La cripta de los bautizados

octubre 15, 2018

José Antonio Martín Pallín / EFE

José Luis Martín Pallín, InfoLibre, 15 de octubre de 2018

Mientras el Gobierno deshoja la margarita para decidir de qué manera y en qué momento cumple lo acordado en el Decreto-Ley por el que se acuerda sacar los restos mortales del Dictador del mausoleo de Estado en el que está sepultado, han surgido una serie de acontecimientos no previstos que han convertido un acto de dignidad y justicia en un grave conflicto político que pone a prueba la salud de nuestro sistema democrático. Vivimos en una sociedad que no ha sabido asimilar, en su totalidad, los valores y principios de la democracia y en la que una parte importante de la población considera que la Guerra Civil y la larguísima dictadura fueron una consecuencia inevitable ante el peligro de caer en las garras de un comunismo estalinista tan cercano, por sus políticas de exterminio de los disidentes, a la que se vivió en nuestro país.

Cuando se titubea y se demora la toma de decisiones, se abren espacios para que surjan acontecimientos, más o menos inesperados, que trastocan los planes y las decisiones que se habían adoptado. Resulta que la hija del dictador había comprado una sepultura en la cripta de la Catedral de la Almudena donde decidió que quería sepultarse junto a su marido, prefiriéndola al panteón del Pardo en el que reposa su madre. Ahora la familia quiere que el cadáver salga del Valle de los Caídos y se le honre en un espacio que tiene connotaciones políticas inevitables y de incuestionable trascendencia, por su integración en el espacio donde radica el Palacio del Jefe del Estado, cuyo balcón fue el marco preferido por el dictador para darse los baños de masas que necesitan todos los dictadores. En su balaustrada se despidió de este mundo después de confirmar, una vez más, cinco condenas a muerte. Lee el resto de esta entrada »