Courage trabaja desde cuatro diócesis para que las personas LGTBIQ+ no tengan relaciones sexuales. «¿Tú esto lo experimentas desde hace tiempo o es algo que has percibido recientemente? ¿Tú has tenido novia antes?», pregunta el sacerdote con el que ha hablado ‘Público’.
(Foto de ARCHIVO). Rezo del rosario (noviembre 2023) en plaza Sant Jaume de Barcelona, para pedir la unidad de España, tras una convocatoria extendida por redes sociales | Lorena Sopêna / Europa Press ________________
Víctor López /María Martínez Collado, Público, 1 de julio de 20276
«Tenemos gente que ha tenido esto desde que tiene memoria, tenemos otro que ha llegado a esto porque se educó solo entre mujeres, entonces, claro, creó en él cierta complicación. (…) Esto tiene niveles, no todo el mundo lo vive igual». Al otro lado del teléfono, un sacerdote explica el por qué de la orientación sexual y la expresión de género de las personas LGTBIQ+. La pregunta la formula este diario en nombre de un -supuesto- estudiante «preocupado» por las «atracciones» que experimenta hacia otros hombres. La línea forma parte de Courage, un programa de terapias de castidad para «abandonar» la homosexualidad que está presente en hasta cuatro diócesis de España.
El Ministerio de Igualdad tiene en sus dependencias una denuncia que puede motivar la apertura de un expediente sancionador contra esta entidad, directamente vinculada a la Iglesia.
«Lo grave es que no hablamos de una práctica religiosa inocua, sino de una estructura organizada que trata la diversidad sexual como una adicción y plantea como cura la castidad», defiende Saúl Castro, abogado y presidente de la Asociación Española contra las Terapias de Conversión.
(Foto de ARCHIVO) Manifestación del Pride Barcelona 2025, a 19 de julio de 2025, en Barcelona | Lorena Sopêna / Europa Press ____________
«Encuéntrate con Cristo. Descúbrete a ti mismo. Crece en santidad», reza la página web de Courage España. «Si experimentas atracciones hacia el mismo sexo y estás dispuesto a abrazar libremente las enseñanzas de la Iglesia (…) o tienes algún familiar que se identifica como LGTBIQ, ¡no estás solo!», continúa la plataforma antes de remitirte a un listado con los «capítulos» -puntos de encuentro- que tiene la organización en más de una decena de países. ¿El remedio para curar la homosexualidad? La «intervención terapéutica» mediante el acompañamiento pastoral, una serie de reuniones semanales para «lidiar con los obstáculos que impiden vivir la castidad«. La lógica tiene la misma base que la de las terapias de conversión, pero aquí los sacerdotes no intentan guiar a las víctimas hacia la heteronormatividad. La Iglesia Católica trabaja para que las personas homosexuales -simplemente- no tengan relaciones. El hábito de la castidad.
Courage tiene su sede en Estados Unidos, pero ha aterrizado durante los últimos años en Brasil, México, Colombia o España. Lo hizo a través de las diócesis que así lo autorizaron.
Pabellón de mujeres del hospital psiquiátrico de Ciempozuelos _______________________
Fuente: Mar Sifre Rigol, Orgull, 28 de junio de 2025
«Conductas irregulares especialmente por sus tendencias homosexuales». «La joven presenta graves trastornos de conducta con tendencias homosexuales». «Sostiene relaciones ‘demasiado afectivas’ con otras compañeras». «Considero necesario que la joven sea reconocida por un psiquiatra, por presentar síntomas de tipo homosexual». «Debido a la intensificación de estas tendencias, se aconseja el traslado a un centro psiquiátrico para su mejor estudio psicopatológico y tratamiento». «Opinamos que debe ser trasladada a un Centro Psiquiátrico para su estudio y rehabilitación». Todas las frases han sido extraídas de informes del Patronato de Protección a la Mujer de entre 1965 y 1973, aunque la institución también ejerció violencia contra las mujeres durante la transición y los primeros años de democracia. Consuelo García del Cid, ex interna de centros del Patronato, ha cedido la documentación[1] a Orgull para poder realizar este reportaje.
Para el teólogo, pensador y profesor Juan José Tamayo, la irrupción de la cúpula de los obispos en política, con la petición de elecciones y alabanzas al rey, supone «una toma de postura partidista a favor del PP y de Vox intolerable, que demuestra una vez más más de qué lado político está la jerarquía católica y de manera especial su presidente, Luis Argüello, que está marcando a la Conferencia Episcopal Española una orientación política no compartida por un importante sector de la misma«.
Tamayo acaba de publicar un nuevo libro, titulado Cristianismo radical (Editorial Trotta), prologado por Leonardo Boff, uno de los grandes exponentes de la teología de la liberación. En él, Tamayo analiza lo que hoy -a partir de la raíz, de la figura de Jesús de Nazaret- implica ser cristiano y plantea, a lo largo del volumen, diversas soluciones a los dilemas éticos y morales del presente, para componer prácticamente un programa total, en el que se abraza la laicidad, el feminismo, la igualdad y el antidogmatismo, entre otros puntos clave.
En conversación telefónica con Público -acompañada de alguna respuesta por escrito- Tamayo, además de dar cuenta de los temas tratados en el volumen, responde también a las cuestiones de actualidad que le plantea este periódico.
La Ley de Vagos y Maleantes abrió la veda para que pudiera internarse a hombres no heterosexuales en prisiones donde eran sometidos a todo tipo de torturas, vejaciones y prácticas médicas cuyos efectos fueron, en muchos casos, irreversibles.
Antonio Vallejo-Nájera, a la izquierda, y una calle con su nombre en Madrid __________________
“La homosexualidad como un escape desesperado de una imaginación enferma, como un intento de comunicarse, eternamente condenado al fracaso, de un ser aterrado y solitario, que no sabe o no puede amar”. Así luce la introducción del libro Los homosexuales vistos por sí mismos y por sus médicos (1966), escrito por el doctor Lorenzo Frutos Carabias en pleno tardofranquismo. Un ejemplo paradigmático de la brutal maquinaria de propaganda homófoba que el fascismo puso en marcha durante años con la connivencia de médicos afines al régimen. Durante la dictadura, la sexualidad se encaminará exclusivamente a la reproducción social y a la perpetuación de la familia heteronormativa. De este modo, llegaron a proliferar gran cantidad de obras que aludían reiteradamente al carácter patológico de la homosexualidad. La construcción de una España “depurada” de desviaciones ideológicas, sexuales o identitarias contrarias a la estricta moral católica caminó necesariamente de la mano de la medicina psiquiátrica.
La reforma de la Ley de Vagos y Maleantes en 1954 introduce por primera vez la consideración de las personas homosexuales como sujetos peligrosos. Más adelante, esta legislación se redondearía con la Ley de Peligrosidad Social, con el fin de “modificar estados como los referentes a quienes realicen actos de homosexualidad, la mendicidad habitual, gamberrismo, la migración clandestina y la reincidencia”.
Courage Internacional, con sede en Estados Unidos, ofrece «acompañamiento pastoral espiritual a hombres y mujeres que sienten atracciones a personas del mismo sexo»
Se reúnen, al menos, una vez al mes. El día, la hora y la localización son confidenciales. Defienden que «un estilo de vida homosexual tiene grave riesgo médico y moral», y sus capellanes aconsejan a los padres «no ir» a una boda homosexual –aunque sea su hijo/a el que se case- para evitar «cooperar en las malas acciones de otras personas». Se llaman ‘Courage Internacional’, su sede está en Estados Unidos y, con la bendición de la Archidiócesis de Toledo, están presentes en España desde 2019.
Su misión en Toledo es, según la página web de la Archidiócesis, realizar un «acompañamiento pastoral espiritual a hombres y mujeres que sienten atracciones a personas del mismo sexo». Esa labor está coordinada por «un equipo de la Delegación de Familia y Vida de la Archidiócesis» toledana.
El «Manual para capellanes» de Courage, actualizado a finales de diciembre de 2020, y al que ha tenido acceso CASO ABIERTO, da directrices a los religiosos sobre cómo apoyar, orientar y servir de guía a personas que sienten atracción por otras de su mismo sexo. También explica cómo deben tratar a las familias.Incluye la participación de psicólogos, en momentos puntuales, pero no habla de terapias para homosexuales. Su «reparación» es siempre «espiritual». Su misión es asesorar de los «peligros reales» que trae la homosexualidad.
Las “heridas emocionales” por la “crisis de paternidad” se pueden “curar”, dice el cura ‘influencer’ Jesús Silva, que presentaba en una parroquia de la capital testimonios de superación de personas que “encontraron el camino”
Parroquia de San Isidoro y San Pedro Claver, Madrid _______________
Aunque las terapias de conversión de la orientación y la identidad sexual quedaron definitivamente proscritas este año en toda España con la aprobación de la ley trans, la Iglesia católica no termina de renunciar a reconducir a los ‘descarriados’. Como el propio papa Francisco opina en que ser gay no es delito, pero sí pecado, algunos párrocos se vienen apuntando a la estrategia de las charlas de motivación en sede eclesiástica: viejos pecadores arrepentidos relatan su experiencia de superación de los impulsos carnales a través de la fe y el cura certifica que con Dios todo es posible. Volvió a suceder el viernes en Madrid.
La web de la archidiócesis madrileña dio noticia el 12 de junio de la experiencia “Trans-formados”, que prometía “tres impresionantes testimonios” de estas conversiones en sendas sesiones después del rezo en una iglesia de Getafe y dos de Madrid. El primer evento capitalino se celebró en la parroquia de San Isidoro y San Pedro Claver, en el distrito de Hortaleza, presentado por el cura residente, Jesús Silva.
El Papa se ha asegurado de mantener a los gays católicos en su corral, recordándoles que, si bien tienen derecho a estar exentos de que los encarcelen o los aniquilen en la tierra, su fe les tiene preparado un castigo mayor, una condena infinita
El papa Francisco en la Basílica de San Pedro en el Vaticano / Giampiero Sposito (reuters) ____________
A veces, cuando salgo a correr, paso por delante de una parroquia de nombre curioso: Parroquia de Todos los Santos y Todas las Ánimas. Siempre imagino un cónclave de gente preguntándose: “¿Cómo le ponemos?”. “Santa Rita”, dice uno. “No, muy trillado”, dice otro. “¿Sagrado Corazón?”. “No, muy pretencioso”. Hasta que alguien da con el nombre que cubre el inmenso espectro de posibilidades: “Vamos con Todos los Santos y Todas las Ánimas, y quedamos bien con el paraíso completo”.
Ana Baragaña y José Antonio Naz tratan el tema de la homosexualidad en el franquismo y en la transición tomando como base el libro de Javier Ugarte Pérez: «Una discriminación universal, la homosexualidad bajo el franquismo y la transición«, con el que cuentan en el programa.
Cuando se habla de memoria histórica, no siempre se recuerda la represión que sufrió el colectivo LGTBIQ+ bajo la dictadura de Franco. Sin embargo, sufrió una marcada marginación y castigo porque la homosexualidad fue considerada a la vez delito, pecado y enfermedad.
Y es que el bando vencedor de la guerra civil no tenía capacidad para crear una ideología propia que justificará sus acciones, por ello dependió de la única institución que fue capaz de proporcionársela: la Iglesia Católica. Su unión y apoyo mutuo dio lugar a lo que el historiador HR Trevor-Roper ha calificado como «fascismo clerical«. La Ley se puso al servicio de la moral y caló hasta tal punto en la sociedad que los presos por la Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social no se beneficiaron de la amnistía del 76, tras la muerte del dictador.
El programa que realizan José Antonio Naz y Ana Baragaña aborda el tema de las terapias de conversión.
Desde 2016, la práctica generalizada e impune de ECOSIEG (Esfuerzos de Cambio de Orientación Sexual e Identidad y Expresión de Género) o las mal llamadas «terapias de conversión» se ha convertido en uno de los principales temas de preocupación y denuncia en la defensa de los derechos humanos del colectivo LGTBIQ+.
Sin embargo, a nivel político y legal, todavía estamos muy lejos de que exista un consenso sobre qué son, en qué consisten y cómo deberían atajarse.