La Iglesia católica registró en 2024 un descenso en todos los sacramentos (bodas católicas, bautismos, primeras comuniones, confirmaciones y extrema unción), excepto en los bautizos de mayores de 7 años, que se incrementaron en un 12,6%.
El mayor descenso se registra en los matrimonios, que caen un 6,08%, pasando de 33.500 en 2023 a 31.462 en 2024; seguido por las primeras comuniones, que bajan de 162.580 a 154.677 (un 4,86% menos).
También cae un 3,97% el número total de bautizos, pasando de 152.426 en 2023 a 146.370 en 2024. Si bien, aumentan un 12,57% los bautismos de mayores de 7 años, que crecen desde los 11.835 en 2023 hasta los 13.323 en 2024.
«El porcentaje de bautizados y de niños que hacen la primera comunión ha caído apreciablemente desde hace 50 años en España y sigue a la baja», recoge un trabajo del centro de estudios católico CEU-CEFAS
Bautizo en El Vaticano. Imagen de archivo / DPA vía Europa Press _________________
El proceso de secularización iniciado en España hace décadas ha superado la frontera del 50% en lo que respecta a los bautizos y las comuniones católicas. Así lo recoge un informe reciente del centro de estudios católico CEU-CEFAS: «El porcentaje de bebés bautizados y de niños que hacen la primera comunión es menor del 50%, ha caído apreciablemente desde hace 50 años en España, y sigue a la baja».
«De cara al futuro, como la condición de católico -analiza el trabajo, titulado Demografía de la Iglesia Católica, a las puertas de su tercer milenio– empieza por el bautismo, es muy relevante el porcentaje de recién nacidos que son bautizados».
«Es igualmente indicativo comparar el número de primeras comuniones con el número de niños de nueve años. En ambos casos, las proporciones serían inferiores al 50%, y claramente a la baja en los últimos años, y mucho más comparadas con las que había hasta hace 40 o 50 años en España», añade el estudio.
Sin vocaciones, sin feligreses, sin sacramentos… pero bien subvencionados y exentos de tributos
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Cristina Ridruejo e Iñaki Alrui, LoQueSomos, 7 de agosto de 2025
La Iglesia católica (Iglesia SA) se enfrenta en el estado español a un «desplome» de vocaciones, práctica religiosa y sacramentos, según el último informe publicado por el Observatorio Demográfico del Centro CEU de Estudios, Formación y Análisis Social (CEU-CEFAS), titulado ‘Demografía de la Iglesia Católica, a las puertas de su tercer milenio’.
El informe pone de manifiesto los graves desequilibrios demográficos y retos estructurales para el futuro de Iglesia SA, especialmente en Europa occidental. Según datos de la sede central (Santa Sede, lo llaman) recogidos en el estudio, el número total de católicos en el mundo superó en 2023 los 1.400 millones. Este crecimiento se concentra en África y América, mientras que en Europa Iglesia SA muestra signos de envejecimiento religioso y estancamiento, con menos bautizos, sacerdotes y vocaciones religiosas.
Sin embargo, según el último informe publicado por el Observatorio Demográfico del Centro CEU ‘Demografía de la Iglesia Católica, a las puertas de su tercer milenio’, la Iglesia mantiene una «gigantesca» presencia en obra social, caritativa y educativa,
En el estudio se analiza la evolución y situación actual de la Iglesia Católica tanto a nivel mundial como en España y según este informa la Iglesia católica en España se enfrenta a un «desplome» de vocaciones, práctica religiosa y sacramentos, aunque mantiene una «gigantesca obra social«.
«Actualmente, aunque la gran mayoría de los españoles fueron bautizados y son ‘culturalmente católicos’, los católicos practicantes son minoritarios en España, como evidencian el desplome de las bodas por la Iglesia, la mucha menor asistencia a misa, los datos de las encuestas sobre sentimiento religioso, la caída de las vocaciones al sacerdocio o el número de bautismos en relación con el de nacimientos», subrayan los autores del informe.
Se ha pasado del 90% en los años setenta al 55% actual. España evidencia hoy la secularización de la sociedad española: en abril de este mismo año, solo el 55 % de los españoles mayores de edad se identificaba como católico, una cifra que dista considerablemente del 90 % equivalente registrado en la segunda mitad de los años setenta (Notas de Coyuntura Social)
El numero de españoles mayores de edad que se identifica como católico ha bajado en las últimas cinco décadas. Así, si a mediados de los años setenta el 90% de los españoles decía serlo, esta cifra ha bajado en la actualidad al 55%, según se desprende de la última edición de las Notas de Coyuntura Social, de Funcas[*], que pone en evidencia la secularización de la sociedad española.
Aunque la disminución en la proporción de católicos es sustantiva en todos los grupos de edad, es especialmente profunda entre los más jóvenes, según los datos de la Encuesta Social Europea analizados por Funcas. En 2002, el 60% de la población de 18 a 29 años se identificaba como católica, mientras que en 2024 solo lo hacía el 32%. En cambio, entre quienes tienen 70 años o más, la identificación como católicos pasó del 89% al 77% en el mismo período.
El avance de la secularización puede atribuirse en gran medida, según Funcas, al reemplazo generacional, sin embargo, no es el único factor que explica la caída de la identificación católica de la población. Junto con la incorporación de generaciones menos religiosas, también se da una pérdida de religiosidad a lo largo de la vida.
En contraste con la sangría de creyentes, la institución convierte las aulas en su bastión y mantiene su proverbial capacidad para imponerse en la negociación política
El presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE) y arzobispo de Valladolid, Luis Argüello, comparece ante los medios tras el fallecimiento del papa Francisco, el pasado 21 de abril / Foto: Pablo Requejo ________________________
Así lo sintetiza el historiador Carlos Rodríguez López-Brea, autor de Los pasos perdidos del catolicismo español. Los católicos y la política española del siglo XX (Tirant, 2022): “Mientras espera una nueva ola de espiritualidad para recuperar fuerza, la Iglesia española está gestionando su decadencia con eficacia refugiándose en la educación, donde disfruta de una legislación favorable, y haciendo valer su habilidad para sacar lo máximo posible de la política, gobierne la derecha o la izquierda”.
“La mayoría del pueblo español profesa la Religión Católica”. La afirmación sigue ahí, cincelada en el BOE. En concreto, en el acuerdo entre España y el Vaticano de 1976, del que cuelgan los cuatro pactos temáticos de 1979: económico, educativo, jurídico y sobre presencia de la Iglesia en el Ejército. Pero, datos en mano, la frase tiene ya un punto dudoso. En el CIS de abril, el porcentaje de católicos supera por poco la mitad, el 55,4%, si bien solo un 18,8% son practicantes. Hace 40 años, se decían católicos el 90,2%. Y hace solo diez, el 68,8%. Entre los menores de 24 años, los católicos superan por poco un tercio.
Hace 10 años, los sondeos del CIS reflejaban que el 68% de la población se definía católica, un descenso que es motivo de preocupación por la jerarquía eclesiástica. En la actualidad, el 15,9% de los españoles se declara ateo, una posición en la que se reconocía el 10,3% de los encuestados hace una década. Además un 10,9% dice que es agnóstico y un 13,6% se define como indiferente o no creyente.
Cientos de personas asisten a la elección del nuevo papa, este jueves en Ciudad del Vaticano / EFE ______________________
El 52,8% de los españoles se declara católico, según la última encuesta sobre calidad de la democracia del CIS publicada este mismo jueves y recogida por EFE, que distingue entre practicantes y no practicantes: el 17,3% lo es, y el 35,5%, no. Hace 10 años, los sondeos del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) reflejaban que el 68% de la población se definía católica, un descenso que es motivo de preocupación por la jerarquía eclesiástica, que acaba de elegir a su nuevo papa, León XIV.
En los últimos años, el CIS ha precisado más la pregunta sobre creencias religiosas en su barómetro mensual, de forma que cuestiona a los encuestados si son católicos practicantes o no practicantes. La última encuesta -cuyo trabajo de campo se realizó entre el 8 al 15 de abril- pone de manifiesto la brecha entre ambos segmentos. Además, cifraba en el 4,7% los encuestados que se declaraban creyentes de otras religiones.
Tiene sentido preguntarse en el contexto del reciente fallecimiento del Papa Francisco cuál es el seguimiento del que goza actualmente la Iglesia católica en España, es decir, si el número de fieles ha fluctuado en los últimos años y, de haberlo hecho, en qué dirección.
Según datos del último barómetro del CIS, publicado este mes de abril, los creyentes siguen siendo mayoría: un 55,4% entre practicantes y no practicantes. Un porcentaje que, exceptuando el 2021, en el que se alcanzó el 60,1%, se ha mantenido en gran medida durante el último lustro: 58,4% en el 2024; 53,8% (2023); y 56,6% (2022). No obstante, la cifra ha ido cayendo si se va más allá en el tiempo. En abril del 2005, por ejemplo, el porcentaje ascendía al 79,4%, mientras que diez años más tarde (2015) era del 68,8%. ¿La razón? En gran medida, el menor sentimiento religioso que profesan las nuevas generaciones.
España es católica por los pelos. Los católicos practicantes representan un 19% de la población, según los datos del último barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), correspondiente a abril de 2025 y publicado este martes. Es un porcentaje exiguo que ha ido cayendo año tras año desde la Transición. Si sumamos el conjunto de católicos (practicantes y no practicantes), son un 55%, una proporción aún mayoritaria pero muy por debajo de los de otros países católicos europeos como Italia (75% – 79% en base a estudios recientes) o Irlanda (69%, según datos del censo). Y eso teniendo en cuenta el efecto Semana Santa, que eleva algo las actitudes religiosas en este último barómetro.
Si miramos los datos de hace solo un mes (barómetro de marzo) los resultados de sentimiento católico son más bajos, sobre todo se reducen sustancialmente en relación a los votantes de Vox, lo que da que pensar sobre el catolicismo en este electorado, más arraigado a la costumbre que a la religiosidad propiamente dicha.
En España, un 40% de la población se identifica como atea, agnóstica o no creyente, mientras un 4% se declara creyente de otras religiones distintas al catolicismo.
Una reciente encuesta internacional ha puesto en evidencia el creciente distanciamiento religioso en muchos países, especialmente en Occidente. En el caso de España, el 35 % de los adultos asegura haber sido criado en el cristianismo, pero ya no se identifica con esa fe en al llegar a adulto. Este porcentaje sitúa a España como el país occidental con el mayor número de personas que se han alejado de la religión de su infancia.
El estudio, publicado el 26 de marzo por el Pew Research Center, analizó el panorama religioso en 36 países, abarcando diversas tradiciones espirituales. Mientras que el cambio religioso es escaso en regiones como India, Israel, Nigeria o Tailandia, en zonas como Asia Oriental, Europa Occidental, América del Norte y América del Sur, el fenómeno del abandono de la fe resulta mucho más frecuente.
El Pew Research Center, un centro de investigación con sede en Washington conocido por sus estudios sobre tendencias globales, definió el cambio religioso como la diferencia entre la filiación religiosa durante la infancia y la identidad religiosa actual en la edad adulta. Su informe subraya: «En todo el mundo, muchas personas están abandonando las religiones de su infancia».