El acuerdo de gobierno firmado entre las derechas españolistas en Andalucía no hace más que reproducir los intereses de las oligarquías y representar lo que se conoce en Ciencia Política como la Ventana de Overton. La finalidad última parece clara, el acuerdo contribuye a ir profundizando en un cambio de modelo cultural, social y político en España, una vez superado ya el modelo derivado de la llamada transición a la democracia y al ritmo que marcan los tambores del tecnofascismo internacional.
Como es sabido la Ventana de Overton es una teoría política sobre comunicación social que proviene de un think-tank republicano estadounidense de los años noventa del pasado siglo, cuyo propósito es la descripción y, sobre todo, la modificación de lo que se entiende como aceptable y sensato en la opinión pública respecto las políticas colectivas. Desde esta perspectiva, el acuerdo de gobierno entre el PP y VOX en Andalucía firmado el 2 de julio de 2026 debemos entenderlo como un conjunto de propuestas encaminadas a la promoción de ideas radicales con el fin de hacerlas más moderadas. Ahí el papel de blanqueamiento de la derecha tradicional es fundamental como muleta de la extrema derecha tanto política, como empresarial.
Una vez finalizado el año 2025, desde Andalucía Laica nos disponemos a hacer balance de un año en el que de nuevo nuestra Comunidad Autónoma encabeza los datos de confesionalismo institucional en el conjunto del Estado español
Moreno Bonilla en su regreso a los varales como portador del Cristo de la Exaltación de Fusionadas, abril 2025| Gregorio Marrero-Fuente foto ___________________
Una vez finalizado el año 2025, desde Andalucía Laica nos disponemos a hacer balance de un año en el que de nuevo nuestra Comunidad Autónoma encabeza los datos de confesionalismo institucional en el conjunto del Estado español. Este confesionalismo, sobrefinanciado con dinero y recursos públicos, supone una patente violación al principio de laicidad constitucional y un manifiesto desprecio a los valores comunes en una sociedad como la nuestra de pluralismo ideológico.
Secularización y sociedad
En primer lugar, el marco normativo compuesto por y derivado de los Acuerdos con la Santa Sede de 1976 y 1979, del artículo 16.3 de la Constitución española, de la Ley de Libertad Religiosa de 1980 y de la jurisprudencia del Tribunal Constitucional desde 1981, ha quedado superado por el nivel de secularización social del conjunto de España, con un porcentaje superior al 40 % de la población que no se identifica con ninguna religión, dato que en Andalucía baja al 25%, y un porcentaje de católicos practicantes en torno al 18%, dato que igualmente se confirma a la baja en la secuencia histórica andaluza, según todos los barómetros. Otros datos que confirman esta tendencia histórica a la secularización social en Andalucía es el porcentaje de matrimonios civiles, que supera el 90 %, o el número de niños y niñas bautizados en clara disminución progresiva.
¿Existe mayor acto de exaltación del franquismo que toda la hiperfinanciación de cualquier tipo de actividad confesional, que en España es sinónimo de católica?
Francisco Franco, bajo palio, junto al obispo Eijo Garayen una imagen de marzo 1941. _____________________
Miguel Ángel López Muñoz, Nueva Tribuna, 4 de julio de 2025
Detrás del ruido apocalíptico de las derechas hiperventiladas y soliviantadas, el Parlamento español continua su actividad legislativa… Una de sus líneas de acción más “progresista” (Lenin la llamaría “izquierdista”) es la búsqueda de la ilegalización y disolución de organizaciones, tanto Asociaciones, como Fundaciones, que hacen apología de la Dictadura de Franco.
Derivada de la Ley de Memoria Democrática, ley aprobada en la legislatura anterior, de lo que se trata ahora es de hacer imposible cualquier tipo de subvención pública y reconocimiento legal a organizaciones como la mediática Fundación Francisco Franco y las menos conocidas como la Serrano Suñer o la Queipo de Llano, mediante su disolución. Según la disposición adicional séptima de dicha ley, debe ilegalizarse “la realización pública de apología del franquismo que ensalce el golpe de Estado y la dictadura o enaltezcan a sus dirigentes, con menosprecio y humillación de la dignidad de las víctimas del golpe de Estado, de la guerra o del franquismo, o incitación directa o indirecta al odio o violencia contra las mismas por su condición de tales”.
«El martirio de San Pelagio»de Antonio del Castillo (a la derecha Abderramán III), en la capilla de San Pelagio de la Mezquita-Catedral de Córdoba / Fuente ______________________
Pensado para poder explicar cómo había sido posible el horror provocado por el nazismo con la Shoá, con el término «banalidad del mal», Hannah Arendt (1906-1975), dejó pensando al resto de teóricos políticos y filósofos. Durante el juicio celebrado en Jerusalén contra el nazi Adolf Eichmann, Arendt identifica la falta de reflexión, la obediencia ciega y la incapacidad para relacionar pensamiento y acción, como las causas últimas de sus crímenes, antes que el odio o una perversidad natural. Eichmann es un hombre normal, que se limitaba a cumplir órdenes de forma irreflexiva, como un burócrata disciplinado, incapaz de reconocer y asumir la responsabilidad derivada de sus acciones.
Lejos de lo siniestro de cualquier tipo de genocidio, la «banalidad del mal» pervive como forma de explicar la estupidez humana: la falta del pensamiento crítico, la carencia de reflexión, la comodidad de la obediencia, el placer tranquilizador de formar parte del engranaje mayoritario, como meros autómatas acríticos. En este sentido, la «banalidad del mal» nos acoge y termina por disolver el valor heroico de tantas posibilidades que nos asaltan de forma cotidiana para hacer frente a la ignominia, a la injusticia, a la imposición, al privilegio, a la indiferencia, a la discriminación.
El Juramento del Jeu de Pomme, de David, recoge el momento en que el Tercer Estado decide constituirse en Asamblea Nacional, que aprobará la Declaración de Derechos / DEA / G. NIMATALLAH / Getty- Fuente ___________________
Miguel Ángel López Muñoz, cordobés, es un investigador, profesor de filosofía y escritor español. Es miembro de Europa Laica (2003) y del Colectivo Prometeo (2023). Funda Ciudad Real Laica en 2014 –de la que fue su primer coordinador– y desde marzo de 2024 es coordinador de Córdoba Laica. También es miembro de algunas sociedades académicas, como la Asociación de Hispanismo Filosófico, desde 2010, o la Asociación Internacional de Hispanistas, desde 2016.
Especialista en la obra de Gonzalo Puente Ojea, (sobre el que recientemente ha publicado El desafío ateo de Puente Ojea), entre su producción filosófica destaca el análisis de la libertad de conciencia y del laicismo, tanto a través de libros, colaboraciones en libros o artículos académicos, como a través de conferencias o artículos en prensa. [más datos pueden leerse en Wikipedia]
En el Salón de Grados de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Granada se presentó el pasado jueves 7 el libro de Miguel Ángel López Muñoz «El desafío ateo de Puente Ojea». La conferencia es la segunda sesión del VIII ciclo de conferencias, de título global «Laicismo en la actualidad» que organizan el Seminario Galileo Galilei de la UGR, Granada Laica y UNI Laica.
Como presentación de la obra, el autor abordará de manera detenida y crítica las cuestiones más relevantes del pensamiento del mayor ateo de la historia de España, Gonzalo Puente Ojea (1924-2017), en relación con el laicismo, la irreligiosidad y el materialismo.
La presentación corrió a cargo de Juan Antonio Aguilera. Tras la conferencia se iniciaría un coloquio (a partir del minuto 84, aprox.).
Miguel Ángel López Muñoz (Doña Mencía, Córdoba, 1971) es doctor internacional en Estudios Hispánicos por la Universidad Autónoma de Madrid. Investigador y escritor, su línea principal de estudio es el pensamiento irreligioso español en sus perspectivas filosófica, jurídica, histórica y política.
Además de eminente diplomático, primer y único embajador español declaradamente ateo ante la Santa Sede, Gonzalo Puente Ojea (1924-2017), fue un penetrante historiador pionero en España del estudio crítico e independiente de la figura de Jesús de Nazaret y del cristianismo antiguo como fenómeno ideológico; un irreductible erudito sobre los orígenes de la religión como respuesta equivocada del ser humano ante las incertidumbres vitales y refundador del animismo como teoría explicativa, que consolidó con ulteriores argumentos de carácter científico en favor de la irreligiosidad; un inquebrantable filósofo defensor a ultranza de la libertad de conciencia y del Estado laico; un incansable luchador contra cualquier forma de coerción —tanto explícita como encubierta— de los poderes políticos y eclesiásticos. Por todo ello, Puente Ojea emerge como una de las figuras más incisivas y brillantes de la intelectualidad española contemporánea.
Como recoge Miguel Ángel López en el Prefacio del libro, este se proyectó con motivo de la conmemoración del centenario de Puente Ojea con la idea de reunir a distintos especialistas buenos conocedores de su obra, buscando para ello también la colaboración académica, la UNED, y social, Europa Laica:
El programa 94 de este pasado domingo, presentado y dirigido por Ana Baragaña y José Antonio Naz, miembros del colectivo Córdoba Laica, perteneciente a Europa Laica, se dedica a la figura de Gonzalo Puente Ojea.
Para hablar de la figura de este gran intelectual y diplomático, gran estudioso del cristianismo sobre el que ha escrito muchos libros, y laico comprometido se cuenta con Miguel Ángel López, coordinador de Córdoba Laica.
Miguel Ángel López, profesor de Filosofía, investigador, dedicó su tesis doctoral sobre Puente Ojea y es autor de varios libros, el último “El desafío ateo de Puente Ojea”, es sin duda la guía más completa para dar a conocer la obra filosófica y la carrera diplomática de Gonzalo Puente Ojea; para hablar de su pasión por el estudio, y de los múltiples escritos que compaginó con una brillante carrera diplomática, como cónsul, secretario de Estado y embajador desde 1950 hasta finales de los 80.
Miguel Ángel López Muñoz, Paradigma Media, 11 de febrero de 2024
En los últimos días se han escrito muchos artículos interesantes que critican con diferentes tonos la última visita que Yolanda Díaz, líder de Sumar, ha realizado al Papa Francisco, en Roma. Ni a Juan Antonio Aguilera le sobra nada de acierto en su sarcasmo ni a José Pablo Ferrándiz, Antonio Gómez Movellán o a David Torres les falta claridad en sus respectivas críticas. Y es que no debemos olvidar cuales son los términos del acuerdo de Gobierno entre PSOE y Sumar en relación al avance en laicidad del Estado en general y en la recuperación de una educación pública y laica, en particular, cuando afirman en la página 27 del acuerdo: “promoveremos una educación basada en la tolerancia y el laicismo”? ¿Se promoverá, al fin, una ley sobre el derecho de libertad de conciencia y se denunciarán los Acuerdos con la Santa Sede? Tan solo Pangloss, el compañero de Cándido en la obra homónima de Voltaire podría creer que esto tendría la más mínima posibilidad de ocurrir con este Gobierno.
Desde 2006 diversos grupos parlamentarios como Ezquerra Republicana de Catalunya (ERC) o Izquierda Unida, han promovido proposiciones de ley para derogar la Ley Orgánica de Libertad Religiosa (LOLR) y para desarrollar una ley integral de libertad de conciencia con el fin de dar respuesta a los nuevos escenarios de pluralismo religioso surgidos en la sociedad, por un lado, y para regular y aplicar otras opciones de conciencia diferentes a las religiosas, por otro. El propio PSOE, en 2008 promovió la reforma de la LOLR, llegando a elaborar una “Ley orgánica del derecho a la libertad de conciencia y religiosa” en 2009 que nunca se atrevió a tramitar en el Parlamento. Por su parte, Europa Laica realizó una propuesta de Ley de Libertad de Conciencia también en 2009 y la actualizó en 2022.
Lejos de la distopía, la educación pública y laica española se aproxima a un grado de deterioro y degeneración que, como el ecocidio planetario del que nos habla José Esquinas en su último libro, amenaza con acabar con lo que debiera ser un modelo de formación de calidad, que contribuya a la cohesión social y a la igualdad de oportunidades y que garantice la libertad de conciencia de todo el alumnado desde el pluralismo ideológico y sin ningún tipo de discriminación.
Y por supuesto no se trata de analizar el último informe PISA –que no por casualidad muestra las bondades de las comunidades autónomas con más despoblación y por tanto con ratios más bajas en sus promedios–, sino de cómo las políticas de las derechas en todas las comunidades donde actualmente gobiernan ahondan un modelo de adoctrinamiento, donde la religión católica nunca pierde su puesto privilegiado de control y reproducción ideológica, protegido tanto por los acuerdos internacionales con la Santa Sede de 1976 y 1979, el art. 16 de la Constitución española, la Ley de Libertad Religiosa de 1980 o una jurisprudencia bien parapetada detrás de la “laicidad positiva”.