La Iglesia española aporta 130.000 euros en un año al lobby católico en la UE y envía a un obispo ultra

La Conferencia Episcopal financió más del 10% del presupuesto de 2021 de la organización de las diócesis europeas dedicada a la presión política, que trata de frenar el «derecho al aborto» en la UE

Martínez Camino, obispo auxiliar de Madrid y estandarte de las posiciones más conservadoras del episcopado, es desde abril el delegado de la CEE en el organismo, dirigido por un sacerdote español

El cardenal Juan José Omella, presidente de la Conferencia Episcopal Española / Europa Press

Ángel Munárriz, InfoLibre, 11 de septiembre de 2022

La jerarquía católica española ha aportado en un solo año casi 134.000 euros a la Comisión de las Conferencias Episcopales de la Unión Europea (Comece), la organización aprobada por el Vaticano y dedicada a hacer lobby en Bruselas. Así consta en la información del registro de la UE consultada por infoLibre, que sitúa a la Conferencia Episcopal Española (CEE), presidida por el cardenal Juan José Omella, como la tercera asociación de diócesis de la UE que más entregó a la organización católica dedicada a la influencia política en 2021.

La CEE ha situado en abril de 2022 como su representante en la Comece a Juan Antonio Martínez Camino, obispo auxiliar de Madrid y estandarte de las posiciones más duras y conservadoras del alto clero español. La llegada de Martínez Camino se ha producido en pleno recrudecimiento del debate sobre el aborto a escala europea, influido por la regresión producida en Estados Unidos. Hay una amplia corriente política que pretende que el aborto sea un derecho reconocido por la UE.

El máximo responsable sobre el terreno del cabildeo de los episcopados europeos en Bruselas es el teólogo, psicólogo y sacerdote español Manuel Barrios, secretario general de la Comece, abiertamente crítico con el Parlamento europeo por su posicionamiento contra con la sentencia del Tribunal Supremo de Estados Unidos que revoca el derecho constitucional al aborto. A juicio de Barrios, la Eurocámara «no debe entrar» en la cuestión del aborto, porque interfiere en una competencia nacional, y menos para «promover agendas políticas radicales» que ponen «en peligro los derechos fundamentales».

De Roma a Bruselas

La Comece fue aprobada en 1980 por Santa Sede para representar a las conferencias episcopales ante las instituciones de la UE. El registro de la UE es una base de datos en la que figuran los «representantes de intereses» que trabajan para influir en las políticas de la UE. Con sede en Bruselas, la Comece está registrada ante la UE desde octubre de 2011, en la categoría de «organizaciones que representan a las iglesias y las comunidades religiosas».

La «misión» de la Comece en Bruselas es perseguir sus «objetivos» como organización, «asociándose a los procesos políticos de la UE» y «supervisando las actividades» de las instituciones, según declara en el registro. «Nuestra contribución […] se inspira constantemente en el Evangelio y en la reflexión de la Iglesia sobre la dignidad de cada ser humano como creado a imagen de Dios», añade.

Contra la Eurocámara por el aborto

La organización trabaja en múltiples áreas: inmigración, medio ambiente, ética, educación, salud, pobreza… La Comece no hace explícita en el registro de la UE su tarea contra el aborto y la eutanasia, que puede encuadrarse en áreas más genéricas como «derechos del niño» o «políticas de no discriminación». La falta de énfasis de la agenda «provida» tiene una explicación. Según ha relatado la Comece a infoLibre, las actividades que se incluyen en el registro se centran en iniciativas bajo competencia de la UE y el aborto y la eutanasia son competencias nacionales. «Sin embargo –añade la Comece–, a veces es posible que el Parlamento de la UE decida tratar esos temas. Cuando esto ocurre, la Comece puede expresar sus preocupaciones».

Así ha ocurrido cuando el lobby episcopal lanzó en julio de 2022 un comunicado contra la resolución del Parlamento europeo en defensa del «derecho al aborto» en la UE tras la sentencia del Tribunal Supremo que lo derogaba en Estados Unidos. «Lamentamos que el Parlamento Europeo haya aprobado […] esta resolución, que abre el camino a una desviación de los derechos humanos universalmente reconocidos y tergiversa la tragedia del aborto […]. El Parlamento Europeo no debe entrar en un ámbito, como el del aborto, que no es de su competencia, ni debe interferir en los asuntos internos de los países democráticos […]. Promover agendas políticas radicales pone en peligro los derechos fundamentales […] y daña la cohesión social», señalaba el comunicado, con la firma del secretario general de la Comece, el español Manuel Barrios.

El nombramiento de Martínez Camino

El presidente de la Comece es el cardenal Jean-Claude Hollerich SJ, arzobispo de Luxemburgo. Entre los representantes episcopales en la organización hay un español, Juan Antonio Martínez Camino, obispo auxiliar de Madrid y presidente de la Subcomisión Episcopal para las Universidades y la Cultura, que fue nombrado delegado de la CEE en la Comece en abril.

Secretario general de la CEE de 2003 a 2013 y adscrito a la línea de pensamiento de Antonio María Rouco Varela, monseñor Martínez Camino es un referente de la línea más ultraconservadora de la jerarquía católica. El exportavoz de la CEE ve una «herejía» la justificación del aborto y causó indignación al señalar que que la homosexualidad es «objetivamente desordenada», si bien es una afirmación que está en el «catecismo«. Considerado azote de José Luis Rodríguez Zapatero durante la etapa en que coincidieron uno en la presidencia del Gobierno y otro en la secretaría general de la CEE, Martínez Camino ha presidido este mismo año “una misa en conmemoración por el 18 de Julio» en el Valle de los Caídos, como publicó eldiario.es.

Un religioso español al frente del equipo

Mientras Martínez Camino es el delegado de la CEE en la Comece, la persona responsable directamente de las relaciones con la UE es el también español Manuel Barrios (Madrid, 1962), elegido secretario general de la Comece en junio de 2019 para un periodo de cuatro años.

Barrios, secretario general de la Comece, tiene un equipo de 14 colaboradores. Hay 12 responsables de la organización que participan en los trabajos de lobby en Bruselas, seis de ellos a tiempo completo. Ocho están acreditados para acceder al Parlamento europeo, entre ellos dos españoles: el propio Barrios y el jurista José Luis Bazán.

España, Italia y Alemania

La Comece hace públicos ante la UE sólo tres financiadores en el ejercicio económico de 2021, el último cerrado. Se trata de los tres únicos que aportan más del 10% del presupuesto total de la organización: la CEE (133.947 euros), la Asociación de Diócesis Alemana (237.160 euros) y la Conferenza Episcopale Italiana (278.102 euros).

A pesar de que el registro existe para dar transparencia, la información compartida por la Comece no resuelve todas las dudas. La ficha de la organización episcopal recoge en 2021 un «presupuesto total» de algo más de un millón de euros (1.028.434, concretamente), pero no precisa la cantidad dedicada específicamente a tareas de lobby. Esto sí aparecía en la anterior ocasión en que infoLibre consultó el registro, en noviembre de 2021, cuando había una «estimación de los costes anuales vinculados a las actividades cubiertas por el registro» en 2020 que se situaba entre 500.000 y 599.999 euros. En respuesta por escrito a este periódico, la Comece atribuye el cambio a las modificaciones del formato del registro introducidas por la propia UE.

Lobby Facts, la base de datos sobre los grupos de presión en las instituciones europeas elaborada por Corporate Europe Observatory y Lobby Control, explica que «lamentablemente» desde septiembre de 2021 las autodenominadas «organizaciones no comerciales», como la Comece, ya no están obligadas a especificar su presupuesto para tareas de lobby. «Nos parece un paso atrás», explica Vicky Cann, investigadora de Corporate Europe. En noviembre de 2021 Lobby Facts situaba a la Comece como la entidad religiosa que más gastaba en lobby al año, con los ya comentados más de 500.000 euros al año.

Este periódico preguntó a la CEE, entre otras cuestiones, por la cantidad aportada a la Comece en años anteriores, por la inclusión o no de estas partidas en la memoria anual de la Iglesia –para saber si se financian con dinero salido del IRPF–, por las prioridades del episcopado español en Bruselas y por las razones del nombramiento de Martínez Camino. No hubo respuesta.

La actividad de lobby de la Comece no es la única que desarrollan las instituciones y grupos religiosos en Bruselas. Una investigación de 2019 del European Investigative Collaborations, proyecto al que pertenece infoLibre, desveló la existencia de una red de una veintena de organizaciones dedicadas al lobismo ultracatólico en la UE.

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