Patrimonio se saltó la Ley de Subvenciones en el Valle de los Caídos y desconoce si entregó fondos indebidos a los monjes

octubre 28, 2021

La Ley General de Subvenciones, que entró en vigor en febrero de 2004, establece que los órganos concedentes de una ayuda comprobarán «la adecuada justificación» de la misma

Vista del Valle de los Caídos / Europa Press

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Álvaro Sánchez Castrillo, InfoLibre, 28 de octubre de 2021

Los monjes del Valle de los Caídos han recibido durante décadas un importante respaldo en forma de dinero público para el desarrollo de sus actividades en el complejo monumental. En concreto, 340.000 euros anuales procedentes de Patrimonio Nacional. Una cantidad por la que durante años no se rindió cuenta justificativa. Hasta 2014, el organismo dependiente del Ministerio de la Presidencia no ha tenido en sus manos memorias justificativas de las actividades subvencionadas, a pesar de que la Ley General de Subvenciones, que entró en vigor en 2004, obliga al beneficiario a rendir «cuenta» del uso que da al dinero recibido y al organismo concedente a comprobar la «adecuada justificación» de la ayuda otorgada. Una falta de control absoluta que impide a Patrimonio saber si ha entregado a los monjes más dinero del que debería. En teoría, si los monjes obtuviesen ingresos suficientes con sus actividades como para cubrir los gastos, el organismo no estaría obligado a transferirle el dinero. 

infoLibre ha tenido que acudir a los tribunales para obtener diversa información sobre el Valle de los Caídos, en un proceso que se ha prolongado durante tres años. Todo se inició en agosto de 2018, cuando este periódico planteó un total de 65 preguntas a Patrimonio Nacional, acogiéndose a la Ley de Transparencia. El objetivo era conocer con detalle si se estaba cumpliendo con la normativa franquista que sigue regulando dicho complejo y qué controles estaba realizando la Administración sobre su funcionamiento y sobre las subvenciones que reciben los monjes. Patrimonio Nacional, que depende del Ministerio de Presidencia, respondió a muy pocas de las preguntas planteadas, incumpliendo incluso resoluciones del Consejo de Transparencia y Buen Gobierno (CTBG) instándole a facilitar los datos a este periódico. Este diario decidió entonces demandar a Patrimonio Nacional en los tribunales y presentó un recurso contencioso-administrativo. El proceso judicial finalizó recientemente y este periódico está publicando a lo largo de la semana una serie de reportajes basados en la documentación obtenida desde 2018.

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Del jesuita Pujiula al PP: Una revisión histórica de la cruzada contra el aborto

octubre 28, 2021

Cuando en 1983, el Congreso debatió la ley del aborto, Manuel Fraga repitió los mismos argumentos que en 1925 esgrimiera el jesuita Pujiula.

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Víctor Moreno, Nueva Tribuna, 22 de octubre de 2021

Iglesia y ciencia volvieron a polemizar en 1925 sobre el aborto terapéutico. El libro publicado por la científica inglesa Marie Stopes encendió la mecha de un acalorado debate en España entre el jesuita Pujiula y el ginecólogo Francisco Haro. Muchos de los argumentos ultras de entonces recuerdan el ideario político de la derechas de ahora.

Marie Stopes, tan alabada como calumniada

En marzo 1918, la inglesa Marie Carmichael Stopes (Edimburgo, 1880-1958), publicó un libro titulado Married Love or Love in marriage. Fue el libro más importante que se editó a principios de siglo en el terreno de la sexología y que revolucionó más de un punto de vista de la clase médica y de las clases populares que lo leyeron. Fue un best seller. Vendió más de un millón de ejemplares. En Inglaterra, generó un debate tan inédito como insólito. Stopes utilizaba palabras jamás escritas en un libro de divulgación sexual: “orgasmo, intumescencia y eyaculación”. Pero lo más importante afirmaba que las mujeres experimentaban deseos sexuales y tenían derecho a tener y controlar sus orgasmos correspondientes. Ni el diluvio universal.

El libro fue calificado de inmoral y obsceno.

La clase médica inglesa estaba dispuesta a permitir que su autora escribiera sobre períodos fértiles e infértiles del ciclo reproductor de la mujer -algo que ya habían hecho los galenos griegos-, pero aconsejar a las mujeres que mantuvieran relaciones sexuales con la finalidad de buscar el placer en sí y para sí era pasarse siete distritos de la London City, máxime si se tiene en cuenta que esas palabras sonaban nada más y nada menos que en la santa bóveda de la época victoriana, imperante en Inglaterra.

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