Tu religión puede prohibirte a TI lo que considere, pero no a MÍ

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Francisco Castro, franciscocastro.gal / La Voz de Galicia, 15 de enero de 2025
Seamos claros: Abogados Cristianos, Hazte Oír, El Yunque y todas esas plataformas que te denuncian por cualquier cosa que hagas mal no son organizaciones que se preocupen por la moral, el cristianismo, la palabra de Jesús, la ética, los valores o su tía Antonia.
Son grupos de extrema derecha que destinan millones de euros al año para intentar crear un clima de violencia social, ruido, lucha, de modo que los principios de convivencia se vean socavados, todo se desmorone y, como viene sucediendo desde los años 20, los fascismos. y los derechos conquistados con tanto esfuerzo desaparecen. No están ahí para construir. Están ahí para destruir. No les preocupan los sentimientos de los creyentes católicos. Son la excusa para demolerlo todo.
A Lalachús , la presentadora, con Broncano das uvas de TVE, los Abogados Cristianos (que no han denunciado ni a un solo cura pederasta, válgame Dios ) presentaron una denuncia contra ella, según ellos, por ofender los sentimientos religiosos al mostrar una estampa en la que se «personalizaba» la imagen del Sagrado Corazón en la vaquilla El Grand Prix . En fin. Lo de menos, insisto, es que eso les resulte ofensivo. No saben qué es la libertad de expresión, pero en cualquier caso la religión es un asunto privado.
Creer en Dios, o en los Señores Jedi, o en Elvis (en Estados Unidos hay iglesias para los Jedi y para Elvis) es un asunto que pertenece a la privacidad de cada uno, y nunca debe tomarse como un asunto público. Son creencias. No tienen más valor que ese. Porque, siguiendo esa lógica, si una celebridad de, pongo por caso, Gran Hermano , dice, déjame decirte, «leer me da asco», yo, que tengo la creencia de que leer es algo sagrado, importante y casi místico, debería presentar una denuncia porque me siento realmente ofendido.
En 1963, Hugh Hefner, editor de la revista Playboy , fue llevado a juicio, aunque absuelto, por «obscenidad». El pretexto fue que publicó fotografías de mujeres desnudas. La realidad era que publicaba informes apoyando a Martin Luther King, contra la segregación racial y a favor de los métodos anticonceptivos y del aborto libre, seguro y gratuito. Fue absuelto por un margen muy reducido (7 votos a favor contra 5) y fueron muchas las asociaciones que hace sesenta y pico años se posicionaron en aquel juicio contra él y, básicamente, contra la libertad de expresión. Seis décadas después seguimos igual. O diría que somos peores. Elon Musk programa su algoritmo para condicionar las elecciones en Alemania. Zuckerberg anuncia que Facebook ya no verificará la veracidad o no de lo que allí está escrito.
Sí. Estamos peor. Mucho peor.
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Francisco Castro (Vigo, 1966) es escritor y editor gallego
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Nota: El original de este artículo fue publicado en gallego


















Gracias por haber reproducido mi artículo. Viva el laicismo! Y aquí me tenéis para lo que sea necesario.
Un abrazo.