Europa Laica presenta sus cuentas, aprobadas en la asamblea celebrada en Alicante el pasado 23 de marzo y y quiere agradecer, pública y personalmente por este medio, a cuantas personas han colaborado con sus aportaciones haciendo posible las actividades y campañas.
2022 arrancó como terminó 2021: con los obispos visitando al Papa. Y ofreciendo una falsa imagen de unidad y de ‘todo va bien’… que apenas duró unos días. Del ‘la Iglesia no va a hacer una investigación sobre abusos’ afirmada día y noche por el entonces portavoz Argüello, al anuncio de una investigación, encargada al bufete Cremades y Calvo Sotelo. Opus Dei al mando. Credibilidad bajo mínimos, al menos bajo el criterio de las víctimas, el único importante.
La sociedad reaccionó, y el Congreso aprobó una encomienda al Defensor del Pueblo, además de sucesivos informes de Fiscalía, y peticiones a las diócesis que, a día de hoy, no han obtenido respuesta. Como tampoco, salvo honrosas excepciones, a las denuncias planteadas por la investigación de El País. Una nueva oportunidad perdida. Y una nueva llamada de atención del Papa, que ha ordenado reabrir dos casos de abusos cerrados en falso por la Iglesia patria: el más polémico, el del ‘caso Gaztelueta’ (el Opus, siempre presente), y otro, referente a un franciscano radicado en Navarra y cuyo juicio lleva, en absoluto secreto, el Tribunal de la Rota romana.
Antonio Gómez Movellán, Público, 29 de diciembre de 2022
El finalizar el año es siempre un buen momento para hacer un balance de la legislatura, en este caso de los aspectos relativos al laicismo y al gobierno. Debemos subrayar, en primer lugar, los avances que se han hecho en algunas cuestiones; a nivel del gobierno central y durante los dos primeros años se cultivó una simbología laica de las ceremonias oficiales como, por ejemplo, el juramento no confesional de los ministros o la ceremonia laica en memoria de los fallecidos por la covid; aunque fue un impulso que se limitó solo a los primeros años ya que después se volvieron a mantener las celebraciones religiosas de Estado como, por ejemplo, el anacrónico ofrecimiento de la nación al apóstol Santiago, por no hablar de todas las ceremonias religiosas que se hacen oficiales en la mayoría de los ayuntamientos y Comunidades Autónomas o en el seno del Ejército.
En el ámbito de la memoria histórica, pese a todas sus limitaciones, la nueva ley abre la vía para exigir la supresión del simbolismo católico fascista en muchos lugares y también debiéramos exigirlo para el Valle de Cuelgamuros. En cuanto a los derechos individuales cabe hacer mención al avance de los derechos de las personas como ha sido la inclusión del aborto en el sistema público hospitalario- aunque aún no está claro cómo se implementara -o la garantía de los derechos de las personas transgénero; la promulgación de la ley de eutanasia ha sido un avance muy significativo pese a las deficiencias en su aplicación donde hay casos particulares que han llamado la atención.