La batalla de Héctor reactiva el debate sobre los símbolos religiosos en el aula

julio 4, 2020

Europa Laica reclama un marco regulatorio estable que garantice la neutralidad del Estado en espacios públicos. Ante el vacío legal, la decisión de colocar crucifijos en los colegios descansa hoy en los consejos escolares. Dos juristas argumentan para Público las razones en contra y a favor de un debate aún no resuelto

Imagen de un rosario. /Pixabay

Imagen Pixabay

A. Moreno, Público, 4 de julio de 2020

La presencia de símbolos religiosos en el aula sigue hoy huérfana de un marco normativo específico y sujeta, por tanto, a la interpretación subjetiva del texto constitucional, que garantiza la libertad de culto y la neutralidad de un Estado que se reclama aconfesional. Pero, ¿en qué se concreta exactamente la neutralidad del Estado? Ese es el nudo gordiano de la cuestión, que ha vuelto a ponerse sobre la mesa al hilo del caso del joven cordobés Héctor Sánchez, que ha batallado sin éxito durante tres años para que retiraran los símbolos religiosos de su instituto público de Dos Torres.

La Constitución de 1978 proclama, en efecto, por primera vez en la historia de España, con el paréntesis de la II República, la neutralidad del Estado en materia de consciencia. ¿Es ese principio suficiente para declarar los espacios públicos libres de simbología religiosa? Todo indica que no. “No hay un marco legal sobre el uso de símbolos religiosos”, afirma Juanjo Picó, portavoz de Europa Laica. “Aquí cada cual entiende el laicismo como quiere. Y, en materia educativa, tampoco hay una legislación que lo regule”, lamenta.

Eso es precisamente lo que esta organización viene reclamando desde hace años: un reglamento sobre la laicidad que establezca por escrito sobre qué pautas debe utilizarse la simbología en los edificios de carácter público. “Lo que tiene que haber ya es una ley sobre libertad de conciencia, que concrete cuáles son las obligaciones de las administraciones para salvaguardar los derechos de los ciudadanos”, sostiene Picó.

La ausencia de ese marco normativo, explica el portavoz de Europa Laica, es lo que ha permitido que Héctor Sánchez haya tenido que soportar durante tres años la presencia de crucifijos en su aula en vulneración de su derecho a la libre conciencia y en desafío a la aconfesionalidad del Estado. “Que esa decisión la tome el consejo escolar es saltarse la legislación. Esto no es una cuestión de mayorías y minorías. No tiene sentido que en el ámbito de una educación pública y laica se deje este asunto en manos de los consejos escolares”. Lee el resto de esta entrada »