«La laicidad es algo arcaico y esotérico», Gómez Cuesta párroco de San Pedro (Gijón)

Palabras de Gómez Cuesta en el discurso previo al rito religioso de la «bendición de las aguas» por San Pedro, acto al que no asistió ni la alcaldesa ni representantes del gobierno local

Fernando Llenín bendice las aguas junto a Javier Gómez Cuesta, párroco de San Pedro  / JUAN PLAZA

Sandra F. Lombardía, La Nueva España, 29 de junio de 2022

«La laicidad es una cosa arcaica y esotérica”. Lo dijo esta mañana el párroco de San Pedro, Javier Gómez Cuesta, minutos antes de una multitudinaria bendición de las aguas en el marco de la celebración por el patrono de la ciudad y a la que no acudieron, como era previsto, ninguno de los representantes del gobierno local ni su alcaldesa, Ana González, cuyo equipo ultima un reglamento que recogerá, entre otros, la exención de los representantes políticos de acudir a actos religiosos. La misa previa a la bendición la ofició, por primera vez, el sacerdote Fernando Llenín, párroco de San José, como parte de las nuevas unidades pastorales en las que se están agrupando las parroquias asturianas y que fusiona a la de San Pedro, con la de San José y la Iglesiona. Fue también Llenín el encargado de bendecir las aguas, aunque Gómez Cuesta sí mantuvo el encargo de pronunciar el discurso oficial a las puertas de la iglesia.  

Reivindicó Llenín durante su oficio la importancia de una «nueva evangelización», una que «reclama la iniciación cristiana en adultos» que hasta ahora no se habían sentido atraídos por la iglesia y que aboga por una «revitalización de la religiosidad popular». «Debemos caminar con la sociedad actual, dialogar. No tengamos miedo a patear las calles; debemos ser la Iglesia que se arremanga para salir al encuentro con el otro sin juzgarlo ni discriminarlo. Debemos ejercer la caridad y la amistad ciudadana», pidió. 

Tras la misa, además, el Foro Jovellanos entregó su anunciado galardón como patrono de honor a la parroquia tras un discurso pronunciado por Ignacio García-Arango Cienfuegos-Jovellanos, en el que destacó la labor de la parroquia a inicios del siglo XX para combatir la pobreza en el barrio de Cimadevilla.  

Rubén Pérez (Ciudadanos), Jesús Martínez y Montserrat López (Foro), Ángela Pumariega (PP), Eladio de la Concha (Vox), y el concejal no adscrito Alberto López-Asenjo / El Comercio

Tras dos años de contexto de pandemia, muchos parroquianos no recordaban ya ver un Campo Valdés tan concurrido como esta mañana. Decenas de feligreses se quedaron de pie en la iglesia, pese a que se dispensaron varias sillas de plástico para ampliar el aforo de las bancadas, y muchos tuvieron que conformarse con ver la bendición desde lejos. En el discurso previo a este acto fue cuando Gómez Cuesta tildó de “arcaico” debatir ahora la laicidad en una ciudad cuya “gran fiesta fue siempre la de San Pedro”. El sacerdote aprovechó también la ocasión para mencionar la compra del Sporting por parte del grupo mexicano Orlegi. “Ahora el equipo está en manos nuevas, San Pedro las beniga”, señaló, provocando la risa de buena parte de los presentes. El religioso, por último, recordó también la figura de Fernando Fueyo, capellán del Sporting recientemente fallecido: “Ha pasado de capellán a intercesor, le pedimos al Señor que suba, y ya no baje más nunca, a Primera División”.  

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