El siniestro y oscuro reparto del botín artístico franquista: Entregadas a afectos al régimen, a museos o a instituciones religiosas

marzo 1, 2021

Miles de obras salvadas por la II República y las incautadas a los ‘rojos’ se entregaron a afectos al régimen, a museos y a instituciones religiosas

Exposición de piezas de orfebrería montada en Madrid en septiembre de 1940. / RC

Miguel Lorenci, El Comercio, 1 de marzo de 2021

España era la finca privada del franquismo, que en la posguerra hizo lo que le vino en gana con las obras de arte que salvó la República y con las que el régimen incautó». Lo dice el catedrático Arturo Colorado Castellary, que ha estudiado y documentado cómo el franquismo mercadeó con el grueso de las 17.000 obras tuteladas por los republicanos y con las expoliadas a sus «enemigos». En ‘Arte y botín de guerra’ (Cátedra) rastrea el destino de las obras usurpadas a políticos, militares o intelectuales republicanos presos, exiliados o represaliados.

La propaganda franquista insistía en que la República era «enemiga» del patrimonio cultural y la religión. Que en el territorio «rojo» imperaba la barbarie, el caos, la iconoclastia y el robo del patrimonio artístico. Una acusación «incierta», según Colorado, pero mantenida con machaconería y «que escondió durante décadas la labor de salvaguarda republicana de las obras de arte y su destino en la inmediata posguerra».

Casi 9.000 piezas se entregaron «sin conocer su procedencia ni investigar su origen»

Colorado, una autoridad en el estudio del devenir de nuestro patrimonio durante la guerra y la posguerra, ha estudiado durante cinco años la gestión y el destino de las cerca de 17.000 obras almacenadas por la República, «muchas de ellas desviadas luego hacia otros destinatarios que las reconocían como suyas». Casi la mitad, 8.710, fueron entregadas en depósito «a menudo desconociendo su procedencia y sin investigar su origen». De ellas, 3.761 fueron dadas a 35 museos; 2.330 se repartieron entre organismos oficiales como ministerios, ayuntamientos o cuarteles; 2.040 se entregaron a la Iglesia y 579 a particulares. Todas estaban controladas e inventariadas por la Junta del Tesoro Artístico (JTA) y almacenadas en grandes depósitos del Servicio de Defensa del Patrimonio Artístico Nacional (Sdpan) entre 1939 y 1945. Lee el resto de esta entrada »


Redes Cristianas ante el listado de inmatriculaciones de los bienes públicos. Comunicado

marzo 1, 2021

Llamamiento al rechazo del inventario oficial.

Interior de la catedral de León / Fuente foto

Redes Cristianas, 1 de marzo de 2021

Comunicado de “Redes Cristianas”, plataforma formada por más de 200 grupos, comunidades y movimientos católicos de base del Estado español

No se puede recibir como bueno lo que justifica una apropiación fraudulenta

Con varios años de retraso, el 16 de este mes de febrero de 2021, la vicepresidenta primera del Gobierno, Carmen Calvo, presentó en el Consejo de Ministros con remisión al Congreso de Diputados un listado de los bienes inmatriculados por la Iglesia católica entre los años 1998 y 2015. El listado ha venido siendo insistentemente reclamado durante los últimos 15 años por diferentes asociaciones patrimonialistas civiles y religiosas.

Es importante señalar que, aunque el inventario representa solo una pequeña parte (un tercio) de los 100.000 bienes que se estima que han sido inmatriculados, la publicación de este catálogo supone un gesto muy positivo. En primer lugar, porque por primera vez y de forma oficial, se reconoce la presunta inconstitucionalidad de unos actos directamente realizados contra el patrimonio público y que afectan, además, a la justicia democrática del país.

Y, en segundo lugar, porque abre la puerta a posibles reivindicaciones de la propiedad de unos bienes, registrados en secreto y de forma opaca por la jerarquía católica, al amparo de unas leyes surgidas durante la dictadura franquista o ya en la democracia, pero de muy dudosa o abierta inconstitucionalidad.

A partir de ahora, la reivindicación pública de estos bienes representa un gesto noblemente ciudadano que nada tiene que ver con la confesionalidad de las personas, sino, más bien, con la defensa del patrimonio histórico y cultural público que sabe distinguir perfectamente entre la propiedad y el uso que se haga del mismo.

Pero, dicho lo anterior, y en sintonía con la Asociación Recuperando, cuya identidad y análisis compartimos, tenemos que hacer una fuerte crítica tanto al inventario que se ha hecho público como a la gestión realizada por el Ejecutivo. Ninguno de los dos merece nuestro aplauso: ni el listado, por deficiente e incompleto; ni la desidia del Gobierno dejando en manos de los particulares y de las administraciones locales y autonómicas el rescate de los bienes en cuestión. El volumen de los bienes inmatriculados, el fraudulento modo de apropiación, así como su extensión en el tiempo exigen que el fenómeno sea tratado conjuntamente como cuestión de Estado, que exige una solución global. (Cfr. Comunicado de la Asociación Recuperando del 24 de febrero de 2021). Lee el resto de esta entrada »