Barcelona y León, primeras grandes capitales que cobran el IBI a la Iglesia por actividades lucrativas

febrero 29, 2020

La organización religiosa también pagó en 2019 el impuesto de obras a los ayuntamientos de la capital catalana y de València en cumplimiento de la histórica sentencia del TJUE de 2017, que prohíbe exonerar del abono de tributos en actividades económicas lucrativas.

La catedral de León. WIKIMEDIA

La catedral de León / WIKIMEDIA

A. Moreno, Público, 29 de febrero de 2020

Los ayuntamientos de Barcelona y León ya están cobrando el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) a la Iglesia católica por edificios donde se desarrollan actividades económicas lucrativas. Así lo han confirmado fuentes municipales de la capital catalana en una contestación por escrito a una consulta de Público. “Desde hace años, en Barcelona diferentes inmuebles de la Iglesia católica pagan el IBI y el Impuesto sobre Actividades Económicas (IAE), dado que no están exentos. Únicamente no pagan el IBI aquellos inmuebles que están exentos de acuerdo con el Concordato, la Ley de Haciendas Locales, la Ley de Fundaciones o bonificados”, indica la nota literal enviada desde el gabinete de prensa.

El Ayuntamiento barcelonés no concreta ni la cuantía ni qué tipo de edificios hacen frente al pago del IBI y el IAE. El Consistorio leonés, por su parte, ha ingresado 31.356 euros de la Iglesia católica por el abono del Impuesto de Bienes Inmuebles, según publicó Diario de León en agosto de 2019. Ese mismo medio indicó que la Diócesis leonesa dejó de ingresar 1,4 millones por el IBI en concordancia con el valor catastral de un patrimonio inmobiliario estimado en 171 millones de euros.

La Iglesia católica posee en León capital 251 propiedades, entre las que figuran 117 viviendas y 12 parcelas, siempre según datos publicados por el citado periódico local. El Ayuntamiento ha eludido confirmar a Público las cifras divulgadas, pese a que los ha solicitado reiteradamente en las últimas cuatro semanas. Estas cuentas no desagregan los inmuebles destinados al culto y aquellos otros dedicados a actividades económicas de carácter lucrativo. Ese es un elemento clave a la hora de identificar qué edificios eclesiásticos son susceptibles del pago del IBI y otro tipo de impuestos. Lee el resto de esta entrada »


Plácido, fundamentalismo religioso, Skolae

febrero 29, 2020

Enrique del Teso, La Voz de Asturias, 29 de febrero de 2020

Es difícil saber cuánto hay de teatralidad en los balbuceos de Plácido Domingo y cuánto de aturdimiento verdadero. La gente que por su posición fáctica o por su cargo tiene un poder sin control en un determinado ámbito, apellídese Villa o Domingo, con el tiempo llegan a sentir con sinceridad que ese ámbito es suyo por derecho. Allá por los ochenta oía por la radio a Jesús Hermida y sus contertulios baboseando con risotadas complacidas sobre la costumbre de Cela de arrimar su pierna a la pierna de la señora que tuviera al lado. Llegan a creer que todo, animado o inanimado, es suyo. Como decía aquel centurión de Astérix, «¡uno se pelea contra unos tipos, los vence, los invade, los ocupa, y después, sin ningún motivo se vuelven contra uno!». Tiene razón el tenor en que van cambiando los «estándares» con los que nos medimos (juraría que la gente que dice «estándares» levanta un poco la barbilla al pronunciar esa palabra). No es que antes hubiera galanteo y ahora no. Los límites de la convivencia y el acoso y del coqueteo y la desconsideración son muy parecidos. Simplemente antes las mujeres tenían que aguantarse, tenían que soportar la pierna fofa que le arrimaba el señorón sudoroso y poderoso de al lado, tenían que aguantar insinuaciones infantiles y audacias de machito y tenían que aguantar agresiones o coacciones directas. Claro que cambiaron los estándares. Desde MeToo, cuando señalan con el dedo, la sociedad empieza a mirar el punto señalado y a no a la persona que señala.

Así que podemos tener algunas dudas sobre la sinceridad de Plácido Domingo y del centurión de Astérix. Tengo menos dudas sobre los valedores que le salieron al tenor por columnas y tribunas públicas. Lee el resto de esta entrada »


El Vaticano sí paga IBI: pagó en 2019 9,3 millones de euros en impuestos por sus inmuebles

febrero 29, 2020

Los obispos españoles parecen empeñados en ser una excepción, no sólo en nuestro país, sino en el conjunto de la Iglesia católica.

Jasús Bastante, Religión Digital / El Diario.es, 29 de febrero de 2020

Los obispos españoles parecen empeñados en ser una excepción, no sólo en nuestro país, sino en el conjunto de la Iglesia católica. Así, mientras la Conferencia Episcopal se niega sistemáticamente a pagar el IBI por sus edificios no destinados al culto, sosteniendo que no se trata de privilegio alguno, sino de un derecho, el mismísimo Vaticano ha anunciado que paga, anualmente, un total de 9,3 millones de euros a la Comunidad de Roma en tasas e impuestos inmobiliarios.

“Es un mito que la Iglesia no pague impuestos por sus bienes inmuebles”, sostiene, en un artículo en la revista Vita Pastorale, el presidente de la Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica (Apsa), Nunzio Galantino, que cuantifica las cantidades. Así, el organismo vaticano que gestiona las propiedades registradas directamente por la Santa Sede abonó en 2019 “5.750.000 euros de Imu y 354.000 euros de Tasi, pagados en más del 90% a la Ciudad de Roma, donde se encuentran las propiedades. Si añadimos 3.200.000 euros de Ires, llegamos a un total de más de 9.300.000 euros”, explica Galantino. Estos tres impuestos son similares al IBI español.

El ‘modelo italiano’ es el elegido por Carmen Calvo para negociar con la Iglesia española

De hecho, el modelo italiano es uno de los elegidos como ejemplo por la vicepresidenta Carmen Calvo para modificar la fiscalidad de la Iglesia española. Un modelo avalado por el Vaticano, como expuso en su día el secretario de Estado Pietro Parolin. En cambio, los obispos españoles continúan aferrándose a la Ley de Mecenazgo para negarse a pagar sus tasas, y menos aún si no lo hacen sindicatos, ONG, partidos políticos u otras iglesias. Lee el resto de esta entrada »