¿Nos creemos que el gobierno va a derogar por fin el delito de blasfemia?
Ilustración de Fito Vázquez / Fuente ______________________________
Santi Fernández Patón, El Diario, 20 de marzo de 2025
En España tenemos un juez que se hizo famoso en los años ochenta por detener a un centenar de mujeres que intentaban abortar (y decenas de empleados de las clínicas de interrupción del embarazo), que más adelante impidió la donación de órganos de una de las víctimas de Madrid Arena, que no vio nada raro en que Esperanza Aguirre arrollara la moto de un policía, que rechazó que Pedro Sánchez declarara por escrito en la causa contra su mujer y le obligó a hacerlo en persona en La Moncloa.
Es el juez, el magistrado, Carlos Valle, que a instancias de los cansinos de Abogados Cristianos le ha montado un juicio esperpéntico al humorista Héctor de Miguel (Quequé) por bromear en Hora Veintipico, su divertidísimo podcast, sobre dinamitar el Valle de los Caídos. Tan esperpéntico fue el juicio que el magistrado se permitió comparar esa broma con apedrear a homosexuales en la plaza Pedro Zerolo, situada en el barrio madrileño de Chueca.
La denuncia, explican, se interpone contra los organizadores y convocantes de la manifestación del 8 de marzo. Por su parte Abogados Cristianos ha comunicado que también «actuará contra esta ofensa»
La Santina «Queer» del 8M / Ángel González ______________________
Fuentes: La Nueva España (Pablo Palomo) / El Comercio (Patricia Pérez-Miriam Suárez), 10 de marzo de 2025
La polémica estaba servida en redes sociales, señalaba La Nueva España, el 8 de marzo a raíz de la «procesión del paso» de la Santina Queer de la asociación «Ama Asturies», perteneciente al bloque «transfeminista», durante la manifestación asturiana del 8M en Gijón.
De las redes no tardó en saltar a la política: la portavoz municipal de Vox en el Ayuntamiento y diputada regional, Sara Álvarez Rouco, quien tachó el uso de La Santina como «terrorismo feminazi».
Y del revuelo político y en redes sociales a judicializar el caso.
La Hermandad de los Estudiantes de Oviedo ha decidido interponer una denuncia ante el Tribunal Superior de Justicia de Asturias (TSJA) por un posible delito de odio a las responsables de «La Santina Queer» de la manifestación del 8 de marzo, en Gijón.
La fundación ultracatólica no ha formalizado todavía sus cuentas de 2023 pero logró multiplicar por siete el dinero recaudado para sus juicios de 2021 a 2022: pasó de disponer de 109.065 euros a 749.216 euros
________________________
Alba Camazón, – Antonio Vega, El Diario, 3 de febrero de 2025
El nombre de Abogados Cristianos lleva varios años de forma frecuente en los medios de comunicación y los tribunales por haberse autoerigido en defensores de la ‘dignidad cristiana’ y arremeter, vía juzgados, contra todas las personas que, a su juicio, han ofendido a la religión cristiana con sus acciones. Unas iniciativas que en los últimos tiempos se han multiplicado, buscando siempre además un notorio impacto mediático con el que reforzar sus denuncias judiciales.
Detrás del nombre de Abogados Cristianos se encuentra una fundación radicada en Valladolid desde el año 2020 y que preside la letrada Polonia Castellanos, aunque en su web aseguran que se fundó en el año 2021 pese a que la inscripción es de febrero del año de la pandemia. Pero, ¿de dónde saca el dinero Abogados Cristianos para tanta denuncia?
Las fundaciones tienen seis meses desde que finaliza el año para aprobar las cuentas y remitir a la Junta de Castilla y León el inventario patrimonial de la Fundación, un balance de situación, su cuenta de resultados y una memoria de actividades. Sin embargo, a principios de 2025, las últimas cuentas presentadas por el patronato de la Fundación Abogados Cristianos correspondían a 2022. La Consejería de la Presidencia, responsable de las fundaciones, asegura que están dentro de los plazos habituales para subsanar las deficiencias que tuvieran las cuentas, siete meses después del plazo máximo legal.
Seamos claros: Abogados Cristianos, Hazte Oír, El Yunque y todas esas plataformas que te denuncian por cualquier cosa que hagas mal no son organizaciones que se preocupen por la moral, el cristianismo, la palabra de Jesús, la ética, los valores o su tía Antonia.
Son grupos de extrema derecha que destinan millones de euros al año para intentar crear un clima de violencia social, ruido, lucha, de modo que los principios de convivencia se vean socavados, todo se desmorone y, como viene sucediendo desde los años 20, los fascismos. y los derechos conquistados con tanto esfuerzo desaparecen. No están ahí para construir. Están ahí para destruir. No les preocupan los sentimientos de los creyentes católicos. Son la excusa para demolerlo todo.
El Estado laico retrocede cuando la religión dicta qué se puede decir y qué no
Fuente: Vídeo en X († Andrés †) de la oración en Ferraz como reparación a las blasfemias vertidas en las Campanadas de TVE por LalaChus ____________________
La estampita del Sagrado Corazón con la vaquilla del Gran Prix, emitida durante las campanadas de TVE, ha sido suficiente para que las habituales asociaciones guardianas de la fe —Abogados Cristianos y HazteOír— activen su maquinaria judicial. Otra vez el artículo 525 del Código Penal se convierte en el protagonista de una polémica que no debería existir en una democracia madura.
¿Qué es lo que realmente protege este delito? No es la libertad de culto, es el poder de quienes convierten la religión en una herramienta de control ideológico. La norma permite que un sector minoritario decida qué es ofensivo y, con ello, qué puede o no decirse en el espacio público. Es un anacronismo que no solo perpetúa privilegios, sino que también pone en jaque principios fundamentales como la libertad de expresión y la creación artística.
En una democracia occidental cada vez más secularizada, las redes sociales y los anacronismos de nuestro Código Penal -verbigracia: el artículo 525- son, para ellos, un modo de vida, la forma de promocionarse para seguir existiendo. Nadie le debe tanto a la blasfemia como ellos
Ahora que los cruzados de las Santas Órdenes de los Abogados Sectarios y de HazteloMirar han subido a sus corceles imaginarios y desenvainado por enésima vez su santa espada virtual contra esta nueva blasfemia que amenaza con destruir a la religión más grande y poderosa del planeta, hablo de la estampita de la vaquita del Gran Prix que Lalachus osó mostrar en la televisión pública, recordé un chiste popular de mi infancia que decía así:
Está Jesús en la cruz y a sus costados están crucificados los dos ladrones. Jesús se gira hacia el ladrón de la derecha y le dice: -¡Psst! ¡Ey, tú! Sí, sí, tú… Ven para aquí, anda, acércate un momento.
El ladrón de la derecha, sorprendido, le responde: -imposible… ¡¿No ves que no puedo moverme?!
Enfadado, Jesús se gira hacia el otro lado y le dice al ladrón de la izquierda: -¡Psst! ¡Oye, tú! ¡Sí, tú! ¡Acércate! Ven para aquí un momento que no te arrepentirás.
El ladrón de la izquierda, tras hacer un gesto con la cabeza en dirección a sus manos clavadas en los maderos, le responde: -Ya me gustaría a mí, pero no puedo, me es imposible, ya lo siento…
Entonces Jesús, visiblemente cabreado, mira al frente y les dice con desdén: -Vale, vale… pero luego no os quejéis si no salís en la estampita.
Europa Laica reclama la supresión inmediata del delito de blasfemia, tipificado como «ofensas a los sentimientos religiosos», medida prometida en su día por PSOE y Sumar
Captura de pantalla de Lalachús enseñando el toro de Grand Prix con el Sagrado Corazón de Jesús / Fuente: Wikimedia Commons __________________
Europa Laica, 3 de diciembre de 2025
Europa Laica denuncia que organizaciones religiosas pretenden limitar la libertad de expresión y el ejercicio del humor invocando el delito de ofensas a los sentimientos religiosos. En esta ocasión el pretexto es el especial de fin de año de TVE, presentado por David Broncano y Lalachús, durante el cual se mostró una imagen de la vaquilla del Grand Prix en un conocido meme que consiste en añadirle un «corazón de Jesús» cuando quieres reverenciar un símbolo cultural.
Las organización «Hazte Oír» ya ha denunciado judicialmente a los presentadores de TV y «Abogados Cristianos» ha manifestado su intención de hacerlo. A ambas organizaciones, muy conocidas por denuncias del mismo tipo contra muchos artistas y revistas, se las califica con frecuencia de «ultracatólicas», para señalar su proximidad a la extrema derecha política. La Conferencia Episcopal ha manifestado la misma opinión que ambas organizaciones acerca del programa.
Velas de “San Ayuso” o cánticos pedófilos, no hay problema. Pero una broma con la vaquilla del Grand Prix, eso sí que les quita el sueño. No es más que un intento desesperado por censurar y volver al pasado.
La realidad es que el artículo 525 del Código Penal, que penaliza las «ofensas a los sentimientos religiosos», protege privilegios, no creencias. En una democracia, no podemos permitir que las ideologías se usen para censurar la libertad de expresión.
La derecha ultracatólica monta una polémica contra la presentadora y TVE, a la que se han sumado Vox y la Conferencia Episcopal, apoyándose en una denuncia abocada al fracaso
Laura Yustres, conocida como ‘Lalachus’, muestra la estampa de la vaca del programa ‘Grand Prix’ durante la emisión de las campanadas de Nochevieja en La 1 de RTVE ___________________________
Laura Yustres, alias Lalachus, ha pasado de golpe a formar parte de dos galerías de personajes públicos. La primera es la de quienes han presentado en TVE las campanadas de Nochevieja. Ahí se suma a Ana Obregón, Ramón García, Raffaella Carrà, Carmen Sevilla o Jennifer Hermoso, entre otros. Del segundo listado forman parte el músico ya fallecido Javier Krahe, el artista Abel Azcona, la política Rita Maestre, el actor Willy Toledo o el humorista Dani Mateo, que entraron en dicho catálogo por: un vídeo cocinando un cristo, una performance consistente en formar con hostias la palabra “pederastia”, una irrupción en sujetador en la capilla de la Complutense, un “me cago en Dios” y por un chiste en el que se llamaba “mierda” al Valle de los Caídos, respectivamente…
¿Y qué listado es ese? El que forman las figuras de la vida pública denunciadas por el delito de ofensa a los sentimientos religiosos, destino que aguarda a Yustres tras anunciar el grupo ultraderechista Hazte Oír acciones legales contra ella por mostrar antes de las campanadas una estampita de una vaquilla del programa de TVE Grand Prix que simula la imagen del Sagrado Corazón de Jesús.
El código penal no puede amparar sentimientos de ofensa vinculados con dogmas teológico-religiosos
_______________________
Roberto R. Aramayo, Nueva Tribuna, 13 de octubre de 2024
¿Demandó en alguna ocasión un club militar a Gila por mofarse al teléfono de la guerra? Podrían haberse visto zaheridos en su pundonor, pero seguramente hasta les hacía tanta gracia como al resto de sus conciudadanos. La clase política podría haber demandado al guiñol de Canal Plus por su implacable sátira en todas direcciones, pero a nadie se le ocurrió nada semejante. Igual que hay licencias retóricas argumentativas o literarias, el humor también tiene su propia cancha de juego, cuyo arbitraje lo ejerce su audiencia. Lo zafio y chabacano se paga caro al perder televidentes, mientras que la sutileza y el ingenio se ven recompensados en esos mismos términos.
En un país que no es teocrático, sino aconfesional, donde conviven pacíficamente diversos credos religiosos e incluso quienes no profesan fe alguna y hasta han apostatado para no figurar en los censos del catolicismo, resulta pintoresco que una Asociación de Abogados Católicos demande a un humorista. Con ello anteponen sus creencias religiosas a su formación jurídica, que debería hacerles respetar otras cosmovisiones tanto como la suya propia, en lugar de utilizar el derecho como arma ofensiva contra quienes no comulgan literalmente con su credo.