Palestinos transportan a heridos y fallecidos tras un ataque aéreo israelí contra varias viviendas en Khan Yunis, en el sur de la Franja de Gaza, el 1 de mayo de 2025 / Anas-Mohammed/Shutterstock _________________
En los orígenes del sionismo no había profecías, ni revelaciones, ni promesas divinas: había necesidad. Era una idea moderna, racional, profundamente secular. Una respuesta ilustrada al antisemitismo europeo.
Sin embargo, hoy Israel navega en una tensión evidente: su proyecto nacional ha sido reabsorbido, en parte, por una narrativa teológico-política que convierte lo territorial en sagrado, lo jurídico en providencial y lo militar en redentor.
Israel fue concebido como refugio, no como profecía. Sin embargo, parte de su aparato político se ha alineado con una lógica bélica brutal que convierte la historia en destino sagrado.
Entender esta transformación es clave para repensar no solo el futuro de la región, sino los riesgos de toda forma de nacionalismo que recurra a lo eterno para justificar lo inmediato.
La violencia sacralizada en la Biblia resuena hoy en Gaza como advertencia urgente
Netanyahu en el Muro de las Lamentaciones __________________
Alberto Soler Montagut, Nueva Tribuna, 19 de agosto de 2025
En el libro de Josué, capítulo 6 del Antiguo Testamento, se narra la célebre caída de Jericó en la que «Pasaron al filo de la espada todo lo que en la ciudad había, hombres y mujeres, jóvenes y viejos, hasta los bueyes, ovejas y asnos” (Jos 6:21)». Poco después, en 1 Samuel 15, el profeta transmite a Saúl un mandato claro: «Ve y ataca a Amalec, y destruye todo lo que tiene; no te apiades de él: mata a hombres, mujeres, niños y aun los de pecho, vacas, ovejas, camellos y asnos” (1 Sam 15:3)».
Es de esperar que para el lector moderno estos relatos le resulten perturbadores, pues no describen batallas convencionales sino guerras de exterminio total en las que la violencia no es una consecuencia colateral sino, mas bien, un objetivo explícito y legitimado como mandato divino. En ese contexto, al enemigo no se le considera como un adversario militar sino alguien condenado a su destrucción total ordenada por Dios.
Hoy es un absurdo, un contrasentido lógico, político y especialmente ético, considerar a Israel un estado judío, democrático, igualitario y no étnico
El Códice Sassoon(siglo IX o principios del X), la Biblia hebrea más antigua / EFE ______________________
Manuel García Fonseca, El Comercio, 25 de julio de 2025
Valgan unas cita bíblicas, en contraposición a hechos del genocidio palestino. Del Evangelio, sobre el asesinato de los niños: «Quien haga mal a uno de estos niños más le valdría que le ataran una piedra de molino al cuello y lo arrojaran al fondo del mar» (Mateo 18,6-7). De los profetas: «Aunque multipliquéis vuestras plegarias , no os escucharé. Vuestras manos están llenas de sangre; lavaos , limpiaos, buscad la justicia, defended al oprimido» (Isaías año 750 antes de Cristo).
Hechos del genocidio palestino: ¿Cómo poner nombre al asesinato de miles de niños que inician o simplemente se asoman a la vida? Todos los días decenas de palestinos son muertos de hambre, a tiros, o por las bombas mientras acuden a los lugares asignados por el ejército para la distribución de alimentos; estos días niños y mujeres son asesinados a tiros al recoger bolsas de agua. Cerca de 20.000 son los niños asesinados y muchos más los heridos, lisiados o mutilados.
“No se debe tener piedad con los niños de Gaza, hay medidas (matar niños) que no queda otra que usarlas, así lo quiso dios. Si el creador nos bendice diciendo que hay que borrar la semilla de Amalek, hay que aniquilar desde el bebé al niño. Es una guerra total.”
Estas palabras repugnantes no las pronunció un iluminado solitario ni un loco sin púlpito. Las pronunció Meir Eliyahu, rabino sionista de gran proyección mediática en Israel, asesor ideológico de sectores ultrarreligiosos y cercano al partido Otzma Yehudit. No es marginal: su discurso circula en programas de televisión, en academias religiosas, en yeshivas castrenses y en las redes de los rabinos que asesoran al Tzahal, el Ejército israelí. Y no es nuevo.
El pretexto es de manual: el mandato bíblico de exterminar a Amalek. Una doctrina reinterpretada que, en boca de Eliyahu y de otros como él, justifica el asesinato masivo de la población palestina. El rabino lo dijo sin pestañear: no hay civiles en Gaza. Todo ser vivo, incluso los animales, debe ser aniquilado en una guerra total.
Los acontecimientos en Gaza siguen sucediéndose y nada ni nadie parece querer poner fin a la violencia que Israel ha desencadenado de una forma intensa y cruel desde octubre de 2023. Pero con las siguientes líneas no quiero reincidir en los juicios de valor ni en el posicionamiento que ya he manifestado en otros artículos que he escrito para este mismo medio, tales como Hamas ¿terroristas?; o Memoria democrática, más allá del franquismo. Únicamente utilizaré esta tribuna para tratar de despertar la reflexión particular de cada lector a partir de un pasaje bíblico que considero fundamental conocer en este momento y que dice así:
Cuando el Señor tu Dios te haya introducido en la tierra donde vas a entrar para poseerla y haya echado de delante de ti a muchas naciones: los hititas, los gergeseos, los amorreos, los cananeos, los ferezeos, los heveos y los jebuseos, siete naciones más grandes y más poderosas que tú, y cuando el Señor tu Dios los haya entregado delante de ti, y los hayas derrotado, los destruirás por completo. No harás alianza con ellos ni te apiadarás de ellos. Y no contraerás matrimonio con ellos; no darás tus hijas a sus hijos, ni tomarás sus hijas para tus hijos. Porque ellos apartarán a tus hijos de seguirme para servir a otros dioses; entonces la ira del Señor se encenderá contra ti, y Él pronto te destruirá. Mas así haréis con ellos: derribaréis sus altares, destruiréis sus pilares sagrados, y cortaréis sus imágenes de Asera, y quemaréis a fuego sus imágenes talladas.
Nikki Haley, política estadounidense del Partido Republicano, firmando unos proyectiles israelís / X _________________
Enrique Javier Díez Gutiérrez, Público, 6 de junio de 2024
El genocidio en Gaza y Cisjordania no es solo producto de una política de los dirigentes neofascistas y ultrarreligiosos extremistas de Israel. En primer lugar, porque este gobierno ha sido elegido por la población israelí que ha mantenido en el poder al jefe del partido de derecha radical Likud, Netanyahu, con tres investigaciones por corrupción abiertas contra él, quien gobierna con otros partidos ultraderechistas (Poder Judío, Sionismo Religioso y Noam), fundamentalistas y radicales, cuyos líderes se enorgullecen públicamente de ser supremacistas y racistas.
En segundo lugar, porque solo una minoría insignificante de esa población israelí se ha mostrado abiertamente contraria al plan colonial de saqueo, expulsión y erradicación sistemática de la población palestina de sus territorios que ha practicado el régimen israelí, gobernara quien gobernase, en los últimos 75 años.
En tercer lugar, porque este era un plan que ya estaba diseñado desde hace años, como lo muestran las declaraciones del propio Netanyahu en entrevista off the record en 2001 en la que expresa sus planes respecto de Gaza: «Lo principal es, ante todo, golpearles, no una sino varias veces, tan dolorosamente que el precio que paguen sea insoportable. Hasta ahora, el precio no es insoportable. [Me refiero a] un ataque a gran escala contra la Autoridad Palestina, haciéndoles temer que todo esté a punto de colapsar».
El uso político, instrumental, de la Biblia se planificó y se hizo operativo por los fundadores del sionismo y hoy es la ideología esencial del Estado de Israel
Manuel García Fonseca, El Comercio, 16 de abril de 2024
Karen Armstrong, premio Prícesa de Asturias de Ciencias Sociales, pone de manifiesto el uso tergiversado de la Biblia: «A veces parece que el Dios de Israel ha fomentado una crueldad impía e inhumana, pero a lo largo de los siglos Yahvé se convirtió en una idea que ayudó a su pueblo a cultivar la misericordia y el respeto a los demás seres humanos».
En los escritos de los profetas parece esencial el deber primordial de la misericordia, que se convertirá en el santo y seña de las religiones que se formaron en la edad axial: «Aunque multipliquéis vuestras plegarias, no os escucharé. Vuestras manos están llenas de sangre; lavaos, limpiaos, buscad la justicia, defended al oprimido» (Isaías, año 750 antes de Cristo).
Posteriormente, los rabinos hacían de la comunidad el nuevo templo, el santuario de Dios; como los primeros cristianos, los rabinos exhortaban a los israelitas a considerarse como una comunidad unida en un solo cuerpo y una sola alma. Este sentido del Dios inmanente ayudó a los judíos a considerar la humanidad como algo sagrado. Las ofensas contra otro ser humano eran una negación del mismo Dios, equivalían al ateísmo, eran un intento blasfemo de negar a Dios. Por eso el asesinato era el mayor de todos los crímenes, porque era un sacrilegio. «La escritura nos enseña que cualquiera que vierta sangre humana es como si hubiera hecho menguar la imagen divina».
Una antología de las Fuerzas de Defensa de Israel incluye poemas que expresan deseos de venganza y pinta el combate en Gaza como una guerra religiosa. Su objetivo, “elevar los espíritus en tiempos de guerra”
Shamsidin Fariduni, uno de los sospechosos de matar a 144 personas en Crocus City Hall, Moscú, con muestras de haber sido torturado, este 25 de marzo / Shamil Zhumatof (Reuters) _________________
Cuando el pacto básico que mantiene unida a una sociedad se derrumba (que es lo que al parecer está sucediendo en todo el mundo), proliferan los rumores absurdos y las teorías conspirativas. Incluso cuando la falta de sentido del mensaje es obvia (o tal vez, sobre todo en esos casos), este puede evocar temores y prejuicios muy profundos.
Un ejemplo perfecto (del que ya he hablado en otra ocasión) se dio a fines de agosto de 2023, cuando un sacerdote llamado padre Antonio roció ceremoniosamente con agua bendita una estatua de Stalin de casi ocho metros en la región rusa de Pskov. La Iglesia padeció en tiempos de Stalin, pero el sacerdote explicó que “gracias a eso tenemos muchos nuevos mártires y confesores de la fe rusos a los que rezar y que nos ayudan en el resurgimiento de nuestra Patria”. Este razonamiento está apenas a un paso de decir que los judíos deberían agradecer a Hitler por crear las condiciones que hicieron posible el Estado de Israel. Puede parecer exagerado o un mal chiste, pero es la posición declarada de algunos extremistas sionistas cercanos al gobierno israelí.
Mujeres israelís toman la calle vestidas como personajes de ‘El Cuento de la Criada’ protestando contra el gobierno de Israel / Mareike Enghusen via X __________________
Cerca de un tercio de las 1200 víctimas de la Operación Al Aqsa de Hamás en Israel y unas veinte de las 137 personas tomadas como rehenes por el grupo palestino, el 7 de octubre del 2023, son mujeres. Según las autoridades israelíes, varias de las mujeres asesinadas habían sido violadas. Ninguna de las escasas medidas de la ONU para prevenir los crímenes de guerra, ataque a los civiles o la violación de las mujeres, han funcionada en ninguno de los numerosos conflictos armados que azotan el planeta. Que tanto el judaísmo (Deuteronomio 20:14) como el islam (Corán: 24: al Nisa) incluyesen a las mujeres entre el «botín de guerra» de sus hombres guerreros, obliga a los organismos internacionales a realizar una investigación a fondo sobre la agresión sexual en este largo conflicto colonial-religioso.
Por su parte, Israel, que no cumple la ley judía del «Ojo por Ojo» (heredada de Hammurabi, quien hace 3.700 años quiso civilizar al ser humano prohibiendo la masacre de comunidades enteras en venganza por el daño recibido por uno de sus integrantes), ha masacrado hasta hoy a cerca de 25.000 palestinos, el 70% de ellos mujeres y niños: 16 vidas palestinas por una judía.
Esta guerra genocida continúa creando oportunidades para que el sionismo religioso adquiera nuevos seguidores y eche raíces más profundas dentro del establishment político de Israel.
Ben Gvir, Ministro de Seguridad Nacional de Israel __________________
Si lo que está sucediendo actualmente en la Cisjordania palestina ocupada hubiera ocurrido antes del 7 de octubre, nuestra atención habría estado completamente fijada en esa región de Palestina.
Sin embargo, el actual genocidio israelí en Gaza ha devaluado los acontecimientos importantes, si no trascendentales, que se están produciendo en Cisjordania, que es ahora escenario de la campaña militar israelí más violenta desde el Segundo Levantamiento Palestino (2000-2005).
Al momento de escribir este artículo, desde el 7 de octubre, más de 360 palestinos han sido asesinados en Cisjordania, mientras que miles han resultado heridos y miles más han sido arrestados.
Estas cifras superan, con diferencia, el número total de palestinos asesinados en 2022, que ya fue designado por Naciones Unidas como el año más violento registrado desde 2005.
Pero ¿cómo podemos entender la lógica detrás de la violencia israelí en Cisjordania, considerando que ya está bajo ocupación militar israelí y el control conjunto de «seguridad» del ejército israelí y la Autoridad Palestina?