La propaganda antimasónica antirrepublicana en España. 1931- 1939

Notas

[1] Javier Domínguez Arribas, El enemigo judeo- masónico en la propaganda franquista (1936-1945), Marcial Pons, Madrid, 2009, pág. 69.

[2] La prensa católica; especialmente el destacado periódico próximo a la CEDA, El Debate; sostenía desde sus páginas la autenticidad de Los Protocolos (Michael Seidman, La Victoria Nacional. La eficacia contrarrevolucionaria en la Guerra Civil, Alianza Editorial, Madrid, 2012, pág. 249)

[3] Paul Preston, El Holocausto Español. Odio y exterminio en La Guerra Civil y después, Debate, Barcelona, 2011, pág. 71-73.

[4] En el segundo volumen de la colección: “Los poderes ocultos en España. Los Protocolos y su aplicación en España”, (1932), incluía una traducción completa de Los Protocolos.” La colección editada en Barcelona por José Vilamala, llegó a publicar entre 1932 y 1936, 15 títulos, casi todos con tiradas de 10.000 ejemplares.

[5] Ignasi Riera, Los catalanes de Franco, Plaza & Janés, Barcelona, 1998, pág. 126-127.

[6] Jordi Canal i Morell, Banderas Blancas, Boinas Rojas: Una Historia Política Del Carlismo, 1876- 1939, Marcial Pons, Madrid, 2006, pág. 301.

[7] “LAS JONS. Nuestras consignas”, La Conquista del Estado, 24 de octubre de 1931 (Pedro Carlos González Cuevas, “La trayectoria de un recién llegado. El fracaso del fascismo español”, Fernando del Rey (dir), Palabras como puños. La intransigencia política en la Segunda República española, Editorial Tecnos, Madrid, 2011, pág. 496)

[8] El Partido fundado en abril de 1930, recibía financiación de organizaciones monárquicas. Exigía a los afiliados el saludo a la romana. Organizó un cuerpo paramilitar llamado Legionarios de España. En marzo de 1930 empezó su participación política, publicando un agresivo manifiesto contra las actividades del Ateneo Madrileño. (Doctor Albiñana, Después de la Dictadura. Los cuervos sobre la tumba, Compañía Iberoamericana de Publicaciones, Madrid, 1930, pág. 128; Julio Gil Pecharroman, “Sobre España inmoral solo Dios”, José María Albiñana y el Partido Nacionalista Español (1930-1937”), Madrid, Uned, 2000, pág. 95)

[9] Los “Legionarios de España” son definidos por su creador como un voluntariado ciudadano “avanzada guerrillera del Partido Nacionalista Español”. Tenían como misión exterminar a los difamadores y destructores de la Patria. Los “Legionarios” inician su bautismo de fuego patriótico en el acto pro-republicano del Cine Europa, el 4 de mayo de 1930, en el que intervino Unamuno. Reventaron la celebración y la fuerza pública tuvo que emplearse con determinación para proteger al filósofo salmantino. El diputado socialista Indalecio Prieto resultó herido en un ojo (Doctor, Albiñana, Después de la Dictadura. Los cuervos sobre la tumba, Compañía Iberoamericana de Publicaciones, Madrid, 1930, pág. 128). Uno de sus pistoleros fue detenido en abril de 1932 cuando se disponía a asesinar a Azaña durante su visita al Teatro Español de Madrid para asistir a un ensayo de su obra La Corona.

[10] Doctor Albiñana, Prisionero de la República, Talleres Tipográficos el Financiero, Madrid, 1931, pág. 68-70.

[11] Doctor Albiñana, “Preludios de la gran tragedia”. La ofensiva contra España”, La Legión, 1 de enero de 1931, págs. 60-61 (Joan María Thomas, Los fascismos españoles, Editorial Planeta, 2011, Barcelona, pág. 59)

[12] Doctor Albiñana, Después de la Dictadura. Los cuervos sobre la tumba, Compañía Iberoamericana de Publicaciones, Madrid, 1930, pág. 128, pág. 72.

[13] Víctor Manuel Arbeloa Muru, ”La masonería y la ley de congregaciones religiosas”, pág. 171, La masonería en la historia de España, I Symposium de Metodología Aplicada a la Historia de la Masonería Española , Zaragoza, 20-22 de junio de 1983, págs. 169-185.

[14] Manuel Delgado Barreto, su fundador, recibía apoyo del periódico El Debate y la Asociación Nacional de Propagandista Católicos. Aprovechó la llegada de Hitler al poder para sacar a la calle un semanario pro fascista: el 16 de marzo de 1933 salía el periódico El Fascio. Haz Hispano. La publicación fue rápidamente prohibida por el Ministro de la Gobernación, en aplicación de la Ley de Defensa de la República. Un único número vio la luz, fue recogido en su mayor parte por la policía. Únicamente pudieron salvarse de la incautación, algunos paquetes enviados a provincias (José María Thomas, Los fascismos españoles, Editorial Planeta, 2011, pág. 79; Fernando Montero Pérez Espinosa, “Las elecciones de febrero de 1936 a través de la propaganda antimasónica de “Gracia y Justicia”, Ferrer Benimeli, José Antonio (coord.), Masonería, política y sociedad, Symposium de Metodología Aplicada a la Historia de la Masonería Española, Vol. 1, Córdoba, 1987, págs. 313-322; Maximiano García Venero, Falange en la guerra de España: la Unificación y Hedilla, Ruedo Ibérico, Burdeos, 1967, pág. 38)

[15] La publicación satírica se lleva la palma del anti azañismo. De entre todos los políticos republicanos, Azaña es el que concita mayor entusiasmo denigratorio.

[16] Manuel Fal Conde, Lamamie de Clairac y Romualdo Toledo de Robles, fueron los principales publicistas antimasónicos de El Siglo Futuro. En Informaciones, esta labor corrió a cargo de falangistas como César de Alda, Ernesto Giménez Caballero y Rafael Sánchez Mazas. En ABC, los articulistas antimasónicos fueron, Alcalá Galiano y Ramiro de Maeztu. (Isabel Martín Sánchez, “El mito masónico en la prensa católica de la II República. Aspectos generales, págs. 737-755, en Ferrer Benimeli, J,A, (Coordinador), La masonería española en el 2000. Una revisión Histórica, IX Symposiun Internacional de Historia de la Masonería Española, Tomo II, Gobierno de Aragón, 2001)

[17] Ángel Herrera Oria estaba estrechamente vinculado a la CEDA, su periódico actuaba como órgano de difusión de la organización de Gil Robles. Francisco de Luis, que sustituyó a Herrera Oria en la dirección de El Debate, dirigió la revista antimasónica, Los Hijos del Pueblo, fundada por La Asociación de Familiares y Amigos de Religiosos. Desde sus páginas se acusaba regularmente a distintos políticos españoles de pertenencia a la masonería. La Editorial Católica, propietaria de El Debate también lanzo a la calle en 1931 otra revista de contenido marcadamente antimasónico: Gracia y Justicia (Paul Preston, El Holocausto Español. Odio y exterminio en La Guerra Civil y después, Debate, Barcelona 2011, pág. 48; Paul Preston, “Esperanzas e ilusiones en un nuevo régimen. La Republica reformista”, Ángel Viñas, (ed.), En el combate por la historia. La Republica, la Guerra Civil, el Franquismo, Pasado y presente, Barcelona, 2012. pág. 60)

[18] La actitud masonófoba de esta prensa se asimilaba a sus pares de la extrema derecha francesa, próximos al diario reaccionario L’Action françaiseGringoireCandide y Je Suis Partout, con los que mantenían estrechas relaciones (Michael Winock , Nationalisme, anti-sémitisme et fascisme en France, Éditions du Seuil, 1993, pág. 257.

[19] El acto tiene lugar al poco de regresar del congreso Nazi de Nurenberg. El texto se publica en El Debate, 17 de octubre de 1933. Gil Robles, bastantes años más tarde, omitiría esta frase en sus Discursos parlamentarios, Taurus, Madrid, 1971, págs. 269-270.

[20] Paul Preston, El Holocausto Español. Odio y exterminio en La Guerra Civil y después, Debate, Barcelona 2011, pág. 48, pág. 51.

[21] En 1934-1935, la prensa católica desplaza el foco de interés desde las cuestiones políticas y económicas hacia la cuestión religiosa (Justino Sinova, La prensa en la Segunda República Española. Historia de una libertad frustrada, Debate, Barcelona, 2006, págs. 38-39).

[22] En 1934 se vuelven a reeditar Los Protocolos (Los Protocolos de los Sabios de Sion, Libertad/Afrodisio Aguado, Valladolid 1934). El mismo año: Rodríguez Teodoro, (O.S.A), Infiltraciones judeo- masónicas en la educación católica, Imp. Monasterio del Escorial, El Escorial, 1934. Mauricio Karl, seudónimo el autor zaragozano Mauricio Carlavilla, escribe en 1934 ” El Enemigo”·- distribuido gratuitamente entre los oficiales del ejército – y en 1935,  «Asesinos de España. Marxismo, Anarquismo, Masonería”

[23] Jordi Canal, “Las campañas anti sectarias de Juan Tusquets (1927-1939): Una aproximación a los orígenes del contubernio judeo- masónico comunista en España”, José Antonio Ferrer Benimeli (coord.), La masonería en la España del Siglo XX, vol II, Toledo, Universidad de Castilla-La Mancha, 1997, págs. 1193-1214.

[24] ABC, El Debate, 7 de noviembre de 1933.

[25] ABC, 28 de octubre y 11 de noviembre de 1933

[26] De los 117 diputados elegidos por la CEDA, 32 formaban parte de la ANCP (J. R. Montero, LA CEDA, Revista de Trabajo, Madrid, 1977, pág. 503-504)

[27] Roberto Villa García, La República en las urnas. El despertar de la democracia en España, Marcial Pons, Madrid, 2011, pág. 265.

[28] El cartel de la CEDA es reproducido en el ABC durante varios días a lo largo de la campaña electoral. Prueba del impacto mediático alcanzado por el lema, es el hecho de que posteriormente Dolores Ibárruri se lo apropiase para usarlo en sus discursos pronunciados durante los primeros días del asedio del ejército rebelde a Madrid, convirtiéndose en el slogan republicano de más influencia.  Una influencia que se ve actualmente reactivada en las redes al calor del rebrote del asociacionismo antifascista que reaparece en la sociedad española  desde el 2018 como consecuencia de los progresivos éxitos electorales de vox.

[29] Teodoro Martín Martín, “La masonería en los libros escolares de la postguerra” José Antonio Ferrer Benimeli, (coord.), La masonería en la España del Siglo XX, Universidad de Castilla- La Mancha, Toledo, 1996, págs. 1029-1060.

[30] Enrique Herrera Oria, hermano de Ángel Herrera Oria, había sido estrecho colaborador del Ministro de Educación Nacional Pedro Sainz Rodríguez en la elaboración de la ley de Enseñanza Secundaria de 1938. El autor de España es mi Madre, y el Catecismo Patriótico Español sostenía en la revista de los jesuitas Razón y Fe que la depuración del profesorado, era necesaria para conseguir “el exterminio de los centros del Estado del virus marxista inoculado durante los años de la nefasta republica masónica soviética.” En otro texto, escrito para la misma revista, se hacía eco de los documentos falsificados sobre la supuesta conspiración comunista. «El levantamiento en armas habia abortado la revolución que masones y comunistas tenían preparado para hacer estallar el 1 de agosto. (…), los rojos, unidos con el Gobierno y los malditos masones, acuerdan dar el golpe para el día uno de agosto. Saldrán a la calle armados y los católicos, o morirán asesinados o irán a la cárcel«.

[31] El texto se refería al primer gabinete radical socialista en los siguientes términos: “El primer gobierno republicano es un gobierno de masones comprometidos con los comunistas rusos para convertir a España en una Federación de República Socialistas Soviética”. Según el autor, un delegado masónico, en una reunión internacional celebrada en Paris, había establecido el plan del gobierno: “preparamos una revolución comunista en España. Para ello, primero, estamos destrozando el ejército para que este no pueda resistir, segundo por medio de la llamada Escuela Única, esto es, sin Dios, convertiremos a los niños y a los jóvenes en revolucionarios”, «el plan para preparar el camino del comunismo en España precisaba: primero, disolver los jesuitas, quitándoles todos sus bienes, casas, colegios e iglesias, segundo, prohibir la enseñanza a las comunidades religiosas, tercero, matar de hambre a los sacerdotes, quitándoles el sueldo, cuarto , quitar el crucifijo y desterrar el catecismo de las escuelas, quinto, promover el separatismo en Cataluña, País Vasco y Galicia, sexto, destruir las familias cristianas por medio del divorcio, que permita a los casados, antes de que muriese su marido o mujer, contraer nuevo matrimonio”. (Enrique Herrera Oria, Nociones de Historia de España, Ediciones Véritas, Madrid, 1940, págs. 194-199)

[32] Manual de Historia de España. Segundo Grado. Instituto de España, Aldus, Santander, 1939, pág. 276

[33] Algunos autores piensan que la obra fue escrita conjuntamente con su hermano dominico. Ignacio. (Ricardo Guerra Palmero, Ideología y beligerancia: la cruzada de Fray Albino, Ediciones Ideas, Santa Cruz de Tenerife, 2005, pág. 18)

[34] Albino González Menéndez-Reigada, Catecismo Patriótico Español, Establecimiento Tipográfico Calatrava, Salamanca, 1939 ( Ma Carmen Fernández Albéniz, “Los orígenes del discurso antimasónico del franquismo”, Cuadernos Republicanos, no 75, 2009, http://www.ciere.org/cuadernos.htm). Los componentes políticos de la anti- España, contenidos en el texto del dominico, se recogen más detalladamente en: Alfonso Botti, Cielo y dinero. El nacionalcatolicismo en España.1881-1975, Alianza Universidad, 1992, pág. 138-139)

[35] La Editorial Católica, dirigida desde la ACNP, se convierte en 1931 en la accionista principal de Editorial Celta, la empresa editora de El Ideal Gallego, el periódico gallego que más se destacó por su militancia antimasónica. (Cristina Barreiro y Álvaro de Diego, “Los diarios de EDICA en el gobierno de la España del Frente Popular», en Política, sociedad, conflicto y cultura en la España de 1936, Comares, Granada, 2011. pág. 291; Cristina Barreiro, “Fernando Martin- Sánchez; una vida en Guerra”, Alfonso Bullón de Mendoza, Luis E. Togores( Coords.), La otra memoria, Editorial Actas, Madrid, 2011, pág. 717)

[36] El texto ya ha sido reproducido en: Carlos Fernández Santander, El Ideal Gallego.75 años de Historia (1917-1992), Ediciós do Castro, A Coruña, 1993, pág. 53.

[37] Jaime del Burgo, Conspiración y Guerra Civil, Alfaguara, Madrid, 1970, pág. 50

[38] El antimasonismo en el seno de la Falange fue muy intenso, solamente comparable al de la Iglesia católica; aunque las motivaciones de ese rechazo fueron muy distintas. La organización falangista veía en el internacionalismo masónico un peligro para la construcción de un Estado Nacional. La Iglesia rechazaba sus propuestas de Estado laico.

[39] ”La Nación “, 5 de octubre de 1936.

[40] “La Prensa “, 26 de agosto de 1936: “se permitirá visitar la cueva de la ex logia masónica, actual cuartel de Falange Española. Visita de la Sala de Reflexiones de la Logia Masónica de Santa Cruz; mañana, domingo día 30 (de julio de 1936), Entrada de 10 a 1 : 0,50 pesetas«. Posteriormente la antigua logia se convirtió en la sede de Prensa y Propaganda de la Sección Femenina y local del SEU.

[41] La represión desencadenada contra las organizaciones masónicas de las Islas Canarias ha sido investigada en: Ramón Felipe González y Manuel A. de Paz Sánchez, «Sobre el 18 de julio y la represión de la masonería en Canarias: informes y denuncias (1936-1939)», VI Coloquio de Historia Canario- Americana, Patronato de la Casa de Colón-Cabildo Insular de Gran Canaria, Las Palmas, 1987, págs. 1037-1052.

[42] Juan Ortiz Villalba, “La persecución contra la masonería durante la Guerra Civil y la Postguerra”, José Antonio Ferrer Benimeli, (coord.), Masonería, política y sociedad, Centro de Estudios Históricos de la Masonería Española, Zaragoza, 1989, págs. 653.

[43] Sobre los artículos antimasónicos publicados en la prensa andaluza hay datos en: Rafael Gil Bracero y Mario Nicolás López Martínez, “La represión antimasónica en Granada durante la Guerra Civil y la postguerra”, José Antonio Ferrer Benimelli, (coord.), Masonería, política y sociedad, Centro de Estudios Históricos de la Masonería Española, Zaragoza, 1989, pág. 679-695.

[44] El ambiente de estas multitudinarias conferencias es relatado en: Juan José Morales, El discurso antimasónico en la guerra civil española (1936-1939), Gobierno de Aragón, Zaragoza, 2001, págs. 191- 197; Celso Almuiña, “Masonería y guerra civil. Propaganda antimasónica”:” La Francmasonería, crimen de lesa patria “, José A. Ferrer Benimeli (Coord.), Masonería y periodismo en la España Contemporánea, Prensas Universitarias, Zaragoza, 1993, págs. 156-173.

[45] Esther Tusquets, Habíamos ganado la guerra, Ediciones BSA, Barcelona, 2008, pág. 119-126.

[46] Conferencia pronunciada en el Teatro Principal de Burgos el 1 de noviembre de 1936 (Gonzalo Álvarez Chillida, El Antisemitismo en España. La imagen del judío (1812-2002), Editorial Marcial Pons, Madrid, 2002, pág. 354)

[47] El primer texto fue una edición de la conferencia pronunciada el 28 de febrero de 1937 en el Teatro Principal de San Sebastián. El segundo, de una conferencia pronunciada el 21 de marzo de 1937 en el Teatro Principal de Zaragoza.

[48] Las tiradas abarcaban desde los 10.000 hasta los 30.000 ejemplares. La intención era añadir a esta lista de textos, otros dos títulos más que finalmente no salieron de las prensas: “Escándalos de la masonería” y “Vida oculta de la masonería” (Javier Domínguez Arribas, El enemigo judeo- masónico en la propaganda franquista (1936-1945), Marcial Pons, Madrid, 2009, pág. 525)

[49] Varios masonólogos han realizado análisis de los votos de los diputados masones en materia de leyes educativas, demostrando que su orientación estaba siempre determinada por las instrucciones de los partidos políticos a los que representaban, pudiéndose afirmar que no existe un voto masónico cohesionado, sino votaciones en distintos sentidos, dependiendo de las instrucciones dadas por los partidos políticos y no de las supuestas ordenes salidas de las logias. Los diputados masones votaban con criterios de adscripción política y no masónica (Ignacio Cruz Orozco, Masonería y Educación en la II República, Fundación Juan Gil Albert, Alicante, 2000, pág. 295-297)

[50] Juan Tusquets, Masonería y separatismo, Ediciones Anti sectarias, Burgos, 1937, pág. 20.

[51] Otros sacerdotes llevaron un fichero de actividades masónicas por su propia cuenta. Así sucedió con el onubense Luis Calderón, presbítero y coadjutor en la parroquia de La Concepción, (María de los Ángeles San Pedro Talaban, La masonería en Huelva durante el Siglo XX, Universidad de Huelva, 1990, pág. 557)

[52] Tusquets pertenecía a la Asociación antimasónica Internacional, institución controlada por los jesuitas. La campaña propagandística realizada en el exterior, también se centró en el tema de la masonería. Las organizaciones católicas estadounidenses, algunas de ellas en manos de jesuitas, desempeñaron una importante labor en ese sentido (Jordi Canal i Morell, Banderas Blancas, Boinas Rojas: Una Historia Política del Carlismo, 1876-1939, Marcial Pons, Madrid, 2006, pág. 302; Bernardino M. Hernando, Delirios de Cruzada, Ediciones 99, Madrid, 1977, págs. 153-159; Misael Arturo López Zapico, Las relaciones entre Estados Unidos y España durante la guerra civil y el primer franquismo (1936- 1945), Ediciones Trea, Gijón, 2008, págs. 107-108; Misael Arturo López Zapico, “A un océano de distancia. La propaganda franquista en Estados Unidos durante la guerra civil española”, Antonio César Moreno Cantano, (coord.), El ocaso de la verdad. Propaganda y prensa exterior en la España Franquista (1936-1945), Ediciones Trea, Gijón, 2011, pág. 111; Marta Rey, Stars for Spain. La guerra civil española en los Estados unidos, Ediciós do Castro, A Coruña, 1997, pág. 51)

[53] Ferrari Billoch era el especialista en asuntos masónicos de Ediciones Toledo, editorial dirigida por los falangistas. La propagandística antimasónica no se limitó a estos autores. Nazario López, publica en Ávila en 1936, “Marxismo, judaísmo y masonería. Folleto social”. En 1937, en Sevilla, sale a la luz la obra de Victorio Justel Santamaría, “Bajo el yugo de la masonería judaica. Ensayo.” A esta nómina de libros habría que añadir los boletines y folletos de uso profesional escritos por el policía zaragozano, Eduardo Comín Colomer, director de la Escuela General de la Policía y del Boletín de Información Antimarxista. El Boletín, con algunas interrupciones se edita hasta 1945. Dentro de su producción de textos de temática antimasónica hay que citar dos obras de 1944: “La Masonería en España”, y “La personalidad masónico- comunista de André Martí el carnicero de Albacete”, y tres de la década de los cincuenta: “Comunismo y Masonería” (Segovia ,1951), “Lo que se debe a la masonería” (1952) y “Tres crónicas sobre masonería” (1958). (Javier Domínguez Arribas, “Judíos y masones en la propaganda franquista. 1936-1945, http://investigadoresfranquismo.com/pdf/comunicacions/ arribas_4.pdf mesa4/; Javier Domínguez Arribas, “La propaganda anti-judeo-masónica durante el primer franquismo: el caso de Ediciones Toledo (1941-1943)”, J. A. Ferrer Benimeli (coord.), La masonería en Madrid y en España del siglo XVIII al XXI, Zaragoza, Gobierno de Aragón, 2004, vol. II, págs. 1165-1194; José L Rodríguez Jiménez, ” Funcionarios de la policía franquista al servicio de la teoría de la conspiración: “El caso de Comín Colomer”, J, A. Ferrer Benimeli (Coord.), La masonería Española en el 2000. Una revisión Histórica, IX Symposiun Internacional de Historia de la Masonería Española, Tomo II, Gobierno de Aragón, 2001, págs. 921-935)

[54] (Eugenio Fernández Almuzara, Evangelio de la Nueva España, Librería Santarém, Valladolid, 1937, pág. 36). El sacerdote escribía con cierta frecuencia artículos antisemitas y antimasónicos en el mensual de los jesuitas, Razón y Fe.

[55] En 1938 fue nombrado Jefe del Servicio de Información y Propaganda en las Islas Baleares. Colaboró estrechamente con Arrarás en la redacción de la Historia de la Cruzada Española.

[56] Ciertos publicistas, adscritos a lo que se podría calificar como “derecha religiosa”, aún siguen empleando los mismos argumentos antimasónicos que fueron puestos en circulación en la década de los años 30. Nos estamos refiriendo a las obras de: Ricardo de la Cierva, La Masonería invisible, Madrid, 2002; Cesar Vidal, Los masones. La sociedad secreta más influyente de la historia, Barcelona, 2006, y a los delirantes textos digitales de Pio Moa; obras promocionadas desde medios periodísticos como El Mundo, La Razón, Libertad Digital, e Intereconomia, al calor de los éxitos de ventas de bestsellers de sociedades secretas y maquinaciones universales. Nos estamos refiriendo, al decir de Ángel Viñas, a autores “que venden su devaluada mercancía en las grandes superficies”.

Fuente: Conversación sobre la historia. Una versión reducida de este artículo se publicó en Nueva Revolución el 7 de marzo de 2022

Portada: montaje realizado por periodistas-es.com con el semanario falangista El español de 1943 y la portada del panfleto «La masonería en acción», editado en Toledo en 1941.

Ilustraciones: Conversación sobre la historia (salvo algunas en que figura otra fuente)

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