Inmatriculaciones de la Iglesia: ¿cómo recuperar nuestro patrimonio cultural?

agosto 27, 2018

Por Atonio Manuel Rodríguez, profesor de Derecho Civil de la Universidad de Córdoba y portavoz de la Coordinadora Recuperando

Antonio Manuel Rodríguez / Foto: Arbonaida. Ateneo Cultural Andaluz

InfoLibre, 27 de agosto de 2018

En el mes de abril de 2018, el Juzgado de Primera Instancia número 6 de Palencia denegó la inmatriculación a favor de la Diócesis de la Iglesia de San Francisco, argumentando que, tras la derogación del privilegio franquista que equiparaba a la Iglesia con la administración, ya no basta con la sola palabra del obispo para que el bien acceda al registro y, teniendo en cuenta las alegaciones presentadas, “existen dudas de la propiedad que se pretende inmatricular, debiendo ser ésta declarada a través del juicio contradictorio pertinente”.

Esta resolución hubiera sido la regla general en la mayoría de las inmatriculaciones practicadas por la Iglesia católica de manera clandestina y sin aportar título alguno desde 1946, inconstitucionales desde 1978, y contrarias a los derechos humanos en virtud de varias sentencias del Tribunal de Estrasburgo. Pero no ocurrió así porque la Iglesia Católica, ella y solo ella, disponía de un favor exorbitante que la consideraba Estado a los efectos de inscribir bienes a su nombre sin contradicción, sin publicidad y sin más garantía que la sumisión de los Registradores a los autocertificados de los obispos. Ahora que no disponen de esta ventaja injustificable en un Estado aconfesional, los obispos no tienen más remedio que acudir al mostrador del Registro como un ciudadano más, promover un expediente de dominio, demostrar que les pertenece aquello que quieran inscribir, abriéndose a continuación un periodo de audiencia pública para que otros ciudadanos puedan probar lo contrario. Justo lo que no se hizo en las inmatriculaciones de la Mezquita de Córdoba, de la Giralda de Sevilla, de San Juan de los Panetes en Zaragoza, de las murallas de Artá en Mallorca, del cementerio de Cartagena, de plazas, garajes, frontones, videoclubs, bungalows, kioscos, locales comerciales, montes vecinales, barrios, caminos, solares, y así hasta 40.000 bienes de toda índole, según testimonio de la propia Conferencia Espiscopal.

Nos hallamos ante el mayor escándalo inmobiliario de la historia de España. Sin duda, ante la mayor descapitalización conocida del Estado, tanto por los numerosos bienes culturales de incalculable valor que han dejado de ser dominio público, como por los millonarios ingresos que generan y que tampoco declaran ni tributan para el sostenimiento de las arcas públicas, mientras que todas y todos seguimos contribuyendo en su rehabilitación y haciéndonos cargo de las ruinas. Un escándalo jurídico de dimensiones desconocidas, que implica un empoderamiento político y una apropiación económica sin precedentes, con una enorme trascendencia social para las generaciones presentes y futuras. ¿Y qué podemos hacer desde la ciudadanía? Lee el resto de esta entrada »


27 de agosto de 1953 / #TalDíaComoHoy se firma el Concordato con la Santa Sede

agosto 27, 2018

Roma, 27-8-1953.- Firma del Concordato entre España y la Santa Sede. De izda. a dcha., el ministro Martín Artajo, monseñor Tardini, y el embajador Castiella / EFE.

27 de agosto de 2018

España firma el Concordato con la Santa Sede. Por parte española suscriben el acuerdo Alberto Martín Artajo, ministro de Asuntos Exteriores, y Fernando María Castella, embajador en el Vaticano, y monseñor Domenico Tardini como representante del Papa Pío XII.

La promoción del concordato correspondió a Franco, que en 1951 escribiría a Pío XII solicitando un nuevo Concordato tras el firmado cien años antes, en 1851, en el reinado de Isabel II:

Beatísimo Padre:[…] Extendida ahora por la paternal bondad de S.S. el año santo a todo el mundo, España entera y su autoridad se refuerzan en que las celebraciones jubilares tengan aquí la máxima solemnidad […] Creo que no cabría forma mejor para marcar esta fecha de 1951, en que se cumple el centenario del concordato firmado en 1851, que concertado con la Santa Sede Apostólica uno nuevo donde se resuman los convenios parciales celebrados desde 1941, que,completados adecuadamente, constituyan una norma estable para las amistosas relaciones entre la Iglesia y el Estado español. Derogada espontáneamente por mi Gobierno, desde el instante en que se constituyó, toda la legislación sectaria y antirreligiosa de Gobiernos que nunca representaron el sentir español, abordados y resueltos en convenios posteriores aquellos puntos jurídicos más delicados […] Ha llegado el momento de cumplir el propósito solemnemente […] Lo antes posible a la celebración de un Concordato según la tradición católica de la nación española […] Y asegurarán una pacífica y fecunda colaboración entre la Iglesia y el Estado en España. […] Seguro de su comprensión y benevolencia postrado ante Su Santidad, besa, humildemente vuestra sandalia el más sumiso de vuestros hijos.”

(El Franquismo. Segunda Parte, págs. 109-110.  Stanley G.Payne.  Arlanza ediciones. / en Scribd  y  Wikipedia)

El acuerdo consta de 36 artículos  declarando ya en el primero de ellos la oficialidad de la religión católica:

La Religión Católica, Apostólica, Romana sigue siendo la única de la Nación española y gozará de los derechos y de las prerrogativas que le corresponden en conformidad con la Ley Divina y el Derecho Canónico.

Asimismo refrendaba el valor civil del matrimonio canónico, la adaptación de la enseñanza religiosa al dogma católico y la intervención de los obispos en materia de censura cuando se tratara de asuntos de fe. Establecía la enseñanza religiosa obligatoria, el sostenimiento económico del clero, la exención de impuestos y el restablecimiento de los fueros en cuanto a la jurisdicción de los tribunales de justicia…

El Concilio Vaticano II y los cambios políticos operados en la España de transición a la democracia, llevaron a la revisión del Concordato que se hizo efectiva tras la firma del acuerdo de 1976 y los cuatro acuerdos específicos de 1979.

 

Texto Concordato

Lee el resto de esta entrada »