El monumento no es un vestigio neutral del pasado, es la exaltación explícita del ejército sublevado, de un regimiento que participó activamente en la represión y en el terror. Su mera proyección en el espacio público constituye una ofensa
Composición a partir de la imagen de El Comercio | Asturias Laica ______________________
Juan Cigarría, El Comercio, 5 de noviembre de 2025
Desde la Federación Asturiana Memoria y República (FAMYR), y muchas otras asociaciones de memoria asturianas, llevamos meses reclamando que quiten el monumento franquista del Simancas en Gijón. Una demanda amparada en la ley de memoria histórica asturiana y española y sostenida en la memoria de las víctimas del fascismo. Sin embargo, en las últimas semanas hemos asistido a un intento de blanquear lo que es, sin matices, un símbolo de la dictadura, un monumento erigido para glorificar a los golpistas y a su ejército criminal. Lo que debería ser un paso firme hacia la eliminación total de la simbología franquista en Asturias, se está convirtiendo en un debate sobre ‘resignificación’. Y con ello, una vez más, un intento de diluir la justicia en nombre de una supuesta reconciliación que siempre acaba beneficiando a los verdugos.
Es evidente para cualquier demócrata que el monumento del Simancas en Gijón no es un vestigio neutral del pasado, es la exaltación explícita del ejército sublevado, de un regimiento que participó activamente en la represión y en el terror. Su mera proyección en el espacio público constituye una ofensa a las víctimas del franquismo, a sus familiares y a toda la sociedad democrática.
Los archivos del Ayuntamiento de Gijón, el Militar de Ávila, el Muséu del Pueblu d’Asturies o la hemeroteca de la Biblioteca Nacional de España descubren cómo se construyó la leyenda de los soldados franquistas, que trataron de acabar con la República y fueron derrotados, en agosto de 1936 en el gijonés cuartel de Simancas [hoy colegio de la Inmaculada; colegio concertado de los jesuitas que mantiene el monumento a los «Héroes del Simancas»]
Milicianos republicanos disparando desde la verja del cuartel | Foto Constantino Suárez _____________________
La sublevación de Francisco Franco también fracasó en Asturias. Los militares del cuartel de Zapadores y del Simancas lo intentaron, pero las fuerzas republicanas de Gijón sometieron la réplica del Golpe de Estado: “Cien, doscientos cañonazos, día y noche, sobre los objetivos señalados por telecomunicación. El Cervera [buque de guerra, Almirante Cervera], dueño del mar, se iba haciendo también amo en tierra, porque en su afán de colaborar con la obra colosal de los defensores de Zapadores y Simancas, pudo acercársenos tanto, que hasta llegó a hacer fuego de ametralladora sobre la costa. El chulo del Cantábrico lo llamaban los periódicos rojos, adjudicando la máxima categoría al vocablo plebeyo”. Esta crónica fue publicada por el periódico falangista Voluntad, casi un año después de la invasión de Gijón por las fuerzas franquistas, el 21 de octubre de 1937.
Simancas se convirtió de inmediato en un símbolo de honor, patria y homenaje franquista. Cinco días después de la llegada de las tropas rebeldes, el alcalde provisional, Alberto Menéndez Setién, lanzó un bando en el que hizo saber a la población que “el regimiento de Simancas escribió una página de heroísmo, letras de oro de la historia de nuestra España”.
El gobierno municipal insiste en que el Principado debe decidir si quita la pieza o si coloca una placa explicativa a su lado para respetar la historia del edificio
Monumento a los «Héroes de Simancas» | J.P. _________________
«Ni la legislación autonómica ni la estatal otorgan al Ayuntamiento de Gijón competencia para iniciar actuaciones de retirada o resignificación de elementos considerados contrarios a la memoria democrática en inmuebles privados». Así se recoge en un informe municipal, elaborado desde la dirección general de Alcaldía, respecto a las solicitudes de las entidades memorialistas de retirar el monumento «Héroes del Simancas», instalado en la fachada del colegio la Inmaculada, y que a juicio de las asociaciones es una apología al franquismo y «una ofensa para sus víctimas».
Las entidades memorialistas(1), con la Federación Asturiana Memoria y República (Famyr) al frente, volvieron a reprochar la permanencia de este conjunto escultórico esta semana. Acusaban al Ayuntamiento de «inacción» y trasladaban su petición al Principado para que «cumpla con la ley y con la ética democrática».
Las principales asociaciones memorialistas de Asturias han expresado su “más firme rechazo” a la decisión del Ayuntamiento de no impulsar la retirada del monumento franquista del Simancas, ubicado en la fachada del Colegio de la Inmaculada. Una decisión que, se explicó en su momento por parte del Ayuntamiento, compete al Principado. En un comunicado conjunto, las entidades firmantes acusan al Consistorio de “escudarse en tecnicismos legales” y en una «supuesta falta» de competencias para evitar actuar ante un “símbolo de exaltación franquista” que, aseguran, “constituye una afrenta a la memoria histórica y a la dignidad de las víctimas del franquismo”.
El Ayuntamiento se ha limitado, según denuncian, a trasladar la responsabilidad al Gobierno del Principado de Asturias. Sin embargo, las asociaciones consideran “inaceptable que, en pleno 2025, sigan en pie en Gijón símbolos de la dictadura” mientras las instituciones “eluden su deber de aplicar las leyes de memoria histórica”. Las críticas también alcanzan al Gobierno asturiano, al que reprochan no haber respondido a la solicitud formal de retirada presentada por la Federación Asturiana Memoria y República (FAMYR) en julio de 2024. Este “silencio administrativo”, sumado a la negativa municipal, evidencia —según las entidades— “una preocupante falta de compromiso real con la memoria histórica”.
El magistrado del juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 1 de Palencia, Victoriano Lucio, ha rechazado la iniciativa del Ayuntamiento de Dueñas (Palencia) de demoler una cruz y homenaje franquista tras aceptar una denuncia de Abogados Cristianos. La plataforma ultra llevó al juzgado que el pleno del Ayuntamiento de Dueñas aprobara la moción de Izquierda Unida (IU) —PSOE y PP se abstuvieron— para derribar el monumento que reza “Dueñas a sus Caídos”, menciona al fundador del partido fascista Falange, José Antonio Primo de Rivera, y alude a “mártires” de la zona.
El juez entiende que este término “nada tiene que ver con una mención conmemorativa en exaltación de la sublevación militar, de la Dictadura y de sus dirigentes” y que la inscripción sobre Primo de Rivera, ideólogo de las tesis franquistas, no es una “mención conmemorativa en exaltación personal de la sublevación militar y de la dictadura y de sus dirigentes, por la sencilla razón de que dicho personaje, llamado ‘el ausente’, al encontrarse preso, de entrada, no pudo participar en la sublevación militar”.
IU Dueñas ha anunciado que recurrirá la sentencia.
La Cruz do Castro, que homenajea en Vigo a los franquistas caídos en la guerra civil | M. G. _____________________
Manuel Monge González, Público, 17 de septiembre de 2025
Recuperemos la historia de Dueñas (Palencia). Tenía en 1936 una población aproximada de 3.000 personas y un gobierno municipal presidido por un alcalde socialista. La gestora municipal, constituida después del triunfo del Frente Popular en las elecciones generales de febrero de 1936, estaba formada por 10 personas, presidida por Heliodoro Herrá Pozanco (PSOE) y como tenientes de alcalde Eusebio Caballero Bravo y Pedro González Gazopo, los dos de Unión Republicana.
Cuando entran los fascistas en Dueñas, después del golpe militar del 18 de julio de ese año, asesinan a 125 personas aproximadamente, 25 de ellas mujeres y cinco concejales. Mi familia sufrió, como otras muchas, una criminal represión por parte del fascismo, siendo asesinadas cuatro personas, por lo menos: mis tíos Pedro y David González Gazopo; Alfonsa González Barajas, hermana de mi abuelo, y Teófila Caballero Gonzaléz, hija de Alfonsa.
La institución religiosa conserva entre los muros de su patrimonio numerosos homenajes al bando golpista y a la dictadura
Cruz a los caídos en la Iglesia de San Juan Evangelista, en Sonseca (Toledo) | Óscar Rodríguez __________________
Inés García Rábade, Público, 7 de septiembre de 2025
Corría el 3 de agosto de 1936. Un caluroso día de verano. Todavía de madrugada, el zumbido de un avión que sobrevolaba la ciudad a baja altura despertó a los zaragozanos. Al aproximarse a la zona de la Basílica del Pilar, dejó caer hasta cuatro proyectiles. Cuatro bombas que, sin embargo, nunca explotaron. Una cayó sobre el Ebro; otra en mitad de la plaza. Las dos últimas hicieron diana en la iglesia, provocando algunos daños menores. La anécdota -cuya veracidad continúa discutiéndose- no pasaría desapercibida. El bando sublevado, acantonado en la ciudad, la convirtió enseguida en su munición moral. La virgen del Pilar les había salvado. Dios estaba de su parte. Con los buenos, la España católica.
Las bombas se recogieron y se exhibieron en el interior de la basílica[1]. Como trofeo de guerra y evidencia del milagro. «Por la virgen, por el Papa y por la Patria», reza la inscripción que las acompaña. Porque sí, casi 90 años después, ahí siguen. Expuestas a la vista de todos sus visitantes. Más de 4 millones a lo largo del año pasado, según las cifras oficiales de la diócesis de la capital aragonesa. ¿Son los únicos restos de la dictadura que quedan en edificios patrimonio de la Iglesia? ¿Se puede hablar de símbolos neutros, reflejo de una época, o se trata más bien de una forma de propaganda, de reforzar una narrativa muy concreta sobre la Guerra Civil y la dictadura?
El relieve, instalado en el colegio de La Inmaculada, exalta la memoria de los sublevados en julio de 1936 en el Cuartel de Simancas
La escultura «Héroes del Simancas», (Manuel Álvarez Laviada,1958) adosada a una de las fachadas del colegio de La Inmaculada. Incluye la inscripción «Caídos por Dios y por la patria. ¡Presentes!» _____________________
El Defensor del Pueblo ha comunicado oficialmente la apertura de actuaciones con el Ayuntamiento de Xixón ante la denuncia presentada por la Federación Asturiana Memoria y República (Famyr) por la “inacción” del consistorio y el Gobierno regional al mantener el monumento de “Los héroes de Simancas”, ubicado en el colegio de La Inmaculada, y dedicado a los militares sublevados en la ciudad en julio de 1936.
Famyr ha lamentado en un comunicado[1] que “más de un año después” de la solicitud de la entidad a este respecto, “la simbología franquista sigue sin retirarse de un centro educativo”.
La federación, no obstante, ha celebrado que, tras meses de “persistencia y presión social”, dos instituciones como la Fiscalía General y el Defensor del Pueblo hayan decidido intervenir ante la “inaceptable permanencia de simbología franquista” en el edificio que un día ocupara el cuartel de Simancas.
¿Actuarán ahora las Administraciones asturianas o seguirán en la inacción? Nota de prensa de FAMYR
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Federación Asturiana Memoria y República (FAMYR) Nota de prensa, 2 de agosto de 2025
La Federación Asturiana Memoria y República (FAMYR) celebra que, tras meses de persistencia y presión social, dos instituciones clave del Estado —la Fiscalía General y el Defensor del Pueblo— hayan decidido intervenir ante la inaceptable permanencia de simbología franquista en el antiguo cuartel de Simancas, actual Colegio de la Inmaculada de Gijón.
Primero fue la Fiscalía General del Estado[1], que ha trasladado el caso a la Fiscalía de Derechos Humanos y Memoria Democrática del Principado de Asturias, reconociendo la gravedad de los hechos denunciados y la posible vulneración de la Ley de Memoria Democrática.
Ahora, se suma el Defensor del Pueblo, que ha comunicado oficialmente la apertura de actuaciones con el Ayuntamiento de Gijón para esclarecer por qué más de un año después de la solicitud de FAMYR, la simbología franquista sigue sin retirarse de un centro educativo concertado propiedad de los jesuitas.
La Federación Asturiana Memoria y República (Famyr) había solicitado la intervención de la Fiscalía del Estado ante la falta de respuesta del Gobierno asturiano y del Ayuntamiento gijonés por no retirar el monumento a ‘los Héroes de Simancas’ en el colegio de La Inmaculada
Colegio La Inmaculada. A la derecha, el monumento en memoria de los «Héroes de Simancas» / elDiario.es Asturias ___________________
La Sección de Derechos Humanos y Memoria Democrática de la Fiscalía de Asturias asumirá la investigación de la denuncia formulada por la Federación Asturiana Memoria y República (FAMYR) por la supuesta inacción administrativa en la que habrían incurrido el Ayuntamiento de Gijón y el Gobierno de Asturias por no proceder a la retirada del monumento en memoria de “Los héroes de Simancas” que se conserva en el colegio de La Inmaculada.
FAMYR presentó su denuncia hace un año, sin que a lo largo de este tiempo haya obtenido una respuesta por parte del consistorio gijonés, ni del Principado.
La denuncia
Este silencio administrativo fue el detonante para que su portavoz, Rafael Velasco, acudiera a la Fiscalía General del Estado y a la oficina del Defensor del Pueblo para poner de manifiesto que se estaba incumpliendo en Asturias la Ley de Memoria Democrática al propiciar que se conservara un símbolo franquista en el colegio conocido popularmente como “el de los jesuitas”.