De Gijón a los campos de concentración nazis / Estudiar y difundir la historia del exilio asturiano de la guerra civil (Audio)

Estudiar y difundir la historia del exilio asturiano de la guerracivil, es el título de la charla, que organizada por el Ateneo Obrero en colaboración con FAMYR, Amical de Mauthausen y otros campos y del Grupo Eleuterio Quintanilla, tuvo lugar en la Antigua Escuela de Comercio de Gijón el 3 de enero de 2019

Antonio Muñoz, Leonardo Borque, Rafa Velasco, Enric Garriga

La presentación que desde el Ateneo Obrero se hacía de la charla recordaba cómo durante la Guerra de España miles de asturianas y asturianos fieles a la República tuvieron que abandonar España, y cómo a pesar del impacto que su marcha tuvo para nuestro territorio, y cómo a pesar de haber escrito en algunos casos páginas relevantes de la historia de otras tierras, y aún siendo este un aspecto relevante de nuestra era contemporánea, el éxodo republicano no forma parte de nuestra memoria colectiva ni es apenas estudiado.

Como se recordaría en la charla, el desinterés de Asturias por sus exiliados es prácticamente excepcional en el contexto español y no sólo por el desinterés institucional sobre su estudio y el conocimiento de datos, (lo que no se dio en otras comunidades como en Andalucía o Galicia -¡en tiempos de Fraga!-, por poner algunos ejemplos) sino, además, por la ausencia de homenajes institucionales que honren su memoria.

Se cumplen ahora 80 años del fin de la Guerra de España y del inicio de la Segunda Guerra Mundial, que afectó a una parte importante de asturianas y asturianos forzados al exilio y a la deportación y a quienes su condición republicana y antifascista facilitó que acabaran en campos de concentración nazis como Mautausen o Buchenwald. Sin embargo poco o nada sabemos de su historia, ¿Cuántos fueron? ¿Por qué unos 200 acabaron en los campos de concentración? ¿Cuántos sobrevivieron?

Tratando de acercarse al conocimiento de estas víctimas asturianas del nazismo, Antonio Muñoz Sanchez, historiador gijonés, actualmente investigador en la Universidad de Lisboa, desgranó ayer nombres y datos de más de veinte deportadas y deportados gijoneses, exiliados tras la Guerra de España

La presentación correría a cargo de Leonardo Borque (Ateneo Obrero) y Rafa Velasco (FAMYR), que darían paso a las intervenciones de Antonio Muñoz y Enric Garriga, Presidente de la Amical de Mauthausen y otros campos.

Audio

Fuente: Grabación de Alberto Vázquez García

Presentación
Intervención de Antonio Muñoz Sánchez

Antonio Muñoz, al recordar a quienes desde Gijón acabaron en campos de concentración nazis, y en su gran mayoría muertos allí, empezaría recordando la figura de Olvido Fanjul Camín, que tras partir de El Musel un 23 de octubre del 37 como cuidadora en un barco con más de 1.100 niños y acompañantes rumbo a Leningrado, acabaría en el campo de concentración alemán de Rabensbrück.

Y empezaría recordándola precisamente porque su figura, prácticamente desconocida, sería una de las que recogen no ya los trabajos del Grupo Eleuterio Quintanilla sino, resaltando la importancia de la memoria histórica en la educación, porque el alumnado de un centro gijonés, el IES Padre Feijóo incluiría en su periódico, El Arbeyal Diario, (ganador de El País de los Estudiantes 2018), un reportaje sobre su figura: 40 años de silencio, 40 años de olvido, elaborado a partir de los testimonios de sus hijos, Olvido y Gerardo, presentes también en la charla

Por su parte, la intervención de Enric Garriga, presidente de Amical de Mautausen y delegado en el comité internacional de Buchenwald, se centraría en recordar la importancia de honrar la memoria de los deportados españoles  como fórmula para la prevención del fascismo. Presentaría, además, el proyecto de Red de Memoria y Prevención del Fascismo Nunca Más, que podemos ver en su web


Algunas de las imágenes a las que se hace referencia en la intervención de Antonio Muñoz Sánchez

 

El Consejo Soberano de Asturias y León reunido en el antiguo instituto Jovellanos. De izquierda a derecha, Onofre García Tirador, Ramón Fernández Posada, Maximiliano Llamedo (de pie), Antonio Ortega, Valentín Calleja, Belarmino Tomás, Juan Ambou, Gonzalo López, Rafael Fernández (de pie), Maldonado y Aquilino Fernández Roces.

 

Vicente García Riestra, el único superviviente asturiano de los campos de concentración y el único español vivo de los que pasaron por Buchenwald

 


 

Sobre la charla y sobre uno de los gijoneses deportados que moriría en Mauthausen escribía Alberto Ferrao en Facebook (3 de enero de 2019):

 

Esta es la Calle Rosario en el barrio Cimavilla de Gijón. Por ella paso muchos de los días de la que subo al Cerro para sacar a Nora. Es zona de fiesta y de bares, de cafés con nata, de escaparates de arte, de recuerdos. Una calle mítica de mi ciudad.

¿Por qué pongo esta foto? Porque hay cosas que según el edil de algún partido político de nuestro consistorio “no interesa a nuestra generación ymenos a nuestros hijos”. Y yo tengo que responderle que sí, que sí interesa, que sí interesa que un pueblo tenga memoria, que sí interesa despertase del alzheimer social en el que intentan dejarnos, que sí interesa reconocer y dignificar a aquellos que sufrieron la tortura o la muerte por sus ideales repletos de valores sociales, que sí interesa saber que en esa calle, en esa misma calle, vivió Ricardo Meana, gijones, vecino de nuestra ciudad, que murió en Mauthausen en 1941, que sí interesa conocer que veintiocho gijonés y gijonesas fueron deportados a campos de concentración alemanes, que sí interesa saber que cerca del 80% murieron en esos campos, que sí interesa que asturianos y gijoneses formaron parte del primer convoy de deportados civiles a campos de exterminio o deportación,, que sí interesa que el fascismo mató, torturó, aniquiló, explotó, violó, mutiló, la vida de miles de personas y con ello la vida de una sociedad.

Que sí, que sí interesa. Que sí interesa porque si se conoce lo que es, lo que hizo, lo que intentó construir el fascismo, debería de ser arrinconado en nuestra sociedad y jamás podría tener el mínimo resquicio para entrar en las instituciones. Cuando lo olvidamos, cuando no interesa, cuando lo metemos en una cajita oscura sin llave, sin que se conozca, banalizándolo o diciendo que es de otra época, entonces es cuando perdemos libertades, entonces es cuando las sociedades pueden repetir sus errores.

Ponencia “Estudiar y difundir la historia del exilio asturiano en la Guerra Civil” Ateneo Obrero de Xixón

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: