Fanatismo religioso y cruzadas anticomunistas: quién es quién en la ultraderecha mexicana

septiembre 14, 2021

Los expertos dudan de que la derecha radical pueda tener una proyección electoral significativa pese a la larga historia de los movimientos extremistas mexicanos

Plantón del Frente Nacional Anti Andrés Manuel López Obrador (FRENA) en avenida Juárez y Paseo de la Reforma en septiembre 2020.NAYELI CRUZ

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Francesco Manetto, El País, 14 de septiembre de 2021

Una reunión, una fotografía y se abrió la caja de Pandora. El líder del partido ultraderechista español Vox, Santiago Abascal, aterrizó hace diez días en Ciudad de México, donde se reunió con senadores del Partido Acción Nacional (PAN) e incluso dos políticos del Partido Revolucionario Institucional (PRI). La cita desató un vendaval en las dos formaciones opositoras al Gobierno de Andrés Manuel López Obrador. La primera apartó al operador político que organizó el acto y la segunda se desvinculó por completo de cualquier acuerdo con Vox. Abascal llegó buscando adhesiones a la llamada Carta de Madrid, una suerte de manifiesto “en defensa de la libertad en la Iberosfera”. Es decir, el germen de una guerra cultural, una cruzada que pretenden librar en la región agitando el espantajo de una supuesta amenaza comunista.

El PAN es una organización conservadora que integra algunas voces y sectores radicales, pero en su conjunto los expertos no lo consideran asimilable a Vox, fundado en 2013 precisamente como escisión de una fuerza neoliberal con ideario más amplio, el Partido Popular, con el que después, sin embargo, pactó. La pregunta es si en el México de López Obrador hay espacio electoral para la extrema derecha y el discurso autoritario más allá de manifestaciones anecdóticas. Y quién puede encarnar esa retórica, que casi siempre ha ido de la mano del fanatismo religioso o el ultracatolicismo. Francisco Abundis, director de la firma de análisis de opinión Parametría, ve al país reacio a esta tendencia. “Política y religión no se suelen mezclar. De entrada, al mexicano no le gusta unir las dos cosas”, afirma. Además, los datos indican que, aun en el caso de ciudadanos creyentes y practicantes, el porcentaje de votantes dispuesto a seguir las instrucciones de un párroco es reducido. Esa predisposición es menor, al menos entre los católicos, señala Abundis.

FRENA, el Frente Nacional anti-AMLO

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