Laicidad: la asignatura suspensa de la educación

octubre 6, 2020

“En un Estado aconfesional, con respeto a la libertad de conciencia y libertad de culto, se debe impulsar y fortalecer una escuela laica”

Enrique Javier Díez, Público, 6 de octubre de 2020

En diciembre de 2019 el Consejero de Educación catalán, Josep Bargalló, anunció que en la escuela se impartirían más religiones: islam, evangelismo y judaísmo. Este curso 2020-2021 se ha comenzado a impartir islam para los 2.000 alumnos y alumnas catalanes que lo han demandado, de los más de 80.000 que profesan la religión musulmana.

Bargalló se escuda para ello en que el PSOE sigue sin derogar los acuerdos tardofranquistas con el Vaticano. Algo a lo que se ha comprometido reiteradamente. Este “acuerdo”, impuesto en las postrimerías de la dictadura, impone impartir religión católica en la escuela. No solo no lo ha derogado, sino que mantiene los acuerdos firmados en 1992 con las comunidades evangélicas, israelíes e islámicas. De ahí que se esté impartiendo religión musulmana en las escuelas también en Andalucía, Madrid, Valencia, Aragón o Euskadi.

Hasta cuándo seguiremos arrastrando esta “anomalía española” en el panorama de la Unión Europea y del “mundo civilizado”. Hasta cuándo seguiremos consintiendo, en pleno siglo XXI, que se utilice la escuela de todos y de todas para que las jerarquías religiosas difundan sus creencias y sus dogmas, su catequesis, buscando prosélitos y adeptos a su ideología en las aulas.

Es hora de que la nueva Ley Educativa que está en trámite parlamentario, la LOMLOE, establezca de una forma definitiva una educación laica que respete la libertad de conciencia en todos los centros educativos, que eduque sin dogmas y que elimine toda forma de adoctrinamiento del currículo escolar. Y esto exige que el gobierno derogue inmediatamente, de forma exprés, ese acuerdo de privilegios con la jerarquía católica, herencia del nacionalcatolicismo de la dictadura. Lee el resto de esta entrada »


En Valencia el patrimonio inmobiliario de la Iglesia se reduce por primera vez en 14 años

octubre 6, 2020

València lidera el retroceso tras un aumento constante durante la crisis

Catedral de Valencia - Valencia: Información, tarifas, precios, entradas, cómo llegar, teléfono, horarios, mapa, fotos, libros y guías, visitas guiadas y tours

Catedral de Valencia

Sergio Gómez, Levante, 6 de octubre de 2020

1.380 templos católicos pueblan la Comunitat Valenciana de norte a sur, sumando solo parroquias e iglesias no parroquiales. Pero este no es, ni mucho menos, el único patrimonio inmobiliario escriturado a nombre de los estamentos eclesiásticos. Viviendas, fincas rústicas, centros educativos, pisos sociales o residencias engrosan un listado de propiedades que la última actualización del Catastro -el único balance fiable a falta de un registro oficial- sitúa en 2.487 bienes valorados en 652,4 millones de euros. La cotización de los haberes en manos de la Iglesia ha crecido a un ritmo constante en los últimos años a pesar de la crisis económica de 2008, hasta el punto de alcanzar un incremento acumulado de 205 millones entre esa fecha y 2018. La tendencia al alza, sin embargo, se rompió de forma drástica en 2019: el primer ejercicio en 14 años -desde que el Ministerio de Hacienda ofrece datos- en el que el patrimonio inmobiliario religioso se redujo en términos económicos. La merma, concretamente, fue de 889.000 euros respecto al año anterior. Es el resultado de haberse desprendido de más de medio centenar de propiedades (56) que han cambiado de tipología.

En 2019, el volumen de bienes eclesiásticos únicamente descendió en cinco comunidades autónomas. La valenciana lideró la clasificación, seguida de Galicia, donde se perdieron 29 propiedades religiosas. Aunque son provisionales, los datos catastarales correspondientes a este 2020 reflejan un ligero repunte en la Comunitat Valenciana con la incorporación de siete nuevos inmuebles, si bien el acumulado de los dos últimos años sigue siendo negativo en casi medio centenar de propiedades valoradas en 378.000 euros. Lee el resto de esta entrada »