Europa Laica presenta sus cuentas, aprobadas en la asamblea celebrada en Alicante el pasado 23 de marzo y y quiere agradecer, pública y personalmente por este medio, a cuantas personas han colaborado con sus aportaciones haciendo posible las actividades y campañas.
Tal vez ahora que se habla de su ¿resignificación? conviene un pequeño repaso histórico de cuándo y para qué se levantó el Valle de los Caídos
Inauguración del Valle de los Caídos /Fuente foto _______________
1 de abril de 2025
Franco, con el visto bueno de la Iglesia, construyó su particular Gólgota, Calvario, lugar de la calavera. Un monumento nacido de un hombre y no de un pueblo, pues un decreto de Franco ordenó su construcción el mismo día en que acabó la guerra, el 1 de abril de 1939, escribiría Txema Monteroen un artículo publicado en Conversación sobre Historia en 2019 que titularía «La catedral de la Muerte».
Pues bien, ahora que se cumplen 66 años de la inauguración de esa «catedral de la muerte» y que un acuerdo Gobierno-Vaticano no va a desacralizar la basílica, va a mantener a los benedictinos y también la cruz, y a la espera de ven en qué consistirá su resignificación, repasemos un poco de historia.
Al año siguiente de que el mensaje firmado por el ‘Generalísimo’, el 1 de abril de 1939, proclamara el final de la guerra: «En el día de hoy, cautivo y desarmado el Ejército Rojo, han alcanzado las tropas nacionales sus últimos objetivos militares. La guerra ha terminado», el 1 de abril de 1940 (BOE), Franco disponía la construcción de la Basílica y el Monasterio del Valle de los Caídos, como un «lugar de reposo y meditación», con el fin esencial y principal de «perpetuar la memoria de los que cayeron en nuestra gloriosa Cruzada».
Así lo ha expresado Javier Santiago, portavoz de Izquierda Unida y diputado de Sumar, durante su participación en un acto sobre el Día Internacional del Derecho a la Verdad. El representante del PSOE ha apostado por quitar «razones» a los «fascistas» para seguir visitando el enclave, pero manteniendo la gran cruz que lo preside
Detalle del mosaico, obra de Santiago Padrós, de la cúpula de la basílica del Valle de los Caídos / Captura de pantalla –Fuente _________________
El portavoz parlamentario de Izquierda Unida y diputado de Sumar, Enrique Santiago, ha criticado este lunes que la Iglesia Católica vaya a seguir presente en el Valle de los Caídos en virtud del pacto que el ministro de Justicia y Presidencia, Félix Bolaños, ha sellado con el Vaticano, ya que, a su juicio, la «resignificación» del complejo de Cuelgamuros debería implicar su «desacralización».
Así lo ha dicho en el Congreso, durante su participación en un acto sobre el Día Internacional del Derecho a la Verdad, celebrado en el Congreso este pasado lunes a petición de la Plataforma por la Comisión de la Verdad, donde ha dejado claro que no basta con que cambie el prior al frente de la congregación de frailes de lo que antes de llamaba Valle de los Caídos.
«No estamos contentos con el proceso de resignificación y nos parece preocupante que ese lugar no sea desacralizado», ha comentado Santiago, incidiendo en que «no parece que la secta religiosa que hay en esa basílica vaya a cambiar» por relevar al prior.
El pasado 21 de marzo, Europa Laica hizo pública una denuncia contundente contra la Conferencia Episcopal Española por el injustificable tratamiento económico privilegiado que recibe la Iglesia católica del Estado español. Desde 2007, según revela el informe elaborado por Eugenio Piñero Almendros, la jerarquía eclesiástica ha absorbido cerca de 4.500 millones de euros procedentes exclusivamente de la casilla destinada a la Iglesia en la declaración del IRPF, dinero público extraído directamente del bolsillo de toda la ciudadanía, independientemente de sus creencias.
Solo en 2023, esta cantidad ascendió a 382,4 millones de euros. La falacia que se mantiene año tras año es que estos fondos provienen únicamente de quienes marcan voluntariamente la casilla correspondiente en su declaración. Sin embargo, Europa Laica subraya que esta afirmación es una burda manipulación. En realidad, la casilla solo determina el importe que se entregará a la Iglesia, pero dicho dinero se sustrae directamente del erario público, afectando por igual a contribuyentes que optan por no marcar ninguna casilla.