Policías de Dios

noviembre 4, 2021

Los grupos antiabortistas que se organizan por turnos para intimidar a mujeres deben disolverse, volver a su casa y a su iglesia

Antiabortistas de la plataforma 40 días por la vida rezan ante la Clínica Dator de Madrid. / Kike Para

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Natalia Junquera, El País, 4 de noviembre de 2021

Uno de los siete pecados capitales es la soberbia. Deberían saberlo esa especie de policías de Dios que se concentran en las puertas de las clínicas para intimidar a quienes han decidido abortar acribillándolas a preguntas. Creer que esas mujeres no se las han hecho ya todas, que no son capaces, autónomas y libres para tomar esa decisión; pensar que su religión, y, por tanto, ellos mismos, es superior es una forma de soberbia. Y el acoso, un delito.

Este periódico (El País) describió recientemente el modus operandi de esa horda desubicada, que ha olvidado que vivimos en un Estado aconfesional donde el aborto es legal. No acuden espontáneamente a la clínica. Se organizan en grupo, por turnos, para aumentar su presión y tratar de imponer sus creencias a un grupo de desconocidas de las que nada saben. Llevan carteles —”¿Y si tuviera tu sonrisa?”— y rosarios. Son intolerantes y autoritarios.

El acoso requiere logística, perseverancia. Como los bullies del colegio, operan en manada para favorecer la intimidación y trabajan a jornada completa: fichan al llegar, a las nueve de la mañana, y al marcharse, a las ocho de la tarde. Acumulan 1.039 turnos y cerca de 600 voluntarios, agentes sin placa fuera de su jurisdicción, es decir, lejos de su casa y de su iglesia.

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Así organizan los antiabortistas el acoso en los alrededores de las clínicas

noviembre 1, 2021

La campaña 40 Días por la vida terminó ayer frente a la clínica Dator, pero los llamados “rescatadores” de Jesús Poveda mantienen la tensión

El médico Jesús Poveda y la enfermera Marina Escrivá posan frente a la ambulancia preparada para realizar ecografías frente a la clínica Dator en Madrid el pasado 23 de octubre / ANDREA COMAS

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Lucía Franco, El País, 1 de noviembre de 2021

Cada día, desde tiempo inmemorial, todas las mujeres que acuden a consulta a la clínica Dator deben atravesar un acoso organizado. Les harán preguntas incómodas unos jóvenes desconocidos, serán insultadas en algún caso, o tendrán que escuchar cómo suben de volumen unos rezos dirigidos a ellas.

Las letanías acabaron este domingo por un tiempo. La campaña terminó. Volverán por cuaresma en 2022. Este domingo 31 de octubre se cumplieron los 40 días de oraciones ininterrumpidas frente a la clínica Dator, una de las entidades privadas acreditadas para la interrupción voluntaria del embarazo en Madrid y la primera que consiguió esa acreditación en España, en 1986. Lo mismo sucedió en lugares como Barcelona, Cádiz, Córdoba, Pamplona, Vitoria, Valladolid y el Puerto de Santa María, según afirman los organizadores de 40 Días por la vida, filial española de 40 Days for life.

En Madrid, durante todos estos días, de 9.00 a 20.00, voluntarios en grupos de entre 3 y 10 personas se han agrupado frente a la clínica para rezar. Lo han hecho de forma ostensible, con carteles y rosarios. Acumulan 1.039 turnos y 562 voluntarios, según anuncian en su página web. Cada turno tiene un capitán y se organiza en un grupo de WhatsApp. “Hemos salvado vidas”, escribe una capitana orgullosa.

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A Dios rogando…

octubre 20, 2020

Por si no tuviésemos suficiente con las propuestas y acciones de nuestros fundamentalistas autóctonos, con el final del mes de octubre terminará la campaña, importada desde EE. UU, “40 days for life”

Vientos de Cambio Justo

José Antonio Bosch, Vientos de Cambio Justo, 20 de octubre de 2020

Por si no tuviésemos suficiente con las propuestas y acciones de nuestros fundamentalistas autóctonos, con el final del mes de octubre terminará la campaña, importada desde EE. UU, “40 days for life”, consistente según sus organizadores en rezar durante cuarenta días para poner fin al aborto. Personalmente no tengo inconveniente alguno en que la gente rece a la divinidad que prefiera y que le pida lo que le venga en gana, pero lo que diferencia esta oración de otras es que, en lugar de hacerlo desde el recogimiento y el contacto directo con la divinidad, se colocan en las puertas de las clínicas de interrupción de embarazo para, a la vez que rezan, incordiar, increpar, coaccionar… a las mujeres que allí acuden.

Cuando finalice esta campaña comenzarán a preparar la de los “Santos Inocentes”, y luego la de “Cuaresma” y, entre una y otra, diferentes grupos fundamentalistas de inspiración cristiana se seguirán situando en las puertas de las clínicas, cada uno con su peculiar campaña, ante la desidia de nuestras administraciones y políticos que miran para otro lado. En resumen, durante todo el año, desde hace más de veinte años, muchas mujeres que acuden a las clínicas de aborto, derivadas por el Sistema Público de Salud porque en su cartera de prestaciones sanitarias está incluida la interrupción voluntaria del embarazo, tienen que soportar diferentes numeritos.

Las actuaciones a las que se ven sometidas las mujeres son de todo tipo. Desde la que es abordada en la puerta de la clínica y la invitan a subirse a una ambulancia, hasta la que le regalan unos piececitos de feto o la invitan a que les cuente sus problemas, hasta las acciones más agresivas tales como recibir insultos, impedir que entren en las clínicas o facilitarles información falsa sobre los riesgos sanitarios de su decisión. Lee el resto de esta entrada »