La Fundación Altius recibió 383.896,64 euros, según el desglose de la resolución de la convocatoria de 2024, del Plan Corresponsables, iniciativa aprobada por el Ministerio de Igualdad de Irene Montero para facilitar la conciliación y sensibilizar en el reparto de las tareas de cuidados.
Díaz Ayuso en la Asamblea de Madrid / Eduardo Parra / Europa Press ___________________
María Martínez Collado, Público,19 de enero de 2025
La gestión del Plan Corresponsables, una iniciativa aprobada por el Ministerio de Igualdad de Irene Montero en 2021 para facilitar la conciliación laboral y familiar, ha levantado asperezas en la Comunidad de Madrid. Paradójicamente, parte del dinero destinado a este programa, pensado para apoyar a las familias más vulnerables y fomentar la sensibilización en el reparto de las tareas de cuidados –las cuales recaen mayoritariamente sobre los hombros de las mujeres–, ha terminado en manos de organizaciones religiosas ultraconservadoras. Desde el PSOE de Madrid critican que el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso «desvíe» estos recursos hacia entidades afines, en lugar de destinarlos «a quienes más los necesitan».
Al tratarse de una competencia autonómica, el Ministerio de Igualdad transfiere cada año una partida millonaria a los gobiernos regionales. En el caso de Madrid, una parte de ese dinero se deriva directamente a los ayuntamientos y la otra se incluye como línea adicional en convocatorias para entidades sociales vinculadas al 0,7% del IRPF. Esta última modalidad es la que ha permitido que instituciones como la Fundación Altius, estrechamente ligada a los Legionarios de Cristo y su filial femenina, las Consagradas del Regnum Christi, reciban más de 300.000 euros. En concreto, la organización ha obtenido 383.896,64 euros, según el desglose de la resolución de la convocatoria de 2024. Y no es la única: la Red de Acción Social Evangélica (antigua Diaconía de Madrid) recibió 112.342,67 euros.
Esta serie de Nuria Alabao, en CTX, propone una investigación sobre los agentes transnacionales que se articulan a partir de las cuestiones de género y sus formas de funcionamiento
José Antonio Kast junto algunos miembros de Hazte Oír, en mayo de 2022. / HazteOír.org _____________________
Se trata de una serie de la que se han publicado dos partes centrada en esta nueva ola de activismo ultraconservador global ha establecido el “género” como un frente de batalla definitivo:
La internacional antigénero: soberanistas en un mundo global
Las guerras de género se han globalizado y son impulsadas por un poderoso movimiento social, político y religioso de carácter transnacional. Con “guerras de género” hacemos referencia aquí a los conflictos políticos y culturales que están centrados en cuestiones de género y sexualidad –temas como los derechos sexuales y reproductivos, los derechos de las disidencias sexuales, la educación sexual o la violencia de género, entre otros–. Por supuesto, estas batallas no son meras cortinas de humo, sino que son inherentes a la lucha por el poder y a los intereses de los proyectos políticos que los impulsan que, en definitiva, son funcionales a una relegitimación de las jerarquías de clase, género y raza.
Políticos y representantes de organizaciones antiabortistas, de ultraderecha, cristianas y antifeministas internacionales se reunieron este lunes, con el visto bueno del PP, en la Cámara alta durante 12 horas
José Antonio Kast y Jaime Mayor Oreja en el Senado, este lunes / Álvaro García ______________________
Fuentes: El País (Isabel Valdés, Álvaro Ruiz, Ángel Munárriz) / InfoLibre (Sabela Rodríguez), 3 de diciembre de 2024
Todavía no son las ocho de la mañana y la única iluminación en las calles de Madrid es la que nace de las farolas. El Monasterio de la Encarnación, en el corazón de la ciudad, cierra sus puertas al público los lunes, pero este 2 de diciembre hace una excepción: el templo se erige solemne para dar la bienvenida a medio centenar de invitados. La misa, oficiada por el nuncio Bernardito Auza, que va a empezar es en realidad el punto de partida de la gran cumbre antiabortista que celebrada este lunes en la Cámara Alta.
Apenas veinte minutos después de que la misa haya dado comienzo, el eco de unas voces se desliza dentro de la iglesia. En torno a una docena de mujeres corea en las inmediaciones que el aborto es un derecho sagrado y que no hay cabida en la sede de la soberanía popular para los «grupos antielección».Portan pancartas, pañuelos verdes y se dejan la voz para intentar que sus proclamas atraviesen las paredes del monasterio. Su propósito surte efecto: pronto miembros de la organización dejan momentáneamente atrás la misa para asomarse a comprobar la dimensión de la protesta. En algún tramo de esa última media hora se ha hecho de día y la policía comienza a identificar a quienes allí se concentran.
Un alto cargo del Gobierno cántabro del PP será ponente y uno de los “anfitriones” de un evento donde destaca la presencia de afines de Orbán y Meloni
Varias mujeres con carteles durante una concentración, frente al Monasterio de la Encarnación, este lunes / Matías Chiofalo (Europa Press) ____________________
El Senado se convertirá este lunes en la sala de reuniones de una cita intercontinental de extrema derecha cristiana. Pero también habrá representantes de esa otra familia política que suele llamarse derecha tradicional, o moderada, o liberal-conservadora, o democristiana. El rechazo al aborto y a la agenda feminista demuestra con la cumbre del grupo Red Política de Valores su capacidad para reunir a figuras de distintas corrientes de la derecha europea. El PP, que con su mayoría absoluta en la Mesa del Senado ha permitido —rechazando las peticiones de suspensión— que se celebre este encuentro en una de sus salas, ha tratado de marcar distancias ante la radicalidad de algunos implicados en la cumbre. No obstante, finalmente estará representado. Javier Puente, consejero de Red Política de Valores, exsenador y alto cargo en el Gobierno de Cantabria, militante del partido, será ponente y uno de los anfitriones de la cumbre, según confirma la organización.
El congreso anual organizado por Asociación Católica de Propagandistas y la Fundación Universitaria San Pablo-CEU arremete contra el “relativismo” de la sociedad actual y se acerca a las posiciones de los movimientos ultras y populistas como el de Donald Trump
De izquierda a derecha: José Masip, codirector del Congreso Católicos y Vida Nueva; Alfonso Bullón de Mendoza, presidente de la Asociación de Propagandistas Católicos (ACdP); Bernardito Auza, nuncio papal; el obispo Fidel Herráez y el expolítico Marcelino Oreja Aguirre, durante el congreso católico organizado este fin de semana en Madrid / Fundación Universitaria San Pablo – CEU ___________________
Quo Vadis? —¿A dónde vas?—, se ha preguntado tres días a sí misma y al resto de la cristiandad la Asociación de Propagandistas Católicos (ACdP), entidad conservadora que regenta más de una veintena de centros educativos en España y es propietaria del medio digital El Debate, durante su congreso anual en Madrid el pasado fin de semana.
Con esa frase, que da nombre al programa de ponencias coorganizado por la Fundación Universitaria San Pablo-CEU, la asociación admite que el catolicismo está en declive en España, sin rumbo fijo y rodeado de una nueva sociedad a la que acusan de silenciarles. La Iglesia ha perdido la gran influencia política y social que tenía hace décadas, el número de fieles cae en picado (casi 60% de los jóvenes se considera no creyente, según el último informe de la Fundación Ferrer Guàrdia) y “la descristianización” avanza incluso en los partidos conservadores. “Nos enfrentamos a un relativismo moral que está en el fondo de una crisis, quizá sin precedentes, que pide a los católicos un redoblado esfuerzo en la defensa de sus fundamentos: la defensa de la vida, la familia, la cultura del esfuerzo, la dignidad y la naturaleza de la persona humana”, reza en su manifiesto, que leyó durante la sesión inaugural la expolítica y exmilitante del Partido Popular María San Gil, codirectora del XXVI Congreso Católicos y Vida Pública.
NEOS -antes llamada Valores y Sociedad-, es una organización ultracatólica que se opone a las leyes de libertad reproductiva, a la Memoria Democrática y es contraria a la «ideología de género»
El exministro Jaime Mayor Oreja en la cabecera de la manifestación contra el derecho al aborto en junio de 2022 / Dani Domínguez _________________
“En los últimos tiempos se han desarrollado iniciativas legislativas que promueven la muerte frente a la defensa del derecho a la vida de los más vulnerables. La eutanasia y el aborto se sitúan como ‘punta de lanza’ de este proyecto de destrucción”. Son dos de las frases que forman parte del ideario de NEOS, la organización ultraconservadora fundada por Jaime Mayor Oreja, ministro del Interior con José María Aznar, erigida como uno de los lobbies antiabortistas más importantes de España en la actualidad, y que llegó a encabezar una gran manifestación en Madrid en 2022. NEOS es también una de las organizaciones colaboradoras de la cumbre antiabortista que tendrá lugar a principios de diciembre en el Senado.
La entidad es, en realidad, la sucesora de la Fundación Valores y Sociedad, una organización creada en 2011 por Mayor Oreja que ahora, simplemente, ha cambiado de nombre, según figura en el Registro de Fundaciones. Tanto es así que la url valoresysociedad.org, ahora redirige a la web de NEOS.
Por la Cámara Alta desfilarán líderes ultra de todo el globo que incluso defienden medidas tan disparatadas como castrar a las personas homosexuales
El presidente del Senado, Pedro Rollán (PP) / Fuente foto ______________________
Sabela Rodríguez Álvarez, InfoLibre, 11 de noviembre de 2024
Hace un mes, celebraban con una calculada sobriedad haber ganado la batalla: el Senado ratificaba que sus puertas estarían abiertas al Political Network for Values (o la Red Política de Valores), la organización que a principios de diciembre aterrizará en Madrid para celebrar su cumbre antiabortista. La entidad lo tiene todo preparado: la polémica se ha ido disipando, el programa está ya cincelado y más de cinco decenas de nombres desfilarán por la institución pública a lo largo de las doce horas que durará la cumbre ultra. El elenco está conformado por voces ancladas en el antifeminismo, la homofobia y la defensa ultracatólica de la institución familiar.
Al frente, un conocido español: Jaime Mayor Oreja, quien ejerce en nuestras fronteras como el referente con mayor influencia para la organización, en cuyo seno ostenta la presidencia de honor. El exministro del Interior del PP, hoy presidente de la antiabortista Fundación Neos, forma parte también del Consejo Asesor de la red y participará en la cumbre junto a otros destacados militantes ultras. A su lado, el pinochetista José Antonio Kast, presidente de la red. El también fundador del Partido Republicano de Chile habla sin tapujos de «dictadura gay», se posiciona en defensa de líderes de extrema derecha como Jair Bolsonaro e incluso elogia a genocidas como el peruano Alberto Fujimori. Por supuesto, el líder chileno tilda al aborto de «asesinato a sangre fría», carga contra lo que denomina «feminismo extremo» y se opone al matrimonio igualitario.
La centenaria asociación promotora del CEU gana presencia política a base de campañas de agitación, creación de nuevas organizaciones y actos contra el Gobierno
El presidente de la Asociación Católica de Propagandista y de la Fundación Universitaria San Pablo CEU, Alfonso Bullón de Mendoza, junto al líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, en un homenaje al fallecido político Eugenio Nasarre celebrado en marzo. / Zipi-EFE _________________________
Poco antes del 12 de octubre, Fiesta Nacional, en plena polémica con México por su exigencia a Felipe VI de que pida “perdón” por la conquista de América, aparecen en marquesinas de más de 60 ciudades españolas unos carteles que rezan así: “1492. Ni genocidas, ni esclavistas. Fueron héroes y santos”. Menos de un mes antes, María Corina Machado, líder de la oposición al chavismo, participa a distancia en un foro sobre la “bolivarización de España” celebrado en Madrid. Más atrás, en julio, un asesor de Viktor Orbán presenta en la capital de España un ensayo en defensa del Gobierno húngaro. Bastante más lejos, en 2022, carteles en más de 30 ciudades proclaman que “rezar frente a una clínica abortista está genial”.
Este recorrido podría alargarse 115 años hacia atrás. Porque todos estos eventos tienen en común su conexión con la Asociación Católica de Propagandistas (ACdP), la organización detrás de las universidades y colegios CEU, fundada en 1909 por el jesuita Ángel Ayala. Pieza clave de la derecha española durante la Segunda República, a la que aportó nombres como Ángel Herrera Oria y José María Gil-Robles, “los propagandistas nacieron para combatir la influencia de la izquierda en la política, la universidad y los medios, y llegaron a acumular un gran poder en los tres ámbitos”, explica Carlos Rodríguez López-Brea, profesor de Historia Contemporánea de la Universidad Carlos III especializado en democracia cristiana. Un dato: la ACdP colocó a nueve ministros en los gobiernos de la dictadura franquista, entre ellos Alberto Martín Artajo (Exteriores, 1945-1957), Joaquín Ruiz-Giménez (Educación Nacional, 1951-1956) y Federico Silva (Obras Públicas, 1965-1970).
Esta organización religiosa ultraconservadora de Perú ha inventado una fe que encubre sus delitos y su ambición de dominio político y económico
Pedro Salinas, periodista que investigó al Sodalicio con Óscar Osterling, Vicente López de Romaña, Jose Enrique Escardó denunciando a Luis Fernando Figari y los líderes del Sodalicio de Vida Cristiana por delitos de asociación ilícita, secuestro y lesiones graves, entre otros en mayo del 2016 / Fotoholica Press / LightRocket/Getty ____________________
Carlos Castillo Mattasoglio[1], El País, 19 de octubre de 2024
En 1967, con 17 años, yo era presidente nacional de la Juventud Estudiantil Católica (JEC). En varios colegios de Lima surgió la idea de realizar una “jornada estudiantil del trabajo”. El objetivo, como habían hecho otros jóvenes en Suecia, era recolectar dinero con nuestro trabajo y donarlo para que se construyese una escuela en un pueblo pobre de Perú.
Al concluir mi presidencia en la JEC, en el verano de 1968, se evaluó esta iniciativa en una casona de Chorrillos. Durante el plenario entraron dos jóvenes, vestidos de negro, mayores que nosotros. Querían intervenir, pero introduciendo asuntos que no pertenecían al propósito de aquella evaluación. Eran Luis Fernando Figari, quien entonces tenía 21 años, y Sergio Tapia, quien luego, a partir de 1978, sería un abogado cercano a la Marina y se dedicaría al comercio de instrumentos de seguimiento. Ellos nos ofrecieron ser militantes de su “Unión Revolucionaria”, de tendencia fascista. Les atraía la parafernalia de la Falange Española, como nos aseguró algún muchacho que acudió a sus reuniones. Buscaban a chicos del colegio italiano Antonio Raimondi y de los peruano-alemanes Alexander Von Humboldt y Santa Úrsula.
Me vinculé al Sodalicio de Vida Cristiana mientras estudiaba en Arequipa. Descubrí una tropa de personajes carismáticos y cultivados y cautivadores, pero como todo ‘Wonderland’ tenía también una reina tirana y un ejército de naipes soldados funcionales dispuestos a cortar cabezas
El Papa Francisco ora ante las reliquias de santos peruanos en la Catedral de Lima, Perú, el domingo 21 de enero de 2018 / Alessandra Tarantino (AP) ______________________
Yo me vinculé al Sodalicio de Vida Cristiana mientras estaba en la universidad en Arequipa durante la primera década del siglo XXI. Había un sodálite circunspecto merodeando las aulas y me invitó a un taller de filosofía que terminaría conduciéndome hasta su comunidad, donde descubrí a una tropa de personajes carismáticos, cuidadosamente cultivados y auténticamente cautivadores. Cada vez que visitaba la comunidad sodálite en Vallecito me sumergía en una aventura fascinante. Con ellos viajaba por los mundos de la literatura fantástica de J. R. R. Tolkien y C. S. Lewis, el fútbol, la fórmula uno, los musicales de Broadway, y las partidas de Risk y Diplomacy interminables. Era como cuando Alicia caía bajo el hoyo del conejo para terminar en Wonderland, donde se encontraba en un mundo de fantasía habitado por seres antropomórficos pintorescos.
Mi historia no comenzó con violencia ni chantaje sino con encanto. Esta sociedad no se presentaba como un mormón impertinente y antipático que tocaba exasperantemente tu puerta, sino como una hermandad de compinches magnéticamente interesantes. Pero, como todo Wonderland tenía también una reina tirana y un ejército de naipes soldados funcionales dispuestos a cortar cabezas.