Carta reinvindicativa por un Estado laico 2018

octubre 20, 2018

Fuente: Europa Laica, 20 de octubre de 2018

Propuestas que Europa Laica presenta a los partidos políticos, coaliciones electorales, agrupaciones de electores, instituciones públicas, organizaciones sociales y ciudadanía en general, para que sean tenidas en cuenta a nivel central, autonómico, municipal y europeo, bien para sus programas electorales o de gobierno, bien para el funcionamiento de las instituciones o en el desempeño de la función pública, a fin de poder avanzar hacia un Estado laico en nuestro país.

La laicidad del Estado es un principio de convivencia democrática que promueve y garantiza el derecho a la Libertad de Conciencia de las personas para todo tipo de convicciones, religiosas o de cualquier otra naturaleza, con su consecuente derecho a la Libertad de Pensamiento, Expresión, Opinión e Información, así como la Igualdad de derechos ante la Ley, sin que quepa discriminación ni privilegios por razón de conciencia.

El laicismo exige de las administraciones públicas, en todos los niveles del Estado, central, autonómico y municipal, respetar la Separación entre el ámbito de lo público (el de las instituciones) y el ámbito de lo privado (el de las convicciones particulares), entre las Iglesias y el Estado, sin que pueda existir confusión o interferencia entre los fines y prácticas civiles y los fines religiosos propios de cualquier persona o grupo; a la vez que exige la estricta Neutralidad  de trato del Estado respecto a cualquier creencia o convicción de carácter particular, administrando valores universales válidos para el conjunto y no solo para una parte por mayoritaria que sea en lo sociológico, histórico o cultural. Lee el resto de esta entrada »


Más allá del vídeo de los “pobres mediocres”: así es el ultraliberalismo educativo de la Iglesia

octubre 20, 2018

La Conferencia Episcopal y los grupos católicos se benefician de un modelo que alienta la segregación y debilita la red pública

La jerarquía, soslayando la importancia de la ubicación de los centros, afirma que la concertada “reduce la criminalidad” y “mejora la salud”

El Opus Dei, partidario de penetrar en los centros de poder, controla una red de unos 24.000 alumnos

Fotograma del vídeo proyectado en el proyectado en el colegio concertado Salesianos de Estrecho, en Madrid capital

Ángel Munárriz, InfoLibre, 20 de octubre de 2018

“Vamos a ver las diferencias entre una persona rica y una persona pobre”. “Los ricos son personas de éxito, los pobres son personas mediocres”. La proyección a los alumnos de secundaria del colegio concertado Salesianos de Estrecho, en Madrid, de un vídeo de contenido clasista ha levantado cierta polvareda. A pesar de que la sociedad convive con una normalidad con las muestras de clasismo que ya serían inaceptables, por ejemplo, con el racismo –¿pueden imaginar la misma afirmación sustituyendo “ricos” por “blancos” y “pobres” por “negros”–, las afirmaciones del vídeo eran demasiado llamativas como para pasar inadvertidas. La dirección del colegio ha emitido un comunicado señalando que la emisión es un “error” y que su contenido no responde a su “ideario”. Es obvio que ningún “ideario” explicita la adhesión a ideas como las que defiende el vídeo. Es más, la escuela salesiana está en general entre las que promueve unos valores más solidarios de toda la educación católica en España, en línea con la tradición caritativa de la Iglesia católica española. No obstante, el vídeo sí conecta con una creciente tendencia de la escuela católica, así como de la Conferencia Episcopal, a la exaltación de valores ultraliberales en el ámbito educativo.

Ideología de la LOMCE

El optimismo pedagógico dice que la escuela es el laboratorio del porvenir, que allí se fraguan los cambios que harán de la sociedad futura un lugar mejor. Por sociólogos como Pierre Bordieu sabemos que no es así. La escuela es sobre todo una expresión de la sociedad y la economía en la que nace y del propósito a veces inconsciente del tiempo que le toca vivir. La ley educativa de 1945, redactada a la medida de la Iglesia, se orientaba a la constitución de un sujeto nacional sometido a dogmas, sin capacidad de crítica, rendido al reglazo en las yemas del Estado y la Iglesia y presto a asumir sin rechistar su papel en una sociedad aquietada y rígidamente estratificada. La Ley Villar Palasí (1970), que supuso el gran salto cualitativo, supuso al fin el regreso de la educación a la tutela del Estado. El motivo económico que justificó la ley del 70 era la necesidad de conectar las aulas con el mercado laboral. Era imprescindible una fuerte inversión en mano de obra, que la Iglesia no podía asumir, para mejorar la productividad de una economía expansiva que empezaba a recibir capital extranjero tras más de una década de planes modernizadores pilotados por los ministros tecnócratas del Opus. Lee el resto de esta entrada »