45 años del 23-F: la noche en la que los obispos callaron

febrero 24, 2026

El jesuita José María Martín Patino, secretario del cardenal Tarancón, no consiguió que la CEE publicara una nota de condena en las primeras horas

El cardenal Tarancón y su ayudante, Martín Patino, son increpados por ultras a su llegada a una misa en memoria de Carrero Blanco | Fuente foto
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A punto de que sea desclasificados documentos relativos al 23F que tal vez puedan resolver alguna de las dudas que se planteaban en la entrada del blog cuando se cumplían 40 años, recordamos esa entrada a propósito de lo que también recoge hoy, cuando se cumplen 45, en Vida Nueva a partir de lo relatado por el jesuita Martín Patino

Fuentes: Vida Nueva (Miguel Ángel Malavia) | Asturias Laica (2021), 24 de febrero de 2026

Parece que fue ayer, pero han pasado ya 45 años desde el 23 de febrero de 1981 en el que un intento de golpe de Estado nos hizo temer que regresaran las horas más siniestras de la dictadura de Franco. Desde entonces, aquel esperpento digno de Valle-Inclán se ha analizado desde múltiples ópticas. ¿Qué hicieron los representantes de la Iglesia en aquella jornada infausta?

En una entrevista en ‘El País’, ‘Los obispos fueron cómplices de hecho del golpe del 23-F’, el jesuita José María Martín Patino, señalaría que no consiguió que la CEE publicara una nota de condena en las primeras horas. Fue en el 20º aniversario del 23-F cuando, cuestionado por la periodista María Antonia Iglesias, el que fuera secretario del cardenal Vicente Enrique y Tarancón, arzobispo de Madrid y presidente de la Conferencia Episcopal, recordaba con mucho pesar esa jornada.

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La Iglesia y el 23-F: cuando los más progresistas chocaron con los más conservadores

febrero 23, 2021

40 años del golpe de Estado fallido en el Congreso… ¿y en la CEE?

Fuente foto

Francisco Martínez Hoyos, Religión Digital, 23 de febrero de 2021

Es difícil saber a ciencia cierta cómo vivió la jerarquía eclesiástica el día del golpe de Estado encabezado por el teniente coronel Antonio Tejero. Se sabe, sin embargo, que la Conferencia Episcopal se encontraba reunida en aquellos momentos para elegir al sucesor de Tarancón y existen indicios dan a entender que los obispos no eran del todo ajenos a lo que estaba a punto de pasar

Parece que fue ayer, pero han pasado ya cuarenta años desde el 23 de febrero de 1981 en el que un intento de golpe de Estado nos hizo temer que regresaran las horas más siniestras de la dictadura de Franco. Desde entonces, aquel esperpento digno de Valle-Inclán se ha analizado desde múltiples ópticas. ¿Qué hicieron los representantes de la Iglesia en aquella jornada infausta?

El episcopado había apoyado, en líneas generales, la transición democrática. A los partidarios del aperturismo del cardenal Tarancón podía disgustarles que se hablara, por ejemplo, de legalizar el divorcio, pero creían que el Régimen constitucional suponía un progreso para el país. Ese no era el parecer de una minoría de recalcitrantes, con Marcelo González, arzobispo de Toledo y primado de España, a la cabeza. A Marcelo le molestaba profundamente que la Carta Magna no mencionara a Dios por ninguna parte.

Es difícil reconstruir con exactitud cómo vivió la jerarquía eclesiástica el día del golpe de Estado. Los detalles difieren en función de la fuente que consultemos. Está claro, eso sí, que la Conferencia Episcopal se había reunido, precisamente en aquellos momentos, para elegir al sucesor de Tarancón, que sería el obispo de Oviedo Gabino Díaz Merchán. Roberto Muñoz Bolaños, en su reciente libro

El 23F y los otros golpes de estado de la Transición (Espasa, 2021), cuenta que, nada más empezar la reunión, sucedió algo extraño. Uno de los obispos, cuyo nombre desconocemos, advirtió a sus colegas que debían permanecer “atentos a la radio, pues es posible que se produzcan importantes acontecimientos”. El comentario da a entender, de forma clara, que un sector de la jerarquía no era del todo ajeno a lo que estaba a punto de pasar. Read the rest of this entry »


Opus: el nombre en todas las maniobras para limitar el cambio democrático

febrero 21, 2021

Artículo de Ángel Munárriz para InfoLibre que forma parte de un especial dedicado a los 40 años del golpe de Estado

Gregorio López Bravo en el Congreso de los Diputados en marzo de 1978 / EFE

Ángel Munárriz, InfoLibre, 21 de febrero de 2021

«El Opus no interviene ni puede intervenir nunca en opciones políticas porque sus fines son exclusivamente espirituales», asegura la prelatura

Al iluminar las zonas de sombra de la Transición, etapa de un sinfín de operaciones y maniobras, suelen aparecer dos palabras y siete letras: Opus Dei. La reciente investigación El 23-F y los otros golpes de Estado de la Transición (Espasa, 2021), del historiador Roberto Muñoz Bolaños, arroja luz sobre el papel de La Obra en el tablero conspirativo de la Transición, un proceso sinuoso, con mucha trastienda, óptimo para la exhibición de los atributos habitualmente asignados al Opus: discreción, influencia, relaciones. De la investigación se deduce: 1) No puede achacarse al Opus una relación con el golpe de Estado. 2) Las figuras vinculadas a La Obra aparecen, y frecuentemente con papeles destacados, en múltiples operaciones destinadas a limitar en sentido conservador el alcance del cambio político.

El Opus –o mejor dicho el conjunto de hombres del Opus en la esfera conservadora de la Transición– emerge como una importante fuerza opuesta al cambio político impulsado por Adolfo Suárez. «Tiene mucha lógica que miembros del Opus estuvieran muy activos durante la Transición. La presencia en el tardofranquismo del Opus fue decisiva. Y durante la Transición lo fue también. Los más destacados miembros del Opus mantuvieron sus puestos, porque la Transición se hizo manteniendo a los grupos de presión, y el Opus es un importantísimo grupo de presión muy metido no sólo en la política, sino en el empresariado, en la escala técnica, entre banqueros, ingenieros… Es un poder fáctico, que tenía muchos intereses que defender», explica el periodista Mariano Sánchez Soler, que conoce las dinámicas de La Obra por trabajos como Las sotanas del PP (Temas de Hoy, 2002). Read the rest of this entry »