Diócesis y órdenes continúan sin investigar cientos de denuncias de víctimas que aún no han sido reparadas ni escuchadas. “Espero que el Papa eche una bronca pública a los obispos”, dice una de ellas
Césareo Gabaráin, en la portada de uno de sus disco ________________
Julio Núñez | Íñigo Domínguez, El País, 4 de junio de 2026
Más de 20 millones de personas estaban pegadas al televisor el 3 de noviembre de 1982, pendientes de Juan Pablo II en su misa multitudinaria en el estadio Santiago Bernabéu. Era la primera visita de un Papa a España y parecía más una estrella de rock que un líder religioso. En un momento, de hecho, el Pontífice comenzó a entonar Pescador de hombres, una de las más célebres canciones de misa (Tú has venido a la orilla…). Le acompañaba una gran orquesta dirigida por su compositor, el cura vasco Cesáreo Gabaráin. Para la familia Aguilera fue un shock.
Cuatro años antes, en 1978, la familia había denunciado en el colegio marista de Chamberí, en Madrid, que Gabaráin había abusado de su hijo César. Otras familias se sumaron a la denuncia. La orden les informó que el cura admitía los hechos y lo expulsó. Por eso, verle junto a Juan Pablo II fue como un puñetazo. “Fue una muestra más de que a este tipo no se le castigó, de que la Iglesia no hizo absolutamente nada y que permitió que siguiera abusando de niños allá por donde fuera”, contó Manuel, hermano de César, a este periódico en 2021 cuando destapó el caso.
Miguel Hurtado critica que el pacto Iglesia-Estado no tiene la obligación «legal» de pagar indemnizaciones a las víctimas y que la Abadía se ha declarado «insumisa», por eso crea el movimiento Reparación Integral Ya. El abogado y psiquiatra exige que el papa León XIV anule la visita al Monasterio de Montserrat
Miguel Hurtado en la rueda de prensa de la sede Miguel Hurtado |Tània Tàpia/ACN _______________
Fuentes Público (Oriol Daviu) | El Periódico (Patricia Martín) , 2 de junio de 2026
Miguel Hurtado, el primer denunciante de los abusos sexuales cometidos por miembros del Monasterio de Montserrat, impulsa la creación de la plataforma Reparación Integral Ya. El objetivo es hacer un seguimiento del grado de cumplimiento del acuerdo pactado hace dos meses entre el Gobierno español y la Iglesia católica en cuanto a las indemnizaciones a las víctimas, y para aglutinar los casos donde las instituciones eclesiásticas se niegan a pagar. Hurtado cree que su caso es el primero de otros que se sucederán, donde una institución eclesiástica se declara «insumisa» en el cumplimiento del acuerdo.
«La Abadía de Montserrat se ha declarado insumisa moral y ha dicho que no cumplirá el acuerdo pactado [con el Estado]», asegura Hurtado en conversación con Público. «Si el papa [León XIV] visita la Abadía, lo que hará es alentar a las instituciones católicas a romper este pacto, por eso es tan grave que vaya a Montserrat», critica.
Miguel Hurtado, superviviente y activista, escribe a León XIV recordándole los abusos que se cometieron en el que es considerado un gran santuario del catolicismo, al que él ha demandado por “responsabilidad civil”
La Abadía de Montserrat |Gianluca Battista _________________
En su misiva, Hurtado muestra su “alarma” y “estupefacción” por esa visita oficial. “Desconozco si le han transmitido toda la información fáctica, objetiva y fidedigna para que pueda tomar una decisión sobre la idoneidad de dicha visita”. Hurtado la siente como un “nuevo acto de violencia institucional por parte de la Iglesia católica”, escribe. La carta de cinco folios al pontífice fue enviada por correo certificado con copia al nuncio vaticano, al secretario general de la CONFER, al presidente de la CEE, al secretario de Estado del Vaticano y al presidente de la Conferencia Episcopal Tarraconense.
La Conferencia Espiscopal acepta que se cree una comisión liderada por el Defensor del Pueblo, cuyo dictamen respetarían todas las partes y que, por primera vez, incluiría a las asociaciones de víctimas en la toma de decisiones. Y una cuestión no aclarada: ¿quién pagará? ¿Solo la Iglesia, o también la Administración?
El presidente de la Conferencia Episcopal, Luis Argüello | EFE/ Borja Sánchez-Trillo _______________________
Nuevo giro de guion en la política de la Iglesia española respecto a las víctimas de la pederastia. La Conferencia Episcopal está dispuesta a volver a ceder, de nuevo, para aceptar las bases del plan del Ministerio de Justicia para crear un “lugar de reparación” para las víctimas que se negaran a acudir al plan PRIVA: una comisión liderada por el Defensor del Pueblo, cuyo dictamen respetarían todas las partes y que, por primera vez, incluiría a las asociaciones de víctimas –totalmente ninguneadas por la Conferencia Episcopal– en la toma de decisiones.
La cúpula de la Iglesia durante años negó la realidad –“Son pocos casos, o ninguno”, llegó a decir el entonces portavoz de la Conferencia Episcopal Española (CEE), y hoy presidente, Luis Argüello– para luego admitir los hechos y encargar una auditoría, que se presuponía independiente, a Cremades y Calvo Sotelo.
Fuente: Domingos Laicos, Paradigma Radio, 2 de junio de 2025
El programa se inicia, como es habitual, con la revisión de la viñeta creada por Goval para este episodio que lleva a cabo Ana Baragaño para seguir luego con la introducción al tema del programa por parte de José Antonio Naz que da paso a las entrevistas.
En la pederastia clerical, a la vulnerabilidad de la infancia hay que sumarle la de la condición de creyente. Por ello, el trauma, que ha ocasionado en sus víctimas la agresión sexual que sufrieron en su infancia por parte de miembros de la Iglesia católica, es tan grande que ha condicionado el resto de sus vidas y relaciones interpersonales; ya que al abuso físico y mental hay que añadirle la crisis de fe y el desamparo social que han sufrido al revelar una verdad tan incómoda para una institución que pretende ser un referente moral y que cuenta con un poder y unos privilegios que cuestionan seriamente la Democracia en nuestro país.
La orden indemniza a dos víctimas de Ángel Escapa, que tiene una distinción olímpica del COE, una avenida a su nombre en Alicante y colabora ahora como “ayudante” en unas parroquias rurales de Huelva
17 de mayo 1980: el equipo del colegio, dirigido por el padre Ángel Escapa (el primero de pie a la izquierda), consigue el primer campeonato de España al vencer en la final a Corazonistas de Zaragoza ____________________
La orden de los agustinos ha admitido los abusos sexuales del padre Ángel Escapa, que fue provincial de la orden, profesor, director del colegio Agustinos de Alicante y fundador del equipo de balonmano del propio colegio en 1972 (el club se constituye oficialmente en 1979). La de los Agustinos Balonmano Alicante fue una de las canteras escolares más prolíficas del balonmano español, tanto que en diciembre de 2023, el Comité Olímpico Español (COE) le hizo a Escapa un reconocimiento oficial con una distinción olímpica en el que se le define como una “eminencia” de ese deporte. También fue el director de los campamentos de verano del colegio. Los agustinos han indemnizado a dos víctimas ―las que, de momento, han denunciado ante la orden y una de ellas también ante el Defensor del Pueblo― del cura que tiene una avenida a su nombre en Alicante (Avinguda pare Ángel Escapa agustino) y que dejó la dirección del colegio de manera repentina la primera semana de julio de 2021 y ejerce ahora de colaborador de tres parroquias rurales en Bellavista (Huelva) sin oficio pastoral, según la orden.
El padre Ángel dejó el colegio pocos días después de recibir el correo electrónico que una de las víctimas le envió el 25 de junio de ese año. Los abusos, según denunció Juan (nombre ficticio para proteger la identidad de su familia), empezaron cuando la víctima estaba en Primaria (finales de los años 70) y se prolongaron durante cuatro años, hasta BUP (el actual bachillerato). El agresor (nacido en 1944) estaba por aquel entonces en la treintena.
Este viernes llega a los cines el nuevo documental de Iratxe Pérez, que a través de testimonios relata la lucha por la reparación de las víctimas de la Iglesia. «Es un problema sistémico, teniendo además en cuenta en nuestro caso los cuarenta años de dictadura de nacional-catolicismo», destaca Ia cineasta
Víctimas relatan su testimonio en el documental / Cedida __________________
«El director tenía una leve cojera y cuando se le oía venir por los pasillos, todos a temblar. Teníamos todos pánico. Te sacaba a la pizarra a hacer algún ejercicio y, cuando terminabas, te llamaba a su mesa. Delante de todos los compañeros te empezaba a meter la mano por debajo del pantalón corto. Primero por los genitales, el pene, después el muslo y las nalgas hasta terminar metiéndote un dedo en el ano. Si te negabas o hacías ademán de que no te gustaba, se levantaba, te cogía, te ponía la cara en el regazo y te pregunta donde quieres que te pegue. Pero siempre era en la cara, en la parte izquierda, entre la oreja y el hombro. Te daba un bofetón y te tiraba al suelo».
Este testimonio, que no es de una única persona sino de varias, podría terminar aquí y ya sería suficientemente estremecedor. Pero continúa: «Era un poco peor era cuando te llamaba a su despacho, porque hacia lo mismo pero, al estar más íntimamente, recuerdo que se excitaba muchísimo, se ponía colorado. Te hacía desnudarte. Él en su mesa y yo desnudo en una silla. Además, en los vestuarios, el don Julián este iba y nos cambiaba la ropa con todos los mocetes en pelotas. Te metía a la ducha y allí te tocaba. Cuando habíamos terminado de ducharnos, a varios elegidos nos hacia levantar una pierna y nos metía la mano para ver si nos habíamos lavado bien».
Un estudio, encargado por la propia abadía cisterciense de Caldey, en el sur de Gales y realizado por la trabajadora social consultora Jan Pickles, documenta los horribles abusos que tuvieron lugar entre finales de los años 1960 y 1992 contra niños, algunos de ellos residentes en la isla y otros que visitaban a sus familias. Muchos se quejaron en su momento de lo ocurrido, pero no se les creyó, se hizo caso omiso de ellos o se encubrieron los abusos.
El informe desvela los abusos que tuvieron lugar entre finales de los años 1960 y 1992 contra niños, algunos de ellos residentes en la isla y otros que visitaban a sus familias, por parte del monje Thaddeus Kotik, nacido en Polonia y fallecido en 1992 sin haber rendido cuentas por ninguno de sus crímenes.
Se dice que Thaddeus Kotik llegó a la isla en la década de 1940, donde, de acuerdo con la página oficial de la misma, la Isla Caldey «hay monjes cistercienses continúan una tradición que comenzó en tiempos celtas, con más de mil años de oración y vida tranquila han hecho de esta remota y hermosa isla un remanso de tranquilidad y paz».
Producido por la plataforma 3Cat, El Periódico y la productora Ottokar, la película trata unos abusos a menores en los jesuitas de Barcelona que siguieron produciéndose en país andino. Relata la impunidad de dos jesuitas de Barcelona a Bolivia y sigue el rastro de Lluís Tó y Francesc Peris.
Josep Morell y Marc M. Serrano, directoress, junto con Guillem Sánchez, del documental ‘La fugida’, en la presentación de este lunes. / Jordi Cotrina – El Periódico ___________________
¿Por qué Lluís Tó y Francesc Peris, que abusaban de menores en colegios de los jesuitas en Barcelona, fueron a parar a Bolivia cuando se les descubrió? ¿Por qué la Compañía de Jesús permitió que siguieran atacando a nuevas víctimas en su nuevo destino?
La fugida aborda el viaje de huida de los curas bajo sospecha de abusos sexuales desde los colegios jesuíticos de Barcelona al Colegio Juan XXIII de Cochabamba (Bolivia), donde estudiaban aprendices con altas capacidades e hijos de líderes mineros de la región. Los sacerdotes escapaban de las denuncias, de la presión de las familias de las víctimas y en un caso hasta de una condena en firme. Lo hacían encubiertos, para no tener que hacer frente a sus posibles responsabilidades morales y penales, y sobre todo para no tener que abandonar la orden, en la que siguen.
El documental, presentado esta semana en DocsBarcelona y que será emitido el próximo 18 de junio en el programa Sense Ficció de TV3, está basado en el trabajo del periodista de El Periódico, Guillem Sánchez, que ha dedicado ocho años a investigar los abusos sexuales a menores en colegios religiosos. Labor que le llevó a ganar el Ortega y Gasset de periodismo, junto con Jesús G. Albalat y María Jesús Ibáñez, por destapar los abusos en los Maristas, en el año 2016.
La Conferencia Episcopal Española afirma que no ha manipulado las cifras, aunque confiesa que “posiblemente fue precipitado” haber publicado el estudio. La Iglesia ya reconoce más de 1.000 casos de pederastia tras años de negación del escándalo.
El secretario general de la Conferencia Episcopal Española, César García Magán, este viernes durante la rueda de prensa tras la plenaria de los obispos de esta semana / Fernando Villar (EFE) _______________
Los obispos españoles han reconocido este viernes que cometieron “un error muy significativo” en su informe sobre abusos Para dar luz, publicado el pasado diciembre, y que dejó fuera al menos 325 casos que las diócesis y las órdenes religiosas ya habían admitido y remitido como válidos tanto a la comisión sobre pederastia del Defensor del Pueblo como a la auditoría que la Conferencia Episcopal Española (CEE) encargó al bufete Cremades & Calvo-Sotelo sobre el escándalo. El mismo día que los obispos divulgaron su documento, en el que admitían 806 casos, también colgaron en su web la auditoría de Cremades, que contabilizaba 1.382. Los números no cuadraban. Tampoco con los del Defensor, que ese octubre estimaba en 1.281 los acusados.
EL PAÍS cruzó los datos y publicó que la CEE había ignorado más de 300 casos admitidos por los obispados y las congregaciones, y en total más de 600 ya conocidos, si se toma en cuenta los 1.460 casos de la base de datos pública de este diario, la única que detalla todos los que han ido saliendo a la luz por cualquier vía, como prensa, sentencias judiciales o admisión de las instituciones eclesiásticas. Desde entonces, y sin comunicarlo públicamente, el gabinete de prensa de la cúpula eclesial se ha visto obligado a rectificar sus cifras al menos en seis ocasiones y en este momento ya admite 1.057 casos, después de años negando el problema.