Asociaciones como Hazte Oír y Abogados Cristianos defienden el poder del lobby católico conservador para condicionar la vida cultural y política de nuestro país.
Toro representando a San Lucas –fuente– / Toro de Gran Prix presentado por LalaChus ________________________________
«Entonces el sumo sacerdote [respondiendo a lo declarado por Jesús] rasgó sus vestiduras, diciendo: ¡Ha blasfemado! ¿Qué necesidad tenemos de más testigos? He aquí, ahora mismo habéis oído la blasfemia; ¿qué os parece? Ellos respondieron y dijeron: ¡Es reo de muerte!….» (Evangelio de Mateo, 26:65-66)
Desde que lo vi en el mismo momento de su emisión en Televisión Española supe que las sectas ultracatólicas de este país se levantarían en pie de guerra jurídica. Hoy por hoy, afortunadamente, no pueden levantarse en armas como lo hicieran en el 36 con la bendición de su Iglesia (recuérdese el papel protagonista desempeñado por el cardenal primado de España Monseñor Isidro Gomá y Tomás en la Guerra Civil).
No hace falta ser un genio. Por sus hechos los conoceréis. Tenemos antecedentes de sobra para, haciendo un simple ejercicio de inducción, prever que iban a invocar una vez más su derecho constitucional al amparo jurídico para tratar de amordazar a quienes hacen uso del suyo para ejercer su oficio con libertad; tienen el dinero más que necesario para ello y cuentan con el conservadurismo idiosincrásico del gremio de los jueces españoles. En el caso de un artista cómico la plena efectividad de su derecho a la libertad de expresión es esencial a la hora de poder trabajar.
El medio satírico contraataca para «intentar detener esta dinámica de acoso permanente contra cualquier muestra de disidencia» del ‘lobby’ ultracatólico. La publicación mantiene que la entidad denunció su portada satírica de un belén con “fines intimidatorios” y para “imponer su visión del mundo, totalitaria y nacional-católica”
Concentración de apoyo al editor de Mongolia Darío Adanti en su declaración como investigado en 2023 / Europa Press / Archivo ___________________
Oriol Solé Altamira, El Diario, 7 de enero de 2025
Contraataque de Mongolia contra Abogados Cristianos. La publicación satírica se ha querellado por denuncia falsa contra la entidad ultracatólica y su presidenta, Polonia Castellanos, en relación con la querella que los ultras interpusieron por la portada de la revista que se mofaba del belén. Esa denuncia terminó archivada tras constatarse no solo que la portada no suponía un delito contra los sentimientos religiosos, sino que la denuncia de los ultras incluía varios datos no veraces.
La revista enmarca la actuación legal de los ultracatólicos en el uso interesado de la Justicia por parte de asociaciones ultras, que emplean delitos decimonónicos como la ofensa a los sentimientos religiosos (un tipo penal que numerosos juristas consideran desfasado y contrario a la libertad de expresión) para perseguir opiniones contrarias a la suya.
Daniel Valero / Fuente foto _______________________
Daniel Valero «Tigrillo», InfoLibre, 5 de diciembre de 2025
Vaya por delante que doy por hecho que todos entendemos que lo de la estampita de la vaquilla del Grand Prix de Lalachus en las campanadas de Televisión Española es una polémica inexistente. Falsa. Fabricada. Ideada desde sectores ultraconservadores con el suficiente poder, dinero y, sobre todo, tiempo libre para, en palabras del sociólogo Iago Moreno, realizar “campañas para crear bases de datos”, “lawfare a discreción para cultivar autocensura y disciplinar” y “ensayar nuevas formas de activar campañas de acoso digital”.
La gente no es tonta. La gente en sus casas no está indignada ni cabreadísima por esta tontería, y son perfectamente conscientes del ridículo que están haciendo los sectores ultraderechistas que enarbolan la bandera de su santo favorito (“San Enfadao”. Perdón por el chiste) para asegurar que la foto de una vaca de peluche es la prueba definitiva de que “volverán a matar. Lo necesitan”, como ha asegurado desde Vox Herman Tertsch (que siempre se empeña en demostrar que puede hacer el ridículo un poco más). Supongo que cuando ha sido Isabel Díaz Ayuso quien ha acabado con su cara encajada en una imagen de la virgen (con lo que se ha hecho hasta merchandising) o posando en fotos emulando a la Virgen de los Dolores como hizo en esa famosa sesión para El Mundo, ya no es una burla al cristianismo ni quiere decir que se vaya a matar a nadie. Irónico cuanto menos en este caso particular.
No quiero dar ideas, pero, según parece, un holocausto nuclear no sería el fin de la vida. La mosca de la fruta y las hormigas, entre otros, soportarían el chaparrón radiactivo. Y también las plantas. Parece ser que las que sobrevivieron en Chernóbil se adaptaron a la radiactividad en tres años. Si nos asomamos por las grietas de la democracia, veremos fuera un paisaje tóxico de impiedad y autoritarismo cada vez más extenso. V-Dem utiliza 400 indicadores de democracia para describir el estado de todos los países del mundo. Su informe de 2022 señala que el 72% de la población mundial vive en un sistema autoritario. Esa era la cifra aproximada en 1986. La democracia es una rareza en el planeta que se va encogiendo. Pero, como pasa con el holocausto nuclear, y sigo sin querer dar ideas, parece que el infierno autoritario no sería el fin de la felicidad. Hay instituciones, grupos e individuos que se adaptarían bien a tal ecosistema. Los síntomas están a la vista.
El autoritarismo solo puede avanzar con apoyo social. Eso no lo hace bueno ni justo. Solo por si ayuda a entendernos, el terrorismo necesita siempre tres patas: financiación, apoyo social e ideología compulsiva. Que tenga apoyo social no hace bonito un tiro en la nuca o un camión atropellando gente. Siempre hay valores compartidos que pueden ser muy movilizadores. El apoyo social se logra anclando la dictadura en esos valores compartidos. Para la mayoría son vicios la cobardía, la hipocresía, la pereza, la indignidad, el servilismo, el despilfarro o el parasitismo. Y son virtudes sus opuestos, la valentía, la franqueza, el esfuerzo, la dignidad, la rebeldía, el ahorro o la laboriosidad. Que la segunda lista se asocie con el autoritarismo y la primera con la democracia será señal de que el fascismo arraiga.
Abogados Cristianos y Hazte Oír vuelven a estar de actualidad por su denuncia a Lalachus. Ambas organizaciones han interpuesto una demanda por un delito contra los sentimientos religiosos a cuenta de la broma de la humorista madrileña, que en las campanadas de de RTVE mostró una estampita con la vaquilla del ‘Grand Prix’. La denuncia también se ha extendido al presentador David Broncano y al presidente de RTVE, José Pablo López. Desde el Gobierno se anuncia ahora la derogación de un delito que se ha convertido en uno de los favoritos del nuevo integrismo católico.
Con sus extravagantes denuncias, Abogados Cristianos y Hazte Oír se han convertido en dos organizaciones especialistas en perder demandas, pero ganar muchos puntos en notoriedad y donaciones. En Asturies han protagonizado varios casos, que si bien fueron archivados, les permitieron protagonizar bastantes titulares de prensa.
En una democracia occidental cada vez más secularizada, las redes sociales y los anacronismos de nuestro Código Penal -verbigracia: el artículo 525- son, para ellos, un modo de vida, la forma de promocionarse para seguir existiendo. Nadie le debe tanto a la blasfemia como ellos
Ahora que los cruzados de las Santas Órdenes de los Abogados Sectarios y de HazteloMirar han subido a sus corceles imaginarios y desenvainado por enésima vez su santa espada virtual contra esta nueva blasfemia que amenaza con destruir a la religión más grande y poderosa del planeta, hablo de la estampita de la vaquita del Gran Prix que Lalachus osó mostrar en la televisión pública, recordé un chiste popular de mi infancia que decía así:
Está Jesús en la cruz y a sus costados están crucificados los dos ladrones. Jesús se gira hacia el ladrón de la derecha y le dice: -¡Psst! ¡Ey, tú! Sí, sí, tú… Ven para aquí, anda, acércate un momento.
El ladrón de la derecha, sorprendido, le responde: -imposible… ¡¿No ves que no puedo moverme?!
Enfadado, Jesús se gira hacia el otro lado y le dice al ladrón de la izquierda: -¡Psst! ¡Oye, tú! ¡Sí, tú! ¡Acércate! Ven para aquí un momento que no te arrepentirás.
El ladrón de la izquierda, tras hacer un gesto con la cabeza en dirección a sus manos clavadas en los maderos, le responde: -Ya me gustaría a mí, pero no puedo, me es imposible, ya lo siento…
Entonces Jesús, visiblemente cabreado, mira al frente y les dice con desdén: -Vale, vale… pero luego no os quejéis si no salís en la estampita.
Europa Laica reclama la supresión inmediata del delito de blasfemia, tipificado como «ofensas a los sentimientos religiosos», medida prometida en su día por PSOE y Sumar
Captura de pantalla de Lalachús enseñando el toro de Grand Prix con el Sagrado Corazón de Jesús / Fuente: Wikimedia Commons __________________
Europa Laica, 3 de diciembre de 2025
Europa Laica denuncia que organizaciones religiosas pretenden limitar la libertad de expresión y el ejercicio del humor invocando el delito de ofensas a los sentimientos religiosos. En esta ocasión el pretexto es el especial de fin de año de TVE, presentado por David Broncano y Lalachús, durante el cual se mostró una imagen de la vaquilla del Grand Prix en un conocido meme que consiste en añadirle un «corazón de Jesús» cuando quieres reverenciar un símbolo cultural.
Las organización «Hazte Oír» ya ha denunciado judicialmente a los presentadores de TV y «Abogados Cristianos» ha manifestado su intención de hacerlo. A ambas organizaciones, muy conocidas por denuncias del mismo tipo contra muchos artistas y revistas, se las califica con frecuencia de «ultracatólicas», para señalar su proximidad a la extrema derecha política. La Conferencia Episcopal ha manifestado la misma opinión que ambas organizaciones acerca del programa.
Velas de “San Ayuso” o cánticos pedófilos, no hay problema. Pero una broma con la vaquilla del Grand Prix, eso sí que les quita el sueño. No es más que un intento desesperado por censurar y volver al pasado.
La realidad es que el artículo 525 del Código Penal, que penaliza las «ofensas a los sentimientos religiosos», protege privilegios, no creencias. En una democracia, no podemos permitir que las ideologías se usen para censurar la libertad de expresión.
La derecha ultracatólica monta una polémica contra la presentadora y TVE, a la que se han sumado Vox y la Conferencia Episcopal, apoyándose en una denuncia abocada al fracaso
Laura Yustres, conocida como ‘Lalachus’, muestra la estampa de la vaca del programa ‘Grand Prix’ durante la emisión de las campanadas de Nochevieja en La 1 de RTVE ___________________________
Laura Yustres, alias Lalachus, ha pasado de golpe a formar parte de dos galerías de personajes públicos. La primera es la de quienes han presentado en TVE las campanadas de Nochevieja. Ahí se suma a Ana Obregón, Ramón García, Raffaella Carrà, Carmen Sevilla o Jennifer Hermoso, entre otros. Del segundo listado forman parte el músico ya fallecido Javier Krahe, el artista Abel Azcona, la política Rita Maestre, el actor Willy Toledo o el humorista Dani Mateo, que entraron en dicho catálogo por: un vídeo cocinando un cristo, una performance consistente en formar con hostias la palabra “pederastia”, una irrupción en sujetador en la capilla de la Complutense, un “me cago en Dios” y por un chiste en el que se llamaba “mierda” al Valle de los Caídos, respectivamente…
¿Y qué listado es ese? El que forman las figuras de la vida pública denunciadas por el delito de ofensa a los sentimientos religiosos, destino que aguarda a Yustres tras anunciar el grupo ultraderechista Hazte Oír acciones legales contra ella por mostrar antes de las campanadas una estampita de una vaquilla del programa de TVE Grand Prix que simula la imagen del Sagrado Corazón de Jesús.
La procesión de una nueva santa por las calles de Tortosa causó mucha controversia -deben responder a una denuncia de Abogados Cristianos- hace medio año; ahora Josep Piñol dobla la apuesta con el lanzamiento hoy de la cofradía virtual
En Tortosa, el primer miércoles de junio pasó un milagro o una tragedia. Todo depende del punto de vista. La Santa Baldana —con el paso decorado con cientos de morcillas negras en honor al embutido típico de la ciudad— se paseó en procesión desde el Auditori hasta el parque municipal Teodor González. Una vez allí, se escenificó un banquete que conmemoraba que esta santa hubiera traído abundancia a los tortosinos en una época de hambre.
Así se cerraban los dos actos de La Gran Bacanal, una acción artística de Josep Piñol (Tivenys, 1994), comisionada por el colectivo Konvent y que formaba parte de la programación del VII Foro de Cultura y Ruralidades que el Ministerio de Cultura celebraba este año en la capital del Ebro. Pero esta intersección entre lo sagrado y profano, lo divino y mundano, no contentó a todos. Y es que en Tortosa hay tres temas delicados: el monumento franquista que todavía acampa en medio del río, el Obispado y la Virgen de la Cinta. Esto también lo sabía Piñol, que ya intuía que se exponía a un linchamiento social si tomaba ese camino. Pero su arte no entiende de autocensura.