La ‘Plataforma en defensa del patrimonio de Sevilla’ lamenta “la predilección” del Ayuntamiento por la Iglesia Católica antes que por el propio patrimonio de la ciudad

mayo 27, 2021

El Ayuntamiento de Sevilla acaba de subvencionar restauraciones en los conventos de San Leandro y de la madre de Dios con más de 570.000 euros

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Coro del convento de San Leandro / Fuente imagen

Plataforma en defensa del Patrimonio de Sevilla, 27 de mayo de 2021

La Plataforma en Defensa del Patrimonio de Sevilla, lamenta profundamente que el Ayuntamiento de la ciudad haga caso omiso a la privatización de los bienes comunales patrimoniales y la apoye, invirtiendo fuertes cantidades de dinero necesario para mejorar la vida de miles de ciudadanos.

El Ayuntamiento, después del escándalo de negarse a facilitar la relación de los bienes comunales inmatriculados en Sevilla, acaba de subvencionar con fondos municipales la restauración del convento de San Leandro y del convento de Madre de Dios que han sido inmatriculados por la jerarquía de la Iglesia Católica. Además también ha subvencionado la rehabilitación de la Capilla de San José con una subvención total que asciende a los 570.700 euros.

Se trata de tres edificios históricos, de los cuales dos de ellos han sido inmatriculados por la jerarquía de la Iglesia Católica. Bienes que, mientras estén inmatriculados, dejan de ser de propiedad comunal, como les corresponde por su naturaleza, y pasan a ser propiedad de la jerarquía eclesiástica y, por lo tanto, administrados desde un gobierno de un Estado extranjero.

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El gueto teocrático. Islamismo y laicismo en Europa, por Mimunt Hamido

mayo 27, 2021
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Fuente imagen original: RTVE

Mimunt Hamido, Observatorio del Laicismo / Cuaderno III de Formación de Europa Laica, 27 de mayo de 2021

Todas las religiones –al menos las monoteístas que tenemos el placer de conocer en el ámbito del Mediterráneo– imponen al creyente un conjunto de valores y actitudes justificados como voluntad divina y, por lo tanto, blindados contra todo debate. Pero mientras poco caso se hace desde los púlpitos a la vulneración de mandamientos del tipo No matarás hay un campo en el que los teólogos han perseguido siempre con dureza todo atisbo de insubordinación: el de las normas sexuales. Y en concreto, las impuestas a la mujer.

En el ámbito de la moral sexual, prácticamente no hay diferencias entre judaísmo, cristianismo e islam, si atendemos a las Escrituras. En lo que sí se diferencian mucho las tres religiones es en la cuota de poder de la que disponen hoy día para imponer sus normas a la población. Desde la Revolución Francesa de 1789, la Iglesia ha perdido su posición como autoridad legisladora. Y este proceso de secularización política es algo que queda pendiente en gran parte de los países de mayoría islámica –Turquía es una honrosa excepción– y especialmente en el llamado mundo árabe.

En este llamado mundo árabe, con la excepción de Líbano y Siria, todos los países proclaman el islam religión del Estado en su Constitución. Esto implica que el ciudadano es por definición musulmán, salvo si pertenece a una minoría religiosa conocida, como la judía en Marruecos, o la cristiana copta en Egipto. La noción de religión (islam) se confunde así con la de ciudadanía: se nace musulmán, se muere musulmánEl derecho a la apostasía no existe: incluso en los países que no la tipifican como delito, simplemente no se contempla que un ciudadano nacido musulmán pueda dejar de serlo. Puede pecar, puede incumplir los preceptos de la fe, pero no puede renunciar a la fe. Y siempre le serán aplicables las leyes dirigidas a la población musulmana.

Un ejemplo que lo ilustra: el artículo 222 del código penal marroquí castiga con seis meses de cárcel a cualquiera que «conocido notoriamente por su pertenencia a la religión musulmana» coma en público durante el ayuno de Ramadán (salvo si es exento según las normas). En la práctica significa que ningún marroquí, salvo si es judío, puede comer en público en su país en Ramadán: la pertenencia al islam es notoria por el hecho de ser ciudadano. Proclamarse ateo en público puede no perseguirse, según el clima político del momento, pero tampoco aceptarse. Y a menudo sí se persigue invocando el artículo que prohíbe «sacudir la fe de los musulmanes»: declararse ateo, se argumenta, es un atentado contra la fe de los demás. Porque demostrar que es posible –concluimos– socava el discurso oficial.

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Tumbando falsas creencias

mayo 27, 2021

Hasta principios del siglo XIX no se encontró base científica para explicar a qué es debido el color rojo que a veces presenta el pan y que la Iglesia utilizó para acreditar la transustanciación

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‘La misa de Bolsena’, obra de Rafael Sanzio en la Sala de Heliodoro del Vaticano

Montero González, El País, 27 de mayo de 2021

La ciencia ha venido a tumbar viejos idealismos cuyo origen ha sido fundado en la falsa interpretación de los hechos naturales. La historia que aquí traemos es tan solo un ejemplo.

Se trata del relato que guarda relación con la festividad del Corpus Christi (1), señalada en nuestro almanaque como conmemoración de la Eucaristía, o lo que es lo mismo, como conmemoración del momento de la transustanciación por la cual el pan y el vino se convirtieron en cuerpo y sangre de Cristo.

Porque el banquete pascual viene celebrándose a los sesenta días del Domingo de Resurrección desde que en 1263, en Bolsena, en la región italiana de Umbría, un sacerdote de Praga se detuvo en la Iglesia de Santa Cristina para celebrar una misa. Mientras declamaba las palabras de consagración, ocurrió el milagro de la transustanciación y la Hostia se convirtió en sangre.

Dicho milagro sería interpretado siglos después, en 1512, por Rafael Sanzio con el fresco que pintó sobre la ventana de la Sala de Heliodoro, en el Vaticano, y que lleva por título La misa de Bolsena. En dicha pintura aparece Julio II, barbado y anciano, arrodillado frente al sacerdote que sostiene la Hostia donde se aprecia una cruz de sangre.

La propaganda de la Iglesia católica instrumentalizó el hecho ocurrido en Bolsena aunque el pan llevaba convirtiéndose en sangre desde hacía tiempo

La propaganda de la Iglesia católica instrumentalizó el hecho ocurrido en Bolsena aunque el pan llevaba convirtiéndose en sangre desde hacía tiempo. El historiador romano Quinto Curcio Rufo nos cuenta cómo, en el año 332 a.C, estando los hombres de Alejandro Magno asediando la ciudad de Tiro, en el momento de cortar unas rebanadas de pan, vieron brotar unas gotas de sangre y se asustaron. Entonces el adivino Aristandro los calmó, diciéndoles que era buen presagio, ya que la sangre brotaba de la parte de adentro. Esto fue lo que les dio esperanzas para tomar la ciudad.

Hasta principios del siglo XIX no se encontró base científica para explicar la conversión del pan en sangre. Fue gracias a Bartolomeo Bizio, un joven estudiante italiano de farmacia que, experimentando con sémola de maíz, descubrió cómo esta, al contacto con el aire caliente y húmedo, se cubría con un pigmento rojo y gelatinoso denominado prodigiosina y que Binzo identificó erróneamente con un hongo. Lo bautizó como Serratia marcescens en honor del monje toscano del siglo XVIII Serafino Serrati, pionero de la propulsión a vapor en los barcos.

La historia de la ciencia es una historia de errores y de superación de los mismos. En este caso, la prodigiosina no solo sirve de ejemplo para ilustrar cómo el pensamiento mágico puede ser aplastado, sino también para acercarnos a uno de los mayores errores científicos contemporáneos. Porque en un primer momento, la citada prodigiosina se utilizaría como marcador biológico sin conocer su riesgo letal.

La pintura y la guerra quedaron unidas en la historia por obra de una bacteria letal cuyo aspecto es semejante al de la sangre

En 1950, la Armada estadounidense practicó un simulacro de guerra bacteriológica para probar hasta qué punto estaban los norteamericanos preparados para la misma. Dispuso que una serie de barcos militares arrojasen al mar grandes cantidades de Serratia marcescens, bacteria que luego el viento arrastró hasta San Francisco. Aún se desconocía lo mortífera que podía resultar la citada bacteria y hubo casos de infección urinaria y neumonía, así como casos de muertes por endocarditis, una inflamación de la envoltura interna de las cámaras y válvulas cardíacas.

De esta manera la Serratia marcescens se convertiría en una bacteria con alto riesgo de infamia colectiva desde que, un lejano día, la iglesia católica decidiese utilizar el truco del milagro para así dormir la razón científica; una verdad que sería despertada por un joven estudiante de farmacia, siglos después, para terminar siendo explotada con fines militares. Entre medias, Rafael Sanzio interpretó el milagro del arte sobre una ventana del Vaticano. Con estas cosas, la pintura y la guerra quedaron unidas en la Historia por obra de una bacteria letal cuyo aspecto es semejante al de la sangre.

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(1) El papa Urbano IV instituyó la fiesta del Corpus en 1264 y en España dejó de ser fiesta en 1989. Es una fiesta de la Iglesia católica destinada a ensalzar la Eucaristía, tal y como la institucionalizó Jesús en la Última Cena, al convertir el pan y el vino en su cuerpo y en su sangre. Se pretende proclamar y aumentar la fe en la presencia de Jesucristo en el Santísimo Sacramento, dándole pública adoración. (El País)