La Audiencia de Huesca le ratifica como propietario por haber logrado acreditar la posesión de la ermita de la Virgen de Casbas al menos desde 1737.
Foto de archivo de una celebración en la ermita de la Virgen de Casbas, conocida como la ‘Capilla Sixtina’ del Alto Aragón / Rafael Gobantes _________________________
Rubén Darío Muñoz, Heraldo, 14 de septiembre de 2024
La ‘Capilla Sixtina’ del Alto Aragón, sobrenombre con el que se conoce al santuario de la Virgen de Casbas por las valiosas pinturas murales del siglo XVII que albergan sus muros, es propiedad del Obispado de Huesca. Así lo ha resuelto la Audiencia Provincial, confirmando de esta forma la sentencia dictada en 2021 por el Juzgado número 1 que ya estimó la demanda contra el Ayuntamiento de Ayerbe tras inscribir la ermita a su nombre en el catastro.
El Obispado alegó en su día que había adquirido la propiedad de la finca donde se encuentra la ermita y unas viviendas anejas después de haber acreditado su posesión ininterrumpida durante 30 años. Por contra, el Ayuntamiento se opuso defendiendo que era dueño del conjunto arquitectónico «desde tiempo inmemorial».
Y la Audiencia ratifica la sentencia de primera instancia otorgando la propiedad al Obispado de Huesca y a la parroquia de Ayerbe por haber acreditado su posesión al menos desde 1737 realizando desde entonces actos de conservación y de uso.
Un Juzgado de Huesca había reconocido al Ayuntamiento, en 2021, la propiedad de la ermita.
Ermita de Nuestra Señora del Castillo (s. XVI), situada dentro del recinto del castillo musulmán de Alberuela de Tubo (s. IX) / Heraldo _____________
4 de marzo de 2024
En 2021 el caso de la ermita de Alberuela de Tubo, cuya propiedad se reconocía al Ayuntamiento, se convertía en un caso pionero al que podrían seguir otras poblaciones y que ejemplificaba la compleja cuestión en la que entran en juego el uso religioso, la conservación y la tradición además del cuerpo de leyes. Ahora, en 2024, el Obispado vuelve a hacerse con ella.
De la inmatriculación en 2015 a la «devolución» en 2024
En 2015 el Obispado había inmatriculado la ermita, -una vez acabada su restauración-, con un uso religioso mínimo, limitado a la romería del primer domingo de mayo, y cuyas obras de restauración habían sido sufragadas con colectas de los vecinos y subvenciones de la DGA, según señalaba su alcalde en el Heraldo en 2020.
En 2018 el Ayuntamiento había presentado demanda a la Diócesis de Huesca por haber inscrito a su nombre el templo en el catastro y en el registro de la propiedad. En octubre de 2019 Alberuela de Tubo inició un proceso judicial contra el obispado de Huesca por la inmatriculación de la ermita de Nuestra Señora del Castillo, una ermita del siglo XVI que, explicaba el alcalde, «se encuentra dentro de una propiedad del Ayuntamiento, dentro del recinto de un castillo musulmán, debería pertenecer a todos los vecinos, porque son los que lo han cuidado todos estos años.
La alcaldesa de Abades y vicepresidenta segunda de la Diputación de Segovia, Magdalena Rodríguez, ha anunciado que el Obispado de Segovia ha renunciado a la inmatriculación de dos ermitas de Abades como bienes de la Iglesia, luego de la firme oposición expresada por los vecinos del municipio
La Ermita de la Virgen de los Remedios, una de las dos que el obispado quería inmatricular _____________
La inmatriculación, que determina la propiedad de un bien, estaba prevista para dos ermitas de la localidad: la del Cementerio y la de la Virgen de los Remedios.
A principios de marzo, el Ayuntamiento de Abades recibió una notificación notarial informando que la Diócesis de Segovia tenía la intención de inmatricular las mencionadas ermitas como propiedad diocesana.
Esto generó un debate entre los 750 habitantes del municipio, y tras una consulta realizada por el Ayuntamiento se recogieron 590 firmas, que representaban casi un ochenta por ciento de la población, en contra de dicha acción.
Ante la falta de documentos que respaldaran la propiedad de las ermitas por parte del Obispado, el Ayuntamiento solicitó a los vecinos cualquier escritura o documento relacionado con los terrenos de las ermitas, sin recibir ninguno.
Ayer, 4 de marzo, Topares, un pueblo de Almería que se enfrenta al obispado para recuperar lo inmatriculado por la iglesia católica, fue noticia en El Intermedio.
Alfonso Serrano, presidente de la Hermandad de las Ánimas, Topares _______________
5 de marzo de 2024
Un poco de historia... Los habitantes de Topares llevan desde 2022 en litigio por el salón social. «Era 1958, y junto a la iglesia había un terreno del pueblo, sin dueño, en el que los topareños decidieron construir un local social. Cien metros cuadrados que han servido para reuniones, funciones de teatro, rondallas, etc. En un pueblo en el que entonces no había ayuntamiento, la obra y sus costes corrieron a cargo de la institución que, a falta de otras, desde siempre ha funcionado como gestor y promotor social, la «Hermandad de las ánimas«, fundada en 1893″, recogía El País en enero de 2022. «Durante estos más de 60 años la hermandad ha gestionado el local sin sobresaltos, hasta que en agosto de 2021 saltó la sorpresa cuando el cura, don Miguel, le pidió a Alfonso Serrano, presidente de la hermandad, las llaves del local. Según le dijo, el local era del obispado», como señalará en la entrevista con Andrea Ropero.
El obispado, en una carta de diciembre de 2023, ofrecía al pueblo una cesión por 100 años o compra-venta por 30.000 euros, ofertas que por unanimidad, con el convencimiento de que los locales son propiedad del pueblo, los vecinos de Topares decidieron acudir a la vía judicial, que, por lo que se comenta en la entrevista de El Intermedio, no ha dado la razón a los vecinos que piensan seguir recurriendo.
El Obispado de Segovia ha puesto en marcha el proceso para inmatricular, en nombre de la diócesis, la finca donde se levanta la ermita de la Virgen de los Remedios, en la localidad de Abades, como ha venido haciendo durante los últimos veinticinco años. Las intenciones del Obispado han suscitado el malestar de numerosos vecinos, convencidos de que la ermita y el terreno que la rodea es propiedad del pueblo. El Ayuntamiento de Abades confirma que planteará batalla. De momento, tiene veinte días hábiles por delante para presentar alegaciones.
Aunque el runrún lleva tiempo entre el vecindario, el edicto de la notaría que tramita el acta de notoriedad para la inmatriculación del bien ha agudizado el malestar general. En él, el notario afirma que la finca y la ermita pertenecen a la diócesis de Segovia, en pleno dominio, de cuya propiedad no existe documento alguno, aunque «sí consta que el Obispado de Segovia viene ostentando la posesión(1) en concepto de dueño, de forma pública, pacífica y no interrumpida desde tiempo inmemorial, y en todo caso hace más de treinta años, según resulta la certificación expedida en Segovia, el día 1 de febrero de 2024, por el Excelentísimo y Reverendísimo señor don César Augusto Franco Martínez, obispo de la diócesis de Segovia». Fechado el 20 de febrero de 2024, el edicto concede un mes para que los interesados comparezcan ante el notario para oponerse a la tramitación o alegar lo que estimen oportuno en defensa de sus derechos.
El Obispado de Ferrol-Mondoñedo ha lamentado la «polémica artificial e interesada» sobre la titularidad del monasterio de San Salvador de A Lourenzá (Lugo) después de que el PP en este municipio solicitase un pleno para aclarar la titularidad de este bien y que, además, podría perjudicar “las ayudas” para restaurar el espacio que deberá estar inscrito en el Registro de la Propiedad para acceder a ellas.
La diócesis gallega de Mondoñedo-Ferrol ha salido al paso de la moción presentada por el PP el ayuntamiento lucense de Lourenzá –con mayoría absoluta del PSOE– respecto de la inmatriculación del monasterio de San Salvador que se encuentra en el centro de la citada localidad.
En un comunicado(1)remitido a los medios, el obispado explica que existen «dos titularidades» sobre el monasterio «la del ayuntamiento y la que fue adquirida por este obispado en 1943 por compraventa a la Orden Benedictina». Así pues, si bien el antiguo monasterio cuenta con una parte municipal, la diócesis compró a los benedictinos otra parte en 1943. Desde entonces, señala, “en ningún momento se haya dado problema alguno de delimitación de la parte que la cada institución corresponde ni respeto de los usos que por la diócesis se le fue dando en cada momento”.
Los vecinos recurrirán la sentencia que acaba de dar la razón al Obispado pese a haber presentado decenas de documentos que acreditan que el inmueble fue levantado y mantenido durante décadas con el esfuerzo y el dinero del pueblo.
Vista aérea de Topares / Cedida __________________
Ni siquiera el Obispado de Almería discute que el salón social de Topares fue construido en 1958 por los vecinos. En aquellos años, la España rural era un mundo aparte. Miles de pueblos vivían en completo aislamiento, sumidos en la absoluta precariedad y sin apenas vida social.
Topares era una diminuta pedanía de Vélez Blanco, ubicada en el extremo noroccidental de Almería, al borde de la provincia de Murcia. Aparte de penuria y cultivos de secano, en el pueblo no había ni un mísero bar en el que tomarse un café. Justo por eso los vecinos decidieron construir con sus propias manos un salón social donde poder practicar la actividad más antigua del mundo: conversar.
Cada cual puso lo que tenía. Unos aportaron dinero y otros echaron peonadas gratis para levantar, piedra a piedra, lo que ha sido el corazón del pueblo en los últimos 65 años. El padre de Alfonso Serrano prestó su tractor y transportó cemento y material de obra. Así figura documentalmente en el testimonio que fue presentado ante el juez de Vélez Rubio el pasado 18 de noviembre.
«Cada vecino ponía lo que podía. Lo sé por mi padre y por mi abuelo. Y también sé que el Obispado no puso ni un duro», asegura Serrano, presidente hoy de la Hermandad de Ánimas. El de su padre no fue el único testimonio en el juicio. Al menos, una docena de vecinos certificaron judicialmente haber colaborado de forma activa en la construcción del local a finales de los cincuenta.
Además del camposanto de Barbate, el Obispado de Cádiz también inscribió a su nombre el de Zahara de los Atunes, cuya parcela pertenece al Ayuntamiento.
Cementerio de Zahara de los Atunes, Cádiz / Junta de Andalucía ________________
Fuente: Aristóteles Moreno, Público, 2 de diciembre de 2023
El 1 de febrero de 1983, el entonces obispo de Cádiz se plantó ante el registro de la propiedad privada e inmatriculó a su nombre los cementerios de Barbate y Zahara de los Atunes. Las dos necrópolis habían sido construidas décadas antes sobre fincas públicas de propiedad municipal, tras una cesión del Ayuntamiento en un momento en que la gestión de los enterramientos recaía sobre el clero. La cesión se produjo sin la firma de convenio alguno ni contraprestación de ningún tipo, pero la titularidad del suelo permaneció bajo dominio municipal.
El prelado gaditano, sin embargo, se apropió de forma unilateral de todo el conjunto, parcela incluida, gracias al subterfugio claramente inconstitucional del artículo 206 de la Ley Hipotecaria de 1946 que le permitía inscribir bienes sin acreditar documentalmente su titularidad. El cementerio antiguo de Barbate tiene una superficie de 4.200 metros cuadrados y está ubicado sobre un monte municipal, tal como ya informó el pasado octubrePúblico.
El Ayuntamiento de Barbate cedió hace un siglo la gestión del camposanto a la parroquia de San Paulino y el obispo de Cádiz lo inscribió a su nombre en 1983 gracias a un privilegio franquista inconstitucional.
Imagen de archivo del cementerio de Barbate / web Cementerio de Barbate __________________
Aristóteles Moreno, Público, 22 de octubre de 2023
El cementerio de Barbate está construido sobre un monte de dominio público, cuya titularidad recae de forma compartida en el citado Ayuntamiento gaditano y en el de Vejer de la Frontera, del que se segregó en 1938.
La gestión del servicio fue cedida por el Consistorio a la parroquia del pueblo en los años en que la administración del más allá era asunto casi exclusivo del clero. No hubo convenio ni contraprestación en la cesión de un servicio que ha sido explotado económicamente por la Iglesia católica durante décadas.
Pero tampoco hubo transmisión de la propiedad. De hecho, la ficha oficial de la finca emitida por la Junta de Andalucía no deja lugar a dudas. Titular: Ayuntamiento de Barbate y Vejer de la Frontera.
Las Breñas Alta y Baja cuentan con una extensión conjunta de 830 hectáreas y la totalidad del suelo. Según certifica el documento que obra en poder de este periódico, está consignado como «superficie pública». La finca es un bien demanial desde 1862, fue deslindada en 1900 y amojonada en 1911.
Excéntrica situación en la localidad gaditana de Barbate. El Ayuntamiento ha emitido un comunicado con objeto de «informar» a la ciudadanía de «los pasos que se están dando en base a la gestión del Cementerio municipal, dada la expectación e intranquilidad generada en la población».
En el comunicado al que ha tenido acceso lavozdelsur.es, el consistorio hace hincapié que desde Alcaldía se ha solicitado una cita con el Obispo de Cádiz y Ceuta para abordar el tema de la gestión del cementerio de la localidad, que según «noticias no oficiales», dice el consistorio, va a gestionar el propio Obispado.
«Desde este Ayuntamiento no se ha recibido ningún comunicado oficial ni por parte del Obispado, ni por parte de la Parroquia, parece ser que se pretende llevar a través del Obispado, existiendo, incomprensiblemente una autorización expresa por parte del Párroco de San Paulino para que sea el propio Obispado quien gestione este servicio», dicen en dicho documento.