¿La religión, un referente moral?

octubre 16, 2018

Arrogarse una superioridad moral sobre laicos, agnósticos y ateos, es una ilusión que seguramente ni se creen los jerarcas religiosos, pero que les proporciona buenos réditos ante sus masas de fieles.

Imagen, Público

Pedro López López, Público, 16 de octubre de 2018

La Iglesia Católica, pero también las distintas confesiones existentes, plantean a menudo la necesidad de incluir en el sistema educativo una formación en sus valores, bajo el presupuesto de la superioridad de estos frente al laicismo imperante, cuyos valores, así como el propio concepto, denigran constantemente. Si del laicismo pasamos al ateísmo, los dignatarios y religiosos no es que denigren, es que demonizan directamente, invitando al odio de los creyentes. Así, por ejemplo, Amvrosios de Kalavrita, obispo griego de la iglesia ortodoxa, ante una oleada de incendios provocada el pasado mes de julio por la ola de calor, declaraba en su blog que “El ateo del primer ministro Alexis Tsipras atrae la ira de Dios”. Esto es claramente incitar al odio de los creyentes hacia los ateos, pues no faltan millones de incautos que se creen estos disparates; como es también incitar al odio comparar el aborto con el genocidio nazi (Juan Antonio Reig Plá, obispo de Alcalá de Henares) o decir que el hombre puede abusar de la mujer que aborta (Javier Martínez, arzobispo de Granada).

Sin llegar a este grado de odio, es frecuente el planteamiento por parte de los sectores religiosos de que el “remedio” al ateísmo es la formación religiosa, como si el ateísmo fuese una carencia del cerebro o alguna terrible enfermedad. Igualmente, son frecuentes en el discurso religioso ideas como que cuando falta el sentido religioso la persona se degrada o tonterías como que donde no hay fe aumentan los homicidios, el alcoholismo, los abortos y todas las plagas imaginables. Lee el resto de esta entrada »