La Mezquita, “Bien de Valor Excepcional Universal” o ¿“valor excepcional privatizado”?

agosto 29, 2018

Es un deber de las instituciones públicas velar por los bienes públicos. Lo contrario no es solamente dejadez de funciones sino podría incurrir en un delito de prevaricación… ¿Y la ciudadanía? ¿Quiere ser cómplice?

Paradigma, 29 de agosto de 2018
Foto: portada de El Salto. Junio 2017. Colaboración con Paradigma en ese número.

La Mezquita, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1984, título que fue elevado a “Bien de Valor Excepcional Universal” en junio de este año, corre el grave peligro de perder su “memoria histórica” y sus señas de identidad y valores andalusíes. Ello se debe no solamente al intento de “privatización” por la vía de los hechos consumados, su inmatriculación por el Obispado de Córdoba, sino también a la paulatina privatización de su gestión en manos del Cabildo de la Catedral. Esta gestión se caracteriza por una inadmisible arbitrariedad, sin que las Administraciones Públicas correspondientes impongan un marco regulador público garante de la conservación arquitectónica de esta singular joya del arte islámico. Constatamos en los hechos una inexplicable complicidad de las Administraciones Públicas, el Ayuntamiento de Córdoba, la Junta de Andalucía y el Gobierno de España.

Dejadez administrativa de la Junta de Andalucía

La Junta de Andalucía, como Administración titular del patrimonio histórico andaluz, ha ido mostrando una inaceptable dejadez de responsabilidad administrativa que – entre otros muchos indicadores a lo largo de los años – se ve reflejada en la ausencia de un Plan Director o ni siquiera un Plan de Uso y Gestión de tan singular monumento. Un Plan Director con el debido control ejecutivo desde lo público hubiera permitido ordenar sus usos culturales y turísticos y hubiera podido evitar su uso abusivo y arbitrario por el Cabildo desde una cosmovisión católica excluyente que intenta borrar la memoria de la “gran Mezquita Aljama”, monumento hispanomusulmán de excelencia y joya del arte islámico, de incuestionable identidad andalusí.

La Plataforma Mezquita Catedral denunció esta anomalía ante el Defensor del Pueblo Andaluz, que en respuesta a la misma constató “evidentes las actuaciones que contradicen la puesta de manifiesto de los valores andalusíes del conjunto”. La puesta en marcha de un Plan Director o Plan de Uso y Gestión, sin demora, es un evidente deber público y tiene que darse con un debido proceso de participación ciudadana. Es inconcebible que un monumento de valor excepcional como la Mezquita haya sido abandonado a la arbitrariedad del Cabildo como gestor privado sin la pertinente fiscalización pública y el control ejecutivo a los que obligan la Ley 16/1985 de Patrimonio Histórico Español, el Real Decreto 111/1986 de desarrollo parcial de la Ley y el reconocimiento internacional de la UNESCO. Según se ha dado la conocer, la denuncia de la Plataforma Mezquita Catedral parece haber arrancado un compromiso institucional para la puesta en marcha de un Plan Director o Plan de Uso, y un órgano gestor de la Mezquita. Serían pasos de enorme transcendencia para el futuro del monumento. Lee el resto de esta entrada »


Los montañeros ateos, contra la virgen del Picu

agosto 29, 2018

La Virgen de las Nieves

Martín Martín Álvarez
Cartas de los lectores
La Nueva España, 29 de agosto de 2018

Me dispongo a tomar mi café mañanero, abro el periódico y leo, estupefacto: “Un grupo de montañeros volverán a subir la virgen a la cima del Urriello tras haber sido víctima del vandalismo (sic)”. Se me atraganta el café porque de nuevo los alegres muchachos adalides de la intolerancia, hinchados de soberbia, vuelven a apropiarse de la cumbre de una montaña. No les bastan las cruces que ensucian nuestras cumbres o los aberrantes belenes de cumbres que año tras año ponen en unos lugares que son de todos, no sólo suyos. El pequeño detalle de que existen personas no creyentes no parece importarles, ellos a lo suyo, a imponer sus creencias cueste lo que cueste y sea como sea, colocando en la cima del Picu una imagen que ofende profundamente a un montañero ateo como yo.

Inasequibles al desaliento, las huestes de la superstición y la “tradición” porfían en colocar la imagen en la cima en contra de los que defendemos que las cimas de las montañas no haya nada, ni cruces, ni imágenes, ni belenes, sólo un humilde montón de piedras batido por los vientos.

Nadie les impide a ustedes llevar en su mochila cuantas imágenes deseen, hasta pedruscos tallados de 17kg, y una vez en la cima, sacarlas y besarlas, y hacer todo tipo de rituales que consideren oportuno, son ustedes muy libres, luego se las guardan y se bajan a su casa, pero no molesten a los que están allí solamente para contemplar el paisaje. Lee el resto de esta entrada »