Los hospitales de la Iglesia compiten con ventaja en la sanidad privada gracias a sus privilegios fiscales

abril 10, 2020

A través de órdenes y movimientos religiosos, controla más de medio centenar de hospitales en España, con cerca de 12.000 camas, un 7,3% del total

Hospital La Milagrosa de Madrid. E.P.

Hospital La Milagrosa de Madrid / E.P.

Vicente Clavero, Público, 11 de abril de 2020

La Iglesia católica ha ido tejiendo en España a lo largo de los años una espesa red asistencial, de la que forman parte decenas de hospitales, pertenecientes a distintas órdenes o movimientos religiosos.

Aunque compiten a cara de perro con las empresas privadas, la mayoría de esos hospitales tienen la consideración de entidades sin ánimo de lucro, lo que les proporciona jugosas ventajas fiscales.

Sobre su número exacto existen algunas discrepancias, que se explican por las distintas metodologías que utilizan las organizaciones que emiten datos al respecto. Según la última Memoria de Actividades de la Conferencia Episcopal, correspondiente a 2017, ese año había en España 66 hospitales de la Iglesia. Sin embargo, el Catálogo Nacional de Hospitales de 2019, que elabora el Ministerio de Sanidad, los cifra en 59.

Esos 59 hospitales representan un 7,3% de los 806 que recoge el catálogo y prácticamente todos son de tamaño medio (menos de 500 camas), como ocurre en general con los hospitales privados. Más de 500 camas sólo tienen actualmente 75 centros en España, de los que 48 pertenecen al Sistema Nacional de Salud, y superan las mil nada más que 17, todos ellos públicos menos uno. Lee el resto de esta entrada »


Las órdenes religiosas se mueren

junio 17, 2018

Las grandes congregaciones viven una debacle en España debido a la falta de jóvenes dispuestos a la vida casta y monacal. Solo la ayuda de personal seglar les permite sobrevivir

Albino García, prior de la extinta comunidad jesuita de Palencia. (David Brunat)

David Brunat, El Confidencial, 17 de junio de 2018

Casi todas las órdenes religiosas en España están gastando todos sus bienes en el cuidado de sus enfermos y ancianos. Se están muriendo, literalmente, porque no son capaces de atraer a los jóvenes. Algunas órdenes suman 800 años de historia, como los dominicos, agustinos y franciscanos. Otras más de 500 años, como los jesuitas. Pero en 20 años, 30 a lo sumo, podrían convertirse en un vestigio de la historia, víctimas de un país que vivió abrazado al catolicismo y en cuestión de unas décadas se ha secularizado casi por completo.

“Hemos de estar dispuestos a saber ir muriendo”, sentencia José Ignacio González Faus, teólogo, profesor y destacado jesuita. “Es un fenómeno que tiene muchas causas y sería simplista reducirlo a una sola. No es exclusivo de España, sino de toda Europa. Algunas causas son el paso, en España precipitado, de una sociedad nacionalcatólica a otra laica; la aparición de una sociedad ‘líquida’, sin más valores reales que el dinero y el consumo; la culpa de la Iglesia por no saber evolucionar a tiempo. Y en España también una cristianofobia sutil. Conviene no dejarse ninguna”.

En los pasillos de la residencia jesuita de Palencia reina el silencio. La biblioteca está vacía, los muebles e imágenes sagradas han sido empaquetadas y donadas a otras comunidades. La Compañía de Jesús llegó a esta ciudad en 1577 y se marchó este sábado. Una misa de despedida en la iglesia de San Francisco puso punto y final a la relación de la compañía con la ciudad.

Los jesuitas abandonan Palencia tras 400 años: “Es una decisión muy triste, pero nosotros ya no podemos más”

“Es una decisión muy triste, pero nosotros ya no podemos más. Solo quedamos ocho jesuitas, uno de 95 años, otro de 93, 91, 85. No tenemos edad para dar clases en las escuelas y tenemos las fuerzas físicas que tenemos. Dejamos un legado de cuatro siglos y a mucha gente que continuará nuestra labor desde fuera. Espero que en el futuro, cuando la gente pase frente a la residencia y la iglesia, diga ‘mira, aquí estuvieron los jesuitas'”, dice con aire de nostalgia Albino García, prior de la comunidad. Lee el resto de esta entrada »