Las hermanas Ramírez vencen a la Iglesia: “Querían inmatricular nuestro patio 10 metros cuadrados”

febrero 23, 2020

La familia y el Arzobispado de Madrid han mantenido un litigio durante más de un año

Las hermanas Ramírez, en el patio de Miraflores de la Sierra.

Las hermanas Ramírez, en el patio de Miraflores de la Sierra.

Manuel Viejo, El País, 23 de febrero de 2020

Un enviado de Dios en la Tierra llegó a un acuerdo con la señora Mercedes González el día de los enamorados de 1995. Sucedió a 49 kilómetros de la Puerta del Sol, en Miraflores de la Sierra, un pueblo de 6.000 vecinos fundado por ganaderos segovianos allá por el siglo XIII. Muy cerquita de su Iglesia empedrada, un templo consagrado a la Asunción de Nuestra Señora, la vecina Mercedes heredó una casa blanca de tres plantas con un patio exterior de tres metros cuadrados.

“Mi madre era una mujer muy católica y les consistió todo. ¿Ingenua? Quizá. Por eso este patio está como está”, cuenta Marta Ramírez, de 58 años, observando hacia arriba la gigantesca mole de ladrillo de 10 metros de altura de la casa sacerdotal. “A mí y a mis hermanas nos pareció una estupidez que mi madre permitiera la obra, pero, al fin y al cabo, cada uno hace lo que quiere con su casa. La cuestión es que en el acuerdo que firmaron queda claro que el patio sigue siendo nuestro”.

La señora Mercedes murió en 1999 a los 74 años de una insuficiencia cardíaca. Su familia creció. La casa quedó deshabitada. Un día de 2015 decidieron alquilar el hogar de su infancia a una familia del pueblo. Dos años después, sonó el teléfono: “Mira, Marta, queremos comprar vuestra casa, que nos gusta”. La venta estaba en marcha. Lee el resto de esta entrada »


A las puertas de una clínica que practica abortos: “¿Viene usted a matar a su hijo?”

febrero 23, 2020

El 89% de las embarazadas que quieren interrumpir su gestación reciben presiones por grupos antiabortistas, según un informe de ACAI

Antiabortistas frente a la Clínica Dator, a la espera de la llegada de alguna mujer.

Antiabortistas frente a la Clínica Dator, a la espera de la llegada de alguna mujer.

Lucía Franco, El País, 23 de febrero de 2020

A la salida de la parada de metro Tetúan, subiendo por la calle Hermano Gárate, hay una pintada en el suelo: “Aquí matan niños”. Los últimos pasos para entrar en la Clínica Dator, una de las siete que realizan interrupciones voluntarias del embarazo en la Comunidad de Madrid, no son fáciles para las mujeres que acuden al centro. En las paredes cercanas, más mensajes. Y luego, el recibimiento en persona.

Una de las trabajadoras del centro, Sonia Lamas, también portavoz de la Asociación de Clínicas Acreditadas para la Interrupción del Embarazo (ACAI). Expresa su frustración. “Hemos denunciado hace meses el acoso que sufrimos, pero las autoridades ni vienen ni siquiera a limpiar las pintadas”, señala. Lo considera un ataque directo a las mujeres y a su derecho a decidir sobre su embarazo, una facultad que es parte de la cartera de servicios de la sanidad pública. “Las mujeres que acuden aquí lo hacen derivadas de la sanidad pública. La Comunidad de Madrid debería velar por lo que sucede a sus pacientes”, defiende.

Las acciones de acoso no acaban en la calle. Al contrario, estos grupos de presión trabajan sobre diversos planos: jurídico, administrativo y público. En el último informe de ACAI, de 2018, la asociación entrevistó a 300 mujeres que habían experimentado estos mecanismos de presión. Algunos nombres aparecieron de modo recurrente: Hazte Oír, Derecho a Vivir, Más Futuro y Asociación Sifra dedican buena parte de sus recursos y esfuerzos a poner obstáculos a la interrupción voluntaria del embarazo. En el informe, el 89% de mujeres declaró alguna forma de acoso por parte de estos grupos; un 67% de ellas se sintió amenazada durante los procesos médicos. El 100% de las mujeres abordadas mantuvo su decisión e interrumpió su embarazo. Lee el resto de esta entrada »