El Parlamento Navarro ha aprobado una resolución por la que se urge al Gobierno de Navarra a hacer efectiva la inclusión de las víctimas de la práctica de bebés robados durante la dictadura en la Ley Foral 33/2013.
El pasado día 18 el Parlamento Navarro aprobaba una resolución por la que se urge al Gobierno de Navarra a hacer efectiva la inclusión de las víctimas de la práctica de bebés robados durante la dictadura en la Ley Foral 33/2013.
La resolución fue aprobada con los votos a favor de UPN, PSN, Geroa Bai, EH Bildu, Geroa Bai y Contigo-Zurekin, la abstención de PPN y los votos en contra de Grupo Mixto y no adscrita. Resolución resolución por la que se insta al Gobierno Navarra a “desarrollar con premura la totalidad del contenido de la Ley Foral 11/2017, de 3 de julio, por la que se modifica la Ley Foral 33/2013, de 26 de noviembre, de reconocimiento y reparación moral de los ciudadanos navarros asesinados y víctimas de la represión a raíz del golpe militar de 1936”.
La resolución aprobada incluye un segundo epígrafe en el que, como punto de partida, se emplaza al Ejecutivo Foral a “crear y desarrollar, en el plazo de 12 meses, el acto institucional en favor de las demandas de las personas afectadas por esta problemática (reconocimiento y reparación a víctimas de la práctica de bebés robados) recogido en la Disposición Adicional Primera de la citada Ley Foral”. Geroa Bai se ha sumado a la abstención del PPN, mientras el resto de formaciones ha mantenido su posición.
Se trata de una red de ultraderecha, vinculada a la compra del histórico internado de Anderatz. La compra oculta del antiguo colegio de Anderaz sería un paso más en su expansión por Tierra Estella. La fundación Maestro Ávila se instaló en Arguiñano (Guesálaz) en 2009 y está liderada por un cura excomulgado por la Iglesia
Exterior del antiguo colegio e internado de Andéraz (Abárzuza) / Javier Arizaleta _________________
La presencia de grupúsculos y asociaciones de ultraderecha en la zona data de 2009. La Fundación Maestro Ávila tiene su sede en Argiñano, cuando el Boletín Oficial del Estado (BOE)publicaba su inscripción en el Registro de Fundaciones con domicilio en una vivienda de Arguiñano (Guesálaz). Se trata de una secta religiosa que dirige Jesús Alfaro.
Una investigación en curso de Ahoztar Zelaieta revela conexiones entre la adquisición del colegio de Deierri y figuras ligadas a Fuerza Nueva, VOX y otras formaciones ultraderechistas, con ramificaciones en Navarra, Cataluña y La Rioja.
El Ayuntamiento de Abárzuza (Tierra Estella) vendió a principios de este año el antiguo colegio e internado de Andéraz, deshabitado desde 2019, con el objetivo de hacer crecer a la zona, especialmente afectada por la despoblación. Fue un grupo inversor riojano –Sociedad de Investigación y Estudios Generales (SEIG)– quien compró mediante subasta pública el antiguo centro, que fue gestionado durante 97 años por las Hermanas Escolapias, por un valor de 700.000 euros, tal y como consta en el pliego de condiciones aprobado por el Ayuntamiento de Abárzuza el 10 de diciembre de 2024.
Después de dos casos en Salesianos, Jesuitas Tudela reconoce el dolor causado a un abusado en los años 70 y les indemniza tras un proceso de justicia restaurativa
Pasillo de las instalaciones del colegio Jesuitas de Tudela hace décadas, cuando sucedieron los hechos denunciados / Cedida ______________________
El proceso de reparación a las víctimas en Navarra de abusos sexuales en el entorno de la Iglesia católica se está empezando a construir con la nueva postura del Arzobispado, debido a la llegada al cargo de Florencio Roselló, y también con la receptividad y el cambio de paradigma por parte de algunas de las órdenes religiosas que arrastran casos de pederastia a sus espaldas. Sin embargo, hay otras compañías como Reparadores y Maristas que siguen sin dar pasos adelante.
Ahora bien, aunque no exista una única hoja de ruta para llevar a cabo dicha reparación, lo cierto es que la orden de Salesianos ya fue la primera que llevó a cabo dos reparaciones económicas en la Comunidad Foral por dos casos de distintos profesores que ejercieron en el colegio de Pamplona. Y a ellos se ha unido la congregación de Jesuitas que recientemente ha llegado a un acuerdo indemnizatorio a favor de un hombre que fue victima de pederastia en el colegio de Tudela en los años 70. La cantidad en este último caso es acorde al dinero que están recibiendo víctimas similares en otros países europeos.
Concejales de UPN, PSN, PP y Geroa Bai en las Vísperas de San Fermín, primer acto religioso del programa oficial de las fiestas / Fuente ______________________
El torero dijo al filósofo: «hay gente pa tó». Y así, hay gente que se pregunta por la esencia de los sanfermines. Saber si en esa dialéctica triunfa Parménides o Heráclito. Ya sabéis, su eterna inmovilidad o su movimiento continuo y renovado. ¿Son los sanfermines siempre más de lo mismo a pesar de los cambios acelerados del siglo XXI? ¿Nadie corre dos veces el mismo encierro?
Con el tiempo la gente se vuelve ecléctica, es decir, ni chicha ni limoná, optando por una esencia inmutable y verdadera, encarnada en san Fermín y su tradición religiosa, y el resto, sucedáneos postizos que aguantan mientras no cuestionen esa esencia religiosa.
El arzobispo de Pamplona y obispo de Tudela votaba por Parménides, digo, por san Fermín. Obviaba las hipótesis antropológicas, etnográficas y psiquiátricas de las fiestas, preguntándose «si quitamos a san Fermín, ¿qué nos queda? ¡Nada!» (3.7.2025)*.
El Gobierno foral logra identificar documentalmente casi 300 bienes comunales inmatriculados por el Arzobispado de Pamplona y calcula que la cifra final podría ser de más de 1.700.
Un grupo de personas participa en una concentración contra las inmatriculaciones de la Iglesia en Pamplona / Foto de archivo Eduardo Sanz / Europa Press ____________________
Navarra es la única comunidad de España que se ha tomado en serio la recuperación de bienes inmatriculados por la Iglesia católica. Tiene una ventaja respecto al resto del país: cuenta con un inventario pormenorizado de bienes comunales pertenecientes a los municipios. Y además dispone de una ley específica que los protege como terrenos de dominio público. Tras 14 meses de trabajo, la Consejería de Desarrollo Rural ha logrado identificar documentalmente casi 300 bienes comunales inmatriculados por el Arzobispado de Pamplona. Y este tipo de fincas, al igual que las de dominio público, son inalienables, inembargables e imprescriptibles. Es decir: si se demuestra fehacientemente su naturaleza comunal, la Iglesia se habría apropiado de parcelas públicas y estaría obligada a devolverlas.
Pero hay más. En un primer rastreo, la Consejería navarra calcula que la cifra final de bienes comunales inscritos por el Arzobispado puede superar los 1.700. Si se confirma el dato, estaríamos hablando del mayor volumen de fincas públicas registradas por la Iglesia desde que estalló el escándalo de las inmatriculaciones hace ya casi veinte años. El hecho confirmaría los peores presagios de las organizaciones patrimonialistas que denuncian la «apropiación masiva» por parte de la jerarquía católica de terrenos y edificios en toda España.
Según los cálculos del Ejecutivo navarro son unos 272, que representan solo una pequeña parte del total de 2.952 bienes con los que la Iglesia engrosó su patrimonio en la comunidad foral, según un informe elaborado por el Ejecutivo navarro en 2021.
El Gobierno navarro está realizando, en colaboración con la Federación Navarra de Municipios y Concejos (FNMC), una investigación en los archivos municipales para reunir documentación que acredite que esos bienes eran en efecto propiedad de los vecinos y que la Iglesia se los inmatriculó. Para ello se ha contratado a una persona que está llevando a cabo este trabajo.
La Coordinadora Recuperando, que agrupa a una treintena de colectivos en defensa del patrimonio público inmatriculado por la Iglesia, ha pedido al Gobierno de España que intervenga ante «la apropiación masiva de bienes comunales en Navarra«.
Así lo ha demandado en una nota de prensa tras conocer una investigación realizada por le Departamento de Desarrollo Rural y Medio Ambiente del Ejecutivo foral, según el cual, «al menos, 272 fincas propiedad de los pueblos navarros habrían sido inscritas a su nombre por la jerarquía católica» (*)
No son casos aislados
La Coordinadora ha asegurado que «no son casos aislados» y ha explicado que «el Gobierno de Navarra emprendió una investigación exhaustiva -en colaboración con la Federación Navarra de Municipios y Concejos- para identificar todas las fincas de naturaleza comunal o de dominio público registradas por la Iglesia en la Comunidad foral». Según afirma, «la cifra puede superar con creces la inicial de 272 fincas, lo que evidencia la magnitud del problema«.
La Plataforma de Defensa del Patrimonio de Navarra limita los bienes que podrían pertenecer a la Iglesia (templos, casas parroquiales) únicamente al 20% de las inmatriculaciones. El resto «son jardines, huertas, frontones o cementerios, pero, sobre todo, tierras
Concentración en Pamplona de la Plataforma de Defensa del Patrimonio Navarro previa comparecencia del Arzobispo de Pamplona ________________________
El pasado miércoles 26 de marzo, Florencio Roselló Avellanas, recientemente nombrado Arzobispo de Pamplona y Obispo de Tudela, participó en una entrevista-coloquio titulada “Inquietudes y retos pastorales para la iglesia en Navarra hoy”, en el Salón del Instituto de la Plaza de la Cruz de Pamplona, los miembros de la Plataforma de Defensa del Patrimonio Navarro le recibieron a la puerta para recordarle la problemática de las inmatriculaciones en Navarra, y también le formularon una pregunta en el debate que se desarrolló posteriormente a la entrevista…
Florencio Roselló, el nuevo arzobispo, afirmaba en la presentación de la campaña Xtantos, con la que se anima a marcar la x a favor de la Iglesia en la Declaración de la Renta, que la Iglesia devolverá “gustosamente” los bienes e inmuebles inmatriculados si la Justicia determina que no les pertenecen. Y, de hecho, añadió que “pediría perdón si algo no se hizo bien”, según recoge el diario Noticias de Navarra.
La Plataforma de Defensa del Patrimonio Navarro ha iniciado una línea de trabajo e investigación para documentar y visibilizar estos casos, considerando esta práctica como doblemente nociva para el patrimonio, ya que implica tanto la apropiación como el deterioro de bienes de incalculable valor histórico y cultura
Arirstu en la actualidad es un caserío del valle de Urraul Alto, Merindad de Sangüesa, perteneciente a la Comunidad Foral de Navarra; documentado en época medieval con las grafías Ariztoya, Ariztui, Ariztoy.
Parece ser que la primera mención del lugar se remonta al año 1042. En un documento consta que el rey García de Nájera y la reina Estefanía hicieron la concesión del cenobio de Ariztuia al obispo Sancho y a la abadía de Leire. En origen, debió ser pues un pequeño monasterio que terminó unido a dicha abadía junto a sus explotaciones ganaderas, pastos y heredades.
Toda la zona sufrió una fuerte despoblación en torno al año 1366, ya que aparece como despoblado en el libro de Fuegos de la Merindad de Sangüesa. Un siglo más tarde, vuelve a aparecer como poblado con dos fuegos de labradores pecheros del Rey. El caserío de Aristu mantendría su iglesia como parroquia a lo largo de los siglos. Mediado el siglo XIX, Madoz mencionaba la existencia de dos vecinos y la presencia del templo como iglesia parroquial de San Andrés servida por un cura párroco con la dignidad de abad.
Este viernes llega a los cines el nuevo documental de Iratxe Pérez, que a través de testimonios relata la lucha por la reparación de las víctimas de la Iglesia. «Es un problema sistémico, teniendo además en cuenta en nuestro caso los cuarenta años de dictadura de nacional-catolicismo», destaca Ia cineasta
Víctimas relatan su testimonio en el documental / Cedida __________________
«El director tenía una leve cojera y cuando se le oía venir por los pasillos, todos a temblar. Teníamos todos pánico. Te sacaba a la pizarra a hacer algún ejercicio y, cuando terminabas, te llamaba a su mesa. Delante de todos los compañeros te empezaba a meter la mano por debajo del pantalón corto. Primero por los genitales, el pene, después el muslo y las nalgas hasta terminar metiéndote un dedo en el ano. Si te negabas o hacías ademán de que no te gustaba, se levantaba, te cogía, te ponía la cara en el regazo y te pregunta donde quieres que te pegue. Pero siempre era en la cara, en la parte izquierda, entre la oreja y el hombro. Te daba un bofetón y te tiraba al suelo».
Este testimonio, que no es de una única persona sino de varias, podría terminar aquí y ya sería suficientemente estremecedor. Pero continúa: «Era un poco peor era cuando te llamaba a su despacho, porque hacia lo mismo pero, al estar más íntimamente, recuerdo que se excitaba muchísimo, se ponía colorado. Te hacía desnudarte. Él en su mesa y yo desnudo en una silla. Además, en los vestuarios, el don Julián este iba y nos cambiaba la ropa con todos los mocetes en pelotas. Te metía a la ducha y allí te tocaba. Cuando habíamos terminado de ducharnos, a varios elegidos nos hacia levantar una pierna y nos metía la mano para ver si nos habíamos lavado bien».