: el obispado y el cabildo eclesiástico», […] que «han convertido algunas estancias en almacenes de materiales potencialmente peligrosos»
Interior de la Mezquita tras el incendio / Madero Cubero-Europa Press / Fuente ____________________
Isidoro Moreno Navarro, Facebook, 10 de agosto de 2025
Los desperfectos en la Mezquita-Catedral de Córdoba son mayores de lo que se dijo en principio. Se pudo producir una verdadera catástrofe en uno de los símbolos más importante de Andalucía (junto con la Alhambra) y Patrimonio de la Humanidad.
Y la causa fue una negligencia inaceptable por parte de quienes se han apropiado de la titularidad en exclusiva de ella: el obispado y el cabildo eclesiástico. No solo se han llenado de capillas, vitrinas y chirimbolos las naves andalusíes, sin respeto alguno para la significación del edificio, para enmascarar su carácter de mezquita, degradando su belleza, sino que algunas estancias se han convertido en almacenes de materiales potencialmente peligrosos, como se ha demostrado ahora.
La Junta de Andalucía y el Estado deberían intervenir de oficio no solo para que de los 22 millones de euros anuales, sin impuestos, que resultan de su explotación turística por el Obispado, se detraiga lo que haga falta para restaurar de inmediato lo destruido, sino también para que, de una vez por todas, se cree el consorcio necesario para la gestión del monumento.