“Lo que estamos viendo aquí es un intento de establecer un Estado nacionalista cristiano”. El periodista John Allen, director del portal católico Crux, lo tiene muy claro a la luz de los nombramientos que se han ido conociendo y con los que Donald Trump conformará su gobierno a partir de su toma de posesión el 20 de enero como presidente de los Estados Unidos. Para el veterano vaticanista, este listado de nombres «no es una coincidencia», sino lo que el magnate quiere exactamente para “hacer a América grande de nuevo”… Y radicalmente cristiana y con esencias supremacistas.
Ese 20 de enero se produce el traspaso de poderes entre un presidente católico como Joe Biden (al que muchos católicos dieron la espalda) y la llegada a la vicepresidencia por primera vez en la historia de la todavía primera potencia mundial, de otro católico, el converso JD Vance, exponente de esa ultraderecha religiosa que entiende su misión política casi como un apostolado en el que no hay referencias, por ejemplo, a la Fratelli tutti del papa Francisco.
Juan José Tamayo, InfoLibre, 11 de noviembre de 2024
En el triunfo de Donald Trump sobre Kamala Harris en las elecciones estadounidenses del 5 de noviembre han jugado un papel fundamental, si no decisivo, los evangélicos fundamentalistas blancos. El 82% de ellos ha apoyado al candidato republicano. En los lemas de sus gorras de beisbol podía leerse: “Jesús es mi salvador”, “Trump es mi presidente”, “Dios, armas y Trump”. El hecho no constituye novedad alguna porque en las dos anteriores ya le dieron su apoyo.
El 3 de enero de 2020, el equipo electoral de Trump creó en Miami la iniciativa “Evangélicos por Trump”, que convocó a 7.000 personas en la Iglesia del Ministerio Internacional del Rey Jesús para lanzar su campaña a la reelección como presidente de los Estados Unidos. Al acto fue invitado Trump por el pastor Guillermo Maldonado, autodenominado El Apóstol. Las personas asistentes eran en su mayoría inmigrantes, que ovacionaron a Donald Trump cuando se refirió a la muerte del militar iraní Soleimani en Irak, ordenada por él, a la construcción del muro en la frontera con México y a su condena del aborto.
La pastora evangélica Yadira Maestre junto a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, durante un acto del PP. / Facebook IGLESIA ‘CRISTO VIENE’ __________________
Ana Pardo de Vera, Público, 8 de noviembre de 2024
El aumento del voto latino a Donald Trump -el candidato que no quiere más latinos que crucen su frontera y anda dando vueltas al muro y más medidas xenófobas al sur de EE.UU.-, ha sido una de las claves de la rotunda victoria del líder de MAGA –dicen los que saben que lo del Partido Republicano ya no existe… – y del fracaso de los demócratas de Kamala Harris. ¿Cómo es posible que quienes vinieron a cumplir el sueño americano y, en buena parte, las pasaron canutas para llegar, en las peores condiciones, sin papeles… voten a un xenófobo declarado? ¿Y las mujeres latinas, con su doble discriminación por parte de un misógino explícito?
Se están desgranando multitud de análisis sobre la victoria de Trump y, particularmente, el aumento del voto latino a su candidatura, que alcanzó un histórico 45%, y como no puede ser de otra forma, se señala la cesta de la compra: los altísimos precios alcanzados durante el Gobierno de Joe Biden penalizan particularmente a la cada vez más numerosa comunidad latina, de rentas bajas o muy bajas. Sin duda, la economía es un factor decisivo, pero hablemos de dios también y el voto de la iglesia evangélica, ultraconservadora, antiprogresista y profamilia tradicional. La frase más contundente de Trump celebrando su victoria, de hecho, mencionaba a dios y una especie de reencarnación de éste en el presidente electo: «Dios me salvó la vida para que yo salve mi país». No se hable más.
Trump habría ganado ya 300.000 dólares con una versión de las Escrituras, -avalada por un cantante, y socio, de música country, Lee Greenwood-, la llamada «Biblia de Greenwood», con la que pretende ayudar a financiar sus problemas legales.
Fuente Idoya Noaín, El Periódico, 20 de octubre de 2024
En el discurso político y electoral de Donald Trump suelen entrar los fieros ataques a China como una nación que roba los trabajos estadounidenses y las promesas de imponer más aranceles a las importaciones del país asiático si vuelve a la Casa Blanca. China es, no obstante, donde se producen las biblias “Dios bendiga a Estados Unidos” que el expresidente y candidato republicano está promocionando y que se venden a un precio mínimo de 59.99 dólares (casi 55 euros), muy por encima de los tres dólares (2,75 euros) que cuesta la producción de cada ejemplar.
Eso es lo que revelaba este miércoles una investigación de la agencia Associated Press, que a través de registros comerciales de importaciones ha identificado que en febrero y marzo una compañía de impresión en Hangzhou realizó tres envíos a EEUU con casi 120.000 de las biblias. Con la venta al precio mínimo (porque hay una edición autografiadla que cuesta 1.000 dólares) el potencial beneficio de las ventas alcanza los siete millones de dólares.
«Jesús es mi salvador, Trump es mi presidente», es un eslogan común en eventos político-religiosos de los fieles al expresidente / Getty Images ___________________
Minutos antes del servicio dominical en la iglesia Grace Reformed Baptist Church de Elgin, un pueblo de unas 2.000 personas en el sureño estado de Oklahoma, el pastor Dusty Deevers, de 36 años, impecablemente vestido y con una resplandeciente sonrisa, recibe a un centenar de feligreses.
En el vestíbulo del templo de paredes blancas impolutas hay unos folletos con el dibujo de lo que parece ser un bebé sin vida.
“Mientras lees este párrafo, tres niños son injustamente masacrados en Estados Unidos”, se lee, refiriéndose al aborto como el “holocausto” de nuestros tiempos, un tema controvertido y clave en la campaña de cara a las próximas elecciones del 5 de noviembre.
Esos folletos son un vínculo claro entre religión y política, cada vez más unidas para parte del electorado en Estados Unidos.
La mayoría de los asistentes al servicio religioso son familias blancas jóvenes, con muchos hijos, que comparten todos los domingos el mismo ritual.
Cien organizaciones de una treintena de países europeos, entre las que figuran Hazte Oír o Vox, pretenden que “el orden natural” vuelva a reinar en el viejo continente
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Paula Requeijo / Yanna G. Franco, CTXT, 17 de agosto de 2024
Estos días, a raíz de la Convención Nacional Republicana, se ha publicado en diferentes medios información sobre el Proyecto 2025, un documento de más de 900 páginas elaborado por la Fundación ultraconservadora Heritage. El texto establece una serie de objetivos de cara a los primeros seis meses del segundo mandato de Donald Trump y detalla las estrategias jurídicas y comunicativas para alcanzarlos. Entre estos objetivos, es central el refuerzo de la familia heteropatriarcal dificultando el derecho al aborto o derogando las leyes que reconocen derechos al colectivo LGTBIQ+.
Lo que recoge Proyecto 2025 no es novedoso en lo que se refiere a la eliminación de los derechos sexuales y reproductivos. De hecho, hace ya seis años que el EPF (Foro Parlamentario Europeo de Población y Desarrollo) alertó de la existencia de un documento similar titulado “An Agenda For Europe: Restoring The Natural Order” en el que una red de más de cien organizaciones de una treintena de países europeos, entre las que figuran Hazte Oír o Vox aquí en España, detallaba estrategias para lograr que “el orden natural” volviera a reinar en el viejo continente. Este “orden natural” supone que la familia heteropatriarcal sea la única forma posible de organización en todas las esferas. No debe existir ninguna estructura o imaginario en el que no sea nuclear. Y, para lograrlo, es necesario revertir las conquistas de derechos humanos en materia de sexualidad y salud reproductiva.
Las distintas confesiones cristianas desempeñan un papel decisivo en los comicios estadounidenses de noviembre
Asistentes a un mitin del candidato a vicepresidente republicano, J.D. Vance, en Glendale (Arizona) el 31 de julio rezan antes del inicio del acto / Go Nakamura / Reuters ____________________
Josep Martí Blanch, La Vanguardia, 11 de agosto de 2024
Sede del Partido Republicano de Dallas (Texas). Los voluntarios, a sus cosas. Centrados principalmente en la campaña de inscripción de votantes que tiene como fecha límite el 7 de octubre. El objetivo es que el día de las elecciones no se haya perdido una sola papeleta trumpista en el estado de la estrella solitaria.
Entre los materiales de campaña que se reparten destaca un folleto de la organización Take America Back to God Movement (Movimiento para que América vuelva a Dios), cuyo objetivo, según reza el díptico, es parar la decadencia moral de la sociedad estadounidense y preservar los principios fundacionales del país basados en la Biblia. “Dios está de nuestra parte”, me comenta uno de los voluntarios, que observa mi atenta lectura del folleto. ¿Cree que Dios se ocupa de una cosa mundana como las elecciones?, pregunto. “Por supuesto que sabe quien está de su parte, y somos los republicanos”, es la respuesta.
En Esta es tu vida[1], una persona se planta en el día de su juicio final solo para comprobar cómo se proyecta todo lo que ha hecho a lo largo de su vida en una pantalla gigante. Es, probablemente, uno de los más célebres ‘Chick Tracts’, tratados evangélicos en formato pequeños cómics de 24 páginas con afán moral y evangelizador, que dibujó a lo largo de su vida Jack Chick, que habría cumplido 100 años en 2024 y que, a su muerte en 2003, contaba con el récord de ser el autor vivo con más volumen de publicación. Chick Publications, la editorial a través de la cual el dibujante norteamericano editaba y distribuía sus cómics, afirmaba que se habían distribuido 750 millones de sus libretos, que están disponibles en más de 100 idiomas. Un volumen apabullante de buenas a primeras que oculta, claro, una historia peculiar.
Jack Chick nació en 1924 y no se diferenciaba, aparentemente, de cualquier otro norteamericano de familia trabajadora de la época, más allá de una temprana habilidad para dibujar. Chick sirvió en el ejército estadounidense en la Segunda Guerra Mundial con 18 años, en escenarios como Nueva Guinea, Australia, Filipinas y Japón. Pasó todo su servicio sin disparar un solo tiro, asignado al departamento de criptografía. A su vuelta a la vida civil se casó, encontró un empleo como ilustrador comercial en una empresa aeronáutica al norte de Los Ángeles y desarrolló un creciente interés por la religión evangélica.
Lousiana había aprobado el pasado junio una ley que exige que los Diez Mandamientos estén expuestos en todas las aulas de las guarderías, colegios, institutos y universidades públicos en letra grande y fácilmente legible. La norma, aprobada por el legislativo estatal, de mayoría republicana, fue firmada por el gobernador de Luisiana, el también conservador Jeff Landry, y desafía la jurisprudencia en la materia del Tribunal Supremo de Estados Unidos.
ARCHIVO – Una copia de los Diez Mandamientos se exhibe junto con otros documentos históricos en un pasillo del Capitolio de Georgia, el jueves 20 de junio de 2024, en Atlanta. Luisiana acordó el viernes 19 de julio de 2024 retrasar la implementación de un requisito que exige que los Diez Mandamientos se coloquen en todas las aulas de las escuelas públicas del estado hasta al menos noviembre, mientras una demanda se abre paso en los tribunales. (Foto AP/John Bazemore, Archivo) _________________________
Luisiana no tomará medidas oficiales para implementar una ley que requiere que los Diez Mandamientos se coloquen en todas las aulas de las escuelas públicas del estado hasta al menos noviembre, mientras una demanda avanza en los tribunales, según un acuerdo aprobado por un juez federal el viernes.
La demanda fue interpuesta en junio por padres de niños de escuelas públicas de Luisiana con diversos antecedentes religiosos, que dijeron que la ley viola la Primera Enmienda que prohíbe el establecimiento de una religión por parte del gobierno y garantiza la libertad religiosa. Los partidarios de la ley argumentan que los Diez Mandamientos deben estar en las aulas porque son históricos y forman parte de los fundamentos de la ley estadounidense.
A nivel general, la mayoría de los votantes (71%) prefiere que la religión se mantenga separada del gobierno, con solo un 28% apoyando la incorporación de valores y creencias religiosas en las políticas públicas
Un reciente informe del Pew Research Center («Cuestiones culturales y elecciones de 2024«, apartado 6: Los valores religiosos y las elecciones de 2024) revela profundas divisiones entre los votantes de Joe Biden y Donald Trump respecto al papel que la religión debería desempeñar en el gobierno y la política de Estados Unidos. Estas diferencias reflejan una fractura significativa en la percepción de la relación entre fe y política en el país.
Los partidarios de Trump son mucho más propensos que los de Biden a favorecer un papel más amplio del gobierno en apoyo de la religión. Al mismo tiempo, una mayor proporción de partidarios de Trump que de Biden también dice que la religión, y en particular la Biblia, debería influir en la política gubernamental.
Visiones sobre la separación Iglesia-Estado
El informe muestra que un abrumador 86% de los votantes de Biden cree que la religión debe mantenerse separada de la política gubernamental, mientras que solo un 56% de los votantes de Trump comparte esta opinión. En contraste, un 43% de los partidarios de Trump opina que las políticas gubernamentales deberían apoyar los valores religiosos, frente a un escaso 13% de los seguidores de Biden que está de acuerdo con esta idea.