Capillas de cofradías, campanarios o iglesias en cotos privados: los conflictos por las inmatriculaciones

febrero 21, 2021

Varias hermandades sevillanas lograron que la archidiócesis modificara inscripciones de bienes cuya titularidad estaba históricamente acreditada. En otros casos, las disputas han llegado a los juzgados

Iglesia de San Lorenzo en Sevilla / Foto PACO PUENTES

Sevilla | Ujué | Santiago | Benicarló, El País, 21 de febrero de 2021

Las casi dos décadas en las que la Iglesia católica pudo inscribir libremente, gracias a una ley del Gobierno de José María Aznar, parcelas, templos y otros edificios a su nombre han dejado tras de sí un reguero de pleitos y enfrentamientos con Ayuntamientos, cofradías e, incluso, particulares. La Iglesia inmatriculó (registró por primera vez) en España un total de 34.961 fincas entre 1998 y 2015. Son 20.014 templos o dependencias complementarias y 14.947, fincas “con otros destinos (terrenos, solares, viviendas, locales, etcétera)”, según el informe, enviado por el Ejecutivo al Congreso este martes. La cifra clave en el centro de la polémica son los 30.335 bienes que han sido registrados con una certificación eclesiástica (4.583 se inscribieron en base “a un título distinto”).

El listado conocido este martes abre la posibilidad de nuevas reclamaciones. Pero otras ya se han efectuado en los últimos años y se han resuelto, algunas amistosamente, mientras que otras están pendientes de dirimirse en los juzgados. Las capillas de las hermandades de Sevilla, el conjunto monumental de Santa María la Real de Ujué (Navarra), una pequeña iglesia prerrománica y un cementerio en Castroverde (Lugo), y el campanario de Benicarló (Castellón) son algunos ejemplos.

Cofradías de Sevilla frenan la pasión inmobiliaria de la Iglesia

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Opus: el nombre en todas las maniobras para limitar el cambio democrático

febrero 21, 2021

Artículo de Ángel Munárriz para InfoLibre que forma parte de un especial dedicado a los 40 años del golpe de Estado

Gregorio López Bravo en el Congreso de los Diputados en marzo de 1978 / EFE

Ángel Munárriz, InfoLibre, 21 de febrero de 2021

«El Opus no interviene ni puede intervenir nunca en opciones políticas porque sus fines son exclusivamente espirituales», asegura la prelatura

Al iluminar las zonas de sombra de la Transición, etapa de un sinfín de operaciones y maniobras, suelen aparecer dos palabras y siete letras: Opus Dei. La reciente investigación El 23-F y los otros golpes de Estado de la Transición (Espasa, 2021), del historiador Roberto Muñoz Bolaños, arroja luz sobre el papel de La Obra en el tablero conspirativo de la Transición, un proceso sinuoso, con mucha trastienda, óptimo para la exhibición de los atributos habitualmente asignados al Opus: discreción, influencia, relaciones. De la investigación se deduce: 1) No puede achacarse al Opus una relación con el golpe de Estado. 2) Las figuras vinculadas a La Obra aparecen, y frecuentemente con papeles destacados, en múltiples operaciones destinadas a limitar en sentido conservador el alcance del cambio político.

El Opus –o mejor dicho el conjunto de hombres del Opus en la esfera conservadora de la Transición– emerge como una importante fuerza opuesta al cambio político impulsado por Adolfo Suárez. «Tiene mucha lógica que miembros del Opus estuvieran muy activos durante la Transición. La presencia en el tardofranquismo del Opus fue decisiva. Y durante la Transición lo fue también. Los más destacados miembros del Opus mantuvieron sus puestos, porque la Transición se hizo manteniendo a los grupos de presión, y el Opus es un importantísimo grupo de presión muy metido no sólo en la política, sino en el empresariado, en la escala técnica, entre banqueros, ingenieros… Es un poder fáctico, que tenía muchos intereses que defender», explica el periodista Mariano Sánchez Soler, que conoce las dinámicas de La Obra por trabajos como Las sotanas del PP (Temas de Hoy, 2002). Read the rest of this entry »


El botín de guerra del Obispado de León

febrero 20, 2021

La República salvó 17.000 obras de arte. Algunas permanecieron en España y otras fueron evacuadas al extranjero. El profesor Arturo Colorado les ha seguido la pista. El franquismo solo devolvió la mitad a sus legítimos propietarios, mientras que el resto fueron desviadas a particulares e instituciones como el Obispado de León.

Portada (fragmento) del libro «Arte, botín de guerra» de Arturo Colorado Castellary

Verónica Viñas, Diario de León, 20 de febrero de 2021

En la España arrasada tras la Guerra Civil quedaba un tesoro por repartir. Un botín formado por 17.000 obras de arte, puestas a salvo por la República, algunas de ellas refugiadas en Ginebra. El franquismo lo tuvo fácil, porque prácticamente todas estaban inventariadas. Sin embargo, 8.710 obras fueron repartidas en depósito: 3.761 fueron a parar a 35 museos, 2.330 se distribuyeron entre organismos oficiales, como ministerios, ayuntamientos y ejército, otras 2.040 se entregaron a la Iglesia y 579 a particulares.

La devolución fue discrecional; y, por supuesto, los bienes de los republicanos fueron «confiscados y distribuidos a capricho». A Arturo Colorado Castellary, catedrático de la Universidad Complutense de Madrid, le ha costado cinco años de investigación desentrañar la política franquista de restitución de este ingente patrimonio. La consecuencia es el libro Arte, botín de guerra. Expolio y diáspora en la posguerra franquista (Editorial Cátedra) gracias a dos proyectos de I+D que le han permitido realizar una auténtica labor detectivesca. Los resultados son sorprendentes.

‘Dos vírgenes con niño y ángeles’, entregada al Obispado.

El autor expone que «resulta difícilmente comprensible» que en estos años de penurias y reconstrucción se entregaran en depósito a la Iglesia en León 13 obras de arte, cuando no había sufrido ningún daño durante la guerra. El Palacio Episcopal de León —así consta en la documentación oficial— recibió en 1941 ocho pinturas en respuesta a la solicitud del obispo, que había pedido obras «para decorar el salón del trono». Se trata de pinturas de los siglos XVI al XVIII, «de origen desconocido, por haber sido incautadas por la CNT en Madrid». Read the rest of this entry »


Con la iglesia hemos topado

febrero 20, 2021

La publicación del listado de bienes inmatriculados por la iglesia católica ha reabierto el debate sobre la tributación, o más concretamente sobre la «no tributación» por el IBI de la mayoría de estos bienes, entre los que, además de templos, se incluyen terrenos agrícolas, solares, viviendas y locales comerciales.

Imagen del edificio Sopeña, del Obispado, en el que se ha abierto un establecimiento hostelero y hotelero. / C.J. Domínguez / Fuente imagen

Carlos Cruzado, La Voz de Galicia, 20 de febrero de 2021

Esta misma semana se hacía pública la lista que contiene más de 35.000 inscripciones registrales de bienes inmuebles que la Iglesia habría realizado entre 1998 y 2015, de acuerdo con la modificación de la Ley Hipotecaria que, en su momento, habilitó a los obispos para inmatricular propiedades mediante certificación eclesiástica a tal efecto. Dicho inventario podrá servir de base para las reclamaciones de quienes puedan considerarse con derechos sobre dichos bienes, sean particulares o ayuntamientos u otras administraciones públicas. Pero, además de abrir la vía a posibles reclamaciones sobre la propiedad de estos inmuebles, la publicación de la lista ha reabierto el debate sobre la tributación, o más concretamente sobre la «no tributación» por el IBI de la mayoría de estos bienes, entre los que, además de templos, se incluyen terrenos agrícolas, solares, viviendas y locales comerciales.

En este sentido, a la Iglesia católica, al igual que al resto de las iglesias, confesiones y comunidades religiosas que tengan suscritos acuerdos de cooperación con el Estado español, les es de aplicación el régimen fiscal especial de las entidades sin fines lucrativos previsto en la Ley 49/2002. De acuerdo con ello, están exentos del IBI sus bienes, excepto los afectos a explotaciones económicas no exentas del impuesto sobre sociedades. Y ahí es donde radica buena parte de la polémica en torno a esta cuestión, ya que la renta obtenida por el alquiler de sus inmuebles está exenta del impuesto sobre sociedades, lo que conlleva la exención del IBI de dichos bienes. Read the rest of this entry »


BUSCADOR | Se pueden consultar, por localidades, los bienes inmatriculados por la Iglesia y descargar PDF con listado de los bienes de cada Comunidad

febrero 20, 2021

Fuentes: La Sexta / El Diario, 20 de febrero de 2021

Templos religiosos, cementerios, pero también viviendas, fincas y hasta un balcón de fiestas. La Iglesia Católica inmatriculó a su favor 34.961 bienes inmuebles entre los años 1998 y 2015, cuando estuvo en vigor la Ley Hipotecaria del primer Gobierno de Aznar, según el informe que ha dado a conocer esta semana el Ministerio de Presidencia.

El listado, que remitió el Consejo de Ministros al Congreso, recoge cada uno de los cerca de 35.000 bienes inmuebles, de los cuales 30.335, el 86,7%, se registraron como clericales con la firma de la autoridad eclesiástica como único certificado de propiedad. El resto, tan solo 4.626, fueron inmatriculadas con otro título para demostrar la propiedad.

En la Sexta  y en el Diario han convertido todo ese extenso listado en un buscador interactivo en el que  se puede consultar fácilmente si en el municipio o localidad, la Iglesia inmatriculó algún templo, inmueble, o finca.

Usar el buscador es muy sencillo: tan sólo hay que introducir en la barra de búsqueda el nombre de un municipio o localidad y se mostrarán solo los resultados que lo contengan. Hemos colocado la información tal y como venía en el documento, por ello es posible que aparezca el nombre de tu aldea o localidad pero no el del municipio, o al revés. Por ello, recomendamos probar todas las opciones.

Los bienes inmatriculados por la Iglesia

A través de un buscador interactivo, pueden consultarse desde cualquiera de estos dos enlaces. Basta pulsar sobre la imagen Read the rest of this entry »


Inmatriculaciones de la Iglesia: de la amnistía del PP al indulto del PSOE

febrero 19, 2021

No fue eso lo que prometieron en el discurso de investidura y en sus programas electorales. Dejan las cosas como estaban, confundiendo mediocridad y prudencia con cobardía a la hora de enfrentarse con uno de los males endémicos del Estado español», reflexiona Antonio Manuel Rodríguez.

Antonio Manuel, La Marea, 19 de febrero de 2021

Decía Baudelaire que Dios es el único ser que para reinar no tuvo siquiera la necesidad de existir. Pero quienes reinan en su nombre, sí. Y la única manera de mantenerse vivos consiste en acaparar poder y patrimonio para perpetuarse. Nada que ver con lo que predicaba el Dios al que rezan. La Iglesia, por encima de Dios, cree en sí misma.

La jerarquía católica en España siempre tuvo poder y patrimonio mientras formó parte del Estado como una muñeca rusa. Y aun así, la desconfianza de los monarcas castellanos y aragoneses se plasmó en numerosas órdenes que prohibían o revocaban las donaciones a la Iglesia. Fue José Bonaparte quien nacionalizó todos los bienes que poseía, conforme a los postulados ilustrados de la Revolución Francesa. Así se explica que el clero apoyara la Constitución de Cádiz, a cambio de que se incluyera en su articulado que la religión de España era la católica, apostólica y romana, única y verdadera.

Sobra decir que para nada creía en el constitucionalismo y que tan pronto regresó Fernando VII se abrazó a su causa, a cambio de que salvaguardara su poder y su patrimonio. A medida que se agudizaba la crisis social, los ilustrados reivindicaron la urgencia de recuperar para el Estado los bienes que la Iglesia poseía en manos muertas. Esta fue la razón que motivó las primeras desamortizaciones. Aunque fracasaron en la finalidad social que defendía Flórez Estrada, al hacerse con ellos la incipiente burguesía y no los campesinos, lo importante es que el Estado no indemnizó a la Iglesia, dejando bien claro que siempre fueron bienes públicos. Read the rest of this entry »


Jorge García, de la coordinadora contra las inmatriculaciones: “No somos anticlericales, defendemos el patrimonio del Estado”

febrero 19, 2021

El portavoz de la plataforma que denuncia desde hace años la inscripción de bienes de la Iglesia reclama que se declaren nulas por inconstitucionales

Jorge García, portavoz de Recuperando, la coordinadora que denuncia la inmatriculación de bienes de la Iglesia, ayer ante el templo de San Juan de los Panetes, en Zaragoza, recuperado como propiedad pública tras una inscripción ilegal del obispado / CARLOS GIL-ROIG

Íñigo Domínguez, El País, 19 de febrero de 2021

Jorge García es uno de los portavoces de Recuperando, la coordinadora que lleva cuatro años cuestionando la inmatriculación de bienes de la Iglesia. Gracias a su labor, el asunto llegó al Congreso, que en 2018 pidió un listado de esas propiedades. El informe por fin se he hecho público esta semana, pero para García la actitud del Gobierno es decepcionante. “Pensaba que iban a ser más valientes. Es un lavado de manos. No toman ninguna decisión, lo fácil es mandar todo a la vía judicial”. [Consulte el listado de todas las propiedades inmatriculadas por la Iglesia].

Pregunta. Ha habido un gran silencio político, ningún partido habla del tema.

Respuesta. Este tema quema las manos. Es una cuestión de Estado, el Estado español tiene que proteger su rico legado patrimonial y no parecen muy valientes para entrar con una ley. Como en Francia, en 1905: el patrimonio pertenece al Estado y el usufructo es de la Iglesia. En Portugal con un concordato, ojo, con Salazar, en 1940.

P-Cómo sale a la luz? ¿Usted cómo lo supo? Read the rest of this entry »


Inmatriculaciones o hacer que el camello entre por el ojo de una aguja. Escribe José María Castillo

febrero 19, 2021

«Querer anunciar el Evangelio, mediante la posesión y acumulación de bienes, es como querer que el animal más grande (un camello) pase por el orificio más pequeño»

José María Castillo / Fuente Imagen

José María Castillo, Religión Digital, 19 de febrero de 2021

Yo no soy jurista. Ni entiendo de leyes. He dedicado mi vida a estudiar y enseñar la religión cristiana. Y estudiando esta religión, he aprendido lo que pueden y deben hacer los obispos. Y también lo que no pueden ni deben hacer.

Por supuesto, todos los obispos son ciudadanos. Y tienen, por eso, los derechos y deberes de todos los ciudadanos. Pero, además de eso, tienen que cumplir también con los derechos y deberes que son propios de un obispo. O sea, un obispo es un sujeto que, además de “ciudadano”, tiene y ejerce una “vocación”. Dicho de otra manera, el obispo, además de ejercer una “profesión”, vive y pone en práctica su “vocación”. Es decir, el obispo es el que “siente como un deber el cumplimiento de su tarea profesional en el mundo” (Max Weber, Ética Protestante, cap, 3º). Lo ideal sería que todo el mundo viviera su “profesión” como una “vocación”. Sin duda, el mundo funcionaría mejor. Pero, por lo menos, es obvio que los obispos lo deben de vivir así.

Pues bien, como enseña la teología cristiana, los obispos son los sucesores de los Apóstoles. Pero son sucesores, no sólo en sus poderes y derechos, sino también en sus deberes, Y si es que somos fieles a lo que dice el Evangelio, es evidente que lo que Jesús les exigió a los primeros Apóstoles, se lo exige también a quienes son los sucesores de aquellos primeros Apóstoles.

Ahora bien, lo primero que Jesús les exigió a los Apóstoles del Evangelio es que “tenían que dejarlo todo” (Mc 10, 28; Mt 19, 27; Lc 18, 28). Y les prohibió, de manera tajante, llevar nada para cumplir su misión (Mt 10, 9-10; Mc 6, 8). Y es que “seguir a Jesús” es abandonarlo todo, quedarse sin nada y así – sólo así – se puede “seguir a Jesús”. Esto es tan serio y tan fuerte, que, si esto no se acepta y se toma en serio, es como querer que un camello pase por el ojo de una aguja (Mt 19, 24 par). Read the rest of this entry »


El Arzobispado de Oviedo: «El proceso y el criterio de las inmatriculaciones se ajustan totalmente a la ley»

febrero 19, 2021

José Ramón Garcés, quien fuera ecónomo de la Diócesis, cifró en su día a preguntas de ELCOMERCIO (en 2013) en «unos 16.000 los bienes inmuebles de la Iglesia repartidos por toda la región».

Javier Suárez, rector de la Basílica de San Juan El Real. / MARIO ROJAS

Azahara Villacorta / Rosalía Agudín, El Comercio, 19 de febrero de 2021

Donde otros ven un gran negocio inmobiliario, el Arzobispado de Oviedo únicamente observa que «el procedimiento y el criterio» de los bienes inmatriculados por la Iglesia asturiana «se ajustan totalmente a la ley» después de que el Gobierno central hiciese público un informe que refleja que, entre 1998 y 2005, solo en Asturias, fueron 549 los elementos registrados a su nombre. Una cifra que las asociaciones que lideran la reclamación de esos bienes elevan en el Principado a 1.500 si nos remontamos a 1946, mientras que en todo el Estado rondarían los 100.000. Entre ellos, el Prerrománico asturiano, la Mezquita de Córdoba o la Giralda.

Un argumento al que el secretario general de la Conferencia Episcopal, Luis Argüello, añadió ayer otro, asegurando que, en el proceso de las inmatriculaciones, la Iglesia tiene la «garantía de los registradores de la propiedad».

Argüello señaló, además, que la Iglesia, a lo largo de la historia, ha sido depositaria de muchos bienes, «la mayoría relacionados con el culto», pero también donativos y herencias. «En todo caso, el informe presentado por el Gobierno dice que estos bienes se han inmatriculado conforme a derecho y tenemos, además, la garantía de los registradores de la propiedad del proceso».

Aunque el obispo subrayó también que, si se diera la situación de que alguno de esos bienes  («que serán minoritarios», aventuró) se hubiera inmatriculado y en la actualidad sea de dominio público, «en ese caso, evidentemente es fácil poderlo abordar y restablecer lo que hubiera que hacer desde el punto de vista de la inmatriculación». Read the rest of this entry »


¿Recuperar un bien inmueble a nombre de la Iglesia?: las claves de un pleito largo y caro

febrero 18, 2021

El convento de las Agustinas de Vista Alegre en Vilagarcía, es uno de los bienes inmatriculados. | // I. ABELLA

Ujué Foces, El Faro de Vigo, 18 de febrero de 2021

El traslado por parte del Consejo de Ministros al Congreso de los Diputados del listado de los 34. 961 bienes inmuebles registrados a nombre de la Iglesia Católica entre los años 1998 y 2015 mediante certificación eclesial, de los que 7.131 se encuentran en Galicia, abre la vía a reclamar su propiedad en los juzgados si alguien se siente perjudicado, pero está muy lejos de lo que pretendían los colectivos agrupados en la Coordinadora Estatal para la Recuperación del Patrimonio Inmatriculado por la Iglesia. Reclaman que el Ejecutivo anule las anotaciones de los últimos 17 años y ven imposible la vía judicial.

No les falta razón, pues se trata de pleitos largos y caros. El particular que se anime a litigar, además de nombrar abogado y procurador tendrá que pagar las costas de la parte demandada si pierde. Y el proceso podrá durar más de seis años si, como es previsible, se recurren los fallos hasta el Tribunal Supremo, explican los juristas consultados por FARO. Algo que conocen bien los vecinos de San Xurxo de Sacos en el antiguo municipio pontevedrés de Cotobade, que en 1990 se levantaron contra la Iglesia, tras descubrir que el párroco había inscrito la carballeira de la ermita de San Xusto en el Registro de Ponte Caldelas a nombre del Arzobispado de Santiago, cuando se trataba de terrenos de la mancomunidad de montes. “Fueron momentos muy duros y cesaron al párroco, pero nunca nos pesó lo que hicimos. A los vecinos nos sirvió para unirnos mucho. La carballeira era nuestra, todos lo sabíamos. Cuando el cura quiso cobrar a unas personas que acamparon allí y le dijimos que no podía, se descubrió lo del registro”, recuerda María Eugenia treinta años después.

Certificado del Obispo

“Lo que hace el Gobierno es únicamente redactar una relación de bienes inmuebles que fueron inscritos en su momento simplemente con la certificación del obispo correspondiente conforme eran de propiedad de la Iglesia. Eso es lo que se autorizó con la ley de Aznar. Evidentemente la Iglesia está amparada por lo que se denomina la buena fe registral . Ellos ya tienen inscritos esos bienes y eso no se anula. Simplemente se hace una relación de bienes y el que quiera justificar que esas fincas no son de la Iglesia, debe ir al juzgado”, explica Tomás Santodomingo, abogado y experto en este tipo de reclamaciones. Read the rest of this entry »